domingo, agosto 01, 2010

EDICIÓN DE MADRUGADA

Era de madrugada. El volumen de las bocinas estaba tan bajo que apenas y podía escuchar. A esas horas se puede trabajar mejor, casi siempre escribo, edito imágenes o audio pasando la medianoche. Extrañamente eso me hace feliz…

Recuerdo esos primeros días en twitter, era un territorio virgen con gente interesante que sobresalía entre programadores, diseñadores y bloggers que abrieron su cuenta. También no puedo olvidar esa primera Twittmx, donde los pioneros del servicio desvirtualizaron los avatares. En ese entonces ya existía el paranoicast y empezaron a grabar durante la reunión. Por ahí estaban dos bellezas tomándose fotos por todos lados y chacoteando con quien se dejara.

Semanas más tarde ellas lanzaron su podcast. Me volví fan de inmediato por ameno, por su actitud, la empatía que lograron con la audiencia casi de inmediato y por que platican de cosas de la vida justo como lo harías con tu mejor amigo en una tarde de café. También era genial encontrarse a La Roja y a la S.T en las fiestas y platicar En ese entonces Minerva y yo teníamos la segunda temporada de La Hora del Café. Recuerdo que escuchaba su podcast de noche, antes de editar el audio del mío en la madrugada.

Pasó el tiempo y las seguía escuchando. Después de un tiempo de ausencia regresaron para una segunda temporada, parecía que iban en grande (hasta las invitaron a una semana de la Nascar México) y así como volvió, se fue. Por esas fechas yo entré a Correspondencias, que más tarde desembocaría en Parabús. En el primero tenía mucho tiempo para trabajar con el audio a cualquier hora y en el segundo fue un maratón de trabajo que duró seis meses, más cuando grabábamos por GTalk y tenía que empalmar mi voz y la de Bumen.

Todo era de madrugada. En ese entonces tenía unos buenos audífonos que me aseguraban silencio en el exterior. Era feliz quitando ruidos, subiendo el volumen, agregando música, creando audios para aquellos podcast y viendo las sonrisas de mis compas podcasters. Pasaban horas enteras en las que me abstraía del mundo y sus preocupaciones. Aunque 50 capítulos en seis meses merecían un descanso, meses después me dio nostalgia al escuchar esos capítulos. Quería volver.

Hace un poco más de un mes hablé con Bumen y ella me dijo que ya no quería regresar para otra etapa de Parabús. En ese entonces ya había regresado Dedos en 2 para una tercera temporada. Alguna vez La Roja y yo habíamos pensado el hacer algo relativo al podcast pero no se había podido. Ellas reestrenaron el podcast sin productor y lanzaron una convocatoria para que alguien les ayudara, yo tomé uno de sus episodios para editarlo y se los mandé.

¿Y qué creen?



Ahora soy el nuevo productor/Mr. Producer de Dedos en 2! =)

Ya me tocó ver cómo graban a esas dos doñitas de azúcar. Intenté adaptarme de inmediato a su estilo, marqué tiempos, sugerí cosas, traté de olvidarme un poco del hombre solemne y callado que soy y casi lo logro. Espero en lo subsecuente soltarme más, aunque #yoconfieso que me divertí.

Era de madrugada. Editaba el audio de ese día y comencé a disfrutar volver. Hice una entrada provisional, algunos cortes, metí algunos inserts de audio como me pidieron y entró en mí la alegría de hacer lo que me gusta, algo que, siendo sincero, hace un ratito no vivía. Fue, como dice el primer episodio que trabajé con “las manitas santas”, un estreno que trajo consigo un bienestar.

Descarga el podcast aquí. También ve a la página de Dedos en 2 para que cheques los episodios pasados que son bastante divertidos. Espero que todo salga bien en esta nueva etapa, estoy seguro que esto se pondrá bueno. =)

Nos vemos en el futuro.

1 comentario:

Skene dijo...

Yeeeey! muchisímas felicidades amigui! ya me dare ele tiempo de escuchar y así.

Yo se cuanto te gusta eso de la producteada, me da muchisimo gusto si que si.

Hartos abrazos desde acá.