domingo, diciembre 27, 2009

AVATARES DEL TIEMPO

¿Qué pasa cuando te encuentras a distintas partes del pasado en un mismo lugar?

De alguna forma (o al menos para mí) las personas son avatares de un momento en el tiempo: uno donde las conociste y conviviste con ellas, otro de las cosas que compartiste (materiales o sentimentales) y uno más donde son referencia de cómo eras tú en ese momento determinado.

Algunas de esas personas te siguen durante el camino, algunas más te permanecen en determinados momentos, otras van y vienen o sólo aparecen para desaparecer. En este mundo hay cosas tantas cosas tan efímeras que siempre me reconforta que algunas cosas buenas se queden. Algunas veces las he podido retener y otras no. Todo se renueva y en el camino perdemos personas y ganamos otras.

Hoy en la reunión hicimos repaso de muchas cosas. Aunque al ver a ciertas personas no pude evitar recordar cuándo las conocí, alguna fiesta donde haya estado, las cosas que hemos platicado y otras cosas más complicadas que también involucran a esas personas en el tiempo y el espacio. Fue padre encontrarlos y reconocerlos y ver qué cosas han cambiado y qué otras no.

¿Qué viene en el futuro? ¿Quiénes volvieron para quedarse y cuántos más se irán? ¿Con quiénes se mejorará la relación, con cuáles empeorará o se mantendrá igual el trato? No se puede saber a ciencia cierta. Quizá lo mejor sea disfrutar el momento y dejar que sea el tiempo el que determine quiénes son los avatares que representan cada momento de nuestra vida.

Y así como ves cómo pasa el tiempo cuando los que eran niños pequeños crecen o cambian físicamente, de la misma forma me he visto en diferentes épocas: las actitudes que ya no tengo, las cosas que hago y que ya no hago, inclusive a los lugares que uno ronda o las amistades que frecuentas o no. Hoy tuve el parámetro perfecto para saber cuánto he perdido y cuánto quiero recuperar de lo que he perdido en estos ciclos.

Nuestra vida se va forjando por las acciones que hacemos dentro de ellas, lo que hacemos y dejamos de hacer. Postergar las cosas es como poner el freno de mano a la vida y detenerse mientras la existencia avanza. Es ver cómo se aleja un camión que no alcanzaste. He dejado ir muchas cosas por miedo, otras más por apatía. Pero esos tiempos ya se acabaron para mí. Ya no puedo permitirme el lujo de perder mi vida y a las personas que quiero nunca más.

Hoy me alienta tener un plan. Creo que es momento de abrazar todas las cosas que me había negado y empezar a construir desde aquí.

Nos vemos en el futuro.

Sigue: La Lista de 2010.

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