[De Fondo: Chico Buarque – Olê, Olá]
Como lo mencioné en el segundo correo que mandé el día de hoy, la vida es un camino en consecución de círculos, vamos de uno hacia otro y si nos quedamos en uno, no crecemos.
También la vida está llena de omisiones. Omitimos acciones por miedo, por comodidad, porque en verdad no queremos un cambio. Por omisión también nos podemos quedar en esos círculos que tanto menciono. Hoy me di cuenta que no salí de uno y que he tenido que dejar otro. Todo es cambio: bueno, malo, lleno de satisfacciones o con una mancha pegajosa de tristeza y decepción. Hoy no fue un buen día para mí.
Últimamente no me permito desahogarme. Pero hoy quería llorar, lamentarme y vaciarme hasta que cayera en un profundo sueño; sin embargo, la vida no me lo permitió. Reí con chistes publicados, planes radiofónicos, pláticas que intentaban subirme el ánimo, buenos post que provienen de mis feeds y un mensaje sonoro desde el viejo continente de mi mejor amiga. Cómo no dejarte llevar por esta fuerza natural, corriente buenaondita que me inunda y me arrastra a mejores pastos, ajenos a mi voluntad pero no así perjudiciales.
La memoria pinta cuadros hermosos en momentos cuando más lo necesitas. En estos últimos días me recordó una de mis canciones favoritas: Olè Olá de Chico Buarque. Es una melodía cadenciosa, que transpira el calor de las vegetaciones amazónicas, consecución de latidos vueltos percusiones, una voz sincera y poco pretenciosa y la letra, que es por lo que hago exposición de mi gusto y deleite, invita a dejar las lágrimas por un momento y ponerte a bailar. No puede existir mejor canción para ejemplificar lo que siento en este momento.
Esta canción la descubrí por el servicio llamado Pandora, que crea listas con música similar a un artista. Así fue como hace cinco años descubría a Chico Buarque y varias de sus canciones. Mas tarde el servicio se restringió por cuestiones (absurdas) del copyright que cambia por la legislación de cada país; mas la música se quedó conmigo. Busqué más y me encontré una versión del gran Zeca Pagodinho con el conjunto vocal MPB-4. Curiosamente este video tiene una traducción rudimentaria. Pero en este post tuve la colaboración de alguien que ama mucho de la cultura brasileña y que me ayudó a traducir la canción. Gracias estimada @Trasherized. =)
Una de las frases que más me gusta y que la que sin duda todos podemos aprender (yo doy fe de ella en este día): “La vida es buena para quien quiere cantar”. Hoy canté y me emocioné en una vida que toma sus diferentes rumbos, que abre y cierra círculos, que nos recuerda que la amistad y el amor están ahí presentes, para que nos recuerden y nosotros también las evoquemos y para que en esta vida opaca haya un poco más de luz.
Chico Buarque de Hollanda – Olê, Olá
Não chore ainda não, que eu tenho um violão
E nós vamos cantar
Felicidade aqui pode passar e ouvir
E se ela for de samba há de querer ficar
Seu padre toca o sino que é pra todo mundo saber
Que a noite é criança, que o samba é menino
Que a dor é tão velha que pode morrer
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, quem sabe sambar
Que entre na roda, que mostre o gingado
Mas muito cuidado, não vale chorar
Não chore ainda não, que eu tenho uma razão
Pra você não chorar
Amiga, me perdoa, se eu insisto à toa
Mas a vida é boa para quem cantar
Meu pinho, toca forte que é pra todo mundo acordar
Não fale da vida, nem fale da morte
Tem dó da menina, não deixa chorar
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, quem sabe sambar
Que entre na roda, que mostre o gingado
Mas muito cuidado, não vale chorar
Não chore ainda não, que eu tenho a impressão
Que o samba vem aí
É um samba tão imenso que eu às vezes penso
Que o próprio tempo vai parar pra ouvir
Luar, espere um pouco, que é pra o meu samba poder chegar
Eu sei que o violão está fraco, está rouco
Mas a minha voz não cansou de chamar
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, ninguém quer sambar
Não há mais quem cante, nem há mais lugar
O sol chegou antes do samba chegar
Quem passa nem liga, já vai trabalhar
E você, minha amiga, já pode chorar
-----------------------------------------------------------------------------------------------
No llores todavía que tengo una guitarra
Y vamos a cantar
Felicidad aquí puede pasar y oír
Y si ella fuera a sambear ha de querer quedarse
Padre, toca la campana para que todo el mundo sepa
Que la noche es joven, que el samba es un niño
Que el dolor es tan viejo que puede morir
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, quien sepa sambear
Que entre en la rueda, que muestre su baile
Pero mucho cuidado, no vale llorar
No llores todavía que tengo una razón para no llorar
Amiga, perdóname si insisto tanto
Pero la vida es buena para quien quiere cantar
Mi viola toca fuerte para a todo el mundo despertar
No hables de la vida ni hables de la muerte
Ten pena de la niña, no la dejes llorar
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, quien sepa sambear
Que entre en la rueda, que muestre su baile
Pero mucho cuidado, no vale llorar
No llores todavía que tengo la impresión
Que la samba viene ahí
Es una samba tan inmenso que a veces pienso
Que el propio tiempo va a parar para oír
Luz lunar, espera un poco
Para que mi samba pueda llegar
Yo sé que la guitarra está débil y ronca
Pero mi voz no se cansa de llamar
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, nadie quiere sambar
Ya no hay más quien cante ni hay más lugar
El sol llegó antes de que la samba llegara
Quien pasa ni mira, ya va a trabajar
Y tú, mi amiga, Ya puedes llorar
Yo cantaré y con ello esperaré lo que el destino me ponga enfrente. No más omisiones y no más llanto. Septiembre al momento no ha sido tan desastrozo y parece que las cosas pueden mejorar pronto. La vida es buena después de todo, olê olá. =)
Nos vemos en el futuro.
Bienvenido: ¿Quieres conocerme? Todo está aquí: mis días, lo que me gusta, mis ambiciones y sueños. En línea desde octubre de 2004.
jueves, septiembre 23, 2010
miércoles, septiembre 15, 2010
MEXICANO
Cada año es lo mismo. Los festejos se convierten en algo que asumimos en automático y cada vez pensamos menos qué festejamos y sobre todo, por qué lo hacemos.
De niño te lo graban en la conducta: es el día donde el cura Hidalgo dio un grito que levantó a un pueblo inconforme en armas, una acción que significaría 10 años más tarde el nacimiento de México. Pero no se celebra igual el inicio de la lucha que el fin de la misma. Se festejan siempre los inicios, pero nunca los finales.
Desde siempre ha sido como una suerte de "Día del mexicano" donde hacemos nuestros los colores patrios y pintamos con ellos la ciudad. Se levanta en el mástil la bandera, volvemos a ser mexicanos al grito de guerra aunque no sepamos dónde quedan los "centros". Comemos más de la gastronomía nacional y quizá algunos rompan la dieta y hacemos de este día una Navidad patriótica, con usos y costumbres propios, evocando al mariachi y al bolero, al baile regional y al canto reprensentativo. Las calles se llenan de gritos y explosiones, de vidrios rotos, de hedor a alcohol y a pólvora.
Muchos dicen sentirse orgullosos de ser mexicanos; unos pocos (porque los hay) aprovechan para desmarcarse y decir que festejar es de nacos. Otros más ponen delante la crítica y aseguran que no hay nada qué festejar y una masa incontable sólo sigue la corriente, aprovechando que en los próximos días no habrá que ir a trabajar. Pero una cosa es cierta: este día no puede dejarse de lado.
El año pasado escribí en un post que no había nada qué festejar, tomando en cuenta la situación del país, que aún sigue siendo lamentable 365 días después de aquellas palabras. Lo digo porque en todos lados se ha tomado como spot publicitario que celebramos la libertad, como si un grito hubiera sido suficiente para liberarnos del dominio español, como si una celebración fuera suficiente para olvidarnos de los problemas que nos aquejan. Pero tomando en cuenta las costumbres acentuadas desde épocas porfirianas, es un orgullo demostrar que se es mexicano, no sólo en una fecha o por conmemoraciones bicentenarias, sino por amor propio, porque uno es polvo, parte de la tierra, fruto de la nación de (en la mayoría de las ocasiones) tus padres, tus hermanos, tu familia, tus amigos y tu entorno, la luz de tus ojos por las mañanas, el aire que respiras, la comida que comes... Todo dentro de un espacio de mundo.
A la historia no se le puede honrar de otra manera que recordándola. Que se
exalten a los mitos como nos enseñaron en primaria. Saludo al cura jesuíta que
ansiaba el regreso de su antiguo monarca, a los cabecillas del movimiento
insurgente que deseaban hacer valer su derecho de nacimiento para gobernar, al primer idealista de las Américas que terminó siendo un siervo fiel a su nación, al que prefirió a su patria antes que a su sangre, al que pactó con un abrazo la independencia de un país buscando ser el futuro rey, a los que instauraron los primeros ideales por los que ahora usamos el gentilicio, no de azteca, no de español; sino de mexicano.
Por la historia que esta conmemoración engloba, no puedo hacer a un lado mi orgullo y afirmar todo lo que significa portar mi ciudadanía. Ahora y gracias a la generosidad de mi tierra, hemos sido enriquecidos con muchas personas de otros países tan diversos y por ello la población ya no es una mezcla de sólo dos razas y sus respectivas culturas; a pesar de todo ello, quisiera pensar que vale más la nacionalidad que nos une: que ante todo, ser mexicano es lo que nos afirma los pies sobre el suelo, nuestro punto de gravedad.
En mi caso, yo no tengo parientes extranjeros. Soy mexicano en cada átomo de mi ser y reconozco a uno de los míos que siente la misma pasión por mi paìs sin importar de quién haya sido padre u abuelo. A pesar de que tengo gustos de
otras tierras, no dejo de decantarme por lo mejor de mi cultura, en su diversidad de representaciones, hace que me hierba la sangre cómo México se expresa, me llena de una alegría inmensa que emborracha mi corazón.
A pesar de las situaciones, de cierta gente que abusa de poderes y autoridades, de mentalidades arraigadas que nos arrastran hacia el fango, de esfuerzos medianos y conformismos, de no reconocer la grandeza que nos rodea, aquí estamos, dispuestos a celebrar, a gritar el nombre de México, de celebrarla como
si fuera su cumpleaños. Somos como el mito de Tezcatlipoca: el espejo humeante, que no se reconoce su reflejo, como si fuese el vacío que te devuelve la mirada. Pero hoy, como en toda fiesta, nada de eso importa, porque de esa manera estamos aún más cerca de reconocer lo que en verdad somos, de vestirnos de identidad: hoy los símbolos nos unen más que nunca.
Hoy es el Bicentenario (aunque la historia estricta dice que mañana) aunque a mí me queda ese sentimiento de otros "días de…". Ser mexicano es cosa de todos los días a menos que quieras jurar por otro país. A lo mejor esta fecha única, este momento histórico que nos ha tocado vivir, sea un buen pretexto para, además de tener una noche de fiesta, de revalorar el amor por lo nuestro. En ocasiones creo que ya no les enseñan a las futuras generaciones a amar a este país y esta podría ser una buena ocasión para comenzar. Tomo un respiro e inflo mi pecho creyendo que tal vez mis motivos puedan ser leídos y quizá animen a un compatriota a pensar en los suyos. Yo con eso me conformo. =)
No soy un aguafiestas; así que disfrutaré del sentimiento, aunque no es necesaria la festividad para demostrar mi orgullo en una frase: soy mexicano.
¡Viva México!
De niño te lo graban en la conducta: es el día donde el cura Hidalgo dio un grito que levantó a un pueblo inconforme en armas, una acción que significaría 10 años más tarde el nacimiento de México. Pero no se celebra igual el inicio de la lucha que el fin de la misma. Se festejan siempre los inicios, pero nunca los finales.
Desde siempre ha sido como una suerte de "Día del mexicano" donde hacemos nuestros los colores patrios y pintamos con ellos la ciudad. Se levanta en el mástil la bandera, volvemos a ser mexicanos al grito de guerra aunque no sepamos dónde quedan los "centros". Comemos más de la gastronomía nacional y quizá algunos rompan la dieta y hacemos de este día una Navidad patriótica, con usos y costumbres propios, evocando al mariachi y al bolero, al baile regional y al canto reprensentativo. Las calles se llenan de gritos y explosiones, de vidrios rotos, de hedor a alcohol y a pólvora.
Muchos dicen sentirse orgullosos de ser mexicanos; unos pocos (porque los hay) aprovechan para desmarcarse y decir que festejar es de nacos. Otros más ponen delante la crítica y aseguran que no hay nada qué festejar y una masa incontable sólo sigue la corriente, aprovechando que en los próximos días no habrá que ir a trabajar. Pero una cosa es cierta: este día no puede dejarse de lado.
El año pasado escribí en un post que no había nada qué festejar, tomando en cuenta la situación del país, que aún sigue siendo lamentable 365 días después de aquellas palabras. Lo digo porque en todos lados se ha tomado como spot publicitario que celebramos la libertad, como si un grito hubiera sido suficiente para liberarnos del dominio español, como si una celebración fuera suficiente para olvidarnos de los problemas que nos aquejan. Pero tomando en cuenta las costumbres acentuadas desde épocas porfirianas, es un orgullo demostrar que se es mexicano, no sólo en una fecha o por conmemoraciones bicentenarias, sino por amor propio, porque uno es polvo, parte de la tierra, fruto de la nación de (en la mayoría de las ocasiones) tus padres, tus hermanos, tu familia, tus amigos y tu entorno, la luz de tus ojos por las mañanas, el aire que respiras, la comida que comes... Todo dentro de un espacio de mundo.
A la historia no se le puede honrar de otra manera que recordándola. Que se
exalten a los mitos como nos enseñaron en primaria. Saludo al cura jesuíta que
ansiaba el regreso de su antiguo monarca, a los cabecillas del movimiento
insurgente que deseaban hacer valer su derecho de nacimiento para gobernar, al primer idealista de las Américas que terminó siendo un siervo fiel a su nación, al que prefirió a su patria antes que a su sangre, al que pactó con un abrazo la independencia de un país buscando ser el futuro rey, a los que instauraron los primeros ideales por los que ahora usamos el gentilicio, no de azteca, no de español; sino de mexicano.
Por la historia que esta conmemoración engloba, no puedo hacer a un lado mi orgullo y afirmar todo lo que significa portar mi ciudadanía. Ahora y gracias a la generosidad de mi tierra, hemos sido enriquecidos con muchas personas de otros países tan diversos y por ello la población ya no es una mezcla de sólo dos razas y sus respectivas culturas; a pesar de todo ello, quisiera pensar que vale más la nacionalidad que nos une: que ante todo, ser mexicano es lo que nos afirma los pies sobre el suelo, nuestro punto de gravedad.
En mi caso, yo no tengo parientes extranjeros. Soy mexicano en cada átomo de mi ser y reconozco a uno de los míos que siente la misma pasión por mi paìs sin importar de quién haya sido padre u abuelo. A pesar de que tengo gustos de
otras tierras, no dejo de decantarme por lo mejor de mi cultura, en su diversidad de representaciones, hace que me hierba la sangre cómo México se expresa, me llena de una alegría inmensa que emborracha mi corazón.
A pesar de las situaciones, de cierta gente que abusa de poderes y autoridades, de mentalidades arraigadas que nos arrastran hacia el fango, de esfuerzos medianos y conformismos, de no reconocer la grandeza que nos rodea, aquí estamos, dispuestos a celebrar, a gritar el nombre de México, de celebrarla como
si fuera su cumpleaños. Somos como el mito de Tezcatlipoca: el espejo humeante, que no se reconoce su reflejo, como si fuese el vacío que te devuelve la mirada. Pero hoy, como en toda fiesta, nada de eso importa, porque de esa manera estamos aún más cerca de reconocer lo que en verdad somos, de vestirnos de identidad: hoy los símbolos nos unen más que nunca.
Hoy es el Bicentenario (aunque la historia estricta dice que mañana) aunque a mí me queda ese sentimiento de otros "días de…". Ser mexicano es cosa de todos los días a menos que quieras jurar por otro país. A lo mejor esta fecha única, este momento histórico que nos ha tocado vivir, sea un buen pretexto para, además de tener una noche de fiesta, de revalorar el amor por lo nuestro. En ocasiones creo que ya no les enseñan a las futuras generaciones a amar a este país y esta podría ser una buena ocasión para comenzar. Tomo un respiro e inflo mi pecho creyendo que tal vez mis motivos puedan ser leídos y quizá animen a un compatriota a pensar en los suyos. Yo con eso me conformo. =)
No soy un aguafiestas; así que disfrutaré del sentimiento, aunque no es necesaria la festividad para demostrar mi orgullo en una frase: soy mexicano.
¡Viva México!
domingo, septiembre 12, 2010
COMO LA TOS
Creo que el diablo ya sabe lo que quiero y se da gusto mostrándome linaje no puedo tener.
Probado en horno de sufrimiento, exagerado y berrichudo, con el mundo descompuesto. Charly García ante situaciones como la mía diría que "tan sólo es un bajón". Hoy el monitor ya no atendió a los golpes y por fin dejó de funcionar. Todo lo que me queda es el tlalocpod para andar por acá, eso ya lo había mencionado. También que extraño el teclado físico y que el corrector/texto predictivo es un arma de dos filos, por el que más vale estar atento para que no se lean incoherencias.
Solo las palabras son lo que me sobran. Muchas veces sin sentido y sin rumbo. Salen como la tos y a veces no es suficiente la boca para contener el ruído. Yo sólo espero la oportunidad para cambiar la circunstancia. Duele ver al destino como están ahorita. Ahora más que nunca me gustaría vivir con los ojos cerrados, así es más fácil.
El clima anda cambiante, espero no enfermarme, ya que es de las cosas que más odio. El insomnio ya parece de planta, con todo y quejas incluídas. La madrugada pasa sin contratiempos; las fiestas callejeras se acaban, los borrachos se aparecen, el vigilante hace su ronda y las verdades no se pueden ocultar más.
Nos vemos en el futuro.
Probado en horno de sufrimiento, exagerado y berrichudo, con el mundo descompuesto. Charly García ante situaciones como la mía diría que "tan sólo es un bajón". Hoy el monitor ya no atendió a los golpes y por fin dejó de funcionar. Todo lo que me queda es el tlalocpod para andar por acá, eso ya lo había mencionado. También que extraño el teclado físico y que el corrector/texto predictivo es un arma de dos filos, por el que más vale estar atento para que no se lean incoherencias.
Solo las palabras son lo que me sobran. Muchas veces sin sentido y sin rumbo. Salen como la tos y a veces no es suficiente la boca para contener el ruído. Yo sólo espero la oportunidad para cambiar la circunstancia. Duele ver al destino como están ahorita. Ahora más que nunca me gustaría vivir con los ojos cerrados, así es más fácil.
El clima anda cambiante, espero no enfermarme, ya que es de las cosas que más odio. El insomnio ya parece de planta, con todo y quejas incluídas. La madrugada pasa sin contratiempos; las fiestas callejeras se acaban, los borrachos se aparecen, el vigilante hace su ronda y las verdades no se pueden ocultar más.
Nos vemos en el futuro.
viernes, septiembre 10, 2010
LLUEVE ALLÁ AFUERA
Llueve de madrugada afuera de casa. A veces no se sabe cuando deja de hacerlo porque el agua escurre en forma de gotas. Quería escribir, sin motivo aparente, sin rumbo fijo, sin destino final.
No sé a dónde me lleva el destino, a veces siento que no lo controlo, sólo sé que debo escribir. Hacerlo hasta el cansancio, hasta que sacie esta sed de nada, hasta encontrarme sentido a cada gota de lluvia que escucho en la madrugada y que me recuerda que tengo insomnio. A veces disfruto de los simple y otras veces se me olvida, otras quiero explotar y algunas más vuelvo a mí para comenzar de nuevo.
No llovió durante todo el día afuera de casa. Escuchaba por twitter lo relatos sobre increíbles granizadas en el DF, inclusive varias personas en twitter subieron fotografías que ejemplificaban la cantidad de agua que cayó por allá. Pod un momento agradecí la seguridad de la cueva. De seguro la ciudad sopa fue un caos. De ser ellos también estaría igual de sorprendido. No me gusta la lluvia pero amo ver cómo sucede desde una ventana.
Escribir me calma. Me siento como un boxeador que le pega anuncio costal hasta csnsarse. No sé por qué muchas veces comparo esto con el boxeo, hago sombra, me muevo con agilidad, cada tecleo es un jab, un gancho, un golpe recto. Esquivo mi ego y planeo el siguiente combo de golpes. Estoy viendo Rocky II, esa peli me resulta, en gran número de ocasiones, en inspiradora. El Semental Italiano pelea contra todo, inclusive contra él mismo, para salir adelante. Una gran historia y un gran personaje, ambos siempre subestimados por el vox populi.
Ahorita no hay con quien hablar, mas que con uno mismo. Por eso vengo aquí, como si fuera a un bar a tomarme una chela con el amigo que te escucha (y que luego te dará un buen sermón) y al cual le puedes contar todo. Ah! Cómo me hace falta unos buenos tragos y compañía. Me gustaría conocer Garibaldi, nunca he ido y como que deseo irme a perder un rato por ahí, para vaciar todo lo que se deba en alcohol y canciones.
Se aparece el fatídico anuncio del 20% restante de energía a este gadget. Por lo que debo terminar este post. Ya creo que se está convirtiendo en costumbre que venga aquí con el tlalocpod a dejar unas palabras por estos rumbos, cuando nadie está para leer, cuando tengo la paz suficiente para soltar palabras como balas hacia objetivos invisibles del alma. Por cierto, el destino anda de mamón y le encanta hacer de las suyas con mis sentimientos, el muy cabrón.
Nos vemos en el futuro.
No sé a dónde me lleva el destino, a veces siento que no lo controlo, sólo sé que debo escribir. Hacerlo hasta el cansancio, hasta que sacie esta sed de nada, hasta encontrarme sentido a cada gota de lluvia que escucho en la madrugada y que me recuerda que tengo insomnio. A veces disfruto de los simple y otras veces se me olvida, otras quiero explotar y algunas más vuelvo a mí para comenzar de nuevo.
No llovió durante todo el día afuera de casa. Escuchaba por twitter lo relatos sobre increíbles granizadas en el DF, inclusive varias personas en twitter subieron fotografías que ejemplificaban la cantidad de agua que cayó por allá. Pod un momento agradecí la seguridad de la cueva. De seguro la ciudad sopa fue un caos. De ser ellos también estaría igual de sorprendido. No me gusta la lluvia pero amo ver cómo sucede desde una ventana.
Escribir me calma. Me siento como un boxeador que le pega anuncio costal hasta csnsarse. No sé por qué muchas veces comparo esto con el boxeo, hago sombra, me muevo con agilidad, cada tecleo es un jab, un gancho, un golpe recto. Esquivo mi ego y planeo el siguiente combo de golpes. Estoy viendo Rocky II, esa peli me resulta, en gran número de ocasiones, en inspiradora. El Semental Italiano pelea contra todo, inclusive contra él mismo, para salir adelante. Una gran historia y un gran personaje, ambos siempre subestimados por el vox populi.
Ahorita no hay con quien hablar, mas que con uno mismo. Por eso vengo aquí, como si fuera a un bar a tomarme una chela con el amigo que te escucha (y que luego te dará un buen sermón) y al cual le puedes contar todo. Ah! Cómo me hace falta unos buenos tragos y compañía. Me gustaría conocer Garibaldi, nunca he ido y como que deseo irme a perder un rato por ahí, para vaciar todo lo que se deba en alcohol y canciones.
Se aparece el fatídico anuncio del 20% restante de energía a este gadget. Por lo que debo terminar este post. Ya creo que se está convirtiendo en costumbre que venga aquí con el tlalocpod a dejar unas palabras por estos rumbos, cuando nadie está para leer, cuando tengo la paz suficiente para soltar palabras como balas hacia objetivos invisibles del alma. Por cierto, el destino anda de mamón y le encanta hacer de las suyas con mis sentimientos, el muy cabrón.
Nos vemos en el futuro.
jueves, septiembre 09, 2010
Y TODO ESE BLUES...
A la gente le gusta el blues pero no los escritos tristes.
Si mal no recuerdo, el blues nació como una expresión natural de los esclavos negros americanos que expresaban el dolor de una vida sin libertad. Más tarde, ese dolor reflejó las desigualdades de la raza para culminar en los dolores más profundos del ser humano como la soledad, el desamor y la falta de oportunidades. La música era simple, pero otorgó con letra y música los cimientos para la mayoría de las melodías modernas como el rock, el pop, el reggae y otros. El arte fue un buen desahogo para los desazones de la vida, tanto que se convirtió en algo superior.
Creo que mi blues es distinto. A lo largo de estos años sólo logré cansar a la gente que se sintió con derecho de decirme cómo vivir mi vida. Tanto que ahora estoy solo, la vida sólo ha cambiado para llegar irreversiblemente al mismo lugar.Veo a tanta gente, personas excepcionales, con gustos similares, de quienes aprender y compartir. Me gustaría ser su cuate. Algunos me creen un tonto. Otros ni saben que existo y algunos más me subestiman.
A la gente le gusta más el blues. La gente lo canta, se aprende los nombre de los que lo tocan (algunos se convirtieron en leyendas). A mí me catalogan de berrinchudo, que siempre escribo de lo mismo, escriben como si les interesara mi vida pero un motivo desconocido por mí los impulsó a juzgarme. Debí aprender música y poner todo esto en una canción.
Todos aman en blues, no al que escribe de tristeza. No sé cómo Werther fue tan popular, tan leído. De hecho no sé por qué el mundo es infeliz y por qué toda la gente miente al decir que no tiene lo que quiere. De hecho el mundo es un lugar de dicha en el cual yo no soy invitado. Toda la gente exitosa merece una voz y no los que perdemos cada vez. El blues habla de perder, de no tener, de extrañar, de aullarle a la luna... Y aún así logra mayor gracia.
Para mí, que tambíen amo el blues o cualquier balada con tintes melancólicos me sirve de desahogo, alimenta mi alma y si no estoy en ese sentir, puedo comprenderla e ignorarla, pero no despreciar la melodía o a la persona que la interpreta/compone. Yo siento desilusionar a los que esperaban algo de mí y aún no lo han visto. No estoy aquí para complacerlos. Quizá el blues les pueda dar lo que aquí no encuentren, es un género excepcional.
Hoy sólo quise tomar el iPod y escribir hasta que sintiera más fuerte el hormigueo en mis manos. Quería al escuchar el falso tecleo encontrar un poco de paz en el caos imperante. Olvidar (en caso de que fuera posible) lo que me tiene mal. También buscaba entre estas letras un refugio, una repuesta posible y correcta. Saciar una necesidad desconocida. Buscar un alivio para los malestares del alma. Critíquenme si quieren, digan que no tengo remedio y compárenme con sus excelentes vidas. Los demás no me miren con lástima. Sepan que escribo con toda la honestidad que poseo, sin falsas poses, sin triunfalismos espectrales, con la fatalidad en la mano izquierda y con la verdad en la derecha. Quería desatar un poco de lo que todavía guardo.
Si estuviera en la compu, les pondría una buena rola "blusera" para animar la noche y cerrar este post (digo, para que llegar hasta acá tuviese una recompensa al oído), pero no sé cómo hacerlo desde aquí. Les agradezco si llegaron a esta parte conmigo.
Nos vemos en el futuro.
Si mal no recuerdo, el blues nació como una expresión natural de los esclavos negros americanos que expresaban el dolor de una vida sin libertad. Más tarde, ese dolor reflejó las desigualdades de la raza para culminar en los dolores más profundos del ser humano como la soledad, el desamor y la falta de oportunidades. La música era simple, pero otorgó con letra y música los cimientos para la mayoría de las melodías modernas como el rock, el pop, el reggae y otros. El arte fue un buen desahogo para los desazones de la vida, tanto que se convirtió en algo superior.
Creo que mi blues es distinto. A lo largo de estos años sólo logré cansar a la gente que se sintió con derecho de decirme cómo vivir mi vida. Tanto que ahora estoy solo, la vida sólo ha cambiado para llegar irreversiblemente al mismo lugar.Veo a tanta gente, personas excepcionales, con gustos similares, de quienes aprender y compartir. Me gustaría ser su cuate. Algunos me creen un tonto. Otros ni saben que existo y algunos más me subestiman.
A la gente le gusta más el blues. La gente lo canta, se aprende los nombre de los que lo tocan (algunos se convirtieron en leyendas). A mí me catalogan de berrinchudo, que siempre escribo de lo mismo, escriben como si les interesara mi vida pero un motivo desconocido por mí los impulsó a juzgarme. Debí aprender música y poner todo esto en una canción.
Todos aman en blues, no al que escribe de tristeza. No sé cómo Werther fue tan popular, tan leído. De hecho no sé por qué el mundo es infeliz y por qué toda la gente miente al decir que no tiene lo que quiere. De hecho el mundo es un lugar de dicha en el cual yo no soy invitado. Toda la gente exitosa merece una voz y no los que perdemos cada vez. El blues habla de perder, de no tener, de extrañar, de aullarle a la luna... Y aún así logra mayor gracia.
Para mí, que tambíen amo el blues o cualquier balada con tintes melancólicos me sirve de desahogo, alimenta mi alma y si no estoy en ese sentir, puedo comprenderla e ignorarla, pero no despreciar la melodía o a la persona que la interpreta/compone. Yo siento desilusionar a los que esperaban algo de mí y aún no lo han visto. No estoy aquí para complacerlos. Quizá el blues les pueda dar lo que aquí no encuentren, es un género excepcional.
Hoy sólo quise tomar el iPod y escribir hasta que sintiera más fuerte el hormigueo en mis manos. Quería al escuchar el falso tecleo encontrar un poco de paz en el caos imperante. Olvidar (en caso de que fuera posible) lo que me tiene mal. También buscaba entre estas letras un refugio, una repuesta posible y correcta. Saciar una necesidad desconocida. Buscar un alivio para los malestares del alma. Critíquenme si quieren, digan que no tengo remedio y compárenme con sus excelentes vidas. Los demás no me miren con lástima. Sepan que escribo con toda la honestidad que poseo, sin falsas poses, sin triunfalismos espectrales, con la fatalidad en la mano izquierda y con la verdad en la derecha. Quería desatar un poco de lo que todavía guardo.
Si estuviera en la compu, les pondría una buena rola "blusera" para animar la noche y cerrar este post (digo, para que llegar hasta acá tuviese una recompensa al oído), pero no sé cómo hacerlo desde aquí. Les agradezco si llegaron a esta parte conmigo.
Nos vemos en el futuro.
sábado, septiembre 04, 2010
FUERA DE ACTIVIDAD
Qué tal. Ando posteando desde el tlalocpod. La experiencia más que placentera se volvió necesaria: ya ni el monitor nuevo ni el viejo sirven.
Por lo mismo, me veo en la necesidad de dejar la mayoría de las actividades que usualmente hago por aquí. Estaré muy poco por el messenger (bueno, ya casi nadie me habla por ahí), postearé un poco menos y estaré en twitter en lapsos.
Ahora tengo que conseguir dinero no sólo para el monitor, sino para resolver todos los pendientes de mi vida. Al saldo de objetos descompuestos ahora se suma el horno de microondas. La situación ahorita no es la óptima para comprar uno nuevo, por lo que un poco de dinero de mi parte no vendría mal.
También me conviene irme un poco de aquí. Es un golpe un poco duro al ego que a una chava que te gusta, no le intereses. Será bueno irme de estos lares, que tanto me recuerdan a ella. Necesito superar el pasado porque en estos y a pesar de no rendirme a seguir adelante, no me ha resultado nada fácil continuar. Aún busco formas de perdonarme.
Quiero agradecer a los que vienen a leerme al blog. Aquí solo hay cosas personales de un tipo con mucho cabello y poca barba, que tiene la mala costumbre de descubriese tal cual es sin medir las consecuencias. No hay chistes, excelentes fotografías, anécdotas sorprendentes con gente famosa, poesía, información tecnológica o política, mucho menos bullying. Aquí sólo soy yo y al menos de eso me siento orgulloso, porque me ha permitido conocer a algunos de ustedes y que con el blog, me conozcan.
En fin, no sé cuánto tarde esto. Espero volver en la medida de lo posible, para iniciar la séptima temporada y cerrar esta. Quiero en verdad que las cosas sean distintas en mi vida a mi regreso. Mientras, como dije, pueden buscarme en twitter, dejarme un recado en Facebook, o un comentario por acá. En verdad espero solucionar esto en menos de un mes. Necesito la compu para muchas cosas y el monitor aún más.
Nos vemos en el futuro.
Por lo mismo, me veo en la necesidad de dejar la mayoría de las actividades que usualmente hago por aquí. Estaré muy poco por el messenger (bueno, ya casi nadie me habla por ahí), postearé un poco menos y estaré en twitter en lapsos.
Ahora tengo que conseguir dinero no sólo para el monitor, sino para resolver todos los pendientes de mi vida. Al saldo de objetos descompuestos ahora se suma el horno de microondas. La situación ahorita no es la óptima para comprar uno nuevo, por lo que un poco de dinero de mi parte no vendría mal.
También me conviene irme un poco de aquí. Es un golpe un poco duro al ego que a una chava que te gusta, no le intereses. Será bueno irme de estos lares, que tanto me recuerdan a ella. Necesito superar el pasado porque en estos y a pesar de no rendirme a seguir adelante, no me ha resultado nada fácil continuar. Aún busco formas de perdonarme.
Quiero agradecer a los que vienen a leerme al blog. Aquí solo hay cosas personales de un tipo con mucho cabello y poca barba, que tiene la mala costumbre de descubriese tal cual es sin medir las consecuencias. No hay chistes, excelentes fotografías, anécdotas sorprendentes con gente famosa, poesía, información tecnológica o política, mucho menos bullying. Aquí sólo soy yo y al menos de eso me siento orgulloso, porque me ha permitido conocer a algunos de ustedes y que con el blog, me conozcan.
En fin, no sé cuánto tarde esto. Espero volver en la medida de lo posible, para iniciar la séptima temporada y cerrar esta. Quiero en verdad que las cosas sean distintas en mi vida a mi regreso. Mientras, como dije, pueden buscarme en twitter, dejarme un recado en Facebook, o un comentario por acá. En verdad espero solucionar esto en menos de un mes. Necesito la compu para muchas cosas y el monitor aún más.
Nos vemos en el futuro.
miércoles, septiembre 01, 2010
SEPTIEMBRE OTRA VEZ
En el año menos prolífico de mi vida, tuve en agosto uno de los meses en los que más post escribí en este blog.
Quería hacer un post antes de septiembre, como si quisiera anticipar el que ha sido en los últimos años, el peor mes. Hace tres años pasé por una situación incómoda en un blog conocido, hace dos me llegó un mail donde me negaban una beca y el año pasado, casi al final de mes tuve un día asqueroso, que más tarde terminaría en un fracaso profesional: y en las tres acabé destruido anímicamente. Como en una novela de Carlos Fuentes, septiembre se ha convertido en un mes fatídico, trágico, negro.
Tengo miedo. Creo que ahorita mi vida está peor que en esas tres ocasiones. Todos mis sueños han sucumbido y ya no tengo de dónde hacerme. Intento reconstruir mi vida; pero creo que terminarán antes la ampliación de carriles en la autopista México-Pachuca (que lleva mucho tiempo y dificultades para terminar) que yo con los cimientos del nuevo rumbo. A veces pienso que quizá ya no me queda nada qué perder, pero ¿Uno podrá tentar así al destino?
A veces parece un pecado decir que uno tiene miedo, como si el mundo estuviera lleno de gente valerosa y entregada, tan llena de éxito que los temerosos fuesen una minoría, una paria de leprosos. Recuerdo una práctica en la universidad cuando mi clase fue a Puebla, terminamos en Atlixco, un pueblo hermoso y apacible; había caído la noche. Estaba junto a un par de compañeras muy guapas y que casi ni me pelaban, tuvimos que pasar por un una calle donde el alumbrado público fallaba. Cuál sería mi sorpresa al ver que dos de ellas me tomaron del brazo, explicándome que tenían miedo porque varias veces habían sido asaltadas ¿Debí burlarme de ellas porque expresaron su miedo justificado ante una situación que quizá no tenía peligro? En ese momento no lo hice, las entendí. La burra no era arisca; los palos la hicieron así.
Más allá de cualquier miedo o superstición, han llegado los primeros minutos de septiembre: el mes del bicentenario (junto con todos sus festejos piteros) y del final de temporada del blog. Comenté esta inquietud en twitter y recibí un excelente consejo: “Enfréntalo con huevos”. Sí, no me queda de otra, no me puedo dormir durante un mes hasta que esto pase. Tendré que despertarme para encarar el mañana como venga y al menos hacer mi parte. Mentalizarme que los tres años anteriores fueron una penosa casualidad.
Como el año pasado, sólo hasta el día 30 a las 11:59 con 59 segundos podré festejar… y vaya que lo haré en grande.
Nos vemos en el futuro.
Quería hacer un post antes de septiembre, como si quisiera anticipar el que ha sido en los últimos años, el peor mes. Hace tres años pasé por una situación incómoda en un blog conocido, hace dos me llegó un mail donde me negaban una beca y el año pasado, casi al final de mes tuve un día asqueroso, que más tarde terminaría en un fracaso profesional: y en las tres acabé destruido anímicamente. Como en una novela de Carlos Fuentes, septiembre se ha convertido en un mes fatídico, trágico, negro.
Tengo miedo. Creo que ahorita mi vida está peor que en esas tres ocasiones. Todos mis sueños han sucumbido y ya no tengo de dónde hacerme. Intento reconstruir mi vida; pero creo que terminarán antes la ampliación de carriles en la autopista México-Pachuca (que lleva mucho tiempo y dificultades para terminar) que yo con los cimientos del nuevo rumbo. A veces pienso que quizá ya no me queda nada qué perder, pero ¿Uno podrá tentar así al destino?
A veces parece un pecado decir que uno tiene miedo, como si el mundo estuviera lleno de gente valerosa y entregada, tan llena de éxito que los temerosos fuesen una minoría, una paria de leprosos. Recuerdo una práctica en la universidad cuando mi clase fue a Puebla, terminamos en Atlixco, un pueblo hermoso y apacible; había caído la noche. Estaba junto a un par de compañeras muy guapas y que casi ni me pelaban, tuvimos que pasar por un una calle donde el alumbrado público fallaba. Cuál sería mi sorpresa al ver que dos de ellas me tomaron del brazo, explicándome que tenían miedo porque varias veces habían sido asaltadas ¿Debí burlarme de ellas porque expresaron su miedo justificado ante una situación que quizá no tenía peligro? En ese momento no lo hice, las entendí. La burra no era arisca; los palos la hicieron así.
Más allá de cualquier miedo o superstición, han llegado los primeros minutos de septiembre: el mes del bicentenario (junto con todos sus festejos piteros) y del final de temporada del blog. Comenté esta inquietud en twitter y recibí un excelente consejo: “Enfréntalo con huevos”. Sí, no me queda de otra, no me puedo dormir durante un mes hasta que esto pase. Tendré que despertarme para encarar el mañana como venga y al menos hacer mi parte. Mentalizarme que los tres años anteriores fueron una penosa casualidad.
Como el año pasado, sólo hasta el día 30 a las 11:59 con 59 segundos podré festejar… y vaya que lo haré en grande.
Nos vemos en el futuro.
lunes, agosto 30, 2010
APRENDIENDO SOBRE LA MARCHA
Nadie me dijo de qué se trataba la vida.
Te enseñan cómo vestirte, cómo atarte los zapatos pero no hay maestros para todo y las demás cosas se aprenden sobre la marcha. La vida es, es gran parte, praxis. Nacemos en un mundo donde hay reglas escritas y no escritas, formas de actuar correctas e incorrectas. La memoria celular aún no da para dotar a un recién nacido de conocimientos que no sean instintivos. En pocas palabras, venimos a este mundo para aprender a vivir en él.
Yo tuve el error de querer desmarcarme mucho de mis padres en la adolescencia. Quería buscar mi propia personalidad y no ser sólo una extensión de ellos. Hoy me doy cuenta que eso no pasó del todo. Hay muchas actitudes de ellos en mí y a pesar de ello no dejo de admirarlos, son mejores que yo aunque ellos piensen lo contrario. Admiro su valor, su arroje, su perseverancia y su fe. Cosas que no desarrollé mientras crecía.
Siempre tuve lo que quise y lo que no, siempre lo sustituí por otra cosa. Nunca tuve que esforzarme, menos en la escuela. No necesitaba valor para sacar un 10, era tan fácil como respirar. Leer, escribir, dibujar, todo se me facilitaba. No sabía que había todo un “brave new world” al que no pertenecía y que poco a poco invadía mis terrenos. Todo lo ajeno a lo académico o lo familiar empezaba a costarme trabajo. Me enfoqué tanto en mí mismo que no estaba preparado para lo que había allá afuera.
Con este plano existencial lleno de problemas, de frustraciones y obstáculos multiformes, puedes consumirte si no sabes qué hacer. Un nuevo mundo requiere de nuevos aprendizajes. Lo malo es cuando no puedes adaptarte rápido mientras hay otros que ya dieron tres vueltas a la manzana. Admiro a las personas que rebasan los 50, con una mente llena de experiencias, listos para sortear dificultades y dar consejos. La mayoría de ellos son una fuente humana de sabiduría. Cuando fui a Cozumel, conocí en el ferry a un anciano inglés, nacido en Manchester. Le dije que deseaba conocer su país y sobre todo tener más experiencia para llevar mejor mi vida. Él sólo sonrió y me contestó: “la tendrás”.
Hoy veo todas las cosas que he perdido por no saber ¿Qué me queda? Asimilar lo vivido, como lo había dicho al principio, a eso llegamos; además de coleccionar todo conocimiento, útil o no. También debo encontrarle el lado positivo a las cosas, disfrutar lo que se deje y usar las experiencias nuevas para corregir futuras equivocaciones. Suena fácil pero no lo es.
Los que me han criticado en el pasado, todos sabiondos y experimentados, han señalado que me falta algo o que no hice alguna cosa… y tienen razón. Sin embargo, a mi defensa puedo decir una cosa: Nadie me dijo de qué iba la vida; voy aprendiéndolo sobre la marcha. A veces lento y otras, rápido. Lo bueno es ver que hoy de a poco comienzo a pisar más firme, con seguridad voy retomando mi vida, trato de ponerle una actitud diferente frente a lo que se me ponga enfrente. Aún falta mucho trabajo y poco tiempo para realizarlo. De mí depende cambiar las cosas, tomar mejores decisiones y "tocar el cielo", como dice la rola de “los cadillacs”.
Nos vemos en el futuro.
Te enseñan cómo vestirte, cómo atarte los zapatos pero no hay maestros para todo y las demás cosas se aprenden sobre la marcha. La vida es, es gran parte, praxis. Nacemos en un mundo donde hay reglas escritas y no escritas, formas de actuar correctas e incorrectas. La memoria celular aún no da para dotar a un recién nacido de conocimientos que no sean instintivos. En pocas palabras, venimos a este mundo para aprender a vivir en él.
Yo tuve el error de querer desmarcarme mucho de mis padres en la adolescencia. Quería buscar mi propia personalidad y no ser sólo una extensión de ellos. Hoy me doy cuenta que eso no pasó del todo. Hay muchas actitudes de ellos en mí y a pesar de ello no dejo de admirarlos, son mejores que yo aunque ellos piensen lo contrario. Admiro su valor, su arroje, su perseverancia y su fe. Cosas que no desarrollé mientras crecía.
Siempre tuve lo que quise y lo que no, siempre lo sustituí por otra cosa. Nunca tuve que esforzarme, menos en la escuela. No necesitaba valor para sacar un 10, era tan fácil como respirar. Leer, escribir, dibujar, todo se me facilitaba. No sabía que había todo un “brave new world” al que no pertenecía y que poco a poco invadía mis terrenos. Todo lo ajeno a lo académico o lo familiar empezaba a costarme trabajo. Me enfoqué tanto en mí mismo que no estaba preparado para lo que había allá afuera.
Con este plano existencial lleno de problemas, de frustraciones y obstáculos multiformes, puedes consumirte si no sabes qué hacer. Un nuevo mundo requiere de nuevos aprendizajes. Lo malo es cuando no puedes adaptarte rápido mientras hay otros que ya dieron tres vueltas a la manzana. Admiro a las personas que rebasan los 50, con una mente llena de experiencias, listos para sortear dificultades y dar consejos. La mayoría de ellos son una fuente humana de sabiduría. Cuando fui a Cozumel, conocí en el ferry a un anciano inglés, nacido en Manchester. Le dije que deseaba conocer su país y sobre todo tener más experiencia para llevar mejor mi vida. Él sólo sonrió y me contestó: “la tendrás”.
Hoy veo todas las cosas que he perdido por no saber ¿Qué me queda? Asimilar lo vivido, como lo había dicho al principio, a eso llegamos; además de coleccionar todo conocimiento, útil o no. También debo encontrarle el lado positivo a las cosas, disfrutar lo que se deje y usar las experiencias nuevas para corregir futuras equivocaciones. Suena fácil pero no lo es.
Los que me han criticado en el pasado, todos sabiondos y experimentados, han señalado que me falta algo o que no hice alguna cosa… y tienen razón. Sin embargo, a mi defensa puedo decir una cosa: Nadie me dijo de qué iba la vida; voy aprendiéndolo sobre la marcha. A veces lento y otras, rápido. Lo bueno es ver que hoy de a poco comienzo a pisar más firme, con seguridad voy retomando mi vida, trato de ponerle una actitud diferente frente a lo que se me ponga enfrente. Aún falta mucho trabajo y poco tiempo para realizarlo. De mí depende cambiar las cosas, tomar mejores decisiones y "tocar el cielo", como dice la rola de “los cadillacs”.
Nos vemos en el futuro.
jueves, agosto 26, 2010
DESPERTÉ
[De Fondo: The Rolling Stones - You Can't Always Get What You Want]
En medio de la cena, absorto en mis pensamientos, mi madre me miró y me hizo una pregunta:
- Gerson ¿Te acabas de despertar?
Y yo quedé sorprendido, como si de esa pregunta me cayera un veinte, se desencadenara una serie de eventos en la mente, una catarsis, una experiencia chamánica, una revelación proveniente de otro mundo. Sentado en un lugar donde un me puedo ver al espejo, sólo frente a mi interlocutor como si se tratara de mi destino. Sólo atiné a decir:
- Sí.
Diez minutos antes entreabrí los ojos y vi lo que ahora comprendo. La memoria buscó algo entre sus archivos y sólo encontró esta rola de los Stones. Mis contactos visuales con el mundo se han perdido muchas cosas que quiero en estos años. He visto cómo pasan como vagones del metro que no se detienen en la estación. La de la canción es una verdad manifiesta y conclusiva que he aceptado: “no siempre puedes obtener lo que quieres”. Sólo hoy, sólo porque lo necesito y me hace falta, me entregaré diez minutos más a la cama antes de levantarme para intentar obtener lo que necesito.
But if you try sometimes, you just might find you get what you need! ♫ =’(
Nos vemos en el futuro.
En medio de la cena, absorto en mis pensamientos, mi madre me miró y me hizo una pregunta:
- Gerson ¿Te acabas de despertar?
Y yo quedé sorprendido, como si de esa pregunta me cayera un veinte, se desencadenara una serie de eventos en la mente, una catarsis, una experiencia chamánica, una revelación proveniente de otro mundo. Sentado en un lugar donde un me puedo ver al espejo, sólo frente a mi interlocutor como si se tratara de mi destino. Sólo atiné a decir:
- Sí.
Diez minutos antes entreabrí los ojos y vi lo que ahora comprendo. La memoria buscó algo entre sus archivos y sólo encontró esta rola de los Stones. Mis contactos visuales con el mundo se han perdido muchas cosas que quiero en estos años. He visto cómo pasan como vagones del metro que no se detienen en la estación. La de la canción es una verdad manifiesta y conclusiva que he aceptado: “no siempre puedes obtener lo que quieres”. Sólo hoy, sólo porque lo necesito y me hace falta, me entregaré diez minutos más a la cama antes de levantarme para intentar obtener lo que necesito.
But if you try sometimes, you just might find you get what you need! ♫ =’(
Nos vemos en el futuro.
miércoles, agosto 25, 2010
LA MADRUGADA A CUESTAS
[De Fondo: Los Fabulosos Cadillacs - La Parte de Adelante]
Hoy me tocó editar de noche, ese gusto que sólo me sabe con la madrugada a cuestas.
Creo haber superado las observaciones del episodio pasado. Me gusta no estar presionado con plazos estrictos. Creo que estos años me han dado sabiduría para ver las cosas en perspectiva y manejar ciertos escenarios. Estoy muy contento en mi etapa de productor de Dedos en 2, aunque siento que hay mucho que debo trabajar para sentirme satisfecho.
Prometí dormir temprano pero creo que ya se sabe que es algo que era difícil cumplir. Otra cosa incumplida es la ilusión con curvas, el pensamiento recurrente en mi corazón y el sentimiento palpitante que se anida en mi inconsciente. La llamo en el día cada que la veo en una línea de tiempo y respondo una que otra inquietud. Trato de acercarme con pasos pequeños hasta que el destino corte esto de raíz.
Ya me voy a dormir, pero antes cantaré junto a casas vacías (ya todos se fueron a nadar con automóviles). Cantar es una de mis momentos lúdicos favoritos, es innato, inherente en mí. Música escrita por cobardes cuando eran valientes e interpretada por locos que gustan de la noche y el carnaval:
Gerson aprieta el botón de publicar mientras de mañana recita: Por un segundo de tu cuerpo doy el mundo ♫
Nos vemos en el futuro.
Hoy me tocó editar de noche, ese gusto que sólo me sabe con la madrugada a cuestas.
Creo haber superado las observaciones del episodio pasado. Me gusta no estar presionado con plazos estrictos. Creo que estos años me han dado sabiduría para ver las cosas en perspectiva y manejar ciertos escenarios. Estoy muy contento en mi etapa de productor de Dedos en 2, aunque siento que hay mucho que debo trabajar para sentirme satisfecho.
Prometí dormir temprano pero creo que ya se sabe que es algo que era difícil cumplir. Otra cosa incumplida es la ilusión con curvas, el pensamiento recurrente en mi corazón y el sentimiento palpitante que se anida en mi inconsciente. La llamo en el día cada que la veo en una línea de tiempo y respondo una que otra inquietud. Trato de acercarme con pasos pequeños hasta que el destino corte esto de raíz.
Ya me voy a dormir, pero antes cantaré junto a casas vacías (ya todos se fueron a nadar con automóviles). Cantar es una de mis momentos lúdicos favoritos, es innato, inherente en mí. Música escrita por cobardes cuando eran valientes e interpretada por locos que gustan de la noche y el carnaval:
Gerson aprieta el botón de publicar mientras de mañana recita: Por un segundo de tu cuerpo doy el mundo ♫
Nos vemos en el futuro.
lunes, agosto 23, 2010
ALGO PLACENTERO
No sé por qué, si el tedio, nostalgia o la carencia de contenidos divertidos en la televisión que desempolvé mis DVD’s de Sex & The City. Actualmente voy en la tercera temporada.
Los fines de semana se han convertido en los días en que más rico me alimento. Alambre, tacos, enchiladas, flan, pastel, pambazos, quesadillas, barbacoa, carnitas, burritos, hamburguesas y gorditas. En momentos digo: “carajo, la vida es buena”. Comer es uno de esos placeres que no me cansaré de hacer aunque tenga consecuencias en mi cuerpo. Es un gran estímulo en un momento de mi vida cuando no caería mal unos cuantos nuevos.
Un placer no tan nuevo y demasiado comentado aquí es la música. Creo que también ya dije aquí que me pasa como a Quentin Tarantino. Hay varias canciones que me llaman. Empecé escribiendo con música y siempre tenía la impresión que me decía sobre qué escribir. Pero ahora, la bossa nova me dice “esa novela de Mauricio Garcés no se va a escribir sola, hay una historia que debes contar. Ernesto, tu personaje, te espera”. Mientras que The Doors y la música donde esté involucrado Eric Clapton susurran “Orlando, Layla y su historia de la ciudad son un pendiente más. Tal vez deberías visitarlos y terminar de contar cómo sucedió todo”. Un deleite me recuerda a otro, quizá también cuente que le mostré esos textos de hace dos años a una buena amiga.
Olvidé que hacía esto como mi refugio, quizá lo dejé porque caían más bombas adentro que afuera. Hoy vivo un buen momento donde curiosamente no tengo lo que quiero ¿Será que acaso el sentirme bien conmigo es también un acto placentero? Yo creo que sí y no se si sea momentáneo, al menos lo disfrutaré, digo, todo lo que pueda.
Al terminar este post, también finaliza un capítulo de Carrie y sus amigas, el principio de la cuarta temporada. La protagonista celebra su cumpleaños. Creo que, aunque sea tres meses después debería organizar una pachanga. Las fiestas casi siempre son algo placentero. Chela, amigos, comida y ambiente ¿Podría pedir más? El 11:11 de twitter se usa para pedir deseos a esa hora; ahora sólo pido salud, dinero y amor: ridículas supersticiones (como cualquiera que se digne llamar así).
Me voy, en breve tendré que despertar a los que enfrentarán el tráfico que se hace cuando los niños regresan a clases. Quizá mi futuro cambie en breve y ya no tenga chance de estar aquí tan tarde, escribiendo, viendo, leyendo y siendo un metiche virtual. Sin embargo, hoy fue algo placentero.
Nos vemos en el futuro.
Los fines de semana se han convertido en los días en que más rico me alimento. Alambre, tacos, enchiladas, flan, pastel, pambazos, quesadillas, barbacoa, carnitas, burritos, hamburguesas y gorditas. En momentos digo: “carajo, la vida es buena”. Comer es uno de esos placeres que no me cansaré de hacer aunque tenga consecuencias en mi cuerpo. Es un gran estímulo en un momento de mi vida cuando no caería mal unos cuantos nuevos.
Un placer no tan nuevo y demasiado comentado aquí es la música. Creo que también ya dije aquí que me pasa como a Quentin Tarantino. Hay varias canciones que me llaman. Empecé escribiendo con música y siempre tenía la impresión que me decía sobre qué escribir. Pero ahora, la bossa nova me dice “esa novela de Mauricio Garcés no se va a escribir sola, hay una historia que debes contar. Ernesto, tu personaje, te espera”. Mientras que The Doors y la música donde esté involucrado Eric Clapton susurran “Orlando, Layla y su historia de la ciudad son un pendiente más. Tal vez deberías visitarlos y terminar de contar cómo sucedió todo”. Un deleite me recuerda a otro, quizá también cuente que le mostré esos textos de hace dos años a una buena amiga.
Olvidé que hacía esto como mi refugio, quizá lo dejé porque caían más bombas adentro que afuera. Hoy vivo un buen momento donde curiosamente no tengo lo que quiero ¿Será que acaso el sentirme bien conmigo es también un acto placentero? Yo creo que sí y no se si sea momentáneo, al menos lo disfrutaré, digo, todo lo que pueda.
Al terminar este post, también finaliza un capítulo de Carrie y sus amigas, el principio de la cuarta temporada. La protagonista celebra su cumpleaños. Creo que, aunque sea tres meses después debería organizar una pachanga. Las fiestas casi siempre son algo placentero. Chela, amigos, comida y ambiente ¿Podría pedir más? El 11:11 de twitter se usa para pedir deseos a esa hora; ahora sólo pido salud, dinero y amor: ridículas supersticiones (como cualquiera que se digne llamar así).
Me voy, en breve tendré que despertar a los que enfrentarán el tráfico que se hace cuando los niños regresan a clases. Quizá mi futuro cambie en breve y ya no tenga chance de estar aquí tan tarde, escribiendo, viendo, leyendo y siendo un metiche virtual. Sin embargo, hoy fue algo placentero.
Nos vemos en el futuro.
sábado, agosto 21, 2010
LAS COSAS DESCOMPUESTAS
Parece una especie de maldición, quizá sólo sea exageración mía por esas coincidencias acumuladas que resaltan porque, de momento, no puedo solucionarlas. Como desde hace seis meses, muchos objetos en mi vida están descomponiendo o no funcionan como deberían. Nada que no se pueda solucionar… en un futuro.
Primero fue mi DVD: el botón de Power dejó de funcionar ¿Cómo hago que jale? Conecto y desconecto el cable de la corriente que va hacia el reproductor. Así milagrosamente jala. No pensaba que ese pequeño desperfecto sería el principio de desperfectos que le seguirían a mis cosas.
Después fue el monitor de la compu. De pronto dejó de encender. También el botón de power no estaba bien, parpadeaba sin cesar con sus colores azules. Primero se calentaba y mostraba la imagen y tiempo después dejó de hacerlo. Por fortuna no había tirado mi monitor viejo que ahorita es el que me está haciendo el paro. También está descompuesto pero funciona con el remedio mecánico favorito de los mexicanos iracundos: darle de golpes.
Más tarde un estúpido ebrio en la calle me trató de asaltar y sólo consiguió romper los audífonos de mi iPod. Después los de mi celular se desbarataron solitos. Digo casi no los usaba y cuando más los utilicé se fueron al carajo. El colmo es que había comprado unos en febrero y se descompusieron en 15 días.
El que más me está afectando ahorita. El display de mi teléfono deja de verse después de un rato. No estaría preocupado si no fuera un teléfono caro y touchscreen. Entonces no veo quién me llama ni tampoco contestar mis mensajes de inmediato. Tengo que encender y apagar el dispositivo para que vuelva a funcionar normalmente e impedir que se apague la pantalla para hacer cualquier cosa. Ha sido bastante frustrante porque empezó a fallar un año después, así que la garantía no cubre la reparación.
Ahora, lo que me faltaba. La pila del control inalámbrico del Xbox no funciona, por lo que no puedo jugar. Antes, lo que hacía era tomar las pilas recargables de mi cámara para jugar. Pero resulta que estás están derramando un líquito tóxico, por lo que ya no sirven, por lo que tampoco tengo con qué sacar fotos.
Por cierto, el click derecho del mouse también anda en sus últimas. Yo sé que todo eso se puede resolver fácil pero no hay con queso las enchiladas. Veamos qué es lo siguiente que se descompone: twitter no cuenta (ese se desconchinfla a cada rato).
Espero poder solucionar todo esto, romper la "maldición" cuanto antes y que ya no se acumulen más cosas descompuestas.
Nos vemos en el futuro.
Primero fue mi DVD: el botón de Power dejó de funcionar ¿Cómo hago que jale? Conecto y desconecto el cable de la corriente que va hacia el reproductor. Así milagrosamente jala. No pensaba que ese pequeño desperfecto sería el principio de desperfectos que le seguirían a mis cosas.
Después fue el monitor de la compu. De pronto dejó de encender. También el botón de power no estaba bien, parpadeaba sin cesar con sus colores azules. Primero se calentaba y mostraba la imagen y tiempo después dejó de hacerlo. Por fortuna no había tirado mi monitor viejo que ahorita es el que me está haciendo el paro. También está descompuesto pero funciona con el remedio mecánico favorito de los mexicanos iracundos: darle de golpes.
Más tarde un estúpido ebrio en la calle me trató de asaltar y sólo consiguió romper los audífonos de mi iPod. Después los de mi celular se desbarataron solitos. Digo casi no los usaba y cuando más los utilicé se fueron al carajo. El colmo es que había comprado unos en febrero y se descompusieron en 15 días.
El que más me está afectando ahorita. El display de mi teléfono deja de verse después de un rato. No estaría preocupado si no fuera un teléfono caro y touchscreen. Entonces no veo quién me llama ni tampoco contestar mis mensajes de inmediato. Tengo que encender y apagar el dispositivo para que vuelva a funcionar normalmente e impedir que se apague la pantalla para hacer cualquier cosa. Ha sido bastante frustrante porque empezó a fallar un año después, así que la garantía no cubre la reparación.
Ahora, lo que me faltaba. La pila del control inalámbrico del Xbox no funciona, por lo que no puedo jugar. Antes, lo que hacía era tomar las pilas recargables de mi cámara para jugar. Pero resulta que estás están derramando un líquito tóxico, por lo que ya no sirven, por lo que tampoco tengo con qué sacar fotos.
Por cierto, el click derecho del mouse también anda en sus últimas. Yo sé que todo eso se puede resolver fácil pero no hay con queso las enchiladas. Veamos qué es lo siguiente que se descompone: twitter no cuenta (ese se desconchinfla a cada rato).
Espero poder solucionar todo esto, romper la "maldición" cuanto antes y que ya no se acumulen más cosas descompuestas.
Nos vemos en el futuro.
jueves, agosto 19, 2010
INESPERADO CAMBIO
Horas después del último post mi mente volvió a ser una tómbola y los pensamientos rebotaban en las paredes como esas bolas rojas.
Vamos, no confío ni en Dios. Creo que no puedo reconstruir sin antes no quito los escombros. Tal vez no quiero cambiar y lo disfrazo con falsas intenciones. No lo sé. Hoy me descubrí de nuevo en una rutina que no me gusta y fue como estar en una caja, sin ventanas ni salidas. Decidí entregarme a la perdición y a la imposibilidad.
Sin embargo algo pasó, no lo puedo explicar. Sigo sin tener sueño pero mi mente se dio una última posibilidad para visualizar otras cosas. Hay acontecimientos, música y letras que te llevan hacia otro estado de la mente. Dejé de azotarme como látigo y me detuve a pensar. El lamento se fue en un par de clicks. De repente vi a la vida como un árbol lleno de diferentes frutos, sólo debía decidir cuáles de ellos tomar.
Me voy con mi insomnio, a ver a qué horas cede. Sólo espero que este inesperado cambio se mantenga lo suficiente para remover los escombros y volver a edificar.
Nos vemos en el futuro.
Vamos, no confío ni en Dios. Creo que no puedo reconstruir sin antes no quito los escombros. Tal vez no quiero cambiar y lo disfrazo con falsas intenciones. No lo sé. Hoy me descubrí de nuevo en una rutina que no me gusta y fue como estar en una caja, sin ventanas ni salidas. Decidí entregarme a la perdición y a la imposibilidad.
Sin embargo algo pasó, no lo puedo explicar. Sigo sin tener sueño pero mi mente se dio una última posibilidad para visualizar otras cosas. Hay acontecimientos, música y letras que te llevan hacia otro estado de la mente. Dejé de azotarme como látigo y me detuve a pensar. El lamento se fue en un par de clicks. De repente vi a la vida como un árbol lleno de diferentes frutos, sólo debía decidir cuáles de ellos tomar.
Me voy con mi insomnio, a ver a qué horas cede. Sólo espero que este inesperado cambio se mantenga lo suficiente para remover los escombros y volver a edificar.
Nos vemos en el futuro.
miércoles, agosto 18, 2010
EN MIS SUEÑOS
Volví a soñar con ella…
De seguro ya han de ser como unas 10 ó 12 veces que eso sucede. A veces me hubiera gustado estudiar psicología para conocer a plenitud conceptos como el inconsciente, que si mal no recuerdo tiene que ver con los sueños y no sé si tiene que ver con los verdaderos deseos del ser. Tal vez podría explicar mejor lo que me está pasando.
Sólo una vez fui al psicólogo, me puso a hacer un dibujo y no sentí nada en una hora, en realidad dudo que funcione esa profesión, pero creo que tiene conocimientos útiles. Tuve un año en prepa y un semestre en la carrera y apenas puedo recodar algunos aspectos. Ahorita traté de leer algo del inconsciente y entendí muy poco, aunque logró que recordara La ciencia del sueño de Michel Gondry y la explicación de cómo se “cocinan” los sueños.
Yo supongo que me niego a muchas cosas en mi vida y trato de minimizarlas: la atención de la gente, mi relación con mi familia, cuánto extraño a mis amigos, el trabajo, los viajes, mi necesidad de cosas emocionantes en mi vida… y ella, mis sentimientos hacia ella; a la que ya no quiero mencionar aquí ya que, por mi forma de ser, mis acciones la fortuna y las pocas oportunidades de verla me harán imposible conquistarla. Oficialmente ya es la chica de mis sueños.
Y sé que eso no me hace bien, no necesito que nadie más me lo diga. Este blog ha sido testigo de cuántas veces me he enamorado, de cuántas más la he cagado y la verdad no quiero ir por esa senda esta vez. Pero luego llegan sueños como el de hace unos momentos y pienso ¿Estará mal negarme a lo que inconsciente me pide, negar lo que siento?
No tengo ni la más jodida idea de qué hacer. Mientras tanto, tengo que volver a dormir. Tengo altas posibilidades de volvérmela a topar en mis sueños.
Nos vemos en el futuro.
De seguro ya han de ser como unas 10 ó 12 veces que eso sucede. A veces me hubiera gustado estudiar psicología para conocer a plenitud conceptos como el inconsciente, que si mal no recuerdo tiene que ver con los sueños y no sé si tiene que ver con los verdaderos deseos del ser. Tal vez podría explicar mejor lo que me está pasando.
Sólo una vez fui al psicólogo, me puso a hacer un dibujo y no sentí nada en una hora, en realidad dudo que funcione esa profesión, pero creo que tiene conocimientos útiles. Tuve un año en prepa y un semestre en la carrera y apenas puedo recodar algunos aspectos. Ahorita traté de leer algo del inconsciente y entendí muy poco, aunque logró que recordara La ciencia del sueño de Michel Gondry y la explicación de cómo se “cocinan” los sueños.
Yo supongo que me niego a muchas cosas en mi vida y trato de minimizarlas: la atención de la gente, mi relación con mi familia, cuánto extraño a mis amigos, el trabajo, los viajes, mi necesidad de cosas emocionantes en mi vida… y ella, mis sentimientos hacia ella; a la que ya no quiero mencionar aquí ya que, por mi forma de ser, mis acciones la fortuna y las pocas oportunidades de verla me harán imposible conquistarla. Oficialmente ya es la chica de mis sueños.
Y sé que eso no me hace bien, no necesito que nadie más me lo diga. Este blog ha sido testigo de cuántas veces me he enamorado, de cuántas más la he cagado y la verdad no quiero ir por esa senda esta vez. Pero luego llegan sueños como el de hace unos momentos y pienso ¿Estará mal negarme a lo que inconsciente me pide, negar lo que siento?
No tengo ni la más jodida idea de qué hacer. Mientras tanto, tengo que volver a dormir. Tengo altas posibilidades de volvérmela a topar en mis sueños.
Nos vemos en el futuro.
sábado, agosto 14, 2010
GERSON DE TIERRA-2. Viaje a San Diego
DISCLAIMER: Este es un post FICTICIO, un ejercicio de desahogo (digno de mi blog) dónde divago sobre una persona que me gustaría ser en una realidad que no existe. Así de simple.
*************
Cumplí uno de mis más grandes sueños. Fui a la San Diego Comic-Con.
De joven me enteré que la convención de cómic más increíble de todas se realizaba en California. Tenía que conformarme con los eventos que se acercaban aquí y ninguno se aproximaba a lo descrito por tanta gente sobre la Comic-Con, la meca de los cómics, todas las editoriales norteamericanas, todos los dibujantes y guionistas en conferencias y firma de autógrafos, un orgasmo para el aficionado. Prometí estar ahí y quedarme todos los días que durara el acontecimiento.
¿Quién diría que mucho tiempo después no sólo sería de cómics, sino también para estrenos cinematográficos y de televisión? Con ese pretexto hace un par de años fui con el encargado de la revista de cine y le propuse si podía ser corresponsal. En ese momento él me dijo que ya tenían gente trabajando en ello. Desgraciadamente hubo algunos recortes la temporada pasada y ahora no fui yo el que pidió ir, sino él el que me dijo que iría, Sólo yo, con viáticos muy limitados y sólo sería un par de días, para revisar un par de novedades que se presentarían para cine. No me importó.
Eso fue a principios de año. Decidí tomar un poco de dinero que tenía ahorrando para darme el gusto de ir todos los días, el avión de vuelta y para gastar en la convención. Ya tenía todo arreglado para coordinar algunas cosas del trabajo desde San Diego, confío mucho en mis colaboradores y sabía que en esta ocasión no me fallarían. Era finales de julio y necesitaba una distracción. La vida amorosa no iba tan bien. Apenas había pasado el concierto de McCartney al cual fui solo. El viaje no pudo caer en el mejor momento.
Este párrafo lo he escrito varias veces y aún no puedo describir con precisión la experiencia de pisar el centro de convenciones de San Diego. Muchos stands, gente disfrazada, Stan Lee (con quien me tomé de inmediato una foto y le grabé un “Excelsior!”), compré varios cómics a un buen precio. Salí conmovido de las pláticas de Grant Morrison y de Humberto Ramos, respectivamente. Ver filas de dibujantes aspirantes a profesionales hacía fila para la revisión de sus portafolios (algunos con arte excepcional). Ah sí, y mi trabajo, uno que no se sintió como tal.
Estuve presente en lo que inicialmente sería una plática sobre las versiones cinematográficas de Capitán América y Thor (dos de mis héroes de la infancia). Después de una conferencia y sesiones de preguntas pasaron los respectivos tráilers vino lo inesperado. Se van los respectivos elencos de la película y llaman a algunos actores de Iron Man 2, regresan los actores del Capi y el dios del trueno, presentan al director y parte del elenco de la película The Avengers (grupo que une a varios héroes en el cómic). Mi éxtasis de fan nadaba entre los flashes que los fotógrafos le tomaban al elenco completo y en los gritos enardecidos de los fans que estaban atrás de nosotros. Fue un momento mágico que nunca voy a olvidar.
El otro se dio un día antes y fue de pura casualidad. Había entablado amistad con un compatriota al que descubrí twitteando en una conferencia de Marvel, me dijo que tenía un blog pero que también se había dado el gusto de ir a San Diego para este evento. De repente vimos una fila para lo que parecía ser una plática del creador del comic Scott Pilgrim. Pensamos que podríamos posponer la comida un momento para presenciar una conferencia más. Cual sería nuestra sorpresa cuando pusieron la película Scott Pilgrim vs The World y habían limitado la entrada a 200 personas en este sorpresivo pre-estreno. Salí extasiado, fue una excelente adaptación de un cómic que es uno de mis consentidos. Escuché a un periodista del New York Post decir que era la primera película de jóvenes donde no se sintió viejo. De la película hay una canción que me encanta de Metric que se llama Black Sheep, me gustó una estrofa que dice: I’ll send you my love on a wire… Aquí se las dejo para que la escuchen:
Llegando a México descubrí que para volver a ver la película tendría que esperarme hasta octubre mientras que en Estados Unidos la estrenaron apenas ayer. Luego se preguntan por qué prolifera la piratería… En fin, al menos pude verla sin esperar dos meses más como seguro lo haría mi personaje de Tierra-2. Él no hubiera podido estar en la Comic-Con, de hecho desde hace mes y medio lo mantengo en el status de desempleado y buscando chamba, también hace más tiempo que no viaja y seguramente sólo habría podido imaginarse lo que yo viví.
En fin, creo que debo viajar más seguido y es hora de planear mis vacaciones. Tengo muchas ganas de visitar a mi amiga Skene en Londres (una lástima que se fuera sola allá después de su separación, la extraño). En fin, creo que será momento de apartar los boletos.
Nos vemos en el futuro.
*************
Cumplí uno de mis más grandes sueños. Fui a la San Diego Comic-Con.
De joven me enteré que la convención de cómic más increíble de todas se realizaba en California. Tenía que conformarme con los eventos que se acercaban aquí y ninguno se aproximaba a lo descrito por tanta gente sobre la Comic-Con, la meca de los cómics, todas las editoriales norteamericanas, todos los dibujantes y guionistas en conferencias y firma de autógrafos, un orgasmo para el aficionado. Prometí estar ahí y quedarme todos los días que durara el acontecimiento.
¿Quién diría que mucho tiempo después no sólo sería de cómics, sino también para estrenos cinematográficos y de televisión? Con ese pretexto hace un par de años fui con el encargado de la revista de cine y le propuse si podía ser corresponsal. En ese momento él me dijo que ya tenían gente trabajando en ello. Desgraciadamente hubo algunos recortes la temporada pasada y ahora no fui yo el que pidió ir, sino él el que me dijo que iría, Sólo yo, con viáticos muy limitados y sólo sería un par de días, para revisar un par de novedades que se presentarían para cine. No me importó.
Eso fue a principios de año. Decidí tomar un poco de dinero que tenía ahorrando para darme el gusto de ir todos los días, el avión de vuelta y para gastar en la convención. Ya tenía todo arreglado para coordinar algunas cosas del trabajo desde San Diego, confío mucho en mis colaboradores y sabía que en esta ocasión no me fallarían. Era finales de julio y necesitaba una distracción. La vida amorosa no iba tan bien. Apenas había pasado el concierto de McCartney al cual fui solo. El viaje no pudo caer en el mejor momento.
Este párrafo lo he escrito varias veces y aún no puedo describir con precisión la experiencia de pisar el centro de convenciones de San Diego. Muchos stands, gente disfrazada, Stan Lee (con quien me tomé de inmediato una foto y le grabé un “Excelsior!”), compré varios cómics a un buen precio. Salí conmovido de las pláticas de Grant Morrison y de Humberto Ramos, respectivamente. Ver filas de dibujantes aspirantes a profesionales hacía fila para la revisión de sus portafolios (algunos con arte excepcional). Ah sí, y mi trabajo, uno que no se sintió como tal.
Estuve presente en lo que inicialmente sería una plática sobre las versiones cinematográficas de Capitán América y Thor (dos de mis héroes de la infancia). Después de una conferencia y sesiones de preguntas pasaron los respectivos tráilers vino lo inesperado. Se van los respectivos elencos de la película y llaman a algunos actores de Iron Man 2, regresan los actores del Capi y el dios del trueno, presentan al director y parte del elenco de la película The Avengers (grupo que une a varios héroes en el cómic). Mi éxtasis de fan nadaba entre los flashes que los fotógrafos le tomaban al elenco completo y en los gritos enardecidos de los fans que estaban atrás de nosotros. Fue un momento mágico que nunca voy a olvidar.
El otro se dio un día antes y fue de pura casualidad. Había entablado amistad con un compatriota al que descubrí twitteando en una conferencia de Marvel, me dijo que tenía un blog pero que también se había dado el gusto de ir a San Diego para este evento. De repente vimos una fila para lo que parecía ser una plática del creador del comic Scott Pilgrim. Pensamos que podríamos posponer la comida un momento para presenciar una conferencia más. Cual sería nuestra sorpresa cuando pusieron la película Scott Pilgrim vs The World y habían limitado la entrada a 200 personas en este sorpresivo pre-estreno. Salí extasiado, fue una excelente adaptación de un cómic que es uno de mis consentidos. Escuché a un periodista del New York Post decir que era la primera película de jóvenes donde no se sintió viejo. De la película hay una canción que me encanta de Metric que se llama Black Sheep, me gustó una estrofa que dice: I’ll send you my love on a wire… Aquí se las dejo para que la escuchen:
Llegando a México descubrí que para volver a ver la película tendría que esperarme hasta octubre mientras que en Estados Unidos la estrenaron apenas ayer. Luego se preguntan por qué prolifera la piratería… En fin, al menos pude verla sin esperar dos meses más como seguro lo haría mi personaje de Tierra-2. Él no hubiera podido estar en la Comic-Con, de hecho desde hace mes y medio lo mantengo en el status de desempleado y buscando chamba, también hace más tiempo que no viaja y seguramente sólo habría podido imaginarse lo que yo viví.
En fin, creo que debo viajar más seguido y es hora de planear mis vacaciones. Tengo muchas ganas de visitar a mi amiga Skene en Londres (una lástima que se fuera sola allá después de su separación, la extraño). En fin, creo que será momento de apartar los boletos.
Nos vemos en el futuro.
viernes, agosto 13, 2010
I NEED AN EXTRA LIFE
Necesito una vida extra, quiero seguir en el juego.
En muchos, perder significaba empezar de nuevo y recomenzar el proceso; en otros (que según entiendo, tenían una especie de memoria) te permitían regresar al mismo instante donde “moriste”. A veces, con el cien porciento de rendimiento (vulgo stamina o “vidas”), otras veces sin todo el bagaje de poder que habías acumulado, siempre había oportunidad de llegar al final de la historia.
Amaba los “countdowns” dramáticos de los videojuegos de peleas (diez segundos para insertar una moneda o ficha). Cada número con un sonido fuerte, como aludiendo a un impacto, en idioma inglés. En Street Fighter II era el personaje madreado y había otros como Fatal Fury donde el personaje estaba de rodillas, a punto de desplomarse. Se podía convertir la fatalidad anterior en una nueva ocasión de superar la última derrota y fantástico si podías hacer valer ese intento sin necesidad de otro.
Desde niño me encantaban los videojuegos. En casi todos era entrar a una senda lineal donde tenías que matar a todo tipo de personajes para avanzar, también debía esquivar trampas mortales, derribar muros, entrar por pasadizos secretos, resolver todo tipo de misterios, obtener diversas ganancias y, en el momento de la verdad, llegar ante el máximo reto: el universalmente denominado “Jefe”. El último paso, el desenlace, la batalla final, preludio al “y vivieron felices por siempre”.
¿Alguna vez se atrevieron a enfrentar al Jefe sin antes culminar el trayecto y pasar horas de práctica? Yo sí y recibí putizas épicas… excepto una vez. Fue fácil derrotar al villano y sólo quedó un vacío que se llenó con la necesidad de recorrer el camino eludido. Creo que desde entonces no acabo rápido los videojuegos sino hasta que haya aprendido a dominar las habilidades con los ojos cerrados, haber localizado cada ítem haber recorrido cada milímetro. Ser amo y señor de la experiencia lúdica digital.
Quisiera aplicar lo mismo en mi vida pero todavía no encuentro el botón de play. Una de las frases que más recuerdo de mi padre es aquella que hablaba sobre las oportunidades: no necesitamos una, ni dos, sino las que sean necesarias. Encontrar el punto de acuerdo entre la responsabilidad de vivir y hacerlo de forma relajada, divirtiéndome durante el proceso. Debo, necesito intentarlo una vez más, levantarme desde el sitio donde caí, ser dueño del juego y prepararme para el “Jefe” en turno.
¿Por qué estoy hablando tanto de videojuegos? Hoy se estrena en muchas salas del mundo Scott Pligrim vs The World, película basada en un cómic, cuya historia muy parecida a lo que hablo con respecto a ver la vida como un videojuego (aunque ahí sucede literal). Un tipo que vio la peli en pre-estreno en San Diego me dijo que estaba genial, lo que aumenta mi expectativa. Aquí la van a estrenar hasta octubre (malditos bastardos), al menos ya escuché la banda sonora y la música está genial! Les dejo el tráiler por si no lo habían visto:
Ahorita recordé una frase que leí en un videojuego (de fútbol), precisamente y que viene ad hoc al tema: “Jugar es ser libre”.
Nos vemos en el futuro.
En muchos, perder significaba empezar de nuevo y recomenzar el proceso; en otros (que según entiendo, tenían una especie de memoria) te permitían regresar al mismo instante donde “moriste”. A veces, con el cien porciento de rendimiento (vulgo stamina o “vidas”), otras veces sin todo el bagaje de poder que habías acumulado, siempre había oportunidad de llegar al final de la historia.
Amaba los “countdowns” dramáticos de los videojuegos de peleas (diez segundos para insertar una moneda o ficha). Cada número con un sonido fuerte, como aludiendo a un impacto, en idioma inglés. En Street Fighter II era el personaje madreado y había otros como Fatal Fury donde el personaje estaba de rodillas, a punto de desplomarse. Se podía convertir la fatalidad anterior en una nueva ocasión de superar la última derrota y fantástico si podías hacer valer ese intento sin necesidad de otro.
Desde niño me encantaban los videojuegos. En casi todos era entrar a una senda lineal donde tenías que matar a todo tipo de personajes para avanzar, también debía esquivar trampas mortales, derribar muros, entrar por pasadizos secretos, resolver todo tipo de misterios, obtener diversas ganancias y, en el momento de la verdad, llegar ante el máximo reto: el universalmente denominado “Jefe”. El último paso, el desenlace, la batalla final, preludio al “y vivieron felices por siempre”.
¿Alguna vez se atrevieron a enfrentar al Jefe sin antes culminar el trayecto y pasar horas de práctica? Yo sí y recibí putizas épicas… excepto una vez. Fue fácil derrotar al villano y sólo quedó un vacío que se llenó con la necesidad de recorrer el camino eludido. Creo que desde entonces no acabo rápido los videojuegos sino hasta que haya aprendido a dominar las habilidades con los ojos cerrados, haber localizado cada ítem haber recorrido cada milímetro. Ser amo y señor de la experiencia lúdica digital.
Quisiera aplicar lo mismo en mi vida pero todavía no encuentro el botón de play. Una de las frases que más recuerdo de mi padre es aquella que hablaba sobre las oportunidades: no necesitamos una, ni dos, sino las que sean necesarias. Encontrar el punto de acuerdo entre la responsabilidad de vivir y hacerlo de forma relajada, divirtiéndome durante el proceso. Debo, necesito intentarlo una vez más, levantarme desde el sitio donde caí, ser dueño del juego y prepararme para el “Jefe” en turno.
¿Por qué estoy hablando tanto de videojuegos? Hoy se estrena en muchas salas del mundo Scott Pligrim vs The World, película basada en un cómic, cuya historia muy parecida a lo que hablo con respecto a ver la vida como un videojuego (aunque ahí sucede literal). Un tipo que vio la peli en pre-estreno en San Diego me dijo que estaba genial, lo que aumenta mi expectativa. Aquí la van a estrenar hasta octubre (malditos bastardos), al menos ya escuché la banda sonora y la música está genial! Les dejo el tráiler por si no lo habían visto:
Ahorita recordé una frase que leí en un videojuego (de fútbol), precisamente y que viene ad hoc al tema: “Jugar es ser libre”.
Nos vemos en el futuro.
jueves, agosto 12, 2010
SEXTA TEMPORADA: El Soundtrack
Productor: Bienvenidos sean al Blog de Gerson Obrajero. En esta ocasión no venimos a hacer un recuento de los últimos diez meses en la vida de nuestro personaje principal, sino para, junto con el elenco y el staff técnico, agradecerles el favor de su atención en esta etapa, así como en las cinco anteriores.
Como lo han visto, este ha sido el año menos prolífico de Gerson. Llevamos menos de 40 episodios y algunos de los arcos argumentales se han cerrado. No podemos adelantar mucho sobre los siguientes dos meses pero serán los más difíciles. Recuerden la aversión del personaje por el “septiembre negro”, periodo decisivo para las metas que le quedan al personaje. Tendrá que probar su fe, sus capacidades y su valor para llegar lo mejor posible a la séptima temporada.
Debemos comunicar que este año ha sido difícil no sólo para el personaje principal, sino para los que conformamos este blog. Los niveles de audiencia han bajado a la mitad y la cadena ha considerado seriamente la cancelación de esta serie. Por eso sentimos que es preciso recompensar la confianza que capítulo a capítulo nos brindan, que no sólo comentan dentro del blog, sino que han expresado el cariño a este proyecto por diversos canales.
Por eso mismo, ofrecemos a ustedes por primera vez el Soundtrack de la Sexta Temporada: las canciones que han acompañado a Gerson en este año tanto en el blog como en twitter. Sólo estarán disponibles para su descarga sólo por siete días, después se borrarán los enlaces. Podrán encontrar en esta extensa recopilación todo tipo de temas, una selección tan grande que tuvimos que dividirla en dos. Una con un playlist con canciones intensas y otra con temas más relajados. Un par de mixtapes que (estamos seguros) disfrutarán.
Sexta Temporada – Soundtrack, Primera Parte

David Bowie – Hallo Spaceboy (PSB Remix)/Rolling Stones – Bitch/The Smiths – Stop Me If You Think You’ve Have Enough/The Doors – Strange Days/Crystal Castles – Baptism/The Cure – Love Will Tear Us Apart/Blur – Beetlebum/Tony Bennett – When Do The Bell Ring For Me/Adanowsky – You are The One/Otis Redding – (Sittin’) On The Dock On The Bay/Carla Morrison – Esta Soledad/Víctor Manuel – El Blues de la Soledad/Sui Generis – Rasguña as Piedras/India Martínez y – Vivir Así Es Morir de Amor/Hello Seahorse! – Criminal/Pedropiedra – Al Vacío/Sussie 4 ft. Lo Blondo – Fugaz.
Aquí el link de descarga.
*********
Sexta Temporada – Soundtrack, Segunda Parte

Tammi Terrell – All I Do Is Think About You/Belle and Sebastian – Waiting Fot The Moon To Rise/The Turtles – Elenore/The Bird and The Bee – Kiss On My List/ Tony Bennett & Diana Krall – The Best Is Yet To Come/Pixies – Here Comes Your Man/Rolling Stones – Let’s Spend The Night Together/Stardust – Music Sounds Better With You/Metric – Black Sheep/Depeche Mode – Enjoy The Silence/Lenny Kravitz – Let Love Rule (Justice Remix)/ Nortec Bostich + Fussible – Brown Bike/Vicente Gayo – No Move/La Banderville – Super Pasto/Los Fabulosos Cadillacs – La Parte de Adelante/Julieta Venegas – El Presente/Ely Guerra – Antes de Septiembre/Banda de Turistas – Mágico Corazón Radiofónico/The Beatles – Strawberry Fields Forever (versión Love).
Aquí el link de descarga.
No se pierdan los últimos capítulos de la Sexta Temporada de El Blog de Gerson Obrajero.
Nos vemos en el futuro.
Como lo han visto, este ha sido el año menos prolífico de Gerson. Llevamos menos de 40 episodios y algunos de los arcos argumentales se han cerrado. No podemos adelantar mucho sobre los siguientes dos meses pero serán los más difíciles. Recuerden la aversión del personaje por el “septiembre negro”, periodo decisivo para las metas que le quedan al personaje. Tendrá que probar su fe, sus capacidades y su valor para llegar lo mejor posible a la séptima temporada.
Debemos comunicar que este año ha sido difícil no sólo para el personaje principal, sino para los que conformamos este blog. Los niveles de audiencia han bajado a la mitad y la cadena ha considerado seriamente la cancelación de esta serie. Por eso sentimos que es preciso recompensar la confianza que capítulo a capítulo nos brindan, que no sólo comentan dentro del blog, sino que han expresado el cariño a este proyecto por diversos canales.
Por eso mismo, ofrecemos a ustedes por primera vez el Soundtrack de la Sexta Temporada: las canciones que han acompañado a Gerson en este año tanto en el blog como en twitter. Sólo estarán disponibles para su descarga sólo por siete días, después se borrarán los enlaces. Podrán encontrar en esta extensa recopilación todo tipo de temas, una selección tan grande que tuvimos que dividirla en dos. Una con un playlist con canciones intensas y otra con temas más relajados. Un par de mixtapes que (estamos seguros) disfrutarán.
Sexta Temporada – Soundtrack, Primera Parte

David Bowie – Hallo Spaceboy (PSB Remix)/Rolling Stones – Bitch/The Smiths – Stop Me If You Think You’ve Have Enough/The Doors – Strange Days/Crystal Castles – Baptism/The Cure – Love Will Tear Us Apart/Blur – Beetlebum/Tony Bennett – When Do The Bell Ring For Me/Adanowsky – You are The One/Otis Redding – (Sittin’) On The Dock On The Bay/Carla Morrison – Esta Soledad/Víctor Manuel – El Blues de la Soledad/Sui Generis – Rasguña as Piedras/India Martínez y – Vivir Así Es Morir de Amor/Hello Seahorse! – Criminal/Pedropiedra – Al Vacío/Sussie 4 ft. Lo Blondo – Fugaz.
Aquí el link de descarga.
*********
Sexta Temporada – Soundtrack, Segunda Parte

Tammi Terrell – All I Do Is Think About You/Belle and Sebastian – Waiting Fot The Moon To Rise/The Turtles – Elenore/The Bird and The Bee – Kiss On My List/ Tony Bennett & Diana Krall – The Best Is Yet To Come/Pixies – Here Comes Your Man/Rolling Stones – Let’s Spend The Night Together/Stardust – Music Sounds Better With You/Metric – Black Sheep/Depeche Mode – Enjoy The Silence/Lenny Kravitz – Let Love Rule (Justice Remix)/ Nortec Bostich + Fussible – Brown Bike/Vicente Gayo – No Move/La Banderville – Super Pasto/Los Fabulosos Cadillacs – La Parte de Adelante/Julieta Venegas – El Presente/Ely Guerra – Antes de Septiembre/Banda de Turistas – Mágico Corazón Radiofónico/The Beatles – Strawberry Fields Forever (versión Love).
Aquí el link de descarga.
No se pierdan los últimos capítulos de la Sexta Temporada de El Blog de Gerson Obrajero.
Nos vemos en el futuro.
martes, agosto 10, 2010
LOS BEMOLES DEL CAMBIO
[De Fondo: Tony Bennett - When Do the Bells Ring for Me]
En un momento de divagar te acabas de dar cuenta que debiste bajar en aquella estación del metro. No puedes detener la inercia del carro, mucho menos bajar en marcha. Hay que llegar a la siguiente estación, bajarse y tomar el transporte que va hacia la dirección contraria. Así me siento con esto de cambiar.
Mik Jagger no pudo ilustrarlo mejor que con una frase que da título a la canción: Old Habits Die Hard. Recuerdo mis clases de administración (¿Quién da un semestre de eso en comunicación? ¡Todo un WTF!), en ellas escuché sobre la resistencia al cambio y lo difícil que era cambiar las conductas viejas en las organizaciones por cuestiones como la incertidumbre, el sentimiento de pérdida o incomodidad. Las nuevas costumbres tenían que implementarse poco a poco y después de un proceso que no era corto se podían vislumbrar los resultados.
Mi madre es orientadora. Tiene algo de material de trabajo y le echado un vistazo, busco una brújula. Necesito según lo leído, una meta, objetivos a corto, mediano y largo plazo, además necesito conocerme y valorarme tal como soy para resaltar lo mejor y corregir (en medida de lo posible) las deficiencias. Esos textos están dirigidos para jóvenes, por lo que pienso de inmediato que el tiempo es poco y necesito hacer milagros. Considero que esto me añade presión de más.
A veces siento como si mi mente fuera una tómbola y los pensamientos rebotaran de un lado a otro mientras gira. Todo da vueltas y nada puede quedarse quieto. Pienso que se me quitará durmiendo pero sigilosamente las preocupaciones vuelven. Lo negativo viene a mí y yo digo “no”. No puedo distraerme ni un solo momento. Es como si mi equipo de fútbol apenas pudiera conservar el empate en el marcador. Trato de invocar las emociones positivas de donde puedo, pero creo que me cuesta desacostumbrarme a no tirarme al drama. Me siento fuera de mi elemento.
Me gustaría pensar que la edad a los hombres nos transforma en distinguidos, nos sienta bien. Yo veo a gente como al mismo Jagger o a Tony Bennett, que conforme a la edad fueron mejorando su desenvolvimiento en el escenario y su carisma. También anhelaría alcanzar mi máximo potencial en los siguientes años. Llegar a mi momento, en el que todo está donde debe estar, una época dorada cuando me salga todo, cuando necesite poco, cuando tenga para repartir y mis temores sean ínfimos. Tendré que seguir luchando para que eso suceda, mientras, esta rola que Tony canta es un buen pañuelo:
Nos vemos en el futuro.
En un momento de divagar te acabas de dar cuenta que debiste bajar en aquella estación del metro. No puedes detener la inercia del carro, mucho menos bajar en marcha. Hay que llegar a la siguiente estación, bajarse y tomar el transporte que va hacia la dirección contraria. Así me siento con esto de cambiar.
Mik Jagger no pudo ilustrarlo mejor que con una frase que da título a la canción: Old Habits Die Hard. Recuerdo mis clases de administración (¿Quién da un semestre de eso en comunicación? ¡Todo un WTF!), en ellas escuché sobre la resistencia al cambio y lo difícil que era cambiar las conductas viejas en las organizaciones por cuestiones como la incertidumbre, el sentimiento de pérdida o incomodidad. Las nuevas costumbres tenían que implementarse poco a poco y después de un proceso que no era corto se podían vislumbrar los resultados.
Mi madre es orientadora. Tiene algo de material de trabajo y le echado un vistazo, busco una brújula. Necesito según lo leído, una meta, objetivos a corto, mediano y largo plazo, además necesito conocerme y valorarme tal como soy para resaltar lo mejor y corregir (en medida de lo posible) las deficiencias. Esos textos están dirigidos para jóvenes, por lo que pienso de inmediato que el tiempo es poco y necesito hacer milagros. Considero que esto me añade presión de más.
A veces siento como si mi mente fuera una tómbola y los pensamientos rebotaran de un lado a otro mientras gira. Todo da vueltas y nada puede quedarse quieto. Pienso que se me quitará durmiendo pero sigilosamente las preocupaciones vuelven. Lo negativo viene a mí y yo digo “no”. No puedo distraerme ni un solo momento. Es como si mi equipo de fútbol apenas pudiera conservar el empate en el marcador. Trato de invocar las emociones positivas de donde puedo, pero creo que me cuesta desacostumbrarme a no tirarme al drama. Me siento fuera de mi elemento.
Me gustaría pensar que la edad a los hombres nos transforma en distinguidos, nos sienta bien. Yo veo a gente como al mismo Jagger o a Tony Bennett, que conforme a la edad fueron mejorando su desenvolvimiento en el escenario y su carisma. También anhelaría alcanzar mi máximo potencial en los siguientes años. Llegar a mi momento, en el que todo está donde debe estar, una época dorada cuando me salga todo, cuando necesite poco, cuando tenga para repartir y mis temores sean ínfimos. Tendré que seguir luchando para que eso suceda, mientras, esta rola que Tony canta es un buen pañuelo:
Nos vemos en el futuro.
sábado, agosto 07, 2010
LA FALLIDA CONQUISTA DE VENUS
Anteriormente en El Blog de Gerson Obrajero… (Aquí el link para ver el resumen)
Estuve ahí, enfrente de ella y no pude, no pude decírselo…
Tenía cinco años. Mi padre siempre menciona que me colaba entre la gente para ver los videojuego arcade, las dichosas “maquinitas”. Era malo jugando, sólo me gustaba ver. En ese entonces no me podían comprar un Nintendo que mis primos (que me caen mal) sí tenían. Un día, al parecer a la bola de muchachos que hacía un lado habían arreglado para que llegara y con un botón ganara, lo que individualmente nunca pude. Llegó el momento, sólo tenía que apretar un botón de esa máquina… no pude.
Debe ser por estas fechas, pero hace dos años, que la vi en un Starbucks. No quería reunirme con la mayoría de los que fueron pero ella estaría ahí, me gustó mucho. Durante el año que siguió la vi muchas veces en diferentes lugares hasta el día de mi cumpleaños. Después no la volví a ver (entró a una chamba donde viaja mucho) hasta hace casi nueve meses a una fiesta a la que acompañé a una amiga. Pasó tanto tiempo y no pude decírselo.
Después de algunos reclamos y la indignación de todos, me tocó un regaño de mi padre. Salí de ese local bastante sacado de onda y cada que jugaba con consolas o en las maquinitas me costaba mucho trabajo ganar. Luego tuve un Family, renté un NES y con mucha práctica pude comenzar a ganar, a superar ese día. No pude superar las maquinitas sino hasta preparatoria, cuando un tipo agradable me vio y me enseñó. Me enseño tan bien que en una reta lo barrí, barrí a todo mundo. Superé aquel momento, me superé a mí mismo.
Venusina era un concepto que me veladamente me sugirió una mujer a la que amé “deberías juntar lo que te guste de cada mujer que conozcas e imaginarte una así”. Encarné esa fantasía en esta chava que me gusta pero mantenía, a pesar de los post, un pie anclado en la tierra. Sin embargo sentía preciso decirle lo que sentía. De hecho, lo hice de una forma impulsiva e impersonal, le mandé un mail en diciembre pasado, sabía que era poco probable verla y por eso lo hice. Le conté que me gustaba pero cometí un error: le escribí que no me contestara… y no lo hizo. Íbamos a celebrar nuestros cumpleaños juntos pero al final ella ya no pudo. Le había comprado un pequeño presente, estaba dispuesto a romper el silencio, pero no se dio.
Me frustraba mucho el Street Fighter y más la segunda parte. En ese ánimo de superar cada deficiencia acabé cada edición del videojuego que conseguí: la primera parte, todas las versiones del SF II, los Alpha, los EX y las ediciones contra Marvel. Aún así perdí en esos años el ánimo de meterme entre la gente para ver cualquier cosa. Me volví un tipo reservado, tímido que arriesga poco y ya pensándolo bien, eso ha afectado cada aspecto de mi vida.
Yo sabía que había posibilidades de verla, como hace casi nueve meses, porque habría cumpleaños de un amigo en común. Por las circunstancias (el no verla tanto tiempo, el no saber si había leído el mail. Eran las 11, ya me tenía que ir y en el momento en el que se agotaba mi esperanza, ella llegó. Era ahora o nunca, un momento para finiquitar todo. Me despedí de todos y al final de Venusina. Me preguntó que si ya me iba y yo le dije que sí, porque vivo lejos. Ahí salió, le dije que le tenía un regalo por aquella vez que no nos vimos, se lo di y le pregunté por el correo. Me dijo que sí lo leyó…
Y cuando iba a decirle que me gustaba lo pensé, habría pasado un cuarto de segundo cuando yo le dije: “Otro día hay que platicar de esto ¿Está bien?”. Ella asintió con la cabeza antes de sentarse. Antes de salir del bar, ella me preguntó que cómo me iba a ir y le dije mi ruta antes de despedirme en forma definitiva. Partí hacia la estación del metrobus repasando el momento.
En ese instante pensé: ¡Basta ya! De los demonios de mi presente, pasado y futuro; de fantasías que no me llevan a nada y de oportunidades sin concretar. El tema de Venusina queda terminado, al menos por ahora. Quizá no haya “otro día” para terminarlo y ya no importa. El problema es subyacente en mí y si no lo arreglo seguiré como estoy: sin un rumbo en la vida. Me gustaría superar mis deficiencias como en los videojuegos, enfrentarlo y sobreponerme porque aún hay mucho pendiente y si no paro ahora perderé los mejores años de mi vida. Este soy yo, lo he sido durante tanto tiempo y debo aprender a perdonarme por serlo y así volver a empezar de verdad.
Comienzo el viaje hacia mí mismo. Necesito encontrar la fuerza para conquistarme.
Hasta luego.
Estuve ahí, enfrente de ella y no pude, no pude decírselo…
Tenía cinco años. Mi padre siempre menciona que me colaba entre la gente para ver los videojuego arcade, las dichosas “maquinitas”. Era malo jugando, sólo me gustaba ver. En ese entonces no me podían comprar un Nintendo que mis primos (que me caen mal) sí tenían. Un día, al parecer a la bola de muchachos que hacía un lado habían arreglado para que llegara y con un botón ganara, lo que individualmente nunca pude. Llegó el momento, sólo tenía que apretar un botón de esa máquina… no pude.
Debe ser por estas fechas, pero hace dos años, que la vi en un Starbucks. No quería reunirme con la mayoría de los que fueron pero ella estaría ahí, me gustó mucho. Durante el año que siguió la vi muchas veces en diferentes lugares hasta el día de mi cumpleaños. Después no la volví a ver (entró a una chamba donde viaja mucho) hasta hace casi nueve meses a una fiesta a la que acompañé a una amiga. Pasó tanto tiempo y no pude decírselo.
Después de algunos reclamos y la indignación de todos, me tocó un regaño de mi padre. Salí de ese local bastante sacado de onda y cada que jugaba con consolas o en las maquinitas me costaba mucho trabajo ganar. Luego tuve un Family, renté un NES y con mucha práctica pude comenzar a ganar, a superar ese día. No pude superar las maquinitas sino hasta preparatoria, cuando un tipo agradable me vio y me enseñó. Me enseño tan bien que en una reta lo barrí, barrí a todo mundo. Superé aquel momento, me superé a mí mismo.
Venusina era un concepto que me veladamente me sugirió una mujer a la que amé “deberías juntar lo que te guste de cada mujer que conozcas e imaginarte una así”. Encarné esa fantasía en esta chava que me gusta pero mantenía, a pesar de los post, un pie anclado en la tierra. Sin embargo sentía preciso decirle lo que sentía. De hecho, lo hice de una forma impulsiva e impersonal, le mandé un mail en diciembre pasado, sabía que era poco probable verla y por eso lo hice. Le conté que me gustaba pero cometí un error: le escribí que no me contestara… y no lo hizo. Íbamos a celebrar nuestros cumpleaños juntos pero al final ella ya no pudo. Le había comprado un pequeño presente, estaba dispuesto a romper el silencio, pero no se dio.
Me frustraba mucho el Street Fighter y más la segunda parte. En ese ánimo de superar cada deficiencia acabé cada edición del videojuego que conseguí: la primera parte, todas las versiones del SF II, los Alpha, los EX y las ediciones contra Marvel. Aún así perdí en esos años el ánimo de meterme entre la gente para ver cualquier cosa. Me volví un tipo reservado, tímido que arriesga poco y ya pensándolo bien, eso ha afectado cada aspecto de mi vida.
Yo sabía que había posibilidades de verla, como hace casi nueve meses, porque habría cumpleaños de un amigo en común. Por las circunstancias (el no verla tanto tiempo, el no saber si había leído el mail. Eran las 11, ya me tenía que ir y en el momento en el que se agotaba mi esperanza, ella llegó. Era ahora o nunca, un momento para finiquitar todo. Me despedí de todos y al final de Venusina. Me preguntó que si ya me iba y yo le dije que sí, porque vivo lejos. Ahí salió, le dije que le tenía un regalo por aquella vez que no nos vimos, se lo di y le pregunté por el correo. Me dijo que sí lo leyó…
Y cuando iba a decirle que me gustaba lo pensé, habría pasado un cuarto de segundo cuando yo le dije: “Otro día hay que platicar de esto ¿Está bien?”. Ella asintió con la cabeza antes de sentarse. Antes de salir del bar, ella me preguntó que cómo me iba a ir y le dije mi ruta antes de despedirme en forma definitiva. Partí hacia la estación del metrobus repasando el momento.
En ese instante pensé: ¡Basta ya! De los demonios de mi presente, pasado y futuro; de fantasías que no me llevan a nada y de oportunidades sin concretar. El tema de Venusina queda terminado, al menos por ahora. Quizá no haya “otro día” para terminarlo y ya no importa. El problema es subyacente en mí y si no lo arreglo seguiré como estoy: sin un rumbo en la vida. Me gustaría superar mis deficiencias como en los videojuegos, enfrentarlo y sobreponerme porque aún hay mucho pendiente y si no paro ahora perderé los mejores años de mi vida. Este soy yo, lo he sido durante tanto tiempo y debo aprender a perdonarme por serlo y así volver a empezar de verdad.
Comienzo el viaje hacia mí mismo. Necesito encontrar la fuerza para conquistarme.
Hasta luego.
viernes, agosto 06, 2010
ANTERIORMENTE EN...
Anteriormente en El Blog de Gerson Obrajero…
“De hecho, Gerson sospecha que Venusina lo sabe”
“High and dry sonaba en el Tlalocpod, creo que no había canción perfecta en ese momento, sentado viendo cómo avanzaba mientras los particulares se detenían, mientras yo trataba de asimilar la distancia entre la tierra y el segundo planeta del sistema solar”
“Los judíos creen que es Dios el que les da la victoria y aún los griegos tenían una deidad femenina que representaba el triunfo y a la cuál se le pedía su bendición. Ellos sabían que no basta con quererlo y algunas veces tampoco con esforzarte, se necesita ese extra del destino para salir bien librado”
“Ahorita pienso qué le pasaría a ese personaje del tierra-2 del que escribo si conociera a una mujer como ella; de seguro no hubiese ido al concierto de Depeche Mode, le gustaría esa mujer pero no se atrevería a decírselo”
“Dice esa rola compuesta por Joaquín Sabina y Antonio García de Diego ‘al lugar donde has sido feliz es mejor que no trates nunca de regresar”
“¿Qué pasa cuando dos partes de tu vida, sin relación, se conocen? El pasado y el presente se encuentran en un punto y yo como chinito. Amé no ir solo y que al final no fuera uno, sino dos shots de mezcal los que tomé”
“Fue una buena noche, pero ni siquiera se acercó a la perfección porque me faltaste TÚ! =)”
“El sábado estuve en un bar, no conocía a nadie, a pesar de estar rodeado me sentía solo, no pude soportar y a la tercera cerveza regresé a casa”
“La segunda cosa que recuerdo es a la chica que me gusta, la de Venus… en mis sueños ya le ganó en número de apariciones a la gringuita. Sí, es raro”
“Es una pieza hermosa de letras llenas de pasión, una caricia al oído y un alimento a las fantasías. Me hace pensar en el amor y sí, también en una persona que me gusta”
“¿Han conocido a alguien con quien se escuchen y se disfruten mejor las canciones? Yo sí y la extraño”
“Él se arriesgará e intentará conquistarla. Sabe que no pierde nada ¿Lo logrará? Estén pendientes.”
Bienvenido: ¿Quieres conocerme? Todo está aquí: mis días, lo que me gusta, mis ambiciones y sueños. Cinco años en línea.
Continuará…
“De hecho, Gerson sospecha que Venusina lo sabe”
“High and dry sonaba en el Tlalocpod, creo que no había canción perfecta en ese momento, sentado viendo cómo avanzaba mientras los particulares se detenían, mientras yo trataba de asimilar la distancia entre la tierra y el segundo planeta del sistema solar”
“Los judíos creen que es Dios el que les da la victoria y aún los griegos tenían una deidad femenina que representaba el triunfo y a la cuál se le pedía su bendición. Ellos sabían que no basta con quererlo y algunas veces tampoco con esforzarte, se necesita ese extra del destino para salir bien librado”
“Ahorita pienso qué le pasaría a ese personaje del tierra-2 del que escribo si conociera a una mujer como ella; de seguro no hubiese ido al concierto de Depeche Mode, le gustaría esa mujer pero no se atrevería a decírselo”
“Dice esa rola compuesta por Joaquín Sabina y Antonio García de Diego ‘al lugar donde has sido feliz es mejor que no trates nunca de regresar”
“¿Qué pasa cuando dos partes de tu vida, sin relación, se conocen? El pasado y el presente se encuentran en un punto y yo como chinito. Amé no ir solo y que al final no fuera uno, sino dos shots de mezcal los que tomé”
“Fue una buena noche, pero ni siquiera se acercó a la perfección porque me faltaste TÚ! =)”
“El sábado estuve en un bar, no conocía a nadie, a pesar de estar rodeado me sentía solo, no pude soportar y a la tercera cerveza regresé a casa”
“La segunda cosa que recuerdo es a la chica que me gusta, la de Venus… en mis sueños ya le ganó en número de apariciones a la gringuita. Sí, es raro”
“Es una pieza hermosa de letras llenas de pasión, una caricia al oído y un alimento a las fantasías. Me hace pensar en el amor y sí, también en una persona que me gusta”
“¿Han conocido a alguien con quien se escuchen y se disfruten mejor las canciones? Yo sí y la extraño”
“Él se arriesgará e intentará conquistarla. Sabe que no pierde nada ¿Lo logrará? Estén pendientes.”
El Blog de Gerson Obrajero
Bienvenido: ¿Quieres conocerme? Todo está aquí: mis días, lo que me gusta, mis ambiciones y sueños. Cinco años en línea.
Continuará…
PUNTO DE INFLEXIÓN
Lo que amo de las series de televisión es que, a usanza de las buenas historias de la literatura y los cómics, hay argumentos que se van desarrollando hasta que llegan a un punto de inflexión, uno de no retorno donde las tramas convergen y el destino parece llegar a su punto más álgido, o se resuelven las cosas o la complicación se lleva hacia otro nivel.
La vida, lamentablemente parece no ser así, hay subtramas que pueden prolongarse hasta el cansancio y no resolverse jamás, también otras que no se resuelven al final de una etapa/temporada. Si mi vida fuese un sitcom, trataría de cerrar todas esas historias que se desarrollan. Al menos le pondría un poco más de emoción a la existencia.
Lo que hago con las cosas de las “temporadas” en mi blog no es más que engañarme a mí mismo. Trato de ajustar los acontecimientos de mi vida al año de mi blog (no sé si a veces con calzador); pero sí hay variables importantes, la mujer que me gusta, el trabajo en donde estoy, la depresión/momento feliz, los amigos/pedas, el proyecto no lucrativo que me mantiene ocupado y así. Elementos suficientes como para divagar con una historia que podría ser interesante.
¿Y si hoy tuviera un punto de inflexión? Creo que si todo se alinea, podría haber uno desencadenado por una trama que ha circulado sobre el blog en este último año y medio, a ver qué pasa. Tuve a bien revisitar la primera temporada de Sex & the City y pequé al pensar que la vida no podía superar al artificio de la serie, lo sé. Pero en verdad creo que la vida podría ser mucho mejor de lo que es.
Nos vemos en el futuro.
La vida, lamentablemente parece no ser así, hay subtramas que pueden prolongarse hasta el cansancio y no resolverse jamás, también otras que no se resuelven al final de una etapa/temporada. Si mi vida fuese un sitcom, trataría de cerrar todas esas historias que se desarrollan. Al menos le pondría un poco más de emoción a la existencia.
Lo que hago con las cosas de las “temporadas” en mi blog no es más que engañarme a mí mismo. Trato de ajustar los acontecimientos de mi vida al año de mi blog (no sé si a veces con calzador); pero sí hay variables importantes, la mujer que me gusta, el trabajo en donde estoy, la depresión/momento feliz, los amigos/pedas, el proyecto no lucrativo que me mantiene ocupado y así. Elementos suficientes como para divagar con una historia que podría ser interesante.
¿Y si hoy tuviera un punto de inflexión? Creo que si todo se alinea, podría haber uno desencadenado por una trama que ha circulado sobre el blog en este último año y medio, a ver qué pasa. Tuve a bien revisitar la primera temporada de Sex & the City y pequé al pensar que la vida no podía superar al artificio de la serie, lo sé. Pero en verdad creo que la vida podría ser mucho mejor de lo que es.
Nos vemos en el futuro.
miércoles, agosto 04, 2010
EL BAILE DE LA NOCHE
Aquí estamos la noche y yo, listos para bailar una vez más.
No dejo de dormir, a todas horas, como si nunca lo hubiera hecho, A mi no me gusta dormir. Aunque me he llevado sorpresas agradables durante mi sueño (otras no tanto, pero menos) prefiero estar despierto ¿Haciendo qué? No me lo pregunten, sólo sé que no quiero que los días se acaben, sino que tengan más horas.
Hay veces que no hay más remedio que aceptar lo que uno es y la noche es un buen momento para hacerlo. Soy un laberinto complicado, un nudo difícil de desatar, un barco a la deriva en alta mar. Me reconozco responsable de mis tiempos, creador de mis carencias y asesino de mis esperanzas. Lo único que agradezco de dormir bien es que después mi ánimo mejora considerablemente.
En cada baile, la noche y yo nos hacemos tan indispensables. Si tan solo este baile hubiese llegado antes de la vida adulta y todos sus quehaceres…
Nos vemos en el futuro.
No dejo de dormir, a todas horas, como si nunca lo hubiera hecho, A mi no me gusta dormir. Aunque me he llevado sorpresas agradables durante mi sueño (otras no tanto, pero menos) prefiero estar despierto ¿Haciendo qué? No me lo pregunten, sólo sé que no quiero que los días se acaben, sino que tengan más horas.
Hay veces que no hay más remedio que aceptar lo que uno es y la noche es un buen momento para hacerlo. Soy un laberinto complicado, un nudo difícil de desatar, un barco a la deriva en alta mar. Me reconozco responsable de mis tiempos, creador de mis carencias y asesino de mis esperanzas. Lo único que agradezco de dormir bien es que después mi ánimo mejora considerablemente.
En cada baile, la noche y yo nos hacemos tan indispensables. Si tan solo este baile hubiese llegado antes de la vida adulta y todos sus quehaceres…
Nos vemos en el futuro.
domingo, agosto 01, 2010
EDICIÓN DE MADRUGADA
Era de madrugada. El volumen de las bocinas estaba tan bajo que apenas y podía escuchar. A esas horas se puede trabajar mejor, casi siempre escribo, edito imágenes o audio pasando la medianoche. Extrañamente eso me hace feliz…
Recuerdo esos primeros días en twitter, era un territorio virgen con gente interesante que sobresalía entre programadores, diseñadores y bloggers que abrieron su cuenta. También no puedo olvidar esa primera Twittmx, donde los pioneros del servicio desvirtualizaron los avatares. En ese entonces ya existía el paranoicast y empezaron a grabar durante la reunión. Por ahí estaban dos bellezas tomándose fotos por todos lados y chacoteando con quien se dejara.
Semanas más tarde ellas lanzaron su podcast. Me volví fan de inmediato por ameno, por su actitud, la empatía que lograron con la audiencia casi de inmediato y por que platican de cosas de la vida justo como lo harías con tu mejor amigo en una tarde de café. También era genial encontrarse a La Roja y a la S.T en las fiestas y platicar En ese entonces Minerva y yo teníamos la segunda temporada de La Hora del Café. Recuerdo que escuchaba su podcast de noche, antes de editar el audio del mío en la madrugada.
Pasó el tiempo y las seguía escuchando. Después de un tiempo de ausencia regresaron para una segunda temporada, parecía que iban en grande (hasta las invitaron a una semana de la Nascar México) y así como volvió, se fue. Por esas fechas yo entré a Correspondencias, que más tarde desembocaría en Parabús. En el primero tenía mucho tiempo para trabajar con el audio a cualquier hora y en el segundo fue un maratón de trabajo que duró seis meses, más cuando grabábamos por GTalk y tenía que empalmar mi voz y la de Bumen.
Todo era de madrugada. En ese entonces tenía unos buenos audífonos que me aseguraban silencio en el exterior. Era feliz quitando ruidos, subiendo el volumen, agregando música, creando audios para aquellos podcast y viendo las sonrisas de mis compas podcasters. Pasaban horas enteras en las que me abstraía del mundo y sus preocupaciones. Aunque 50 capítulos en seis meses merecían un descanso, meses después me dio nostalgia al escuchar esos capítulos. Quería volver.
Hace un poco más de un mes hablé con Bumen y ella me dijo que ya no quería regresar para otra etapa de Parabús. En ese entonces ya había regresado Dedos en 2 para una tercera temporada. Alguna vez La Roja y yo habíamos pensado el hacer algo relativo al podcast pero no se había podido. Ellas reestrenaron el podcast sin productor y lanzaron una convocatoria para que alguien les ayudara, yo tomé uno de sus episodios para editarlo y se los mandé.
¿Y qué creen?

Ahora soy el nuevo productor/Mr. Producer de Dedos en 2! =)
Ya me tocó ver cómo graban a esas dos doñitas de azúcar. Intenté adaptarme de inmediato a su estilo, marqué tiempos, sugerí cosas, traté de olvidarme un poco del hombre solemne y callado que soy y casi lo logro. Espero en lo subsecuente soltarme más, aunque #yoconfieso que me divertí.
Era de madrugada. Editaba el audio de ese día y comencé a disfrutar volver. Hice una entrada provisional, algunos cortes, metí algunos inserts de audio como me pidieron y entró en mí la alegría de hacer lo que me gusta, algo que, siendo sincero, hace un ratito no vivía. Fue, como dice el primer episodio que trabajé con “las manitas santas”, un estreno que trajo consigo un bienestar.
Descarga el podcast aquí. También ve a la página de Dedos en 2 para que cheques los episodios pasados que son bastante divertidos. Espero que todo salga bien en esta nueva etapa, estoy seguro que esto se pondrá bueno. =)
Nos vemos en el futuro.
Recuerdo esos primeros días en twitter, era un territorio virgen con gente interesante que sobresalía entre programadores, diseñadores y bloggers que abrieron su cuenta. También no puedo olvidar esa primera Twittmx, donde los pioneros del servicio desvirtualizaron los avatares. En ese entonces ya existía el paranoicast y empezaron a grabar durante la reunión. Por ahí estaban dos bellezas tomándose fotos por todos lados y chacoteando con quien se dejara.
Semanas más tarde ellas lanzaron su podcast. Me volví fan de inmediato por ameno, por su actitud, la empatía que lograron con la audiencia casi de inmediato y por que platican de cosas de la vida justo como lo harías con tu mejor amigo en una tarde de café. También era genial encontrarse a La Roja y a la S.T en las fiestas y platicar En ese entonces Minerva y yo teníamos la segunda temporada de La Hora del Café. Recuerdo que escuchaba su podcast de noche, antes de editar el audio del mío en la madrugada.
Pasó el tiempo y las seguía escuchando. Después de un tiempo de ausencia regresaron para una segunda temporada, parecía que iban en grande (hasta las invitaron a una semana de la Nascar México) y así como volvió, se fue. Por esas fechas yo entré a Correspondencias, que más tarde desembocaría en Parabús. En el primero tenía mucho tiempo para trabajar con el audio a cualquier hora y en el segundo fue un maratón de trabajo que duró seis meses, más cuando grabábamos por GTalk y tenía que empalmar mi voz y la de Bumen.
Todo era de madrugada. En ese entonces tenía unos buenos audífonos que me aseguraban silencio en el exterior. Era feliz quitando ruidos, subiendo el volumen, agregando música, creando audios para aquellos podcast y viendo las sonrisas de mis compas podcasters. Pasaban horas enteras en las que me abstraía del mundo y sus preocupaciones. Aunque 50 capítulos en seis meses merecían un descanso, meses después me dio nostalgia al escuchar esos capítulos. Quería volver.
Hace un poco más de un mes hablé con Bumen y ella me dijo que ya no quería regresar para otra etapa de Parabús. En ese entonces ya había regresado Dedos en 2 para una tercera temporada. Alguna vez La Roja y yo habíamos pensado el hacer algo relativo al podcast pero no se había podido. Ellas reestrenaron el podcast sin productor y lanzaron una convocatoria para que alguien les ayudara, yo tomé uno de sus episodios para editarlo y se los mandé.
¿Y qué creen?

Ahora soy el nuevo productor/Mr. Producer de Dedos en 2! =)
Ya me tocó ver cómo graban a esas dos doñitas de azúcar. Intenté adaptarme de inmediato a su estilo, marqué tiempos, sugerí cosas, traté de olvidarme un poco del hombre solemne y callado que soy y casi lo logro. Espero en lo subsecuente soltarme más, aunque #yoconfieso que me divertí.
Era de madrugada. Editaba el audio de ese día y comencé a disfrutar volver. Hice una entrada provisional, algunos cortes, metí algunos inserts de audio como me pidieron y entró en mí la alegría de hacer lo que me gusta, algo que, siendo sincero, hace un ratito no vivía. Fue, como dice el primer episodio que trabajé con “las manitas santas”, un estreno que trajo consigo un bienestar.
Descarga el podcast aquí. También ve a la página de Dedos en 2 para que cheques los episodios pasados que son bastante divertidos. Espero que todo salga bien en esta nueva etapa, estoy seguro que esto se pondrá bueno. =)
Nos vemos en el futuro.
viernes, julio 30, 2010
SUENA MEJOR...
[De Fondo: Stardust - Music Sounds Better With You]
Escribí un post largo pero aún no está listo para salir, así que ahora va un cortito para no perder la costumbre. Me encuentro bien, si lana pero chido. Recuerden que a su servidor casi no le gusta la lluvia (irónico). Hay nuevos proyectos en mi vida de los cuales ya se enterarán (o igual ya lo hicieron).
Hace unos días leí el cómic final de Scott Pilgrim, una miniserie muy padre (cuya película vienen pronto) y que en uno de sus capítulos tiene como título “Music Sounds Better With You”, rola de Stardust con las vocales de Benjamin Diamond y un ritmo para incendiar la madrugada. El video es dirigido por Michael Gondry (Eternal Sunshine…, The Science of Silence), un bonus sin duda.
¿Han conocido a alguien con quien se escuchen y se disfruten mejor las canciones? Yo sí y la extraño. Quizá (en un pensamiento altamente utópico y debrayado) y sea como dice la canción: love might bring us both together, I feel so good ♫
En fin, soñar no cuesta nada. Es lo que haré en estos momentos. =)
Nos vemos en el futuro.
Escribí un post largo pero aún no está listo para salir, así que ahora va un cortito para no perder la costumbre. Me encuentro bien, si lana pero chido. Recuerden que a su servidor casi no le gusta la lluvia (irónico). Hay nuevos proyectos en mi vida de los cuales ya se enterarán (o igual ya lo hicieron).
Hace unos días leí el cómic final de Scott Pilgrim, una miniserie muy padre (cuya película vienen pronto) y que en uno de sus capítulos tiene como título “Music Sounds Better With You”, rola de Stardust con las vocales de Benjamin Diamond y un ritmo para incendiar la madrugada. El video es dirigido por Michael Gondry (Eternal Sunshine…, The Science of Silence), un bonus sin duda.
¿Han conocido a alguien con quien se escuchen y se disfruten mejor las canciones? Yo sí y la extraño. Quizá (en un pensamiento altamente utópico y debrayado) y sea como dice la canción: love might bring us both together, I feel so good ♫
En fin, soñar no cuesta nada. Es lo que haré en estos momentos. =)
Nos vemos en el futuro.
lunes, julio 26, 2010
SOY UN ROMÁNTICO
[De Fondo: Tammi Terrell – All I Do Is Think About You]
No sé cuándo comenzó, es decir, exactamente de dónde me vino el gusto por la música romántica. Puedo suponerlo evocando algunos recuerdos: escuchar a mi mamá cantando Pandora, los días de visita a casa de mis tías (hermanas de mi papá) y chutarme cintas de Roberto Carlos y Camilo Sesto. O escuchar Estéreo Joya en casa de mi tía Sara (hermana de mi mamá) donde había toda clase de canciones cursis en español sobre cosas que no comprendía del todo en ese entonces, como la pareja o el sentimiento cumbre: el amor.
Soy fanático de las canciones románticas, de las bien hechas (no de esas que ahora componen tipos que al cantar se vienen en los pantalones). Tengo mi colección de música llena de ellas. Tengo de todo tipo, en inglés o en español. Me encanta escucharlas mucho y cantarlas hasta el cansancio. Siento como si una parte de mí se liberara, aquel sentimiento que no tiene destinataria, o tal vez sí, pero de manera muy platónica.
Una vez vi una película que se llama El amor tiene dos caras/The Mirror Has Two Faces (de mis pelis favoritas, GRAN comedia romántica). En ella, Barbra Streisand se avienta un monólogo genial (me hubiera encantado encontrarlo en youtube pero que no fue posible) que en resumen habla sobre cada que vemos una película, leemos un libro, escuchamos una canción romántica, un poco de ese amor vive en nosotros y que naturalmente lo aceptamos porque mientras dura se siente jodidamente bien.
¿Qué puedo decir? Yo también lo creo, firmemente.
Es curioso que, mientras escribía estas palabras, leyera a gente que ya no cree en el amor. Es cierto, hay que estar bien pinche loco para pensar que en un mundo tan egoísta y devaluado como el nuestro, con valores perdidos y tergiversados todavía existan personas que sientan (ojo, no dije “pensar”) que amar es más que coger consecutivamente. Tampoco es ilusionarse de la nada. Es entregarse, confiar, cederse, compartir y más que nada, conocer ¿Cómo puedes amar algo que no conoces? Sí, hay que estar locos ante el riesgo de ser herido al bajar los escudos, de enfrentar el miedo que significa el revelar la desnudez del alma. Y así nos perdemos de la experiencia.
Les soy sincero: el amor a mí me ha chingado. Amé a mujeres porque conocí mucho de ellas, las amé por lo que eran (lo que les gustaba, sus manías, su historia, su forma de sentir, sus sentimientos, cómo me hacían sentir y más) y las cosas no resultaron. Es difícil haber compartido tanto y que ahora ya no estén en mi vida. Me consuela saber que, ya casadas o con pareja, son felices y encontraron el amor en buenos hombres que están para ellas. La onda es que no me arrepiento de nada. Quiero volver a amar. Estoy bien pinche loco por hacerlo.
Y a pesar de todo, ahí están esas canciones de amor que no cambiarán de letra y que nos cuentan que la vida puede ser de otra manera. Son inmortales. Son cuentos sonoros que en varios minutos te conectan con el infinito. Son un artificio que nace del deseo profundo y real del ser humano, algunas veces de experiencias propias. Están ahí para que las hagamos nuestras, para acercarnos a ese sentimiento que por temor se nos ha convertido en inaccesible.
Últimamente me ha dado por acercarme a las baladas románticas. Colecciono las que vienen a mi memoria pero ésta llegó de forma inesperada. A alguien de twitter se le ocurrió recomendármela porque mencioné en un update a Marvin Gaye. Se trataba de una canción de su compañera de duetos Tammi Terrell. All I Do (Is Think About You) fue una canción compuesta en los 60’s por Clarence Paul, Morris Broadnax y Stevie Wonder, éste último grabó la canción en 1980 para su álbum Hotter Than July. Sin embargo, durante casi 40 años estuvo guardada la interpretación original de Terrell.
Es una pieza hermosa de letras llenas de pasión, una caricia al oído y un alimento a las fantasías. Me hace pensar en el amor y sí, también en una persona que me gusta. Soy un romántico incorregible y me vale si al mundo entero le molesta eso. =)
♪I hope and pray each day I live
A little more love I'll have to give
A little more love that's devoted and true
'Cause all I do is think about you ♫
Nos vemos en el (amoroso) futuro.
No sé cuándo comenzó, es decir, exactamente de dónde me vino el gusto por la música romántica. Puedo suponerlo evocando algunos recuerdos: escuchar a mi mamá cantando Pandora, los días de visita a casa de mis tías (hermanas de mi papá) y chutarme cintas de Roberto Carlos y Camilo Sesto. O escuchar Estéreo Joya en casa de mi tía Sara (hermana de mi mamá) donde había toda clase de canciones cursis en español sobre cosas que no comprendía del todo en ese entonces, como la pareja o el sentimiento cumbre: el amor.
Soy fanático de las canciones románticas, de las bien hechas (no de esas que ahora componen tipos que al cantar se vienen en los pantalones). Tengo mi colección de música llena de ellas. Tengo de todo tipo, en inglés o en español. Me encanta escucharlas mucho y cantarlas hasta el cansancio. Siento como si una parte de mí se liberara, aquel sentimiento que no tiene destinataria, o tal vez sí, pero de manera muy platónica.
Una vez vi una película que se llama El amor tiene dos caras/The Mirror Has Two Faces (de mis pelis favoritas, GRAN comedia romántica). En ella, Barbra Streisand se avienta un monólogo genial (me hubiera encantado encontrarlo en youtube pero que no fue posible) que en resumen habla sobre cada que vemos una película, leemos un libro, escuchamos una canción romántica, un poco de ese amor vive en nosotros y que naturalmente lo aceptamos porque mientras dura se siente jodidamente bien.
¿Qué puedo decir? Yo también lo creo, firmemente.
Es curioso que, mientras escribía estas palabras, leyera a gente que ya no cree en el amor. Es cierto, hay que estar bien pinche loco para pensar que en un mundo tan egoísta y devaluado como el nuestro, con valores perdidos y tergiversados todavía existan personas que sientan (ojo, no dije “pensar”) que amar es más que coger consecutivamente. Tampoco es ilusionarse de la nada. Es entregarse, confiar, cederse, compartir y más que nada, conocer ¿Cómo puedes amar algo que no conoces? Sí, hay que estar locos ante el riesgo de ser herido al bajar los escudos, de enfrentar el miedo que significa el revelar la desnudez del alma. Y así nos perdemos de la experiencia.
Les soy sincero: el amor a mí me ha chingado. Amé a mujeres porque conocí mucho de ellas, las amé por lo que eran (lo que les gustaba, sus manías, su historia, su forma de sentir, sus sentimientos, cómo me hacían sentir y más) y las cosas no resultaron. Es difícil haber compartido tanto y que ahora ya no estén en mi vida. Me consuela saber que, ya casadas o con pareja, son felices y encontraron el amor en buenos hombres que están para ellas. La onda es que no me arrepiento de nada. Quiero volver a amar. Estoy bien pinche loco por hacerlo.
Y a pesar de todo, ahí están esas canciones de amor que no cambiarán de letra y que nos cuentan que la vida puede ser de otra manera. Son inmortales. Son cuentos sonoros que en varios minutos te conectan con el infinito. Son un artificio que nace del deseo profundo y real del ser humano, algunas veces de experiencias propias. Están ahí para que las hagamos nuestras, para acercarnos a ese sentimiento que por temor se nos ha convertido en inaccesible.
Últimamente me ha dado por acercarme a las baladas románticas. Colecciono las que vienen a mi memoria pero ésta llegó de forma inesperada. A alguien de twitter se le ocurrió recomendármela porque mencioné en un update a Marvin Gaye. Se trataba de una canción de su compañera de duetos Tammi Terrell. All I Do (Is Think About You) fue una canción compuesta en los 60’s por Clarence Paul, Morris Broadnax y Stevie Wonder, éste último grabó la canción en 1980 para su álbum Hotter Than July. Sin embargo, durante casi 40 años estuvo guardada la interpretación original de Terrell.
Es una pieza hermosa de letras llenas de pasión, una caricia al oído y un alimento a las fantasías. Me hace pensar en el amor y sí, también en una persona que me gusta. Soy un romántico incorregible y me vale si al mundo entero le molesta eso. =)
♪I hope and pray each day I live
A little more love I'll have to give
A little more love that's devoted and true
'Cause all I do is think about you ♫
Nos vemos en el (amoroso) futuro.
domingo, julio 25, 2010
SÁBADO, 9:00 A.M
Eran las nueve de la mañana y caminaba sobre Rio Tiber. El ángel de la independencia estaba enfrente de mí, dándole color a un día nublado y gris. Una capa de smog del tamaño de una cuadra hace que me tape la nariz. Necesitaba cambiar un billete y me compré un atole de arroz. Dí la vuelta hacia el norte por Paseo de la Reforma y pensé: ¡Qué buena peda!
lunes, julio 19, 2010
QUIZA UN INICIO
Seguido me pasa, leo lo que llevo escrito y termino borrándolo.
¿Se puede empezar de nuevo en la vida? No lo sé. Quisiera pensar que cada día es nuevo. El pasado se puede dejar atrás el día que uno quiera y puede pasar como los últimos dos párrafos: los leo, valoro, los selecciono y aprieto el botón “Supr” para que desparezcan. Me olvido de la función “Deshacer” y comienzo de nuevo.
Uno de los pensamientos más peligrosos es el que las cosas empiezan a carecer de sentido. Hace unos días tuve un sueño genial. Vamos, hasta estaba musicalizado por Strawberry Fields Forever de los Beatles. Desperté y vi la vida como si le hubieran puesto una capa gris, como si en mi subconsciente estuviera en HD y la vida tuviera la definición de un Betamax. Cómo me quedé con ganas de volver a ese sueño, o al menos que, por momentos la vida fuera un mejor lugar, uno más placentero.
Vuelvo a borrar otro párrafo, no sé hacia dónde voy. Sigo escribiendo sobre la nada. Tengo la tentación de volver a empezar. Creo que terminaré siendo como los tipos que escriben post de menos de tres párrafos, porque de seguro se les acabó la imaginación, les dio hueva o hacen escritos más completos que seccionan en partes. No lo sé.
Muchas veces ha pasado por mi mente la idea de borrar el blog (como borré las entradas en big blogger). Sería un buen punto para empezar desde cero. Borrar casi seis años de mi vida aquí. Extraño esas entradas que borré pero allá no las querían. Aquí es mi lugar, sólo que a veces me gustaría llegar más lejos con este blog, lo que implica escribir más seguido. También es un buen momento para empezar a realizar entradas de forma regular, volver a lo de antes, mejorarlo.
Hoy lunes tendré la chance de ir por el nevado de Toluca a un evento que organiza la compañía que hizo el tlalocphone. Promete ser interesante. Últimamente me han pasado cosas de ese tipo: premieres de películas, presentaciones de teléfonos, eventos, comida y bebida, regalos... sería mejor si trabajara en algo al respecto, como lo hacía antes de febrero. Desde aquel día del helicóptero, como si fuera el inicio de algo que no sé dónde me llevará. Aún no sé dónde me llevará esto. Al menos a una chamba que me permita resolver cosas urgentes, que me permita crecer e ir pensar hacia el futuro, algo mejor que donde estoy ahorita.
¿Se puede empezar de nuevo en la vida? Quizá todos los días, quizá nunca. Al menos hice seis párrafos. Entro a Blogger, copio todo lo que escribí para este día y lo pego en la plantilla, coloreo de rojo la firma final, pongo algunas etiquetas y publico, después aparece el link en Twitter, Facebook, Google Buzz y sus feeds. Lo que es el final de un proceso termina siendo un inicio.
Nos vemos en el futuro.
¿Se puede empezar de nuevo en la vida? No lo sé. Quisiera pensar que cada día es nuevo. El pasado se puede dejar atrás el día que uno quiera y puede pasar como los últimos dos párrafos: los leo, valoro, los selecciono y aprieto el botón “Supr” para que desparezcan. Me olvido de la función “Deshacer” y comienzo de nuevo.
Uno de los pensamientos más peligrosos es el que las cosas empiezan a carecer de sentido. Hace unos días tuve un sueño genial. Vamos, hasta estaba musicalizado por Strawberry Fields Forever de los Beatles. Desperté y vi la vida como si le hubieran puesto una capa gris, como si en mi subconsciente estuviera en HD y la vida tuviera la definición de un Betamax. Cómo me quedé con ganas de volver a ese sueño, o al menos que, por momentos la vida fuera un mejor lugar, uno más placentero.
Vuelvo a borrar otro párrafo, no sé hacia dónde voy. Sigo escribiendo sobre la nada. Tengo la tentación de volver a empezar. Creo que terminaré siendo como los tipos que escriben post de menos de tres párrafos, porque de seguro se les acabó la imaginación, les dio hueva o hacen escritos más completos que seccionan en partes. No lo sé.
Muchas veces ha pasado por mi mente la idea de borrar el blog (como borré las entradas en big blogger). Sería un buen punto para empezar desde cero. Borrar casi seis años de mi vida aquí. Extraño esas entradas que borré pero allá no las querían. Aquí es mi lugar, sólo que a veces me gustaría llegar más lejos con este blog, lo que implica escribir más seguido. También es un buen momento para empezar a realizar entradas de forma regular, volver a lo de antes, mejorarlo.
Hoy lunes tendré la chance de ir por el nevado de Toluca a un evento que organiza la compañía que hizo el tlalocphone. Promete ser interesante. Últimamente me han pasado cosas de ese tipo: premieres de películas, presentaciones de teléfonos, eventos, comida y bebida, regalos... sería mejor si trabajara en algo al respecto, como lo hacía antes de febrero. Desde aquel día del helicóptero, como si fuera el inicio de algo que no sé dónde me llevará. Aún no sé dónde me llevará esto. Al menos a una chamba que me permita resolver cosas urgentes, que me permita crecer e ir pensar hacia el futuro, algo mejor que donde estoy ahorita.
¿Se puede empezar de nuevo en la vida? Quizá todos los días, quizá nunca. Al menos hice seis párrafos. Entro a Blogger, copio todo lo que escribí para este día y lo pego en la plantilla, coloreo de rojo la firma final, pongo algunas etiquetas y publico, después aparece el link en Twitter, Facebook, Google Buzz y sus feeds. Lo que es el final de un proceso termina siendo un inicio.
Nos vemos en el futuro.
martes, julio 13, 2010
DE LA NADA
La vida es aburrida, salvo honrosas excepciones.
No tengo pretexto para no escribir en el blog. Justo había leído hace algunos días un post de uno de mis maestros en el cuál afirmaba que los mejores escritos que había leído trataban de todo y nada. Yo recordé inmediatamente De Perfil, de las primeras novelas de José Agustín, que encaja perfecto en la definición. Lo más entretenido, como llegar a un café y preguntar de lo primero que se te ocurra, de un tópico pasar a otro y deambular por el pensamiento a través de la charla, volviendo líquido el tiempo.
La vida va y me es muy cómoda. Me siento muy cómodo aunque mi balsa amueblada va rumbo a un precipicio. Tengo miedo de salir de la nave. A veces me siento como un león en cautiverio, domesticado y educado para recibir su comida sin cazarla, con el instinto enterrado por una buena vida. Adentro está mi lado salvaje, atrapado en mi corazón junto a una canción de Lou Reed, algunas novelas y un traje de cisne.
Llueve y hace calor. Algunas ideas se vacían en twitter y otras pasan por el subconsciente, a un ladito del olvido. No debo parar de escribir. No debo pensar. Pensar siempre me ha limitado. Yo soy de los que analiza mucho las cosas, determino los riesgos. Pero al final de tanto tenerlo en mente termino por no hacerlo. Corrijo los errores que me marca el procesador de texto, excepto twitter, que lo marcará dos veces. En la tele está Love Actually, en la escena cuando Colin Firth le pide matrimonio a la portuguesa. Suena God Only Knows de los Beach Boys. Demoledora, inmortal.
La peli inevitablemente me recuerda varias cosas. La primera es la promesa que hice en un aeropuerto en enero de este año. Está difícil, apenas tengo $300 pesos en una cartera y las cinco libras para mi boleto del metro. Todo me indica que debo ir allá, las señales no dejan de avisármelo, pero no hallo la forma de juntar para ir a la tierra de los anglos. También está mi futuro pendiente aquí, que no cambiará por un viaje (eso creo) y que tengo que atender. Quiero abogar a la fe que no tengo y a la esperanza que no habita en mí para creer que lo haré. No sé, quizá Dios quiera darme una sorpresa.
La segunda cosa que recuerdo es a la chica que me gusta, la de Venus… en mis sueños ya le ganó en número de apariciones a la gringuita. Sí, es raro.
Trato de prometerme a mí mismo que escribiré más seguido en el blog, no sé si lo logre, no sé si lo intente. Todavía hay gente que cree en mí (me dedicaron un cuento, me pidieron que escriba un post para un blog y una pequeña historia para otro) y anhelo que haya quien espere un post mío porque realmente lo disfruta, al menos salió uno de la nada. Es el año menos prolífico de mi vida así que lo que haga a partir de aquí ya es ganancia.
La vida es aburrida. Yo aún busco formas para hacerla un poco más entretenida. Si lo logro, serán los primeros en saberlo.
Nos vemos en el futuro.
No tengo pretexto para no escribir en el blog. Justo había leído hace algunos días un post de uno de mis maestros en el cuál afirmaba que los mejores escritos que había leído trataban de todo y nada. Yo recordé inmediatamente De Perfil, de las primeras novelas de José Agustín, que encaja perfecto en la definición. Lo más entretenido, como llegar a un café y preguntar de lo primero que se te ocurra, de un tópico pasar a otro y deambular por el pensamiento a través de la charla, volviendo líquido el tiempo.
La vida va y me es muy cómoda. Me siento muy cómodo aunque mi balsa amueblada va rumbo a un precipicio. Tengo miedo de salir de la nave. A veces me siento como un león en cautiverio, domesticado y educado para recibir su comida sin cazarla, con el instinto enterrado por una buena vida. Adentro está mi lado salvaje, atrapado en mi corazón junto a una canción de Lou Reed, algunas novelas y un traje de cisne.
Llueve y hace calor. Algunas ideas se vacían en twitter y otras pasan por el subconsciente, a un ladito del olvido. No debo parar de escribir. No debo pensar. Pensar siempre me ha limitado. Yo soy de los que analiza mucho las cosas, determino los riesgos. Pero al final de tanto tenerlo en mente termino por no hacerlo. Corrijo los errores que me marca el procesador de texto, excepto twitter, que lo marcará dos veces. En la tele está Love Actually, en la escena cuando Colin Firth le pide matrimonio a la portuguesa. Suena God Only Knows de los Beach Boys. Demoledora, inmortal.
La peli inevitablemente me recuerda varias cosas. La primera es la promesa que hice en un aeropuerto en enero de este año. Está difícil, apenas tengo $300 pesos en una cartera y las cinco libras para mi boleto del metro. Todo me indica que debo ir allá, las señales no dejan de avisármelo, pero no hallo la forma de juntar para ir a la tierra de los anglos. También está mi futuro pendiente aquí, que no cambiará por un viaje (eso creo) y que tengo que atender. Quiero abogar a la fe que no tengo y a la esperanza que no habita en mí para creer que lo haré. No sé, quizá Dios quiera darme una sorpresa.
La segunda cosa que recuerdo es a la chica que me gusta, la de Venus… en mis sueños ya le ganó en número de apariciones a la gringuita. Sí, es raro.
Trato de prometerme a mí mismo que escribiré más seguido en el blog, no sé si lo logre, no sé si lo intente. Todavía hay gente que cree en mí (me dedicaron un cuento, me pidieron que escriba un post para un blog y una pequeña historia para otro) y anhelo que haya quien espere un post mío porque realmente lo disfruta, al menos salió uno de la nada. Es el año menos prolífico de mi vida así que lo que haga a partir de aquí ya es ganancia.
La vida es aburrida. Yo aún busco formas para hacerla un poco más entretenida. Si lo logro, serán los primeros en saberlo.
Nos vemos en el futuro.
jueves, junio 17, 2010
LAS TONALIDADES DEL VERDE
El día 11 de junio el mundo fue otro. El fútbol por algunos minutos detuvo la rotación de la tierra y la enfocó en la de un balón. Todo mundo, hacia adentro, observando uno de los espectáculos más publicitados en años. A México le tocó cortar el listón de la competencia y con ello la euforia en el país no podía ser menor.
Eran las 8:30 de la mañana e iba por lo que sería mi desayuno. Había gente en las calles, en su mayoría vestidos de verde, no necesariamente con el jersey de fútbol, pero éramos raros cómplices que ahogábamos la sonrisa de vernos. No teníamos que decir nada, no nos conocíamos pero sabíamos que íbamos a ver el partido, que pedimos el día, llegaríamos más tarde, que usaríamos el desayuno como pretexto para estar en compañía frente a un televisor viendo el mundial.
Decidí darle un golpe duro a mi estómago y me compré un six de chelas y mucha botana. En el centro comercial había fila y las ropas verdes seguían. Algunos discutían si compraban suficientes frituras, otros ya hablaban sobre quién debería alinear y si la selección ganaría el encuentro a los bafana bis. Ahí estaba, “multitasqueando” con un ojo en la televisión y el otro en twitter, disfrutando del primer partido, tomándome la primera chela del día y comiendo unas papas, con mi playera verde y saltando de emoción con la primera jugada de los que en ese día vestían de negro.
México logró empatar a pesar del dominio y estuvo a punto de perder contra el favorito sentimental del mundo. Terminó el partido y aún seguías las playeras verdes y negras rodeando el ambiente. México no ganó pero tuvimos el pretexto perfecto para olvidarnos de nuestra realidad por un par de horas ¿Qué importa que nos esté llevando la chingada si podemos celebrar un gol de Rafa Márquez? Podrán decir opiniones sobre el “opio del pueblo” y mil cosas más intelectualoides, pero si lo que vivimos no nos da para más ¿Por qué negarnos al menos un momento lúdico?
Estamos a unas horas de que se repita la experiencia, quizá ya no con la misma intensidad porque empieza más tarde. Otra vez la gran mayoría del país detendrá su marcha para ver a 11 de los suyos enfrentar su segunda cita mundialista. Francia no es Sudáfrica y aunque no están en su mejor momento, será un partido interesante ya que México necesita un triunfo si en verdad quiere un cuarto partido. Otra vez la euforia se sentirá en las calles y si México llega a ganar, creo que será interesante ver lo que hace la gente (imagínense si algunos con el empate les dio por ir al Ángel ¿Qué pasará si se obtiene una victoria? Como sea, el color verde abundará en las calles.
Yo aún recuerdo la emoción de ver a México jugar fútbol en Copa del Mundo desde 1994 (empecé tarde con el gusto pero después ya no se fue). Mi primera playera la tuve en el 97 y no tuve otra sino 8 años después, en 2005. A partir de ahí he poseído cada jersey con el que la selección mayor disputa partidos internacionales, el verde no siempre es del mismo tono, a veces más encendido y otras más claro, cada una como estandarte del momento futbolístico. Tantos recuerdos, triunfos y fracasos en prendas de vestir en sus diferentes diseños. México juega y la etiqueta, moda, tendencia, publicidad y lógica marca que es indispensable usar los colores nacionales, en cualquiera de sus matices.

Nos vemos en el futuro.
******************
Actualización: GANAMOS 2 - 0!!!!! =D
Eran las 8:30 de la mañana e iba por lo que sería mi desayuno. Había gente en las calles, en su mayoría vestidos de verde, no necesariamente con el jersey de fútbol, pero éramos raros cómplices que ahogábamos la sonrisa de vernos. No teníamos que decir nada, no nos conocíamos pero sabíamos que íbamos a ver el partido, que pedimos el día, llegaríamos más tarde, que usaríamos el desayuno como pretexto para estar en compañía frente a un televisor viendo el mundial.
Decidí darle un golpe duro a mi estómago y me compré un six de chelas y mucha botana. En el centro comercial había fila y las ropas verdes seguían. Algunos discutían si compraban suficientes frituras, otros ya hablaban sobre quién debería alinear y si la selección ganaría el encuentro a los bafana bis. Ahí estaba, “multitasqueando” con un ojo en la televisión y el otro en twitter, disfrutando del primer partido, tomándome la primera chela del día y comiendo unas papas, con mi playera verde y saltando de emoción con la primera jugada de los que en ese día vestían de negro.
México logró empatar a pesar del dominio y estuvo a punto de perder contra el favorito sentimental del mundo. Terminó el partido y aún seguías las playeras verdes y negras rodeando el ambiente. México no ganó pero tuvimos el pretexto perfecto para olvidarnos de nuestra realidad por un par de horas ¿Qué importa que nos esté llevando la chingada si podemos celebrar un gol de Rafa Márquez? Podrán decir opiniones sobre el “opio del pueblo” y mil cosas más intelectualoides, pero si lo que vivimos no nos da para más ¿Por qué negarnos al menos un momento lúdico?
Estamos a unas horas de que se repita la experiencia, quizá ya no con la misma intensidad porque empieza más tarde. Otra vez la gran mayoría del país detendrá su marcha para ver a 11 de los suyos enfrentar su segunda cita mundialista. Francia no es Sudáfrica y aunque no están en su mejor momento, será un partido interesante ya que México necesita un triunfo si en verdad quiere un cuarto partido. Otra vez la euforia se sentirá en las calles y si México llega a ganar, creo que será interesante ver lo que hace la gente (imagínense si algunos con el empate les dio por ir al Ángel ¿Qué pasará si se obtiene una victoria? Como sea, el color verde abundará en las calles.
Yo aún recuerdo la emoción de ver a México jugar fútbol en Copa del Mundo desde 1994 (empecé tarde con el gusto pero después ya no se fue). Mi primera playera la tuve en el 97 y no tuve otra sino 8 años después, en 2005. A partir de ahí he poseído cada jersey con el que la selección mayor disputa partidos internacionales, el verde no siempre es del mismo tono, a veces más encendido y otras más claro, cada una como estandarte del momento futbolístico. Tantos recuerdos, triunfos y fracasos en prendas de vestir en sus diferentes diseños. México juega y la etiqueta, moda, tendencia, publicidad y lógica marca que es indispensable usar los colores nacionales, en cualquiera de sus matices.

Nos vemos en el futuro.
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Actualización: GANAMOS 2 - 0!!!!! =D
jueves, junio 10, 2010
MIEDO A ESTAR SOLO
[De Fondo: Adanowsky - Me Siento Solo]
Después de esta declaratoria estaré desarmado, no opondré resistencia si alguien me quiere tirar mierda, se quiere burlar de mí o reafirman un estúpido pensamiento hacia mi persona: tengo un chingo de miedo a estar solo.
Ya lo he dicho antes. Me mudaba muy seguido, cambiaba muy seguido de escuela, no me gustaba salir mucho a la calle y eso hizo que conviviera con menos personas. Llegó un momento en que no soportaba que la gente estuviera alrededor. Yo había creado mi propio mundo y no quería compartirlo con nadie. Yo no sabía qué me perdía, de qué me privaba, no entendía por qué Robinson Crusoe se volvía loco. Era yo y mis pensamientos… hasta que necesité de alguien y no había nadie.
Nunca he entendido cómo le hacen mis padres, tiene familias grandes y las ven seguido, pocos amigos pero al final todo se limita a un círculo pequeño. Yo no me acostumbré a eso, lo viví y a los 13 años ya quería algo diferente, quería conocer a más personas, experimentar lo que según yo “me estaba perdiendo”. Yo era de un mundo distinto y quería todo lo que era común y que me había sido negado. Pero el problema fue que nunca supe cómo pedirlo. Tuve amigos y novias, pero nunca pude hacer que las relaciones fueran duraderas, aún sigo sin saberlo, me cuesta mucho trabajo y me esfuerzo mucho por ser sociable, aunque a veces no lo logro.
Yo sé que las amistades se cuentan con los dedos (y sobran manos), pero en la práctica, a la hora de hacer actividades recreativas, buscar trabajo e inclusive tomar una cerveza, no hay nadie alrededor. Mis triunfos son aún más grandes si tengo con quién compartirlos, los fracasos y las tristezas son soportables si existe un hombro para llorar, es hermoso cuando alguien se acuerda de ti por una canción o cuando hay un coto detrás de ti, cantando lo mismo. El cine, caminar, ver un partido de fútbol, un concierto, un café… eso y más he tenido oportunidad de hacerlo de las dos formas, y comparándolas siempre gana tener a alguien para compartir.
El sábado estuve en un bar, no conocía a nadie, a pesar de estar rodeado me sentía solo, no pude soportar y a la tercera cerveza regresé a casa. No hay nadie a quién llamar, los que conozco o están ocupados o no pueden. A últimas fechas hasta me he visto tosco para pedirle a personas que salgan conmigo (siento que la gente piensa que soy patético por pedir), no sé cómo hacerlo, tampoco sé lo que se dice de mí para que tampoco la gente se interese (por mucho que yo sepa quién soy, la gente le cree más a otros que a su servidor). Ayer hasta un tipo quiso hacerse el gracioso preguntando “cuánto iba a pagar” para que me acompañaran a una premier donde me saqué boletos. Yo no sabía que era un pecado pedir, ahora lo sé.
He luchado, de verdad que lo he hecho y no puedo lograr que la gente se quede. Cómo veo con tanta admiración las películas inglesas (en especial las que tienen que ver con el guionista y director Richard Curtis) donde siempre el protagonista tiene un circulo de amigos, que no siempre son las personas más afines o normales, pero siempre están ahí. Recuerdo un cómic que leí donde Batman decía que sus amigos eran los iguales a él, pero sus amigos más cercanos eran los mejores que él (Superman y Wonder Woman). Ahora parece que te desprecian si no eres igual, te envidian si eres mejor, se vuelven tus enemigos si piensas diametralmente opuesto, se enojan si te quejas (como de seguro muchos ahora). Parece que amistades como las de Allan Shore y Denny Crane de Boston Legal, así como las anteriormente mencionadas, sólo pertenecen a la ficción.
Así es, estimados detractores, sinceramente los envidio, ustedes son mejores que yo, escriben más, los conocen mejor y tienen más gente a su lado, cogen más y generan excelentes ideas que deslumbran al mundo. Yo me siento sólo, por lo que veo es mi destino y aunque la idea parece inevitable, eso no me hace sentir bien.
Creo que por eso me sentí tan identificado con la nueva rola de Adanowsky. En él encuentro a alguien afín desde El Ídolo, esas ansias por mostrarse y por generar admiración en el otro y ahora con el sentimiento desnudo del vació con la primera rola de Amador. Me siento solo se llama la rola, el título lo dice todo: lo que él escribió yo lo he pensado. Yo sólo quiero irme lejos… y ya casi se me cumple.
Nos vemos en el futuro.
Después de esta declaratoria estaré desarmado, no opondré resistencia si alguien me quiere tirar mierda, se quiere burlar de mí o reafirman un estúpido pensamiento hacia mi persona: tengo un chingo de miedo a estar solo.
Ya lo he dicho antes. Me mudaba muy seguido, cambiaba muy seguido de escuela, no me gustaba salir mucho a la calle y eso hizo que conviviera con menos personas. Llegó un momento en que no soportaba que la gente estuviera alrededor. Yo había creado mi propio mundo y no quería compartirlo con nadie. Yo no sabía qué me perdía, de qué me privaba, no entendía por qué Robinson Crusoe se volvía loco. Era yo y mis pensamientos… hasta que necesité de alguien y no había nadie.
Nunca he entendido cómo le hacen mis padres, tiene familias grandes y las ven seguido, pocos amigos pero al final todo se limita a un círculo pequeño. Yo no me acostumbré a eso, lo viví y a los 13 años ya quería algo diferente, quería conocer a más personas, experimentar lo que según yo “me estaba perdiendo”. Yo era de un mundo distinto y quería todo lo que era común y que me había sido negado. Pero el problema fue que nunca supe cómo pedirlo. Tuve amigos y novias, pero nunca pude hacer que las relaciones fueran duraderas, aún sigo sin saberlo, me cuesta mucho trabajo y me esfuerzo mucho por ser sociable, aunque a veces no lo logro.
Yo sé que las amistades se cuentan con los dedos (y sobran manos), pero en la práctica, a la hora de hacer actividades recreativas, buscar trabajo e inclusive tomar una cerveza, no hay nadie alrededor. Mis triunfos son aún más grandes si tengo con quién compartirlos, los fracasos y las tristezas son soportables si existe un hombro para llorar, es hermoso cuando alguien se acuerda de ti por una canción o cuando hay un coto detrás de ti, cantando lo mismo. El cine, caminar, ver un partido de fútbol, un concierto, un café… eso y más he tenido oportunidad de hacerlo de las dos formas, y comparándolas siempre gana tener a alguien para compartir.
El sábado estuve en un bar, no conocía a nadie, a pesar de estar rodeado me sentía solo, no pude soportar y a la tercera cerveza regresé a casa. No hay nadie a quién llamar, los que conozco o están ocupados o no pueden. A últimas fechas hasta me he visto tosco para pedirle a personas que salgan conmigo (siento que la gente piensa que soy patético por pedir), no sé cómo hacerlo, tampoco sé lo que se dice de mí para que tampoco la gente se interese (por mucho que yo sepa quién soy, la gente le cree más a otros que a su servidor). Ayer hasta un tipo quiso hacerse el gracioso preguntando “cuánto iba a pagar” para que me acompañaran a una premier donde me saqué boletos. Yo no sabía que era un pecado pedir, ahora lo sé.
He luchado, de verdad que lo he hecho y no puedo lograr que la gente se quede. Cómo veo con tanta admiración las películas inglesas (en especial las que tienen que ver con el guionista y director Richard Curtis) donde siempre el protagonista tiene un circulo de amigos, que no siempre son las personas más afines o normales, pero siempre están ahí. Recuerdo un cómic que leí donde Batman decía que sus amigos eran los iguales a él, pero sus amigos más cercanos eran los mejores que él (Superman y Wonder Woman). Ahora parece que te desprecian si no eres igual, te envidian si eres mejor, se vuelven tus enemigos si piensas diametralmente opuesto, se enojan si te quejas (como de seguro muchos ahora). Parece que amistades como las de Allan Shore y Denny Crane de Boston Legal, así como las anteriormente mencionadas, sólo pertenecen a la ficción.
Así es, estimados detractores, sinceramente los envidio, ustedes son mejores que yo, escriben más, los conocen mejor y tienen más gente a su lado, cogen más y generan excelentes ideas que deslumbran al mundo. Yo me siento sólo, por lo que veo es mi destino y aunque la idea parece inevitable, eso no me hace sentir bien.
Creo que por eso me sentí tan identificado con la nueva rola de Adanowsky. En él encuentro a alguien afín desde El Ídolo, esas ansias por mostrarse y por generar admiración en el otro y ahora con el sentimiento desnudo del vació con la primera rola de Amador. Me siento solo se llama la rola, el título lo dice todo: lo que él escribió yo lo he pensado. Yo sólo quiero irme lejos… y ya casi se me cumple.
Nos vemos en el futuro.
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