Me dio flojera escribir un post y mejor grabé un video. Espero les guste:
Nos vemos en el futuro.
Bienvenido: ¿Quieres conocerme? Todo está aquí: mis días, lo que me gusta, mis ambiciones y sueños. En línea desde octubre de 2004.
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lunes, junio 25, 2012
martes, enero 31, 2012
ENERO MUSICAL, BONUS: Canciones de la levedad
Como se acomstubra en algunos álbumes, siempre hay un bonus track. Pero esta vez no daré una canción más, sino una serie de rolas que, según yo, transmiten la levedad de la vida. Siempre quise hacer mis propios mixtapes. Servicios como iTunes o Youtube te dan la facultad de hacer listas y de alterar el orden de cada track (shuffle/aleatorio, que le llaman), lo que puede ofrecer diferentes sensaciones que escucharla con la estructura inicial, una especie de azar musical a lo Cortázar. ¡Soy fan de las listas!
¿Se han levantado de la cama y pensaron que la vida era bella y que no hay responsabilidades de frente, casi como en la niñez o en vacaciones? Uno puede respirar la levedad de la vida, un estado mar en calma de la existencia. Un zen liberador que todos deberíamos experimentar, al menos cantar. En esta lista hay de todo: Beach Boys, Bob Marley, La Banderville, Bada de Turistas, Los Fabulosos Cadillacs, Los Beatles, Stevie Wonder, Belle and Sebastian,Blur, Kinky y muchos más.
Escuchenla un domingo en la mañana. En la hora de su descanso. Después de que hayan tenido sexo. Acompañado de un amigo o una amante. Escúchenla feliz y lo serán más. Canten las que se sepan y digieran como caramelos las que no. Está en Youtube por lo que les recomiendo que escuchen. no vean. Ojalá les guste tanto como yo la amo. Hagan click en este enlace:
Gracias por estar. Nos vemos en el futuro.
Sigue: EL DESTINO COMO VENGA.
¿Se han levantado de la cama y pensaron que la vida era bella y que no hay responsabilidades de frente, casi como en la niñez o en vacaciones? Uno puede respirar la levedad de la vida, un estado mar en calma de la existencia. Un zen liberador que todos deberíamos experimentar, al menos cantar. En esta lista hay de todo: Beach Boys, Bob Marley, La Banderville, Bada de Turistas, Los Fabulosos Cadillacs, Los Beatles, Stevie Wonder, Belle and Sebastian,Blur, Kinky y muchos más.
Escuchenla un domingo en la mañana. En la hora de su descanso. Después de que hayan tenido sexo. Acompañado de un amigo o una amante. Escúchenla feliz y lo serán más. Canten las que se sepan y digieran como caramelos las que no. Está en Youtube por lo que les recomiendo que escuchen. no vean. Ojalá les guste tanto como yo la amo. Hagan click en este enlace:
Gracias por estar. Nos vemos en el futuro.
Sigue: EL DESTINO COMO VENGA.
domingo, enero 29, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 29: Hombres G - Venezia
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 29. Una canción de la infancia. Fue la primera banda de la que me hice fan. Antes todo era Timbiriche y mi crush con Lucerito (ya pueden empezar a burlarse) hasta que llegaron los primeros guitarrazos de esta canción. Era una canción compuesta intencionalmente enitaliano, pero en ese entonces solo intuía lo que decían, inclusive mal entendía el coro, por lo que cantaba "Vamos juntos a Celaya".
Retomé a Hombres G hasta en la preparatoria, un cariño como al libro que encuentras después de años de creerlo perdido y sólo estaba escondido en un rincón. Era un sonido desenfadado que volví a adoptar, quizá porque se habían vuelto a reunir. David Summers como solista fue un fracaso y parecía que un reencuentro tendría que ser inevitable, con ello un disco de éxito. Esta jugada comecial, aunque era más un juego de la nostalgia para los jóvenes fresas de los 80's, para mí fue el regreso musical a la infancia y a los sentimientos primigenios de irresponsabilidad, ahora con la consciencia de los mensajes en las canciones. Son temas para adolescentes, con preocupaciones y motivaciones de los hombres en ciernes y con la ligereza como para no tomarlos en serio del todo.
El tema dejó de gustarme tanto. Pero a últimas fechas la retomo como esa canción divertida que es, co la que puedes cantar con tus amigos en una peda e imaginar que eres esa pandilla de locos que planean una visita al apís de la bota y comienzan a imitar (burlarse de) los esterotipos de una de las culturas base de la la visión occidental. Parece más una burla a El Padrino hecha por muchachos malcriados que quieren pasársela guay.
Aún así, mi niñez se levanta cada vez que canto Venezia, cuando aparece inesperada en mi iPod:
¿Qué canción de la infancia tú escogerías?
Nos vemos en el futuro.
sábado, enero 28, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 28: Al Green - Let's Stay Together
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 28. Una canción que te pone cachondo. No hay mucho qué decir respecto a la canción; sólo que me encanta la interpetación del reverendo Al Green, que es una de esas canciones de amor de aquella época donde personas como Marvin Gaye, Otis Redding y James Brown habían dejado un listón muy alto para superar. Pero esta canción retoma lo bueno de Motwn y su Rythm & Blues y lo canaliza en la sensualidad del Soul. Una bella pieza que hace acelerar mi flujo sanguineo con la combinación del bajo y los metales que acompañan la canción.
Green disfruta la canción, hasta uno puede imaginárselo bailando frente al micrófono en el estudio de grabación. A mí me enchina la piel y los hombros son los primeros que reaccionan al ritmo, después los brazos, siguen los pies y las piernas y, si no hay nadie, muevo el tronco como Dios me da a entender. Cuando no puedo moverme es cuando mi imaginación lo hace y vuela hacia los terrenos eróticos. ¿Qué puedo decir? Soy un ser muy sexual... al menos en la cabeza.
Escúchenla y bailen conmigo:
Sí, ya me hace falta...
Nos vemos en el futuro.
Día 28. Una canción que te pone cachondo. No hay mucho qué decir respecto a la canción; sólo que me encanta la interpetación del reverendo Al Green, que es una de esas canciones de amor de aquella época donde personas como Marvin Gaye, Otis Redding y James Brown habían dejado un listón muy alto para superar. Pero esta canción retoma lo bueno de Motwn y su Rythm & Blues y lo canaliza en la sensualidad del Soul. Una bella pieza que hace acelerar mi flujo sanguineo con la combinación del bajo y los metales que acompañan la canción.
Green disfruta la canción, hasta uno puede imaginárselo bailando frente al micrófono en el estudio de grabación. A mí me enchina la piel y los hombros son los primeros que reaccionan al ritmo, después los brazos, siguen los pies y las piernas y, si no hay nadie, muevo el tronco como Dios me da a entender. Cuando no puedo moverme es cuando mi imaginación lo hace y vuela hacia los terrenos eróticos. ¿Qué puedo decir? Soy un ser muy sexual... al menos en la cabeza.
Escúchenla y bailen conmigo:
Sí, ya me hace falta...
¿Cuál es la canción que te pone cachondo?
Nos vemos en el futuro.
viernes, enero 27, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 27: Miguel Ríos - Santa Lucía
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 27. Una canción que has cantado o te gustaría poder cantar con público. Este post es como la segunda parte del anterior. Como lo había dicho, mis primeros acercamientos hacia el rock en español fueron gracias a Miguel Ríos, más cuando en aquella época donde comenzó a sonar mucho en la radio, popularizaron una de las canciones más sobresalientes del cantante de Granada: Santa Lucía. Habían tomado la versión corta del Rock & Ríos y sonaba en la radio a mediados de los 80’s. Fue un éxito que resonó a pesar de haber recibido la gloria ibérica años atrás.
¡Tan fácil que es aprenderte la canción! De niño no tenía certeza plena de lo que quería decir, sólo podía percibir una frase poderosa “A menudo me recuerdas a alguien…”. Quizá esta sea la balada rock por antonomasia. La interpretación de Ríos es sincera y refleja con gran potencia el mensaje de la canción. En su primera parte, la letra nos cuenta la historia de un tipo que anhela a una mujer que posiblemente no está enterada de (y que a lo mejor ni le interesan) los sentimientos que un tipo les profesa: “El teléfono es muy frío, tus llamadas son muy pocas…”.
El coro aboga por la construcción del amor desde los cimientos “Dame una cita, vamos al parque. Entra en mi vida sin anunciarte…”. Entonces ante la solicitud de la confianza clama a la santidad divina italiana con figura de mujer que ve sin ojos, entregando los suyos. La llamada por los católicos “patrona de la vista”, además de dar nombre a la canción es la antesala a la segunda parte, donde el tipo viaja de la sorpresa a la preocupación y después a la necesidad, al ver que la amada le corresponde. Es entonces cuando de forma musical el coro que antes era una petición desesperada se convierte en un triunfo del amor, como si una luz destellante de sentimientos permeara el universo entero.
Siempre me identifico mucho con la primera parte de la canción. He vivido esta circunstancia muchas veces en la vida y aún sigo pidiendo una cita en el parque. ¿Por qué lo complicado es lo que más atrae? No lo sé, tantos años no me han servido de experiencia para estar frente a una mujer y lograr convencerla. En fin, no me queda otra que seguirlo intentando con aquella que yo crea que puede encarnar al amor.
Pero aún no respondo la pregunta inicial: ¡Claro que la he cantado! xD
A menudo me recuerdas a mí…
Nos vemos en el futuro.
Día 27. Una canción que has cantado o te gustaría poder cantar con público. Este post es como la segunda parte del anterior. Como lo había dicho, mis primeros acercamientos hacia el rock en español fueron gracias a Miguel Ríos, más cuando en aquella época donde comenzó a sonar mucho en la radio, popularizaron una de las canciones más sobresalientes del cantante de Granada: Santa Lucía. Habían tomado la versión corta del Rock & Ríos y sonaba en la radio a mediados de los 80’s. Fue un éxito que resonó a pesar de haber recibido la gloria ibérica años atrás.
¡Tan fácil que es aprenderte la canción! De niño no tenía certeza plena de lo que quería decir, sólo podía percibir una frase poderosa “A menudo me recuerdas a alguien…”. Quizá esta sea la balada rock por antonomasia. La interpretación de Ríos es sincera y refleja con gran potencia el mensaje de la canción. En su primera parte, la letra nos cuenta la historia de un tipo que anhela a una mujer que posiblemente no está enterada de (y que a lo mejor ni le interesan) los sentimientos que un tipo les profesa: “El teléfono es muy frío, tus llamadas son muy pocas…”.
El coro aboga por la construcción del amor desde los cimientos “Dame una cita, vamos al parque. Entra en mi vida sin anunciarte…”. Entonces ante la solicitud de la confianza clama a la santidad divina italiana con figura de mujer que ve sin ojos, entregando los suyos. La llamada por los católicos “patrona de la vista”, además de dar nombre a la canción es la antesala a la segunda parte, donde el tipo viaja de la sorpresa a la preocupación y después a la necesidad, al ver que la amada le corresponde. Es entonces cuando de forma musical el coro que antes era una petición desesperada se convierte en un triunfo del amor, como si una luz destellante de sentimientos permeara el universo entero.
Siempre me identifico mucho con la primera parte de la canción. He vivido esta circunstancia muchas veces en la vida y aún sigo pidiendo una cita en el parque. ¿Por qué lo complicado es lo que más atrae? No lo sé, tantos años no me han servido de experiencia para estar frente a una mujer y lograr convencerla. En fin, no me queda otra que seguirlo intentando con aquella que yo crea que puede encarnar al amor.
Pero aún no respondo la pregunta inicial: ¡Claro que la he cantado! xD
A menudo me recuerdas a mí…
¿Qué canción te gustaría cantar en público?
Nos vemos en el futuro.
jueves, enero 26, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 26: Miguel Ríos - Himno a la Alegría
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Disclaimer 2: #Alburfree.
Día 26. Una canción que puedes tocar con algún instrumento (o te gustaría). Miguel Ríos fue mi primer referente del rock en español en mi vida, justamente con esta canción; esa que te obligan a aprenderte en secundaria y que yo ya sabía tocar desde los 8 años. Mi mamá era prefecta de educación media superior y a veces nos llevaba a su trabajo porque vivíamos lejos. En una de esas ocasiones, mi hermana y yo conocimos a la maestra de música. Ella le intentó enseñar flauta a Cynthia primero pero el que aprendí más rápido fui yo y sin esfuerzo: sabía tocar un instrumento musical 4 años antes de salir de la primaria.
Amaba la melodía porque era aquella que había escuchado después de La puerta de Alcalá. Recuerdo que había percibido el mensaje de la letra como lo más poético que había escuchado en mis primeros años: “ven, canta, sueña cantando, vive soñando el nuevo sol en que los hombres volverán a ser hermanos”. Además la voz que acompañaba a la música era de tal potencia que me impresionó, Miguel Ríos no cantaba como los artistas pop que se escuchaban como letanía en Siempre en Domingo, era diferente. Los matices que imprimía a la interpretación fue lo que me capturó en pocos minutos.
Fue mi primer acercamiento al rock en español, ya después vendría Soda Stereo, Caifanes, Hombres G y Charly García. Pero Ríos, siendo una especie de Elvis Presley hispano (rojillo izquierdista y sin la ajetreada vida del rey) establecía los parámetros de la tropicalización, antecedentes de Los Teen Tops; y con ello establecía un punto y aparte para crear la leyenda que fue en los años 80’s: Rock & Ríos, El rock de una noche de verano y más discos, giras y éxitos que lo hicieron una institución musical en nuestro idioma. Lástima que se haya despedido de una forma tan patética (Hey, pélenme, ya me voy a retirar, ¿eh? Y hasta hago una canción para que me lloren por si gustan).
En aquellas clases de música aprendí que esta pieza era parte de la Novena Sinfonía de Beethoven (desde Chuck Berry, invariablemente ligado al rock), tiempo después supe que la letra original era un poema de Von Schiller. Tiene la capacidad Pavloviana de hacerme recordar el filme Naranja mecánica de Stanley Kubrick (la escena del lavado de cerebro). Waldo de Ríos y Rafael Trabucelli reinterpretaron la letra y música como la cantamos ahora en español. ¡Cómo me gusta cantarla! Aún sé tocarla en la flauta, me llena de nostalgia pero a la vez es un subidón al ánimo, básica en mi soundtrack personal.
Nos vemos en el futuro.
Disclaimer 2: #Alburfree.
Día 26. Una canción que puedes tocar con algún instrumento (o te gustaría). Miguel Ríos fue mi primer referente del rock en español en mi vida, justamente con esta canción; esa que te obligan a aprenderte en secundaria y que yo ya sabía tocar desde los 8 años. Mi mamá era prefecta de educación media superior y a veces nos llevaba a su trabajo porque vivíamos lejos. En una de esas ocasiones, mi hermana y yo conocimos a la maestra de música. Ella le intentó enseñar flauta a Cynthia primero pero el que aprendí más rápido fui yo y sin esfuerzo: sabía tocar un instrumento musical 4 años antes de salir de la primaria.
Amaba la melodía porque era aquella que había escuchado después de La puerta de Alcalá. Recuerdo que había percibido el mensaje de la letra como lo más poético que había escuchado en mis primeros años: “ven, canta, sueña cantando, vive soñando el nuevo sol en que los hombres volverán a ser hermanos”. Además la voz que acompañaba a la música era de tal potencia que me impresionó, Miguel Ríos no cantaba como los artistas pop que se escuchaban como letanía en Siempre en Domingo, era diferente. Los matices que imprimía a la interpretación fue lo que me capturó en pocos minutos.
Fue mi primer acercamiento al rock en español, ya después vendría Soda Stereo, Caifanes, Hombres G y Charly García. Pero Ríos, siendo una especie de Elvis Presley hispano (rojillo izquierdista y sin la ajetreada vida del rey) establecía los parámetros de la tropicalización, antecedentes de Los Teen Tops; y con ello establecía un punto y aparte para crear la leyenda que fue en los años 80’s: Rock & Ríos, El rock de una noche de verano y más discos, giras y éxitos que lo hicieron una institución musical en nuestro idioma. Lástima que se haya despedido de una forma tan patética (Hey, pélenme, ya me voy a retirar, ¿eh? Y hasta hago una canción para que me lloren por si gustan).
En aquellas clases de música aprendí que esta pieza era parte de la Novena Sinfonía de Beethoven (desde Chuck Berry, invariablemente ligado al rock), tiempo después supe que la letra original era un poema de Von Schiller. Tiene la capacidad Pavloviana de hacerme recordar el filme Naranja mecánica de Stanley Kubrick (la escena del lavado de cerebro). Waldo de Ríos y Rafael Trabucelli reinterpretaron la letra y música como la cantamos ahora en español. ¡Cómo me gusta cantarla! Aún sé tocarla en la flauta, me llena de nostalgia pero a la vez es un subidón al ánimo, básica en mi soundtrack personal.
¿Sabes tocar alguna canción con un instrumento musical (o te gustaría)?
Nos vemos en el futuro.
domingo, enero 22, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 22: Guadalupe Pineda - Yolanda
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 22. Una canción que te recuerda al amor de tu vida. ¿Qué es el amor sino el dar algo sin esperar nada a cambio, que nace y no es fabricado, espontáneo, que surge para preservarse, que esperas que nunca termine? Sí, creo que es el momento de que les cuente sobre el amor de mi vida: mi mamá.
Desde que la conozco (o bien, desde que nací) ella era una mujer dulce que cantaba mientras hacía el quehacer, creía que el amor todo lo podía y que no había meta imposible de lograr mientras tuvieras determinación. Con un gusto no siempre expresado hacia la poesía y la literatura, ella fue la que me acercó hacia la sensibilidad de la vida. Era genial escuchar la música que le gustaba: gran parte de las baladas de los 80's las escuché por su buen gusto.
Pero la vida a todos nos cambia y ella los tiempos modificaron su forma de pensar y de sentir. Después se acercó a sus raíces cristianas y actualmente ya es de lo único que habla... aún en ella queda algo de esa sensibilidad, dice que le gusta cómo escribo. Casi nunca lo creo de gente que me estima porque pienso que su juicio está sesgado por el cariño; sin embargo, siempre aprecio lo que ella dice de lo que lee de mí, aunque a mi madre no siempre le agrade.
Con ella puedo conversar horas y nunca terminará siendo una plática aburrida. Muchas veces ha sido mi confidente para cosas que no le puedo deccir a nadie más. A veces es un poco distraída pero es una de las mujeres más listas que he conocido, es decidida y audaz, tanto que a veces parece que no le tiene miedo a nada. Tiene el carácter de las Navarro (sus hermanas): es indomable, siempre quiere tener la razón y si no le obedeces busca una forma para su revancha. Amo su herencia y su legado. También me ha prestado su hombro cuando no hay nadie más con quien llorar.
Y en estos tiempos en que las mujeres te pelan no por quien eres, sino por lo que pretendes, por el trabajo que tienes, por el auto que tienes, que si eres seguro o no, por tu madurez, por el tiempo que les dedicas, si sabes bailar y otras triviales; mi madre me ha dado lo que ninguna otra y sin pedir nada a cambio. Se ganó el título del amor de mi vida por mucho.
Cuando era chico se ponía a escuchar mucho a Guadalupe Pineda. En el cassette que ella tenía habían muchos covers que en la voz dulce de la cantante eran baladas poderosas: Tu voz (Original de la Sonora Matancera) Mi unicornio azul (Silvio Rodriguez), entre muchas otras. Mi mamá las cantaba todas mientras yo la escuchaba lavar los trastes. Me es inevitable no recordarla aún escuchando la canción con Pablo Milanés. Puedes quitar el nombre de la canción y se la puedes dedicar a indicada (incluso el Te amo, una forma soberbia de bajar este balón cuando lo cante una mujer). Son versos que llenan de miel cualquier pedacito de alma al que estén expuestos. Así, cuando haya alguien que pueda contender por el título debe tener la capacidad de que, al verla, diga: "Cuando te vi sabía que era cierto...":
Nos vemos en el futuro.
Día 22. Una canción que te recuerda al amor de tu vida. ¿Qué es el amor sino el dar algo sin esperar nada a cambio, que nace y no es fabricado, espontáneo, que surge para preservarse, que esperas que nunca termine? Sí, creo que es el momento de que les cuente sobre el amor de mi vida: mi mamá.
Desde que la conozco (o bien, desde que nací) ella era una mujer dulce que cantaba mientras hacía el quehacer, creía que el amor todo lo podía y que no había meta imposible de lograr mientras tuvieras determinación. Con un gusto no siempre expresado hacia la poesía y la literatura, ella fue la que me acercó hacia la sensibilidad de la vida. Era genial escuchar la música que le gustaba: gran parte de las baladas de los 80's las escuché por su buen gusto.
Pero la vida a todos nos cambia y ella los tiempos modificaron su forma de pensar y de sentir. Después se acercó a sus raíces cristianas y actualmente ya es de lo único que habla... aún en ella queda algo de esa sensibilidad, dice que le gusta cómo escribo. Casi nunca lo creo de gente que me estima porque pienso que su juicio está sesgado por el cariño; sin embargo, siempre aprecio lo que ella dice de lo que lee de mí, aunque a mi madre no siempre le agrade.
Con ella puedo conversar horas y nunca terminará siendo una plática aburrida. Muchas veces ha sido mi confidente para cosas que no le puedo deccir a nadie más. A veces es un poco distraída pero es una de las mujeres más listas que he conocido, es decidida y audaz, tanto que a veces parece que no le tiene miedo a nada. Tiene el carácter de las Navarro (sus hermanas): es indomable, siempre quiere tener la razón y si no le obedeces busca una forma para su revancha. Amo su herencia y su legado. También me ha prestado su hombro cuando no hay nadie más con quien llorar.
Y en estos tiempos en que las mujeres te pelan no por quien eres, sino por lo que pretendes, por el trabajo que tienes, por el auto que tienes, que si eres seguro o no, por tu madurez, por el tiempo que les dedicas, si sabes bailar y otras triviales; mi madre me ha dado lo que ninguna otra y sin pedir nada a cambio. Se ganó el título del amor de mi vida por mucho.
Cuando era chico se ponía a escuchar mucho a Guadalupe Pineda. En el cassette que ella tenía habían muchos covers que en la voz dulce de la cantante eran baladas poderosas: Tu voz (Original de la Sonora Matancera) Mi unicornio azul (Silvio Rodriguez), entre muchas otras. Mi mamá las cantaba todas mientras yo la escuchaba lavar los trastes. Me es inevitable no recordarla aún escuchando la canción con Pablo Milanés. Puedes quitar el nombre de la canción y se la puedes dedicar a indicada (incluso el Te amo, una forma soberbia de bajar este balón cuando lo cante una mujer). Son versos que llenan de miel cualquier pedacito de alma al que estén expuestos. Así, cuando haya alguien que pueda contender por el título debe tener la capacidad de que, al verla, diga: "Cuando te vi sabía que era cierto...":
¿A ti qué canción te recuerda al amor de tu vida?
Nos vemos en el futuro.
sábado, enero 21, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 21: The Beatles - Strawberry Fields Forever
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 21. Una canción que te gusta escuchar cuando estás feliz. Una vez soñé esta canción. Alguna vez escuché que era una rola en la que John Lennon hablaba sobre su niñez. Tiene ese sentimiento de inocencia pero con unos toques de psicodelia alimentada por el LSD. Los momentos más felices de mi vida fueron en la infancia, donde no había responsabilidades, no tenía que andar forjándome un futuro: todo podía esperar hasta que llegara el futuro y justificarlo con "cuando sea grande...".
Cantarla es liberador. En serio. Tiene el efecto de un mantra, de esos que no sabes en realidad qué significan pero puedes recitarlos hasta el cansancio. Podría inspirarme a cantarla al pasear por un campo verde, lleno de árboles y con el sol radiante de la mañana. La vida es fácil con los ojos cerrados es una frase que puedes usar cuando lo que vez en tu entorno no te gusta y en ese entonces puedo escuchar esa final con piano, cuerdas y percusiones, vertiginosa melodía fin y principio de olas de felicidad eternas.
En pocas palabras: soy feliz al escuchar Strawberry Fields Forever:
Nos vemos en el futuro.
Día 21. Una canción que te gusta escuchar cuando estás feliz. Una vez soñé esta canción. Alguna vez escuché que era una rola en la que John Lennon hablaba sobre su niñez. Tiene ese sentimiento de inocencia pero con unos toques de psicodelia alimentada por el LSD. Los momentos más felices de mi vida fueron en la infancia, donde no había responsabilidades, no tenía que andar forjándome un futuro: todo podía esperar hasta que llegara el futuro y justificarlo con "cuando sea grande...".
Cantarla es liberador. En serio. Tiene el efecto de un mantra, de esos que no sabes en realidad qué significan pero puedes recitarlos hasta el cansancio. Podría inspirarme a cantarla al pasear por un campo verde, lleno de árboles y con el sol radiante de la mañana. La vida es fácil con los ojos cerrados es una frase que puedes usar cuando lo que vez en tu entorno no te gusta y en ese entonces puedo escuchar esa final con piano, cuerdas y percusiones, vertiginosa melodía fin y principio de olas de felicidad eternas.
En pocas palabras: soy feliz al escuchar Strawberry Fields Forever:
¿A ti qué canción te gusta escuchar cuando estás feliz?
Nos vemos en el futuro.
miércoles, enero 18, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 18: Stan Getz and Joao Gilberto - Corcovado
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 18. Una canción que te gustaría escuchar más frecuentemente. Desde que la Bossa Nova se instauró en mi vida, me ha brindado momentos de felicidad y ensoñación. Fue una avalancha de calor hacia mi corazón, como la brisa tropical que te recibe saliendo de un aeropuerto: cálida bienvenida que aumenta el flujo sanguíneo. He escuchado muchos intérpretes, muchas canciones, muchos covers (varios idiomas) y el sentimiento no se va. Aún ahora que hace algunos años volvieron ciertas canciones con arreglos de will.I.am y Sergio Mendes, se percibían vibrantes, con una pasión inacabable, romanticismo narcótico que cautiva a quien lo escucha, que me cautivó a mí… y todavía lo sigue haciendo.
Me gustaría escucharlo más. En la radio se escucha contadas veces. No siempre salen las canciones en el shuffle (entre 20 GB de material en el iPod, las posibilidades se reducen). Me gustaría que más gente se enamorara tal como yo, pero no todos sienten lo mismo. Al menos, en mi espacio les puedo contar a quien me lea del Getz/Gilberto: el disco que popularizó The Girl From Ipanema, que lanzó al estrellato mundial a Antonio Carlos Jobim, Joao y Astrud Gilberto, que popularizó la Bossa Nova más allá de Brasil, toda una pieza histórica musical en unos cuántos tracks. Hay verdaderas bellezas de canciones, pero aún recuerdo cuando se topó a mí:
La voz de Astrud se acentúa ante tímidas pisadas del piano, una introducción al amor mismo: la quieto de la noche, las estrellas, las guitarras, los sueños y una pletórica estampa que lo mira todo como un Cristo Redentor. Stan Getz nos invita con su saxofón a este mundo que ha dejado atrás su estado de manglar sin perder su lado exótico. Joao Gilberto después canta, con esa tonalidad que alcanza el alma, la reivindicación del amor al encontrar al ser indicado para encarnar a ese sentimiento. Nos enseña cómo se puede partir de la saudade hacia una ternura que se compara con las noches de quietud en Rio de Janeiro, ciudad tropical que se ilumina en la oscuridad: el lugar perfecto para los enamorados.
Corcovado es el nombre del monte que alberga al monumento enorme que caracteriza a la región. La primera vez que escuché la canción me invadieron las ganas de conocer ese lugar que apasionaba a todo mundo a mitad del siglo XX, me imaginé un escenario como el que pintaba “Saludos Amigos!” y al que nos introdujo el loro José Carioca. Algún día he de ir a Rio y pisaré esta tierra del encanto, de donde pertenecen una parte de mis sueños…
Es una de mis rolas favoritas… como si faltara decirlo. =)
Nos vemos en el futuro.
Día 18. Una canción que te gustaría escuchar más frecuentemente. Desde que la Bossa Nova se instauró en mi vida, me ha brindado momentos de felicidad y ensoñación. Fue una avalancha de calor hacia mi corazón, como la brisa tropical que te recibe saliendo de un aeropuerto: cálida bienvenida que aumenta el flujo sanguíneo. He escuchado muchos intérpretes, muchas canciones, muchos covers (varios idiomas) y el sentimiento no se va. Aún ahora que hace algunos años volvieron ciertas canciones con arreglos de will.I.am y Sergio Mendes, se percibían vibrantes, con una pasión inacabable, romanticismo narcótico que cautiva a quien lo escucha, que me cautivó a mí… y todavía lo sigue haciendo.
Me gustaría escucharlo más. En la radio se escucha contadas veces. No siempre salen las canciones en el shuffle (entre 20 GB de material en el iPod, las posibilidades se reducen). Me gustaría que más gente se enamorara tal como yo, pero no todos sienten lo mismo. Al menos, en mi espacio les puedo contar a quien me lea del Getz/Gilberto: el disco que popularizó The Girl From Ipanema, que lanzó al estrellato mundial a Antonio Carlos Jobim, Joao y Astrud Gilberto, que popularizó la Bossa Nova más allá de Brasil, toda una pieza histórica musical en unos cuántos tracks. Hay verdaderas bellezas de canciones, pero aún recuerdo cuando se topó a mí:
La voz de Astrud se acentúa ante tímidas pisadas del piano, una introducción al amor mismo: la quieto de la noche, las estrellas, las guitarras, los sueños y una pletórica estampa que lo mira todo como un Cristo Redentor. Stan Getz nos invita con su saxofón a este mundo que ha dejado atrás su estado de manglar sin perder su lado exótico. Joao Gilberto después canta, con esa tonalidad que alcanza el alma, la reivindicación del amor al encontrar al ser indicado para encarnar a ese sentimiento. Nos enseña cómo se puede partir de la saudade hacia una ternura que se compara con las noches de quietud en Rio de Janeiro, ciudad tropical que se ilumina en la oscuridad: el lugar perfecto para los enamorados.
Corcovado es el nombre del monte que alberga al monumento enorme que caracteriza a la región. La primera vez que escuché la canción me invadieron las ganas de conocer ese lugar que apasionaba a todo mundo a mitad del siglo XX, me imaginé un escenario como el que pintaba “Saludos Amigos!” y al que nos introdujo el loro José Carioca. Algún día he de ir a Rio y pisaré esta tierra del encanto, de donde pertenecen una parte de mis sueños…
Es una de mis rolas favoritas… como si faltara decirlo. =)
¿Qué canción te gustaría escuchar con más frecuencia?
Nos vemos en el futuro.
martes, enero 17, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 17: Shakira - Rabiosa
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 17. Una canción que escuchas en todos lados. Me niego a poner a los Vásquez Sounds (ni a Adele), a Martin Solveig (aunque me encante la rola), a 3BallMTY (América Sierra, ¡mamacita!) a los LMFAO (cagadísimos, soy fan) a *elija cualquier artista* feat. Pitbull y otros de moda que suenan en todos lados. En cambio, diré lo que realmente me gusta de una de las canciones omnipresentes de la temporada:
“¡Oye Mami: vuélvete loca! Aráñame la espalda y muérdeme la boca”: Un coro sugerente que te atrapa desde el primer golpe, las trompetas y percusiones como de Bachata, más un toque de house, conforman una rola deliciosa. Como en Loca, la intervención de El Cata vuelve a ser oportuna. De hecho, parece una segunda parte de la canción antes mencionada, otra escena del mismo relato. El “¡Ra-ta-ta!” se vuelve un mantra candente que no debería faltar en ninguna fiesta. Un diálogo que seduce, una letra divertida y pegajosa, ideal para el que baila y para el que no, ritmo que le sube la temperatura a la sangre y te regala una sonrisa.
Nos vemos en el futuro.
Día 17. Una canción que escuchas en todos lados. Me niego a poner a los Vásquez Sounds (ni a Adele), a Martin Solveig (aunque me encante la rola), a 3BallMTY (América Sierra, ¡mamacita!) a los LMFAO (cagadísimos, soy fan) a *elija cualquier artista* feat. Pitbull y otros de moda que suenan en todos lados. En cambio, diré lo que realmente me gusta de una de las canciones omnipresentes de la temporada:
“¡Oye Mami: vuélvete loca! Aráñame la espalda y muérdeme la boca”: Un coro sugerente que te atrapa desde el primer golpe, las trompetas y percusiones como de Bachata, más un toque de house, conforman una rola deliciosa. Como en Loca, la intervención de El Cata vuelve a ser oportuna. De hecho, parece una segunda parte de la canción antes mencionada, otra escena del mismo relato. El “¡Ra-ta-ta!” se vuelve un mantra candente que no debería faltar en ninguna fiesta. Un diálogo que seduce, una letra divertida y pegajosa, ideal para el que baila y para el que no, ritmo que le sube la temperatura a la sangre y te regala una sonrisa.
¿Qué canción que escuchas en todos lados te gusta más?
Nos vemos en el futuro.
domingo, enero 15, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 15: Victor Manuel - Soy un corazón tendido al sol
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 15. Una canción que de alguna manera te describe. La primera vez que conocí a Víctor Manuel (cantautor español, no confundir con el salsero) era niño y fue gracias a la célebre canción “la puerta de Alcalá”, junto con Ana Belén. Mi tío Jaime (periodista, quizá hayan escuchado sobre él) puso la cinta en la pequeña grabadora que estaba en su cuarto. Era rock pop en estado puro, sobrepasaba lo que escuchaba a diario (Timbiriche, Pandora, Flans, Camilio Sesto), hablaba de una tierra lejana, de historia y en ese momento sólo pensaba en el coro contagioso. Quedé con ganas de más, pero aún no era el momento de conocer a estos grandes intérpretes en su totalidad.
Como ya saben (y en este blog ha sido algo que no había contado hasta ahora) tuve una temporada de renacimiento romántico musical en la que, además de visitar a José José y a Roberto Carlos, volví a Miguel Ríos y él (por el concierto El gusto es nuestro, que junto con Victor y Ana se unía el ENORME Joan Manuel Serrat) me llevó a esa música española que llegó a cautivarme por letras poderosas e interpretaciones con el corazón.
Y así, al revisar el disco del concierto Mucho más que dos me encontré esta canción (también interpretada magistralmente junto a Pablo Milanés en En blanco y negro) llegó esta canción con la que me sentí identificado como nunca antes, como si estuviese frente a un espejo sonoro, representa mucha de las ideas de tengo, de la pasión que me gusta demostrar, la forma en la que me gusta vivir la amistad y cómo percibo al amor. Hay frases contundentes: “no trascurre el tiempo junto a ti, no existe reloj, no tiene sentido entre tú y yo”, “nuestra sociedad es un buen proyecto para el mar”, “me haces escribir dejando el rastro de mi alma y cada verso es un girón de piel”, “sé quiénes son amigos de verdad, sé bien dónde están: nunca piden nada y siempre dan”.
Un canto que, por desenfadado parece falto de técnica, pero se compensa con el sentimiento que Víctor Manuel imprime. Es una declaratoria ante la vida: así es él… y también así soy yo.
Soy un corazón tendido al sol
Nos vemos en el futuro.
Día 15. Una canción que de alguna manera te describe. La primera vez que conocí a Víctor Manuel (cantautor español, no confundir con el salsero) era niño y fue gracias a la célebre canción “la puerta de Alcalá”, junto con Ana Belén. Mi tío Jaime (periodista, quizá hayan escuchado sobre él) puso la cinta en la pequeña grabadora que estaba en su cuarto. Era rock pop en estado puro, sobrepasaba lo que escuchaba a diario (Timbiriche, Pandora, Flans, Camilio Sesto), hablaba de una tierra lejana, de historia y en ese momento sólo pensaba en el coro contagioso. Quedé con ganas de más, pero aún no era el momento de conocer a estos grandes intérpretes en su totalidad.
Como ya saben (y en este blog ha sido algo que no había contado hasta ahora) tuve una temporada de renacimiento romántico musical en la que, además de visitar a José José y a Roberto Carlos, volví a Miguel Ríos y él (por el concierto El gusto es nuestro, que junto con Victor y Ana se unía el ENORME Joan Manuel Serrat) me llevó a esa música española que llegó a cautivarme por letras poderosas e interpretaciones con el corazón.
Y así, al revisar el disco del concierto Mucho más que dos me encontré esta canción (también interpretada magistralmente junto a Pablo Milanés en En blanco y negro) llegó esta canción con la que me sentí identificado como nunca antes, como si estuviese frente a un espejo sonoro, representa mucha de las ideas de tengo, de la pasión que me gusta demostrar, la forma en la que me gusta vivir la amistad y cómo percibo al amor. Hay frases contundentes: “no trascurre el tiempo junto a ti, no existe reloj, no tiene sentido entre tú y yo”, “nuestra sociedad es un buen proyecto para el mar”, “me haces escribir dejando el rastro de mi alma y cada verso es un girón de piel”, “sé quiénes son amigos de verdad, sé bien dónde están: nunca piden nada y siempre dan”.
Un canto que, por desenfadado parece falto de técnica, pero se compensa con el sentimiento que Víctor Manuel imprime. Es una declaratoria ante la vida: así es él… y también así soy yo.
Soy un corazón tendido al sol
¿Qué canción sientes que te describe?
Nos vemos en el futuro.
sábado, enero 14, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 14: Grupo Cañaveral - Vuelvo a sentir
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 14. Una canción que nadie esperaba que te gustara. Alguna vez una entrañable amiga me definió como la combinación entre un rey ególatra y un hijo del pueblo. De pronto aflora mi gusto popular y rolas que usualmente no me deberían gustar forman parte de mi biblioteca musical. Espero que esta canción haya sorprendido a más de uno, que nadie esperara este tipo de canción en el reto.
Yo soy fan de la salsa y siempre la he preferido sobre la cumbia, a la que considero bastante primitiva. Sin embargo, es innegable es un ritmo intrínseco de la ciudad que vino a desplazar al mambo y su reinado ya lleva medio siglo impregnando fiestas, reuniones y la vida misma de la ciudad.No me gustaba Cañaveral pero debo reconocer que sus melodías están bien armadas, su variante entre tropical y andino adorna los microbuses del Distrito Federal.
Para mi fue toda una sorpresa esta melodía (de Efren David, uno de los fundadores de la agrupación) tocada por los Pavón, ya que esta no es una cumbia, sino una SALSA BIEN HECHA con un poco de aderezo de cumbia. Al más puro estilo colombiano (Grupo Niche), esta pieza es una balada que se desenvuelve más en los rumbos de la alegría. Siempre es bueno darse una oportunidad más en el amor, de volver a experimentar las sensaciones que a uno lo hacen sentir vivo. Quizá también mi gusto radica en el hecho de que deseo fervientemente que eso suceda de nuevo en mi vida. El sentimiento queda muy bien fotografiado y sirve como espejo para los que ya ha experimentado el "recalentado del amor".
Nos vemos en el futuro.
Día 14. Una canción que nadie esperaba que te gustara. Alguna vez una entrañable amiga me definió como la combinación entre un rey ególatra y un hijo del pueblo. De pronto aflora mi gusto popular y rolas que usualmente no me deberían gustar forman parte de mi biblioteca musical. Espero que esta canción haya sorprendido a más de uno, que nadie esperara este tipo de canción en el reto.
Yo soy fan de la salsa y siempre la he preferido sobre la cumbia, a la que considero bastante primitiva. Sin embargo, es innegable es un ritmo intrínseco de la ciudad que vino a desplazar al mambo y su reinado ya lleva medio siglo impregnando fiestas, reuniones y la vida misma de la ciudad.No me gustaba Cañaveral pero debo reconocer que sus melodías están bien armadas, su variante entre tropical y andino adorna los microbuses del Distrito Federal.
Para mi fue toda una sorpresa esta melodía (de Efren David, uno de los fundadores de la agrupación) tocada por los Pavón, ya que esta no es una cumbia, sino una SALSA BIEN HECHA con un poco de aderezo de cumbia. Al más puro estilo colombiano (Grupo Niche), esta pieza es una balada que se desenvuelve más en los rumbos de la alegría. Siempre es bueno darse una oportunidad más en el amor, de volver a experimentar las sensaciones que a uno lo hacen sentir vivo. Quizá también mi gusto radica en el hecho de que deseo fervientemente que eso suceda de nuevo en mi vida. El sentimiento queda muy bien fotografiado y sirve como espejo para los que ya ha experimentado el "recalentado del amor".
¿Qué canción nadie espera que a ti te guste?
Nos vemos en el futuro.
viernes, enero 13, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 13: Tego Calderón - Pa' que retozen
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 13. Una canción que te guste en secreto. El título mismo lo revela. ¿Qué les puedo decir? Este quizá es de los post más personales que he escrito en mi vida porque pocas veces manifiesto esto en público: no me desagrada el reggaetón.
Todavía recuerdo el gag en el primer podcast de Olallo Rubio en el que uno de los mamones más prominentes del país se ve atraído por el perreo cuando ve cómo mujeres sensuales lo bailan sin ninguna vergüenza. Recuerdo hace 7 años cuando Fabrizio, antiguo y entrañable bloggero, fue a su país de nacimiento y decía que allá ya estaba pegando este ritmo. Después vi que tanto el tipo fresa clase media que le gusta pavonear con el carro del papá lo escuchaba como el oriundo de barrio, devoto de San Judas Tadeo y de la vida brava.
Los que manifiestan su odio a este tipo de música se justifican en las letras y tienen razón, alto contenido sexual, denigrante para el sexo femenino, con ideas superficiales y desechables. Mis argumentos para que no me guste van más con mi idea de que eran herederos de las glorias de El General (otro gusto culpable), música sin mucha idea, más asociada a la simpleza de percusiones tribales y a instintos básicos, en momentos hilarante por el descaro en cada estrofa. Ritmo básico que sí, recordaba a esos sound systems que popularizaron el reggae en Jamaica, pero con un poco más de velocidad. Odié “Gasolina” de Daddy Yankee a los 30 segundos de escucharla, buena muestra para quedarte con una impresión de lo que puede ser todo el género.
Pero un día, cuando menos lo sospeché, me vi disfrutando de un cover de Don Omar hecho por el dúo de comediantes andaluces Los Morancos y rematé con este sencillo pensamiento: ¿Por qué demonios no dejarme llevar por el ritmo? Si algo he aprendido en esta vida es a tratar de ser abierto (con ciertos límites) a diferentes y personas, con tal de no perderme ninguna experiencia que tal vez sea enriquecedora, también a no juzgar a la gente por sus gustos y tratar de entenderlos. Por lo mismo, tímidamente, me he acercado al reggaetón y me he dejado seducir por algunas canciones que hacen fiesta en mi cuerpo. Fue liberador abrazar la música de Calle 13 (fue una bomba atómica para mis oídos: ¡geniales!) e incluirá otros artistas entre mi biblioteca musical.
Una de esas rolas es la del día de hoy. Llegó a mí como el primer acercamiento audiovisual, gracias a canal 11. Ahí veía a un tipo con más facha de drogadicto puertorriqueño que de músico; era más bien un Snoop Dogg región 4, que en su pachequez se ponía a declamar rimas con contenido sexual explícito, es un flow contagioso. Un par de años después escuché el disco completo: El Abayarde (“abayalde”, ya tu sá…). Sus composiciones son poderosas, vertiginosas, provocativas y francas. Pa’ que “retozen” (vamos, hasta mal escrito está) tiene uno de los sampleos más pinches, es muy breve, la letra es totalmente misógina; sin embargo tiene el poder de alegrarme en un día pesado y de insertar la idea de querer bailar: Alegría a tu cuerpo, sin Macarena.
Nos vemos en el futuro.
Día 13. Una canción que te guste en secreto. El título mismo lo revela. ¿Qué les puedo decir? Este quizá es de los post más personales que he escrito en mi vida porque pocas veces manifiesto esto en público: no me desagrada el reggaetón.
Todavía recuerdo el gag en el primer podcast de Olallo Rubio en el que uno de los mamones más prominentes del país se ve atraído por el perreo cuando ve cómo mujeres sensuales lo bailan sin ninguna vergüenza. Recuerdo hace 7 años cuando Fabrizio, antiguo y entrañable bloggero, fue a su país de nacimiento y decía que allá ya estaba pegando este ritmo. Después vi que tanto el tipo fresa clase media que le gusta pavonear con el carro del papá lo escuchaba como el oriundo de barrio, devoto de San Judas Tadeo y de la vida brava.
Los que manifiestan su odio a este tipo de música se justifican en las letras y tienen razón, alto contenido sexual, denigrante para el sexo femenino, con ideas superficiales y desechables. Mis argumentos para que no me guste van más con mi idea de que eran herederos de las glorias de El General (otro gusto culpable), música sin mucha idea, más asociada a la simpleza de percusiones tribales y a instintos básicos, en momentos hilarante por el descaro en cada estrofa. Ritmo básico que sí, recordaba a esos sound systems que popularizaron el reggae en Jamaica, pero con un poco más de velocidad. Odié “Gasolina” de Daddy Yankee a los 30 segundos de escucharla, buena muestra para quedarte con una impresión de lo que puede ser todo el género.
Pero un día, cuando menos lo sospeché, me vi disfrutando de un cover de Don Omar hecho por el dúo de comediantes andaluces Los Morancos y rematé con este sencillo pensamiento: ¿Por qué demonios no dejarme llevar por el ritmo? Si algo he aprendido en esta vida es a tratar de ser abierto (con ciertos límites) a diferentes y personas, con tal de no perderme ninguna experiencia que tal vez sea enriquecedora, también a no juzgar a la gente por sus gustos y tratar de entenderlos. Por lo mismo, tímidamente, me he acercado al reggaetón y me he dejado seducir por algunas canciones que hacen fiesta en mi cuerpo. Fue liberador abrazar la música de Calle 13 (fue una bomba atómica para mis oídos: ¡geniales!) e incluirá otros artistas entre mi biblioteca musical.
Una de esas rolas es la del día de hoy. Llegó a mí como el primer acercamiento audiovisual, gracias a canal 11. Ahí veía a un tipo con más facha de drogadicto puertorriqueño que de músico; era más bien un Snoop Dogg región 4, que en su pachequez se ponía a declamar rimas con contenido sexual explícito, es un flow contagioso. Un par de años después escuché el disco completo: El Abayarde (“abayalde”, ya tu sá…). Sus composiciones son poderosas, vertiginosas, provocativas y francas. Pa’ que “retozen” (vamos, hasta mal escrito está) tiene uno de los sampleos más pinches, es muy breve, la letra es totalmente misógina; sin embargo tiene el poder de alegrarme en un día pesado y de insertar la idea de querer bailar: Alegría a tu cuerpo, sin Macarena.
¿Cuál canción consideras tu gusto culpable?
Nos vemos en el futuro.
miércoles, enero 11, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 11: Penny Lane/Signos
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 11. Una canción de tu banda/intérprete/músico favorito. ¿Por qué una? Yo nunca pude casarme con un grupo y si ese fuera el caso, pondría todas las canciones de los Beatles en este espacio. Ya salieron muchas de los Fab Four y al reto le hace falta variedad. Lo que más escucho es música, de todo tipo. No me limito a un género y difícilmente le echo tierra a otro. Así que hoy ampliamos la respuesta a dos, una en inglés y otra en español.
No sé por qué de niño, al escuchar esta canción pensaba que hablaba de nostalgia. Sabía muy poco de inglés pero Penny Lane fue la primera canción que acepté de los Beatles que no fuera del estilo “She Loves You”. No me imaginaba que la melodía habla de una calle y de un lugar en la ya mítica Liverpool, menos de los curiosos habitantes de este microuniverso de recuerdos. Ya de grande, no pude dejar de compararlo con las calles de mi infancia. Digo, no había barberías ni policías ingleses, sin embargo, está el tianguis (mercado ambulante) más grande de América: el de la San Felipe de Jesús, de la Barcaboa los domingos, del olor a tierra mojada mientras mi abuelita barría la calle temprano, a la Sonora Matancera, los higos del árbol que apenas dejaba pasar unos rayos de luz y sonrisas por doquier.
Paul McCartney pudo capturar la esencia de los días primigenios en sonidos y silencios. El inicio es como un trinar de pájaros, es como subirse en bicicleta a ver el paisaje que te van descubriendo. Penny Lane está en los oídos y en los ojos, vive en ellos mientras derraman una lágrima al escuchar las campanas que entran, una trompeta llega y le da una personalidad diferente, como si celebrara la vida pasada en cada nota, juguetea con la canción hasta que la seduce. Es un viaje para la mente hacia memorias no vividas, hacia tiempos más inocentes a los que siempre se puede volver al compás de The Beatles.
A veces oímos pero en verdad no escuchamos. No fue sino hasta que Gustavo Cerati sacara sus 11 episodios sinfónicos que realmente aprecié esta canción, no el cover arreglado para orquesta, sino el original, al que volví como a la mujer que no viste lo hermosa que era hasta un día después. En esas noches en las que vivía de escuchar música la complicada letra llegó a mí como una revelación, algo que no puedes explicar con palabras pero entiendes a la perfección, aunque no tenga coherencia: “No hay un modo, no hay un punto exacto. Te doy todo y siempre guardo algo”.
Así en la revisitada musical me topé con una introducción épica e hija de las grandes glorias de The Cure, la guitarra en loop infinito tocando, grandes explosiones huecas alrededor para que entre un piano a elaborar la columna vertebral de la pieza. Aquí los acertijos son reveladores “Si estás oculta, ¿cómo sabré quién eres? Me amas a oscuras, duermes envuelta en redes”. Cerati logra una poética años luz de la palabrería barata de Ricardo Arjona, se desenvuelve en el rock pop y logra una potencia y profundidad que sobrepasa lo superficial de toda una década.
Al escucharla, yo siempre me imagino (nunca sabré si era la intención) una relación ambigua entre un hombre y una mujer en un intento por definirse, pero que se recrea en la misma confusión. Me encanta por la pasión que se desborda en la rola misma, de mis favoritas de Soda Stereo y de las básicas en mi vida:
Nos vemos en el futuro.
Día 11. Una canción de tu banda/intérprete/músico favorito. ¿Por qué una? Yo nunca pude casarme con un grupo y si ese fuera el caso, pondría todas las canciones de los Beatles en este espacio. Ya salieron muchas de los Fab Four y al reto le hace falta variedad. Lo que más escucho es música, de todo tipo. No me limito a un género y difícilmente le echo tierra a otro. Así que hoy ampliamos la respuesta a dos, una en inglés y otra en español.
No sé por qué de niño, al escuchar esta canción pensaba que hablaba de nostalgia. Sabía muy poco de inglés pero Penny Lane fue la primera canción que acepté de los Beatles que no fuera del estilo “She Loves You”. No me imaginaba que la melodía habla de una calle y de un lugar en la ya mítica Liverpool, menos de los curiosos habitantes de este microuniverso de recuerdos. Ya de grande, no pude dejar de compararlo con las calles de mi infancia. Digo, no había barberías ni policías ingleses, sin embargo, está el tianguis (mercado ambulante) más grande de América: el de la San Felipe de Jesús, de la Barcaboa los domingos, del olor a tierra mojada mientras mi abuelita barría la calle temprano, a la Sonora Matancera, los higos del árbol que apenas dejaba pasar unos rayos de luz y sonrisas por doquier.
Paul McCartney pudo capturar la esencia de los días primigenios en sonidos y silencios. El inicio es como un trinar de pájaros, es como subirse en bicicleta a ver el paisaje que te van descubriendo. Penny Lane está en los oídos y en los ojos, vive en ellos mientras derraman una lágrima al escuchar las campanas que entran, una trompeta llega y le da una personalidad diferente, como si celebrara la vida pasada en cada nota, juguetea con la canción hasta que la seduce. Es un viaje para la mente hacia memorias no vividas, hacia tiempos más inocentes a los que siempre se puede volver al compás de The Beatles.
A veces oímos pero en verdad no escuchamos. No fue sino hasta que Gustavo Cerati sacara sus 11 episodios sinfónicos que realmente aprecié esta canción, no el cover arreglado para orquesta, sino el original, al que volví como a la mujer que no viste lo hermosa que era hasta un día después. En esas noches en las que vivía de escuchar música la complicada letra llegó a mí como una revelación, algo que no puedes explicar con palabras pero entiendes a la perfección, aunque no tenga coherencia: “No hay un modo, no hay un punto exacto. Te doy todo y siempre guardo algo”.
Así en la revisitada musical me topé con una introducción épica e hija de las grandes glorias de The Cure, la guitarra en loop infinito tocando, grandes explosiones huecas alrededor para que entre un piano a elaborar la columna vertebral de la pieza. Aquí los acertijos son reveladores “Si estás oculta, ¿cómo sabré quién eres? Me amas a oscuras, duermes envuelta en redes”. Cerati logra una poética años luz de la palabrería barata de Ricardo Arjona, se desenvuelve en el rock pop y logra una potencia y profundidad que sobrepasa lo superficial de toda una década.
Al escucharla, yo siempre me imagino (nunca sabré si era la intención) una relación ambigua entre un hombre y una mujer en un intento por definirse, pero que se recrea en la misma confusión. Me encanta por la pasión que se desborda en la rola misma, de mis favoritas de Soda Stereo y de las básicas en mi vida:
¿Tú qué banda y qué canción elegirías?
Nos vemos en el futuro.
domingo, enero 08, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 8: Roberto Carlos - Cama y mesa
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 08. Una canción cuyas letras te sabes perfectamente. Mi nombre es Gerson Obrajero y una de las cosas que me hacen muy feliz es cantar. No siempre es recomendable hacerlo en todos lados pero es satisfactorio cuando cierro los ojos y las melodías que más me gustan salen de mi voz. Uno de mis lugares preferido es desde la oscuridad de mi cuarto, donde me aprendo todas las canciones preferidas.
No sé qué me dio a la mitad de la universidad que retomé muchas de las canciones románticas que aprendí en mi niñez. Retomé a José José y a Roberto Carlos. En aquellas noches en las que soñaba con amores inexistentes pensaba: "cuando ande con una chava le voy a cantar esta canción". No sé qué pasa con las canciones de amor que parece que la vida va en un tren de miel y la sonrisa del cuerpo entero es un síntoma inevitable.
Roberto Carlos, ese brasileño que españolizaba sus canciones y que conquistó con ello a México, parece que, ante los límites de la lengua parecía hablar más con el alma que con las palabras mismas (casi como Eros Ramazzotti). Un gato en la oscuridad, Propuesta, Detalles, Cóncavo y convexo, Qué será de ti y muchas enormes baladas fueron esas canciones que recitaba. Testigos de una temporada en mi vida que ya no existe.
Me la sé completa, todavía pienso en dedicarla a quien en verdad se la merezca. El amazónico habla de un amor maduro,un deleite de disfrutar a la pareja, una dulce entrega, una recomendación de cómo amar para los que no han llegado a ese nivel de entendimiento, toma como parangón dos de las cosas que más amo en la vida: las mujeres, la comida y descansar. Siempre me verán muy contento si me ponen a cantar Cama y mesa:
Nos vemos en el futuro.
Día 08. Una canción cuyas letras te sabes perfectamente. Mi nombre es Gerson Obrajero y una de las cosas que me hacen muy feliz es cantar. No siempre es recomendable hacerlo en todos lados pero es satisfactorio cuando cierro los ojos y las melodías que más me gustan salen de mi voz. Uno de mis lugares preferido es desde la oscuridad de mi cuarto, donde me aprendo todas las canciones preferidas.
No sé qué me dio a la mitad de la universidad que retomé muchas de las canciones románticas que aprendí en mi niñez. Retomé a José José y a Roberto Carlos. En aquellas noches en las que soñaba con amores inexistentes pensaba: "cuando ande con una chava le voy a cantar esta canción". No sé qué pasa con las canciones de amor que parece que la vida va en un tren de miel y la sonrisa del cuerpo entero es un síntoma inevitable.
Roberto Carlos, ese brasileño que españolizaba sus canciones y que conquistó con ello a México, parece que, ante los límites de la lengua parecía hablar más con el alma que con las palabras mismas (casi como Eros Ramazzotti). Un gato en la oscuridad, Propuesta, Detalles, Cóncavo y convexo, Qué será de ti y muchas enormes baladas fueron esas canciones que recitaba. Testigos de una temporada en mi vida que ya no existe.
Me la sé completa, todavía pienso en dedicarla a quien en verdad se la merezca. El amazónico habla de un amor maduro,un deleite de disfrutar a la pareja, una dulce entrega, una recomendación de cómo amar para los que no han llegado a ese nivel de entendimiento, toma como parangón dos de las cosas que más amo en la vida: las mujeres, la comida y descansar. Siempre me verán muy contento si me ponen a cantar Cama y mesa:
¿Qué canción te sabes completa?
Nos vemos en el futuro.
viernes, enero 06, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 6: The Beatles – Got To Get You Into My Life
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 06. Una canción que te pone contento. Es inevitable que en este reto no salgan más de una vez las canciones de los Beatles. Desde que los escuchaba de niño no podía evitar, aunque no entendiera de qué hablaban, pensar que su música era la más alegre. She Loves You me alegraba la vida y todas esas canciones que salieron antes del Rubber Soul (y eso que no era tan clavado en los discos como ahora) las despreciaba porque no tenían el dinamismo ni el estilo de los primeros álbumes. Sentía como si un rayo de sol se hiciera más brillante cuando sonaban en la radio.
Sólo al escuchar toda la discografía cambié de opinión y en esa ocasión una canción, entre todas llamó mi atención. Empieza con la realeza de las trompetas en forma de fanfarrias, como el amanecer brillante que deslumbra al entrar por la ventana. Después Paul McCartney entra cantando y haciendo coros a la Marvin Gaye (Ooh). La narrativa de la letra es sencilla pero contundente: Yo estaba solo pero “Ooh! Then I suddenly see you. Ooh! Did I tell you that I need you every single day of my life?". De pronto, la Morsa se desata de inhibiciones y grita el título de la canción y las fanfarrias vuelven, como si el hecho fuera más importante que la vida misma.
Escuchar esa canción me pone de buen humor en automático. Suelo cantarla en su versión original o con el ENORME cover que le hace Earth, Wind & Fire. Casi siempre la canto cuando no hay en casa para liberarme de cualquier cosa. Suelo repetirla varias veces cuando sale en el iPod sólo para escuchar ese acompañamiento de trompeta. Es mi rola favorita de el disco Revolver y en algún momento fue mi predilecta del mundo mundial. Si no la han escuchado, yo sé que no se quedarán indiferentes a la melodía, ojalá la disfruten:
Nos vemos en el futuro.
Día 06. Una canción que te pone contento. Es inevitable que en este reto no salgan más de una vez las canciones de los Beatles. Desde que los escuchaba de niño no podía evitar, aunque no entendiera de qué hablaban, pensar que su música era la más alegre. She Loves You me alegraba la vida y todas esas canciones que salieron antes del Rubber Soul (y eso que no era tan clavado en los discos como ahora) las despreciaba porque no tenían el dinamismo ni el estilo de los primeros álbumes. Sentía como si un rayo de sol se hiciera más brillante cuando sonaban en la radio.
Sólo al escuchar toda la discografía cambié de opinión y en esa ocasión una canción, entre todas llamó mi atención. Empieza con la realeza de las trompetas en forma de fanfarrias, como el amanecer brillante que deslumbra al entrar por la ventana. Después Paul McCartney entra cantando y haciendo coros a la Marvin Gaye (Ooh). La narrativa de la letra es sencilla pero contundente: Yo estaba solo pero “Ooh! Then I suddenly see you. Ooh! Did I tell you that I need you every single day of my life?". De pronto, la Morsa se desata de inhibiciones y grita el título de la canción y las fanfarrias vuelven, como si el hecho fuera más importante que la vida misma.
Escuchar esa canción me pone de buen humor en automático. Suelo cantarla en su versión original o con el ENORME cover que le hace Earth, Wind & Fire. Casi siempre la canto cuando no hay en casa para liberarme de cualquier cosa. Suelo repetirla varias veces cuando sale en el iPod sólo para escuchar ese acompañamiento de trompeta. Es mi rola favorita de el disco Revolver y en algún momento fue mi predilecta del mundo mundial. Si no la han escuchado, yo sé que no se quedarán indiferentes a la melodía, ojalá la disfruten:
¿Cuál es la canción que te pone contento?
Nos vemos en el futuro.
jueves, enero 05, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 5: Shakira – Loca
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 05. Una canción que te recuerde un lugar. ¿Ya les dije que AMO Interlomas? Era lo que le decía a Ceci cada vez que íbamos al centro comercial en la hora de comida. En realidad tenía razones para odiar ese logar que para enamorarme de él. Es que deberían ver las mujeres que se paseaban por el centro comercial de Boulevard Magnocentro. No son como las de aquí en Bosques, puros clones de lobukis en desarrollo. Era imposible no enamorarse al instante. Hace un año trabajaba por allá y hubo un lapso de ese tiempo en que lo mejor era el regreso.
Pitufina era el auto de Ceci, amiga y ex compañera de trabajo, vegetariana, fan hardcore de Harry Potter, fresa que ama las canciones pop (pero también la salsa y a los Fabulosos Cadillacs), bien linda la condenada. Hubo un tiempo en que varios de nosotros salíamos a la misma hora, por lo que ella se ofrecía a llevar a gran parte del #Popcrew hacia el metro. Se hacía buen relajo entre los que estábamos ahí: casi siempre era Luis, el Spidey, Alan y yo. Era genial que, después de un día de estrés, poca ventilación y mucho frío, tuviéramos un rato en que nos la pasáramos riendo, tanto que el trayecto se hacía corto, aún con el tráfico pesado.
Ceci siempre tenía en la radio una estación de éxitos en español y juro, yo juro que esa canción salía programada siempre entre 6:30 y 7 pm. También sé que no me gustaba hasta antes de esos días y hasta la fecha me hace recordar parte de los buenos momentos con mis ahora amigos de mi ex chamba. Los extraño mucho, extraño y amo Interlomas con ellos, con las risas, con las confesiones, con la comida, con la música.
Mención aparte, la canción es pegajosa. Es una especie de bachata pero procesada en un remix, la mala dicción de Shakira inclusive va en el mood de la rola. Las intervenciones de El Cata (lo pienso como una especie de Tego Calderón fresa) son precisas, perversas y hasta graciosas. Soy muy fan tanto que podría entrar en la categoría “gusto culpable”; pero no me avergüenza: la podría escuchar dos o tres veces seguidas. Ra-ta-ta!
Dance or Die!
Nos vemos en el futuro.
Día 05. Una canción que te recuerde un lugar. ¿Ya les dije que AMO Interlomas? Era lo que le decía a Ceci cada vez que íbamos al centro comercial en la hora de comida. En realidad tenía razones para odiar ese logar que para enamorarme de él. Es que deberían ver las mujeres que se paseaban por el centro comercial de Boulevard Magnocentro. No son como las de aquí en Bosques, puros clones de lobukis en desarrollo. Era imposible no enamorarse al instante. Hace un año trabajaba por allá y hubo un lapso de ese tiempo en que lo mejor era el regreso.
Pitufina era el auto de Ceci, amiga y ex compañera de trabajo, vegetariana, fan hardcore de Harry Potter, fresa que ama las canciones pop (pero también la salsa y a los Fabulosos Cadillacs), bien linda la condenada. Hubo un tiempo en que varios de nosotros salíamos a la misma hora, por lo que ella se ofrecía a llevar a gran parte del #Popcrew hacia el metro. Se hacía buen relajo entre los que estábamos ahí: casi siempre era Luis, el Spidey, Alan y yo. Era genial que, después de un día de estrés, poca ventilación y mucho frío, tuviéramos un rato en que nos la pasáramos riendo, tanto que el trayecto se hacía corto, aún con el tráfico pesado.
Ceci siempre tenía en la radio una estación de éxitos en español y juro, yo juro que esa canción salía programada siempre entre 6:30 y 7 pm. También sé que no me gustaba hasta antes de esos días y hasta la fecha me hace recordar parte de los buenos momentos con mis ahora amigos de mi ex chamba. Los extraño mucho, extraño y amo Interlomas con ellos, con las risas, con las confesiones, con la comida, con la música.
Mención aparte, la canción es pegajosa. Es una especie de bachata pero procesada en un remix, la mala dicción de Shakira inclusive va en el mood de la rola. Las intervenciones de El Cata (lo pienso como una especie de Tego Calderón fresa) son precisas, perversas y hasta graciosas. Soy muy fan tanto que podría entrar en la categoría “gusto culpable”; pero no me avergüenza: la podría escuchar dos o tres veces seguidas. Ra-ta-ta!
Dance or Die!
¿Cuál es la canción que tú elegirías y a qué lugar te recuerda?
Nos vemos en el futuro.
martes, enero 03, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 3: The Beatles – While My Guitar Gently Weeps
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta de la entrada o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 03. Una canción que te pone triste. ¿Se habrá dado cuenta George Harrison que escribió la canción más triste de todos los tiempos?, me pregunté hace algunas semanas cuando la escuchaba. Dicen que los arreglos de guitarra no los hizo Harrison sino Eric Clapton, antiguo amigo del Beatle tímido, aunque oficialmente no son acreditados en el disco. Es esas canciones que siempre aparecen cuando es indicado. A principios de diciembre no la estaba pasando nada bien y la melodía del disco The Beatles (mejor conocida por todos los fans como White Album por obvias razones) me acompañó para decantar la melancolía a sollozos de guitarra.
Mi papá no es fan del Cuarteto de Liverpool, él prefiere a los Rolling Stones; pero un día compró el Álbum Blanco para probar un stereo que había comprado. Puedo decir sin temor a equivocarme que es el primer disco del que me enamoré. Primero escuchaba sólo algunas canciones y con el tiempo amaba escuchar el trabajo completo. Hay muchas joyas en ese disco, verdaderos clásicos imperdibles para todo aquel que se nombre Bleatlero, Beatlemaniaco o como se diga. El material discográfico es una miscelánea donde hay canciones para cada ocasión. Hasta podría hacer el reto completo con cada track.
En prepa yo estaba clavado con una chava y mientras escuchaba el disco blanco apareció como un vendaval. La impresión que me provocó vuelve con cada play: las primeras notas del piano marcan el camino de los primeros truenos. La combinación entre el bajo, la guitarra y la batería abren el telón del mood trágico. De repente el requinto se asoma para llorar un poco cada que George canta cada estrofa. En la letra aparece una frase desconcertante “I don’t know why/how…” como si tratara de explicarse a sí misma, expresar su condición. El silencio en “Look at you all…” es lapidario: una confesión ahogada que, al revelarse (o solo al pensarse) rompiera una presa de lágrimas. Y así la guitarra empieza su lamento sin frenos, tal como si los colores de un hermoso cuadro se escurrieran deformando un paisaje antes perfecto; se asemeja más a los berridos a todo pulmón de un niño. Para mí, desde ese entonces hasta la fecha, es imposible no encontrar empatía ante esta avalancha musical de emociones:
Y así en cada desamor, en cada fracaso y en cada necesidad de desahogo, While My Guitar Gently Weeps le da voz al alma invocando a la más grande melancolía:
Nos vemos en el futuro.
Día 03. Una canción que te pone triste. ¿Se habrá dado cuenta George Harrison que escribió la canción más triste de todos los tiempos?, me pregunté hace algunas semanas cuando la escuchaba. Dicen que los arreglos de guitarra no los hizo Harrison sino Eric Clapton, antiguo amigo del Beatle tímido, aunque oficialmente no son acreditados en el disco. Es esas canciones que siempre aparecen cuando es indicado. A principios de diciembre no la estaba pasando nada bien y la melodía del disco The Beatles (mejor conocida por todos los fans como White Album por obvias razones) me acompañó para decantar la melancolía a sollozos de guitarra.
Mi papá no es fan del Cuarteto de Liverpool, él prefiere a los Rolling Stones; pero un día compró el Álbum Blanco para probar un stereo que había comprado. Puedo decir sin temor a equivocarme que es el primer disco del que me enamoré. Primero escuchaba sólo algunas canciones y con el tiempo amaba escuchar el trabajo completo. Hay muchas joyas en ese disco, verdaderos clásicos imperdibles para todo aquel que se nombre Bleatlero, Beatlemaniaco o como se diga. El material discográfico es una miscelánea donde hay canciones para cada ocasión. Hasta podría hacer el reto completo con cada track.
En prepa yo estaba clavado con una chava y mientras escuchaba el disco blanco apareció como un vendaval. La impresión que me provocó vuelve con cada play: las primeras notas del piano marcan el camino de los primeros truenos. La combinación entre el bajo, la guitarra y la batería abren el telón del mood trágico. De repente el requinto se asoma para llorar un poco cada que George canta cada estrofa. En la letra aparece una frase desconcertante “I don’t know why/how…” como si tratara de explicarse a sí misma, expresar su condición. El silencio en “Look at you all…” es lapidario: una confesión ahogada que, al revelarse (o solo al pensarse) rompiera una presa de lágrimas. Y así la guitarra empieza su lamento sin frenos, tal como si los colores de un hermoso cuadro se escurrieran deformando un paisaje antes perfecto; se asemeja más a los berridos a todo pulmón de un niño. Para mí, desde ese entonces hasta la fecha, es imposible no encontrar empatía ante esta avalancha musical de emociones:
Y así en cada desamor, en cada fracaso y en cada necesidad de desahogo, While My Guitar Gently Weeps le da voz al alma invocando a la más grande melancolía:
¿Cuál es la canción que a ti te pone triste?
Nos vemos en el futuro.
lunes, enero 02, 2012
ENERO MUSICAL, DÍA 2: Trio – Da Da Da
*Disclaimer: Durante el mes de enero, Gerson estará jugando en su blog el famoso meme de Facebook: 30 días, 30 canciones. Los siguientes post serán una mezcla de melodías con anécdotas personales. Participa en los comentarios respondiendo la pregunta del día o comparte tu opinión sobre la rola del día. Por tu atención, mil gracias.
Día 02. La canción que más odias. Los profetas se equivocaron: no se multiplicó la maldad del mundo, sino la estupidez. Youtube es un argumento bastante sólido, igual que la tele abierta, los comentarios de “artistas” y políticos famosos. El cerebro es una parte del cuerpo que ya pocos quiere usar. Aunque hay que aclarar, no toda forma de diversión es per se tonta. Hay gente tan amargada por la idiotez del mundo que ya no puede ver más de su propio coraje y critica hasta lo rescatable. Así tenemos a dos bandos que en lo personal a mí me dan hueva: los lelos y los criticones.
No sean amargados pero tampoco estúpidos.
Pero en esta ocasión tengo que hablar de una canción que no me gusta y me limitaré a dar mis razones: Son de esas canciones que son muy simples, al punto de ser hipnóticamente tontas. Solo se usan batería, una caja de sonidos que hiciera un sonsonete que me harta a los 10 segundos, la letra no es relevante, la usaron los Molotov (vendidos) para un comercial de Pepsi y lo único que me imagino cada vez que la escucho es a varios tipos retrasados mentales pegándose con un garrote mientras la cantan. Hace que me duele la cabeza de tanto escucharla.
En concreto, me recuerda a un episodio de las caricaturas de mi niñez donde les levaban el cerebro a los héroes (y los volvían estúpidos) con una canción que decía: a la paloma, tras la paloma.
Odio el Da Da Da; odio a los pitufos.
Nos vemos en el futuro.
Día 02. La canción que más odias. Los profetas se equivocaron: no se multiplicó la maldad del mundo, sino la estupidez. Youtube es un argumento bastante sólido, igual que la tele abierta, los comentarios de “artistas” y políticos famosos. El cerebro es una parte del cuerpo que ya pocos quiere usar. Aunque hay que aclarar, no toda forma de diversión es per se tonta. Hay gente tan amargada por la idiotez del mundo que ya no puede ver más de su propio coraje y critica hasta lo rescatable. Así tenemos a dos bandos que en lo personal a mí me dan hueva: los lelos y los criticones.
No sean amargados pero tampoco estúpidos.
Pero en esta ocasión tengo que hablar de una canción que no me gusta y me limitaré a dar mis razones: Son de esas canciones que son muy simples, al punto de ser hipnóticamente tontas. Solo se usan batería, una caja de sonidos que hiciera un sonsonete que me harta a los 10 segundos, la letra no es relevante, la usaron los Molotov (vendidos) para un comercial de Pepsi y lo único que me imagino cada vez que la escucho es a varios tipos retrasados mentales pegándose con un garrote mientras la cantan. Hace que me duele la cabeza de tanto escucharla.
En concreto, me recuerda a un episodio de las caricaturas de mi niñez donde les levaban el cerebro a los héroes (y los volvían estúpidos) con una canción que decía: a la paloma, tras la paloma.
Odio el Da Da Da; odio a los pitufos.
¿Cuál es la canción que tú más odias?
Nos vemos en el futuro.
jueves, octubre 06, 2011
AÑO 7: GAROTA DE IPANEMA
Un día como hoy, pero de hace siete años no tenía computadora, había escuchado sobre los blogs y a ver uno me decidí abrir el mío. Lo hice en un café internet.
¿Cómo dejé entrar a la Bossa Nova en mi vida? Fue una especie de catarsis de la cual la piratería tuvo la culpa. ¿Qué sabría yo que pasar por la calle de República de Argentina pondrían un disco de éxitos de este ritmo brasileño, que irremediablemente me llevaría al recuerdo de Saludos amigos y al personaje brasileño José Carioca? La fascinación me insistió en el 2001 a escuchar un disco de éxitos de Sergio Mendes en la pequeña tienda de cómics donde trabajaba para organizar una convención. Tuve que regresar para comprar el primer disco y en casa, en la comodidad de mi casa, esa música me incitó a soñar…
Como ya lo he explicado, lo que me fascinó de aquí fue escribir sin restricciones. Lo que no olvido es que en este tiempo fue que conocí a muchas personas, hice muchas cosas, amé, fui correspondido y no y lo más importante de cada experiencia es que compartí. Así es como resumí 7 años de mi vida enfrente a una computadora. Pero quizá lo que puedo agradecer a mi blog es que haya sido determinante para querer desarrollar mis habilidades para escribir; aunque en el intento haya elaborado muchos post malos y uno que otro que le gustó a los lectores de este espacio.
Antes de que fuera un servicio exclusivo para Estados Unidos (pinches leyes arcaicas del copyright) descubrí más del género de la Bossa Nova gracias a Pandora. Sus listas me hicieron conocer a Chico Buarque, a Os Cariocas, Tamba Trio, y más música brasileña. Escuchaba, apuntaba y escribía. El servicio de música hacía ameno mi primer trabajo. Mientras más experimentaba el ritmo, más soñaba y la ensoñación tuvo que desembocar hacia las letras.
Ha sido una relación amor-odio con las letras. Las quiero dejar pero el amor me gana. El bloqueo empieza mientras el deseo cava debajo del muro y por ello es tardado. La monotonía y el trabajo me quitan las ganas, mismas que resucitan al momento de extrañar el constate golpeteo a las teclas. Con musas o no, con inspiración o con oficio, con el exorcismo de letras o con el río poderoso que abre caminos sobre la hoja en blanco: ha sido un viaje maravilloso que me gustaría continuar, ya sea aquí o si por fin logro capitalizar mis ansias en proyectos literarios.
Un proyecto relacionado con Mauricio Garcés fue el pretexto perfecto para escribir sobre la bossa nova. Dotar al personaje de la novela que escribía de ese gusto musical encajaba perfecto con el ritmo de fondo de las películas del “galán de galanes”. Pero el no conseguir una beca, mi depresión y mi mala costumbre de no terminar lo que empiezo sepultaron mis cuartillas terminadas. Hoy, vuelvo a retomar mis letras (el taller literario ha servido de mucho), pero los sonidos del Brasil siempre estuvieron ahí: las pasiones verdaderas no se abandonan del todo, mucho menos después de 7 años recién cumplidos.
Aquella canción que escuché en la calle del Centro Histórico fue The Girl From Ipanema, Gatora de Ipanema en portugués. Canción que alcanzó fama mundial y que inmortalizó para siempre a sus creadores. En mi proyecto, el personaje silba la canción cuando acaba de follar con una mujer; yo la silbo cuando para una mujer realmente bella. Lo que descubrí hace poco es que el día que fue presentada la canción (y antes de que fuera popularizada con los arreglos de Stan Getz y la voz de Astrud) en un pequeño espectáculo, el triunvirato que creó la Bossa Nova (Tom Jobim en la música, Vinicius de Moraes en la letra y Joao Gilberto en la voz) hicieron una pequeña introducción musicalizada:
La chica de Ipanema, la que pasa y cautiva, la que va triste de amor pero en su paso ilumina con su impactante belleza al mundo: una de mis canciones favoritas de todos los tiempos y la que inaugura el principio del séptimo año de El Blog de Gerson Obrajero, en su octava temporada. Gracias por seguir conmigo en este viaje. Lo mejor está por venir ¿quieres compartirlo conmigo? =)
Nos vemos en el futuro.
¿Cómo dejé entrar a la Bossa Nova en mi vida? Fue una especie de catarsis de la cual la piratería tuvo la culpa. ¿Qué sabría yo que pasar por la calle de República de Argentina pondrían un disco de éxitos de este ritmo brasileño, que irremediablemente me llevaría al recuerdo de Saludos amigos y al personaje brasileño José Carioca? La fascinación me insistió en el 2001 a escuchar un disco de éxitos de Sergio Mendes en la pequeña tienda de cómics donde trabajaba para organizar una convención. Tuve que regresar para comprar el primer disco y en casa, en la comodidad de mi casa, esa música me incitó a soñar…
Como ya lo he explicado, lo que me fascinó de aquí fue escribir sin restricciones. Lo que no olvido es que en este tiempo fue que conocí a muchas personas, hice muchas cosas, amé, fui correspondido y no y lo más importante de cada experiencia es que compartí. Así es como resumí 7 años de mi vida enfrente a una computadora. Pero quizá lo que puedo agradecer a mi blog es que haya sido determinante para querer desarrollar mis habilidades para escribir; aunque en el intento haya elaborado muchos post malos y uno que otro que le gustó a los lectores de este espacio.
Antes de que fuera un servicio exclusivo para Estados Unidos (pinches leyes arcaicas del copyright) descubrí más del género de la Bossa Nova gracias a Pandora. Sus listas me hicieron conocer a Chico Buarque, a Os Cariocas, Tamba Trio, y más música brasileña. Escuchaba, apuntaba y escribía. El servicio de música hacía ameno mi primer trabajo. Mientras más experimentaba el ritmo, más soñaba y la ensoñación tuvo que desembocar hacia las letras.
Ha sido una relación amor-odio con las letras. Las quiero dejar pero el amor me gana. El bloqueo empieza mientras el deseo cava debajo del muro y por ello es tardado. La monotonía y el trabajo me quitan las ganas, mismas que resucitan al momento de extrañar el constate golpeteo a las teclas. Con musas o no, con inspiración o con oficio, con el exorcismo de letras o con el río poderoso que abre caminos sobre la hoja en blanco: ha sido un viaje maravilloso que me gustaría continuar, ya sea aquí o si por fin logro capitalizar mis ansias en proyectos literarios.
Un proyecto relacionado con Mauricio Garcés fue el pretexto perfecto para escribir sobre la bossa nova. Dotar al personaje de la novela que escribía de ese gusto musical encajaba perfecto con el ritmo de fondo de las películas del “galán de galanes”. Pero el no conseguir una beca, mi depresión y mi mala costumbre de no terminar lo que empiezo sepultaron mis cuartillas terminadas. Hoy, vuelvo a retomar mis letras (el taller literario ha servido de mucho), pero los sonidos del Brasil siempre estuvieron ahí: las pasiones verdaderas no se abandonan del todo, mucho menos después de 7 años recién cumplidos.
Aquella canción que escuché en la calle del Centro Histórico fue The Girl From Ipanema, Gatora de Ipanema en portugués. Canción que alcanzó fama mundial y que inmortalizó para siempre a sus creadores. En mi proyecto, el personaje silba la canción cuando acaba de follar con una mujer; yo la silbo cuando para una mujer realmente bella. Lo que descubrí hace poco es que el día que fue presentada la canción (y antes de que fuera popularizada con los arreglos de Stan Getz y la voz de Astrud) en un pequeño espectáculo, el triunvirato que creó la Bossa Nova (Tom Jobim en la música, Vinicius de Moraes en la letra y Joao Gilberto en la voz) hicieron una pequeña introducción musicalizada:
-Joao: Tom haz una canción que nos diga qué es el amor.
-Tom: Hola, Joaozinho. No sale si Vinicius no hace la poesía.
-Vinicius: Para interpretar esta canción me gustaría que la cantara Joao.
-Joao: Ah, ¿Pero quién soy yo? Yo estoy con ustedes. Mejor cantémosla los tres.
La chica de Ipanema, la que pasa y cautiva, la que va triste de amor pero en su paso ilumina con su impactante belleza al mundo: una de mis canciones favoritas de todos los tiempos y la que inaugura el principio del séptimo año de El Blog de Gerson Obrajero, en su octava temporada. Gracias por seguir conmigo en este viaje. Lo mejor está por venir ¿quieres compartirlo conmigo? =)
Nos vemos en el futuro.
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