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jueves, diciembre 28, 2017

PARA EL AMOR QUE HA DE VENIR…

Yo no quiero tener opciones, quiero que mi decisión seas tú.

 No quiero vivir a expensas de que no me quieras, deseo amarte solo a ti, que no exista nadie más y que a esa verdad también te aferres tú. Deseo tener la seguridad de que tú serás mi primera visión por las mañanas y la última por las noches. No quiero ausencias que se sientan en la cama ni climas fríos sin tu calor; quiero llegar a casa y contarte cómo fue mi día mientras comemos algo, quiero escuchar tu voz mientras haces lo mismo para encontrar en cada cual un poco de consuelo.

 Quiero hacer planes contigo y que tú también los hagas, que nos apoyemos en cada empresa que decidamos empezar y en cada obra que queramos terminar. Quiero realizar viajes contigo y faltar al trabajo juntos, porque decidimos disfrutarnos un solo día sin las responsabilidades del diario.

Quiero tu hombro para llorar cuando las cosas no estén bien y darte mi mano cuando necesites levantarte del suelo. Quiero hacer las cosas que usualmente hoy hago sin compañía: escuchar música, ir al cine, disfrutar de una serie y hasta pasear en sábado; ya que serían actividades más placenteras si tú estuvieras conmigo.

Deseo no tener que depender de personas que no saben si me quieren, que no deciden si entran de lleno en mi vida, que encuentran mejores cosas que hacer que estar contigo o que buscan un interés en lo material; no quiero elegir entre conocidas para investigar quién puede ser un buen prospecto de pareja, no quiero cancelaciones de último minuto, desilusiones en las citas o un boleto a la tierra fría de la amistad, no quiero que me comparen con nadie más, ni cargar con las sombras de relaciones ajenas y pasadas. Por eso te quiero aquí, conmigo.

Es horrible reconocerlo, pero soy yo el que necesita ser salvado; a cambio, yo te prometo la mejor versión de mí, la que los errores y la soledad bañaron con sabiduría y anhelos para cuando te conociera. Puedes estar entre las que conozca, o quizás no. Por eso no quiero tener opciones: quiero que mi decisión seas tú.

No tardes.

Gerson.

jueves, octubre 19, 2017

LA ENFERMEDAD Y LA MOTIVACIÓN

Desde antes del temblor, empecé a sentir ciertas molestias en estómago. Fui al doctor y era mi intestino que estaba inflamado, seguro por comer tanto en la calle y por la colitis. Mi doctora no quiso escatimar en precauciones y para descartar cualquier otra cosa me mandó a hacer un ultrasonido abdominal: todo estaba bien: riñones, páncreas, vías biliares; sin embargo, descubrieron algo que sólo eso y un examen de sangre podrían mostrar: tengo esteatosis moderada, es decir, hígado graso.

Aunque la doctora me calmó y me dijo que quería descartar con el estudio que tuviera piedras en los riñones o en el hígado, yo no quiero jugarle al vivo y les diré el porqué: Mi abuelita, la mamá de mi mamá, falleció por cirrosis hepática antes de cumplir los 60 años. Las deficiencias en el hígado son hereditarias y aunque mi mamá no ha tenido problemas como esos (no bebe alcohol y durante gran parte de su vida comía poco), yo de niño tuve hepatitis a, que me alejo de la gente por tres meses. A reserva de un mejor diagnóstico sobre mi hígado, soy propenso a las enfermedades del órgano: cirrosis, las otras hepatitis y las peores: fibrosis, necrosis y cáncer.

La información médica que hay en internet y mi doctora me han tranquilizado un poco, pero a la vez me ha dado una solución para este problema: tengo que bajar de peso. Ya no es opcional. Sólo así puedo bajar la grasa del órgano y mantenerlo sano. Esta decisión me obliga a dejar muchas cosas que me gustan hasta que logre ese objetivo: beber alcohol (si el hígado no está bien, puedo dañarlo con dosis más allá de los 60 ml), dejar las carnes rojas y todo lo que tenga grasas saturadas; cambiar mi dieta por una llena en verduras, frutas, legumbres y mucha agua. Mi papá tiene una opinión bastante razonable al respecto: “¿Vas a dejar de disfrutar de la vida y todo lo que ofrece sólo por el placer de la boca?”. Le di la razón, su lógica es aplastante.

Desde hace un tiempo, he tratado de cambiar mi perspectiva de las cosas: ver las crisis como zonas de oportunidad para hacer mejores cosas. Después del temblor me propuse vivir intensamente, disfrutar de mi familia, mis amigos y la gente que me quiere, viajar, hacerme de mi propio espacio, intentar cosas nuevas, perder el miedo hacia el futuro, leer más, amar más, agradecer más… y eso no lo puedo hacer si mi salud está en riesgo.

Por eso, he decidido darme un año para bajar de peso (según leí, debe hacerse de forma moderada, ya que perder kilos de forma estrepitosa, puede sobrecargar al hígado y complicar su bienestar). Comencé esta semana evitando las grasas y las carnes rojas, comiendo en fondas o comprando ensaladas con pollo o atún. De inmediato mi cuerpo reacciona extraño por el cambio de dieta, pero sé que al rato me voy a acostumbrar y no sólo veré los resultados en mi cuerpo, me sentiré bien con ello.

Soy una persona rara y esto puede sonar muy tonto: si nada me obliga, puedo seguir en las mismas. Quizá por eso buscaba con tanto ahínco una beca donde fuese imperativo escribir y avanzar en tu proyecto para mantenerla. Por eso me endeudé cuando no tenía motivaciones para trabajar en el pasado; fue una tontería que ese fuera mi leit motiv, pero no podía abandonar mi chamba y tenía que pagar cada mes. Ahora veo esto como la oportunidad perfecta para el cambio físico; igual obligado por las circunstancias. La vida no carece de ironías.

Quería avisarles a los que leen este blog y me conocen: Me siento motivado con esto y sé que pronto podré disfrutar la vida como ustedes. También es una lección para mí: debo llevar una vida moderada de excesos. La vida es demasiado corta como para agotarla pronto por descuidos. Si te conozco, quiero que sepas que te quiero mucho y haré lo posible por verte pronto; pero quiero que me veas mejor, para disfrutar de gran manera de nuestro tiempo en esta existencia.

Si no te conozco: Me llamo Gerson Obrajero y estoy motivado para bajar de peso.

Nos vemos en el futuro.

miércoles, febrero 22, 2017

TAL VEZ NO LO SEPAS...

Para Annie:

Tal vez no lo sepas (y digo “tal vez” porque las mujeres tienen el increíble don de la intuición), pero desde que te conocí no he dejado de pensar en ti…

Tal vez no lo sepas, pero recuerdo haberte visto hace 5 ó 6 años en Twitter y decir: ¡Qué mujer tan bella! También debo confesar que chasqueé los dedos cuando supe tiempo después que tenías novio. Deseé en ese momento hablarte como hoy te hablo y conocerte más. Nunca me imaginé que sería por esta red social que nos empezaríamos a hablar más y que habría chance de ser amigos.

Tal vez no lo sepas, pero en cada chance de verte en Twitter, quería llamar tu atención. A veces creo que comentaba cada cosa que ponías y me esforzaba en mis respuestas, quería que en ellas vieras quién era y creo que lo logré. Aún así, me sentía muy lejos. Éramos amigos en la red social y en ese momento creí que las cosas no cambiarían, porque no tuiteabas mucho y hubo un tiempo que te fuiste a vivir lejos.

Tal vez no lo sepas, pero fue muy sorpresivo para mí que Quique me dijera que me conocías, que me mandabas saludos y que ubicaras dónde trabajo. Eso fue lo que me dio pie a acercarme más, a pedirte tu WA, a invitarte a salir. Me preguntaba cómo serías fuera de Twitter, si serías igual de tierna, de directa, de buena vibra; si a pesar de ser de mundos tan distintos podríamos llevarnos bien. Nuestras primeros chats y el primer café me habían dicho que estaba conociendo a una mujer muy especial, una excepcional. Antes de ese día, habíamos quedado en salir antes y no se dio; pero tú no lo olvidaste. Me emocionó mucho que me quisieras conocer.

Tal vez no lo sepas, pero desde esa noche en Reforma 222, quería verte todos los días: Ese par de horas platicando me parecieron como 20 minutos. Se dio tu viaje a Europa y pensé que te olvidarías de mí; sin embargo, tu foto de Roma, evocando una de las películas que te recomendé alegró mi día. Los días que te mandaba mensajes calculaba 6 ó 7 horas más para enviarte mensajes a horas prudentes. No podía esperar a que regresaras e invitarte a los tacos, pero en vez de eso, me invitaste a tu fiesta de cumpleaños.

Tal vez no lo sepas, pero no me he divertido tanto desde hace mucho que en tus fiestas. Recuerdo que me encantó verte bailar tango, hacer esos juegos divertidos donde hay que beber. Me gustó mucho conocer a tus amigos y saber más de ti por lo que ellos recordaban de la amistado contigo. Ahí fue cuando supe en verdad dónde me estaba metiendo, descubrí lo noble, sensible y decidida que eras, lo fan de Disney que eres, lo mal que lo habías pasado en el amor anteriormente y lo bien que te sentaba ser el alma de la fiesta.

Tal vez no lo sepas, pero yo no entiendo cómo alguien no está decidido a pelear por tu cariño a pesar de todo. Cómo no pueden ver en ti la voluntad que necesita para llevar al barco de amor a buen puerto, la pasión con la que vives. No se dan cuenta que vale la pena enfrentar a dragones por ver tu sonrisa, tus ojos, hasta tus muecas todos los días. Desconozco cómo no se inspiran en ti para ser capaces de protegerte de todo mal.

Tal vez no lo sepas (o quizá sí), pero esto es lo que tú me inspiras…

Tal vez no lo sepas, pero he querido decirte esto desde hace mucho tiempo. Las idas al cine son las peores oportunidades para expresar lo que uno siente, porque el tiempo de platicar es muy poco. Quiero demostrarte que no soy como los demás hombres, que sólo necesito una oportunidad para hacer tu mundo más brillante; que no importa lo que nos traiga el futuro, sé que dos siempre será mejor que uno. Si algo me han enseñado los últimos años es que vivir es de valientes y yo soy uno por ti.

Tal vez no lo sepas, pero falté el día que querías ir por tacos porque era en mi horario laboral, no me importó ir a comprar los boletos hasta la taquilla de Altavista para ver esa película, ni concertar nuestras citas cerca de tu casa y lejos de la mía a altas horas de la noche, ni recorrer media ciudad para disfrutar de tu posada (la mejor para mí en años). Haría eso y más si tan sólo pudiera verte y escuchar tu voz, aunque sea tan solo unos minutos. A vece siento que me das el superpoder de hacer cualquier cosa: Así es la forma en que me gustas.

“Tal vez no lo sepas”, o quizá si… lo que te decía sobre la intuición: Era una duda que era más grande que mis ganas por contarte esto en el poco tiempo que a veces tienes. Tal vez no lo sepas, pero soy escritor y por eso tantos párrafos. Sé que esto puede ser muy directo, pero es la forma que más me gusta. Si a ti te gustó, podría escribirte cosas mejores, ya que te las mereces. Creí que ya era tiempo de que decirlo, porque desde que desde que te conocí no he dejado de pensar en ti.

¿Qué sigue? Ojalá podamos escribir el siguiente párrafo juntos…



Te quiere.
Gerson.

martes, mayo 10, 2016

MAMÁ, TE DEBO TANTO...

Para María Teresa, mi mamá:

Mamá, te debo tanto y no sé cómo pagarte...

¿Cómo se paga el amor? Ni el que yo te tengo creo que sea suficiente. No me alcanza para pagar las noches de desvelo cuando he estado muy enfermo, o los días que a diario trabajabas para darme un mejor mañana. Me siento muy en deuda por aquellas tarde en las que platicamos y se nos van las horas. Ni todo el dinero del mundo es suficiente paga pagarte el haberme hecho ser quien soy, tanto que no puedo definir mi vida sin tus enseñanzas y sin el cariño que me demuestras todos los días.

¿Podría pensar siquiera una cantidad? Ni el dinero que me has prestado, el que me has dado cuando me he metido en problemas, ni siquiera cuando te convencía de darme dinero para ir a la tienda de revista por un cómic y más... todo ello, hasta la más mínima cantidad o duplicada, triplicada o aumentada hasta el infinito, no basta. Tu apoyo en los momentos más difíciles de mi vida y tu oído hacia mis razones desesperadas y a mis sentimientos más profundos, hasta tus intentos infructuosos por echarme ánimos que al final siempre terminan por hacerme reflexionar lo mal que estoy, todo ello y más es impagable.

¿Cómo pagar las risas, la buena vibra, inclusive las peleas? No puedo valuar tus preciados consejos, tu esfuerzo por que siempre estemos unidos, porque siempre actuemos como una familia, tu fe en mi (aún más grande de la que yo tengo en mí mismo) y el ayudarme sin pensar el el pasado o en el futuro. ¿Qué puedo ofrecer a cambio de que me veas mejor que el mundo, que creas que tengo talentos que ni yo mismo me creo a veces? Creo que gracias a ello no puedo rendirme ante los fracasos de la vida, porque sé que, aunque la vida se empeñe en aplastarme con el tonelaje de la frustración; al menos sé que hay alguien que cree que puedo levantarme y seguir luchando la buena batalla.

¿Acaso Dios mismo podría prestarme para saldar esta deuda? Cada que analizo mi vida y empiezo a contar a las personas más valiosas que tengo a mi lado, me siento muy feliz de que hayas estado desde el principio conmigo, cargándome desde pequeño, tomándome la mano después y en cada abrazo que nos damos, en cada llamada telefónica y mensajes con emoticones. Creo que terminaré debiéndole más a Él porque te puso a ti por mi mamá y porque no sé qué sería de mí sin tu presencia en mi vida. Lo imaginé hace rato, antes de escribir estas palabras y el panorama era desolador: soy una mejor persona gracias a ti.

Mamá, te debo tanto y no sé cómo pagarte: Por darme la vida, por apostarle al amor desde el primer momento en que supiste de mí, desde el primer respiro y los primeros rayos de luz que inundaron mis ojos; porque, sin saberlo, estás llena de amor y merece aún más del que tienes, porque nunca te rindes, nunca te haces pequeña ante los problemas, porque tu voluntad de leona es la que pone orden a la sabana, porque siempre me has puesto tu hombro para llorar, tu oído para escuchar y tus abrazos para sentirme a salvo. ¿Cómo se paga todo eso, cómo se paga todo? Hay una canción que dice,"al final, el amor que te llevas es igual al amor que das". No puedo más que agradecer a Dios todos los días por tu vida, por lo que me tú has dado y pedirle al Creador de todas las cosas que te multiplique toso ese amor que todos los días das.

Te amo, siempre.

Tu hijo Gerson.

miércoles, abril 27, 2016

DIEZ AÑOS DESPUÉS...

(...o: VIVE LATINO: UN TOUR POR LA NOSTALGIA)

Hay un dicho que suele ser lapidario: “No es lo mismo Los tres mosqueteros que Veinte años después”. Curiosamente ambas son novelas de Alexandre Dumas y sólo hubo un año de diferencia entre la publicación de ambas, aunque sí existe el evidente salto temporal en la historia. Este dicho atribuye la razón de que la primera obra fue mejor de la segunda (o por lo menos con notorias diferencias). ¿Será que, como versa otra de estas piezas, “los tiempos pasados siempre fueron mejores”? Esa misma pregunta me hice al volver este domingo al Vive Latino: 10 años después de la primera vez: ver post 1 y post 2 (mayo 2006).

El boleto fue uno de esos beneficios que tuve por el trabajo y ese domingo no había decidido si usarlo; inclusive lo consulté en Twitter y ahí movieron mi conciencia. Vivo a media hora del Foro Sol, no tenía ninguna expectativa, pero tampoco nada bueno qué hacer. Como aquella primera vez, no sabía si bajarme en Velódromo o en Ciudad Deportiva. Con el boleto en la bolsa del pantalón, cuidando de que no se fuera a salir, sin bloqueador solar en la piel y con el dinero de la semana en la cartera. Al hacer check-in en el recinto de Iztacalco, el primer comentario en Facebook fue de Skene, a quien conocí hace 10 años y me acompañó esa vez al Vive: fue el inicio a un tour sin escalas por la nostalgia.

Amé que ya no existiera el largo trayecto y los tres puntos de revisión de la primera vez; en 5 minutos ya estaba en el primer escenario, disfrutando de una banda que no había escuchado antes y que me sorprendió por la frescura de su propuesta. Parecía que era la primera vez que Surfistas del Sistema salían de su país y ante un público sucinto pero entregado, se envolvieron en el éxtasis de la satisfacción por saberse agradables: la mejor experiencia de sus vidas, según el vocalista. Desde ahí supe que sólo era el inicio de un buen domingo.

Surfistas del Sistema.

Hubieron dos puntos de inflexión del día: el primero fue llegar a escuchar a Chetes. La catarsis me dio un puñetazo en la cara al escuchar Que me maten: recordé a Marisol, mi acompañante preferida del cine, de las veces en las que salíamos, del Centro Cultural España, de lo mucho que la quise y de esos tiempos en los que creía que todo era posible. Tomé en cuenta que el álbum Blanco Fácil salió hace diez años y estuve a punto del llanto en cuanto escuché Poco a poco: había salido de la carrera, amaba los blogs, había cortado con Érika y había ido a ese Vive con Adriana (Crazygirl en su bitácora) de Tampico. Quería ser periodista y no tenía idea de lo que serían Twitter y Facebook en mi vida. No tenía un buen trabajo y muchos kilos menos que hoy. Cuando volví en mí, Chetes había cerrado su participación con Efecto Dominó y decidí romper mi regla de eventos y partidos de fútbol: fui por un vaso de cerveza cara. Las circunstancias lo ameritaban.

Gorrita de trailero.

Me arrepentí de no llevar gorra por el sol, que asaba todo el terreno y me compré una gorra de camionero. Estuve un poco en el escenario donde estaba la buena ondita de Kanaku y El Tigre y después fu donde estaba Ibeyi: un par de gemelas que eran cubano-francesas, hablaban en español pero cantaban en inglés y en dialectos africanos. Una onda Chill Out con muy buena vibra, lo que me puso a punto para lo que sería una de las grandes bandas que vi esa noche: The Chamanas. Tardaron un poco en salir, pero la espera valió la pena: un rock místico y potente, baladas poderosas y tan bien interpretadas, una energía que sólo voy a experimentar una vez en la vida, un momento único que me regalaron estos tipos de Ciudad Juárez/El Paso, Texas.

The Chamanas con el GRAN Mauricio Ruíz, de Los Ángeles Negros.

Amaya, impresionante y a veces Janis Morrisoniana de The Chamanas.

En el camino hacia el otro escenario estaba Porter con demasiada gente para el espacio que tenían. Casi nunca fui fan pero hasta ellos despertaron mis nostalgia: recordé MySpace y toda esa nueva música que escuché de 2005 a 2008 y volví al tango de los 10 años: recordé a una excompañera del trabajo, muy fan de ir a conciertos, que se sorprendía que con tanto amor y conocimiento que tengo de la música, yo no fuera un tipo que va mucho a conciertos. Quizá ella (de todas las veces que le escuché hablar sandeces) esta vez tenía razón: había perdido tanto tiempo sin disfrutar de la experiencia de la música en vivo: inigualable, que te eleva como la marea alta, que te llena como la luz que vence a la noche, que vuelve un momento más grande que la vida misma, tan necesaria como una adicción.

Subí a las gradas a escuchar a Of Monsters and Men; no soy muy fan pero debo reconocer que tocan muy bien y sonaban muy profesional. En realidad, sólo hice tiempo viendo mi cuenta de Twitter mientras empezaba Vicentico: el segundo punto de inflexión. Extraño mucho al Vicentico de Los Rayos; y aunque esta versión Rock/Pop de ahora no está mal, deseo que regrese esa fuerza de la naturaleza que era el vocalista de Los Fabulosos Cadillacs. Sin embargo, ese Vicentico volvió en dos canciones: la primera fue una acústica Mirando a la luna, fue inevitable recordar a Itzel, antes Venusina; hoy La Innombrable. He querido olvidarla tanto y he fracasado rotundamente en cada oportunidad, esa es una de sus canciones favoritas y deseé ser el tipo de atrás que estaba besándose con su novia tan apasionadamente como le era posible, quería que fuéramos nosotros dos: algo que nunca sucederá. La segunda canción fue una versión balada rock de Basta de llamarme así: ¡Suprema! Algún día les contaré porqué esa canción me recuerda a alguien muy cercano y amado, también les diré mi sentir ante la situación con la que lucha día a día…

Casi al último, Vicentico tuvo el detalle de coronar como rey al príncipe con una emotiva versión de Purple Rain.

Desde las gradas vi a Café Tacvba, los reyes del Vive, en su mood de revisitar sus discos que cumplen 20 años, le tocó al Avalancha de Éxitos. Tocaron todos esos covers que contiene ese álbum: los que más amo son Perfidia que es instrumental, Alármala de tos (de Botellita de Jerez) y la entrañable Cómo te extraño, mi amor de Leo Dan. Después se fueron a sus éxitos, Ingrata y Las Flores retumbaron el lugar; pero en El baile y el salón, los Tacvbos fueron esos viejos mosqueteros de los que escribió Dumas, con falta de brío a pesar antiguas y gloriosas páginas de la historia.

A lo lejos, cantando "Ay amor divino, pronto tienes que volver..." como un Mantra.

A las 10 de la noche supe que ya era suficiente para mí. Como decía el sabio Rey Salomón en Eclesiastés 7:10: No te preguntes ¿por qué los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque en ello no hallarás sabiduría. Es cierto, porque en algún punto de esa tarde me cuestioné cuánto tiempo había perdido, cuánta gente se había ido, qué estaba haciendo con mi vida: cuestiones que básicamente siempre me han perseguido en la vida, me han atormentado las respuestas; pero con el tiempo aprendes a dejar el pasado atrás y a que esas preguntas te impulsen a tomar decisiones en el presente. Aún tengo vida y cada minuto es valioso porque es único e irrepetible, aún con lo circular que puede ser la existencia; quizá las oportunidades pasadas no volverán; pero eso no me exime de vivir nuevas y de crear futuros que serán tiempos pasados aún más brillantes.

Si pudiera explicar todo lo que he cambiado en 10 años, este blog se quedaría corto. Este es testigo de muchas páginas gloriosas y otras no tanto. Lo que he aprendido en este tiempo es que tengo que disfrutar cada momento de su vida, con lo bueno y lo malo, con quien está y quien no, mirando hacia adelante. Al revisar uno de los post del Vive (con todo y lo mal que escribía en ese entonces), definí ese primer sábado de Festival como “fue un día muy chido y que quedará muy presente en mi memoria como uno de los más importantes y definitorios de mi vida”.

Este domingo, 10 años después, también lo fue…

Gerson en el Vive Latino: Izquierda: En 2006. Derecha: En 2016.

Si llegaste hasta esta parte del texto, mil gracias.

Nos vemos en el futuro. :)

lunes, febrero 29, 2016

AÑO BISIESTO

Para la señito Vodka:

Cada cuatro años tengo un día más para extrañarte. Gracias a los errores del calendario gregoriano, febrero tiene un día más en el que eres bella; en el que el viento llega; roba parte de tu esencia y en su infinita gracia, llega hasta a mí por la nariz, recorre cada parte que has tocado con tu piel y por el torrente sanguíneo llega hasta mi memoria. Haces latir tan fuerte mi corazón cuando tú estás; pero no es el mismo cuando estás ausente, como los años con un día menos, esos años aciagos e infelices que no son bisiestos.

Cuento los días para escucharte hablar de música, para que me compartas lo que pasa por tu oídos; para que cantemos a Bowie, para que bailemos con Morrissey y su Have the pleasure of singing what you mean?, para que me beses con con The Doors y le quites su lugar a Paul como La Morsa. El cielo sabe lo miserable que soy cuando la ausencia tuya me atrapa y no hallo cómo solucionarla; quiero resolverlo todo como si fueran matemáticas, el tiempo intenta cambiarme pero no puedo alcanzar al tiempo, adelantarlo al momento en el que vuelvo a mirar tu tiernos ojos, esos brillantes que conectan con los míos cuando nos queremos.

Extraño tu voz suave endulzando mi oído, diciendo que quieres quedarte conmigo. Extraño cada uno de tus ángulos, lo quebrado de tu cabello a veces negro o rojo o castaño. Extraño cuando logro hacerte sonreír, pero más cuando te logro hacer sonrojar. Extraño aferrarme a tus caderas, como si un tornado me fuera a alejar de ti, ser un explorador del placer en tu cuerpo y descubrirte en más de mil formas. Mi cama te extraña tanto que cada noche vivo en un desierto sin el oasis de tus besos, las arenas cortan mi piel y nublan mi vista, sólo en los espejismos de mi nostalgia puedo tenerte cuando no estás. Hasta extraño tus mensajes, esos que me alegran el día cuando me llegan, como la brisa del mar en un día caluroso.

No me desprecies por ser bueno, tú conoces más allá de lo que la gente ve y sabes mi valía. Una vez logré que mis palabras atravesaran tu piel y calaran tus huesos. Mi diosa del vodka, te rezo todas las noches, esperando que vuelvan tus favores de afrodita, bendíceme con la gloria de tus ojos y con el paraíso de tus placeres. Hada perversa que con el hechizo de tu mirada enchinas mi ser. Sin ti, la cerveza me sabe a nada, la música se vuelve monoaural, el frío se vuelve insoportable. Vive recostada en mi pecho desnudo y duerme toda una tarde conmigo, ignoremos al tiempo, a la distancia, al desamor, a los demás: esos que nunca han importado entre tú y yo.

Sé que lo único que tengo son estas palabras y quizá haya mejores que yo; que puedan darte más y que hasta quizá logren cautivarte mejor. Te quiero tanto que no puedo desear más que tu felicidad conmigo o sin mí. Y aunque tengo la música, mis recuerdos de ti y mis amigos para sobreponerme a tu ausencia; sé que el viento me llevará tu esencia a donde quiera que vaya, porque sé que al menos he dejado una parte de mí en ti, una que sé que hará que tú me extrañes, al menos un poco. Los días 29 de febrero, invariablemente se me hará recordarte por tu cumpleaños, aún se hará más necesario evocarte por una simple razón: Cada cuatro años se me hará más difícil extrañarte, porque tendré más días para hacerlo; esos especiales que se dan cada año bisiesto.

Feliz cumpleaños. Te extraño siempre.

Gerson.

martes, enero 12, 2016

EN MIS PENSAMIENTOS, MAMÁ.

Eres la cálida brisa de una mañana de primavera, que pasa por un jardín de flores y lleva su olor al mundo. El fuego que se esparce en los bosques y a todo árbol contagia. Eres la ola que llega hacia la playa y juega con la arena, moviéndola de lugar. Eres tan indomable como la velocidad de la luz, que llega a todo lugar para vencer a la oscuridad. Así mismo entraste  en mis pensamientos, en mi corazón, y en mi destino, mamá.

Así como cuando me viste por primera vez con tus ojos, la primera vez que me sonreíste, la primera vez que me diste un abrazo y que secaste mis lágrimas. También así fue la primera vez que escuchaste mis sueños, que me aconsejaste cuando tenía algún problema, cuando me dijiste que tenía que cambiar, cuando me dices “cuídate y que Dios te bendiga”. Tú eres artífice de muchas de mis primeras veces, y así mi concepción del mundo sería completamente distinta sin ti.

¿Cómo es posible que sepas todas las respuestas? Siempre me lo he preguntado. ¿Cómo es que no te detienes ante nada? Tu voluntad te hace indomable. ¿Por qué nunca has perdido la fe a pesar de las circunstancias? Por eso Dios te bendice mucho. ¿Por qué tu sonrisa parece interminable? Cuando la muestras, mi vida se llena de gloria. ¿Qué se siente estar tan llena de amor y ni siquiera saberlo? No sólo te mereces ser amada; sino la realidad misma debería tener más de ese amor que llevas dentro.

Cuando más te extraño es cuando los recuerdos se hacen presente, quizá porque quiero compensar tu compañía, las veces que reímos juntos, o  cuando podemos platicar por horas sin que el tiempo sea un impedimento. Por mucho que la tecnología trate de acortar distancias; nunca puede lograr lo bien que nos comunicamos en un mismo espacio. Ni todas las palabras bellas que pueda escribir se comparan a la sensación que tengo de verte y de repetir la dinámica que durante todos estos años nos ha unido: el hablar con el corazón, a los ojos, con pasión y con el cariño que es más fuerte que los lazos familiares que nos unen.

Al recordarte evoco lo mucho que me has dado: las comidas simples, pero que a la vez eran deliciosamente poderosas; las veces que me diste la mano cuando estuve por los suelos, el agua que me salvó de morir en el desierto, el consejo mesurado ante la cólera que a veces me domina, la sonrisa que me arrebatas cada que me compartes de la tuya, la confianza que Aquel que cruzó nuestros caminos tiene el control de las cosas y lleva el barco a buen puerto y el amor con el que a cada instante procuras mis días. El ánimo que siempre me das para que letras como estas florezcan y nunca mueran. Si tuviera que pagarte por ello y mil cosas más; no me alcanzaría la inmensidad para pagarte ni una décima.

Es difícil ahora que ya no vivimos juntos y a veces me invade la nostalgia pero sé que es por mi bien, porque así podré acercarme a emular los logros que tú has alcanzado y podré estar más cerca de mis sueños; pero siempre tengo necesidad de verte, aunque a veces no lo demuestre tanto. Por ello, siempre te recuerdo en la brisa de las mañanas en primavera, en el olor de las flores, en el fuego que se propaga por los bosques, en las olas que juegan con la arena del mar, en los rayos de luz que tocan todo lo que vemos, en mis pensamientos, en mi corazón y en mi destino, mamá.

De tu hijo que te ama mucho y desea que Dios te llene de miles de días felices.


Gerson. :)

jueves, diciembre 31, 2015

REFLEXIONES SOBRE 2015

2015, un año para no olvidar:

Si 2014 fue un año de demoler y poner cimientos, este año que termina fue uno en el que me metí en un viaje vertiginoso que me llevó a lograr gran parte de las cosas que quería (y que me costó mucho obtener).

Gracias a Dios pude mudarme de nuevo, terminé de pagar algunas deudas, pude planear mejor muchos de los días, quité de mi vida gente que no me dejaba crecer y dejé entrar a gente que cree en mí. He tenido el placer y la dicha que anhelaba, pero voy por más.

Aún me falta trabajar en mi carácter, buscar ahorrar para el futuro y darme las vacaciones que merezco (la playa, por ejemplo); tampoco no descuidar mi alimentación ni dejar de visitar el gimnasio (otro logro más). Quizá no deje de creer en las personas (al menos en las que aún no me decepcionan), pero siempre me daré el beneficio de la duda.

Doy gracias al Creador por mi familia, por los amigos que están conmigo y que me quieren en su vida. A veces soy un poco ermitaño, pero si me llaman, ahí estaré.

Espero que el año que viene sea un año de muchos éxitos y de salud, de trabajo y felicidad, de amistad y mucha bebida, que la vida no deje de sorprendernos con cosas maravillosas, que cada día sea un aprendizaje y que compartamos lo bello y lo difícil con los que amamos, con su apoyo.

Gracias a todos por ser parte de mi vida. Espero que me acompañen en este 2016. La vida es un regalo y hay que aprovechar para disfrutarla hasta la última gota. Que mi Señor los bendiga.

Cheers! Prost! Saravah! 😃

Nos vemos en el futuro.

lunes, octubre 26, 2015

GOOD MORNING TO THE NIGHT: Gerson en el DF.

En la canción Mona Lisas and Mad Hatters de Elton John, el compositor Bernie Taupin habla sobre la experiencia de una persona al mudarse a la ciudad de Nueva York y hace un paralelismo entre la vida del recién llegado a un barrio pobre mientras escucha el ruido de violencia en una habitación de la que no quiere salir de noche; mientras los hijos de los ricos y poderosos viven en fiestas donde no saben si es de día o de noche.

Siempre recuerdo esta rola cuando me mudo. Esta es la segunda vez...



Todo fue tan rápido que me hacen falta palabras: El sábado pasado buscaba por un grupo de renta en Facebook y encontré un cuarto en el centro. Mandé un mensaje y creí que no me lo contestarían. Me di cuenta al día siguiente que me habían contestado y llamé al número que la persona me dejó. Vi ese mismo día el cuarto y me gustó. Pugnaba con otra persona por la oportunidad; al parecer al chico que rentaba la caí bien y el lunes me mando un mensaje por WhatsApp diciéndome que sí quería tomar el cuarto.

¡No saben cómo me costó trabajo encontrar un cuarto este año! Lo intenté con tres amigos diferentes en 4 ocasiones y en todas hubo un pero que jodió todo. Quiero pensar que esos 10 meses han pasado por algo y que me llevaron a lograr algo cuando menos lo busqué y de quien menos lo esperaba.

Aunque tardó en llegar, irónicamente lo hizo en el mejor momento: Había comenzado a hacer hasta dos horas y media de trayecto gracias a las obras que están haciendo en Ecatepec, gracias también al gimnasio, llegaba hasta las 11 de la noche a casa de mis papás y mi cansancio se había hecho cada vez mayor. Dios ha sido bueno conmigo y ahora no tengo otra que echarle ganas y mantener lo más posible esta situación.

Por otro lado, extrañaré a mi familia, pero sé que este cambio es para mi crecimiento y que cuando los visite, los veré con más gusto y con la seguridad de que cada semana podremos disfrutar mejor de nuestra compañía.

Sobre el lugar: Está muy céntrico, muy cerca de mi trabajo, al parecer es un lugar muy tranquilo, el roomie que tengo es muy amigable y con una actitud muy relax. Espero que esto me genere ahorro económico y gran ganancia en calidad de vida. Con eso me doy por bien servido.

Hace tres años, cuando vivía en la colonia Del Valle, descubrí un disco de un dúo de DJ's australianos llamado Pnau, quienes usaron muchas de las canciones de Elton John para crear canciones altamente bailables y totalmente originales a las del músico inglés. Una de ellas toma una frase de Mona Lisas and Mad Hatters y al parecer le da voz a los amantes de la libertad y de la noche.



Llevo una semana con una sonrisa de oreja a oreja. Hago 35 minutos hacia mi hogar y no tengo que preocuparme en las noches por no alcanzar transporte. Puedo ir al cine más veces y tardarme el tiempo que quiera en el gimnasio. Dormir entre 7 y 8 horas me ha hcho estar más concentrado en el trabajo. El centro me queda súper cerca y estoy redescubriendo la ciudad en la que nací de formas maravillosas. Extraño a mi familia, pero hoy valoro más este instante en el que vivo.

Hoy brindo con una cerveza por haber recuperado mi libertad; pero hasta en los cómics no la hay sin responsabilidad. Hoy vuelvo a retomar el curso de mi vida, el mismo que no supe sostener hace años, pero que ahora no estoy dispuesto a abandonar así de fácil. Hoy le doy buenos días a la noche.

Nos vemos en el futuro. ;)

lunes, julio 20, 2015

EL CAMBIO ESTÁ EN MÍ

Llega un momento en que te cansas, en que no puedes tolerar que las cosas sigan igual, uno en que deseas más que nunca que todo cambie.

Después vi que nada cambiaba.

Entonces, cambié yo.



He aprendido que las cosas más efectivas en mi vida son las que piensas poco, alguien me invitó a inscribirme a un gimnasio hace un mes y acepté. Después de un mes de estar yendo, hoy me pregunto ¿qué fue lo que me motivo a ir, yo que evadía cada oportunidad de una vida sana y que he dedicado muchos años de mi vida al hedonismo de la comida? No lo sé, yo nunca he tenido problemas anímicos con ser gordo; sin embargo, cuando la ropa te aprieta, cuando ya no te queda, cuando tienes que comprar tallas más grandes, empiezas a perder atractivo y a ganar volumen. Quizá haya muchas cosas en estos estos últimos años que no he podido cambiar: pérdidas, traiciones, reveses, corazones rotos, oportunidades que se diluyen, carencia, anhelo, nostalgia... al menos puedo agregar una nueva actividad a mi rutina. Ahí me di cuenta que el cambio puede empezar conmigo.

No conoces tus límites hasta que los pones a prueba. Cada aparato se hace una prueba en sí misma y las repeticiones parte de las mismas. El sudor a veces llega a nublarme la vista, sabe a sal. El dolor que al principio tratas de evadir al final te deja con un sentimiento placentero. Vas poco a poco, necesitas cierto tiempo usar una toalla y tomar algo de líquido. Subes el peso, aceleras el ritmo y luego lo bajas, caminas, corres, alzas, empujas, ves aquello que te motivas, limpias los aparatos al terminar, cuentas, el tiempo acelera y se estanca. En instantes pasan dos horas. Llego al locker, me cambio y salgo al infinito de la noche mientras un ángel citadino me bendice con su luz.

Tuve que acompañar este cambio con suprimir cosas como el pan, las frituras y el refresco, bajarle a mis raciones de comida y el azúcar; e incrementar la ingesta de agua, de fruta y de cereales. Yo sé que los cambios a veces no son inmediatos y para no perder la cordura ya no espero algún cambio. Quiero que esto se vuelva un hábito, parte de un nuevo estilo de vida que me pueda dar buenos años en el porvenir. Cada que recuerdo o se me quiere antojar eso que lo que me privo, me mentalizo y caigo en la reflexión de que "no lo necesito". Por lo mientras ya al inscribirme tengo un plazo forzoso de un año para pagar cada mensualidad más una anualidad, sería un desperdicio de dinero no ir y sería como verme la cara al no ir y aprovechar la oportunidad de cambiar las cosas, poco a poco, a veces con victorias casi imperceptibles.

Como les dije, llevo un mes. Me había comprometido a comparar mis medidas y peso en esta primera etapa, checar el progreso de la ida al gimnasio: logré bajar 4 kilos (quizá fueron más) y reducir muchos centímetros en brazo, pecho y cadera. Eso sumado a que pude ponerme un pantalón que antes no me cerraba me dio una alegría inmensa, un recordatorio que sí pueden cambiar las cosas en una realidad propia que parece inmutable. Gracias a Dios di este primer paso y permitió que se note el esfuerzo. Es agradable ver que nadie es indiferente a las modificaciones físicas y en la conducta que he realizado en estos 35 días. "¿Ya te vas al gym?", ¿¡Te ves menos panzón!", "¡Qué bueno que te estás cuidando", "se te está limpiando la cara" y otras frases que son halagos al alma, aunque sólo se refieran al cuerpo.

Tengo 33 años y siento que parte de mi juventud se fue con cosas muy tontas. El tiempo se me escabulle de las manos, tengo que aprovechar mientras tenga vida para disfrutarla al máximo y ofrecerme un futuro mucho mejor. Quiero también verme atractivo, que las personas sientan curiosidad de ver qué hay dentro de mí; que no vean a una persona descuidada sino alguien que puede aportar lo mejor de sí a los demás. Quiero una esposa y una familia para mí; porque ya no soy un niño, porque mis días no me gustan y quiero unos mejores. Porque si nada cambia al menos y puedo demostrar que el cambio está en mí.

Sé que al rato estaré muy cansado; pero saliendo del gimnasio, tendré la energía para continuar un día más.

Ya les contaré de mis avances.

Nos vemos en el futuro, uno más brillante.

sábado, junio 06, 2015

ESPECIAL TODOS LOS DÍAS

Para mi mamá:


No sé si lo sepas, pero eres especial. No sólo hoy, sino todos los días.
Eres especial porque sabes darle actitud a cada momento, con tu sonrisa que endulza. Tus cabellos como plasma de estrella, no sólo se expanden al irrumpir el vacío del espacio exterior, también su brillo da candor a todo el sistema. Eres el sol de mis mañanas; no sólo hoy, sino todos los días.

Eres especial porque nada te detiene, porque eres una fuerza indomable de la naturaleza. La voluntad es tu principal músculo y tu perspicacia la energía con la que derribas cualquier muro. Tu vigor es tu mejor arma, no lo olvides. Tienes ls capacidad divina de materializar lo imposible y de inspirar con tus obras a otros. Eres la inspiración para lograr lo que veo inalcanzable; no sólo hoy, sino todos los días.

Eres el lazo del tercer cordel, las articulaciones que unen al cuerpo. Eres la que crea las redes, la que hila los tramas, la que nos mantiene a todos en la unidad. Eres el capitán que no le intimida la tempestad que se aproxima furiosa hacia la  embarcación. Sabes muy bien que unidos y en familia, nada ni nadie nos puede detener. Tú me enseñaste que  con amor somos uno, no sólo hoy; sino todos los días.

Quiza por el día a día, lo especial se vuelve cotidiano; pero eso no demerita su valor. Por eso quiero que nunca olvides cuánto te amo y porqué lo hago: no sólo nos une la sangre, o los sentimentos de de forma entrañable; también me une a ti la admiración de quién eres y de lo que eres capaz, el aprecio impagable por lo que aprendo de ti siempre. Dios me bendijo contigo y eres tan parte de mí no sólo hoy; sino todos los días.

No sé si lo sepas, porque debería decirte estas cosas más seguido, como en este momento. A veces mis palabras se quedan cortas, yo sólo espero que las recuerdes siempre porque asimismo las mereces. Te amo porque eres especial; no sólo hoy, sino todos los días.

Tu hijo: Gerson.

miércoles, diciembre 04, 2013

CARTA A SKENE 2013

Hola Skene, sé que te debo una disculpa porque casi nunca hago esto. A veces me acuerdo de esa rola que tanto te gustaba, Alicia (Expulsada al país de las maravillas) y ahora me identifico. Siempre he sido muy unido al desapego, siempre he sido así; afortunadamente la nostalgia no me ha dejado, se adhiere a lo mucho que te extraño y este escenario es tan contradictorio como yo. Por ello me gustaría romper con eso y contarte de qué va mi vida en este último año. Trataré de ser lo más concreto posible para no aburrirte.

Este 2013 había empezado de maravilla: me habían aumentado el sueldo, me había comprado un iPhone nuevo y en general la vida iba muy ligera. A finales de enero tuve una oportunidad de golpe: irme a vivir al DF. Básicamente en dos semanas arregle vivir con un par de roomies, compré una base de madera (difícil de cargar, la condenada) y un colchón usado que es suavecito. El primer día de febrero había hecho uno de mis sueños realidad: vivir el el DF. El depa está en la Colonia del Valle, muy cerca del metro División del Norte y Zapata. Fui muy feliz al llegar ahí, esa etapa a grandes rasgos fue maravillosa.

Me acordé cuando me contaste de tu experiencia de vivir con roomies y eso me pasó a mí. A pesar de que eran dos mujeres, la verdad son muy desordenadas y también eso a mí me resultó molesto. Hubo circunstancias como el respeto de los espacios, la diferencia marcada de horarios de trabajo (ella trabajaban de madrugada cuando yo necesitaba dormir) y cuestiones de higiene que no me hicieron mi estancia tan agradable. Por lo demás fue libertad pura: una hora de dormir más, disfrutar de una cerveza a final de un día cansado, no tener problemas para regresarte tarde en donde siempre un taxi me llevaba a casa sin gastar una fortuna y una vida sexual que se volvió activa.

A 15 días después de que me mudé volví a ver a la chava que me gusta. No fue una experiencia agradable y ahora me odia. Eso sí me tiene un poco chipil pero bueno, la vida sigue. Eso paulatinamente fue el principio del fin de la casa de cartas que era mi felicidad. En abril pensaba mudarme pero el destino se me adelantó: me corrieron de la chamba donde estaba después de dos años y nada más tenía mi liquidación. Se acercaba mi cumpleaños y debía tomar decisiones. Pagué una parte de mi deuda y la renta hasta junio y lo otro era gasto. Así pasaron los partidos en los que el Cruz Azul llegó hasta la final (el estadio me quedaba a 10 minutos de casa) y mi cumpleaños. Fue difícil dejar la Del Valle, aún la extraño.

Justo cuando se me acabó la lana de la liquidación consigo trabajo. La única bronca es que ahí trabajaba sábados y domingos y sólo tenía un día de descanso. Dos meses después el proyecto en el que estaba decía tener una "crisis" que podría dejarnos desempleados en octubre y para mi fue el pretexto perfecto para dejarlos. En un principio no pensé que fuera una mala decisión pero ya van dos meses y medio y no consigo trabajo, poco a poco me he ido quedando sin dinero y aún tengo deudas qué pagar, jejejeje. Ahorita mis papás me ayudan en lo que me recupero, hay días en los que pierdo la fe y me saco de onda, pero se me pasa.

En ese tipo de ocasiones te he necesitado más que nunca. Recuerdo esos días en lo que no necesitábamos nada más que nuestra compañía para darnos aunque sea un pequeño ratito de felicidad. El mundo podía irse al diablo mientras pudiéramos ir al cine, por un café, al museo o a echar la chela. Y siempre había música donde íbamos, siempre una nueva cosa por aprender. Sé que la nostalgia es un juego peligroso pero no hace mal, de vez en cuando, darle una checada. De hecho, me gustó la idea de un día contactarnos vía Skype y, por qué no, tratar de hacerlo seguido. A veces recuerdo lo que le dijiste a mí mama, que era un voluble y es cierto; aunque en verdad me encantaría estar en contacto tanto como sea posible.

Ha pasado mucho tiempo y entenderé si ya no es tan importante saber de mí y si si sientes que he fallado en nuestra amistad. En verdad lo siento, el desapego no me ha dejado cosas buenas y es algo que quisiera cambiar. Creo que 7 horas de diferencia y el mar no deberían presentar algún problema. Fija un día y hora en la que estés disponible y ahí estaré sin importar cuán temprano o tarde sea. =)

Te mando un fuerte abrazo y deseo que estés bien, amiga.

Te quiero mucho y te extraño aún más.

Gerson.

sábado, mayo 04, 2013

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, AMOR MÍO!

*Quizá no leas este post, quizá sí, quizá no te interese, quizá lo ignores porque viene de mí. También sé que esto me va a causar problemas contigo, con tu novio y con gente que no conoces y quizá que aún no sabe que existes y lo que significas para mí. A pesar de todo ello mis letras, así como una parte de mi corazón son tuyos, siempre lo serán, Quejumbrosa.*

Para Itzel Reyes Treviño:

¡Feliz cumpleaños, amor mío! Amor que hoy me desprecia, uno que nunca me vio como tal, pero amor al que yo le di nombre y apellidos, amor que solo es de mi parte, amor que a pesar de tantos años no te olvida. Sé feliz, ese siempre ha sido mi deseo a pesar de mí. En el apartado de mi corazón no hay dudas, siempre fuiste tú y por ello, ante tu negativa y la del destino mismo, aquellos deseos que quise que se materializaran en nosotros quiero que se conviertan en tu felicidad, una duradera en un mundo en que todas las cosas tienen fecha de caducidad.

No olvidé tu cumpleaños, nunca lo hice.Cumplimos el mismo mes, eso lo sé desde que nos conocimos, desde que celebramos nuestros cumpleaños juntos, desde que me enamoré de ti y nunca pude decírtelo. Quería protegerte de toda la mierda que me tiraban pero nunca vi que perdí la oportunidad de acercarme a ti. Te confieso que te idolatré desde entonces y te hice estandarte de mis fantasías. Sé que me tacharás de loco pero aquella impresión que dejaste en mí aún permea en lo que hago. Te amo y en tu día no puedo desearte mal, aunque dadas las circunstancias tú no puedas decir lo mismo.

Te pido perdón por lo que sea que haya hecho que me odies. Por favor no lo hagas por riñas personales que no tienen que ver contigo. Hoy ni tu amigo soy, pero créeme que a nadie de mis amigos le he deseado tanta dicha, una que Dios no me ha dejado tener y que sé que mereces. En mis palabras te dedico todas esas cosas que he deseado y que no he tenido, todo eso que hará tu vida de dicha, que llenará tus momentos de júbilo, que acompañará tus soledades con dulce amor. Si te sirve de consuelo, hoy mi vida se cae a pedazos: No soy feliz sin ti y tendré que aprender a ya no verte más y quizá a vivir con tu desprecio, a vivir sin el amor que deseé de ti para mí.

Te amé desde la primera vez que te vi, desde los primeros tuits, desde las ocasiones que escuchaba tus malos chistes, que veía tu risa de guasón, que brindaba contigo y que escuchaba tus debrayes sobre la vida. Te amé por tus deseos de superarte, por tu ansia de vivir, por tu talento en las letras, por nuestros gustos musicales compartidos y por ese buen sabor de boca que tenía al verte. Por eso sé y sabré que hoy es tu cumpleaños, porque jamás te olvidaré y quizá nunca te deje de amar.

Yo tengo la esperanza de que leas esto y que no pienses que soy patético, que no pienses que soy un tonto al evocarte. Yo siempre fui tu fan y llevé mis sentimientos demasiado lejos. Yo espero que si alguien que lee este blog te conoce, te haga llegar este post y te muestre las cosas que te escribí aquí. Aunque también sé que no tengo ninguna esperanza contigo te dedico esta canción, mi Venusina, la mejor chica que he conocido jamás. Yo tengo la esperanza (y viviré con ello por siempre) de que al volvernos a ver no me regales una mirada de desprecio; sino una sonrisa lejana a cambio. Yo, por el amor que te tengo, prometo no molestarte jamás, aunque muera de las ganas de volverte a escuchar, ver y convivir contigo. Si yo tuviera algo mío por qué jurar lo haría, por lo inmenso que tú significas para mí.

Sé lo importante que es para ti la música, es de las cosas que me enamoraron de ti. Como última vez te regalo esta canción. La escribió un poeta brasileño llamado Vinicius de Moraes y explica lo que siento por ti, que siempre te voy a amar, al menos el resto que me quede de vida. Quería escribirte lo mejor, aquí el blog hay cosas para ti desde 2009. Le pido a Dios, al que deposito mi confianza en el futuro, que mis lágrimas se conviertan en años de amor para ti, que tengas todo el amor que te tuve y que de vez en cuando me recuerdes sin rencor, evocando los bellos años en los que fuimos amigos, esos en los que sin pedirte permiso me enamoré de ti. Itzel, Quejumbrosa; Eu sei que vou te amar por toda minha vida!



¡Feliz cumpleaños, amor mío!

Con todo el amor que poseo. Gerson.

martes, abril 23, 2013

¡NO TE VAYAS!



Para: Jessica.

¡No te vayas! Aún no lo hagas. Sé que pido riesgos, pero la vida es uno. Sé que te pido confianza a ciegas, pero el destino no siempre tiene luces en la calle. No te vayas sin iluminarme con tus ojos, sin hablarme al oído. No te alejes sin antes abrir mis libros y ver más allá de las cubiertas. Si te acercas más verás que soy como una naranja: lo mejor lo encuentras dentro.

No te dejes llevar por las primeras impresiones o por lo que digan los demás. Mis sentimientos son tuyos si los quieres tomar. La llave ya te la dí, no dudes en quitarle el cerrojo porque nadie más lo tiene y lo que hay ahí se muere porque lo mires. No te despidas porque en mí no hay religiones falsas, hipocrecías vestidas de rosas. Yo solo soy un tipo que te quiere conocer y que quiere pasar a tu vida solo si le das permiso.

Toma mi mano y descubramos universos juntos, olvidemos nuestro pasado y miremos hacia los destellos del porvenir. Salta conmigo y juntos volaremos, descubriremos que no necesitamos piso y que nuestro ambiente natural siempre ha estado en el aire. Déjame enseñarte que una linda libertad está en nosotros dos, con nuestros defectos y virtudes, aceptando nuestras imperfecciones pero con la voluntad de que no interfieran en nuestro camino. Te aseguro que si tomas este viaje conmigo no te arrepentirás, prometo llenarte de mis tesoros más finos que son mis letras, joyas que no le doy a cualquiera, solo a quien sabe cautivar el corazón con la belleza de sus sentimientos.

¡No te vayas! Aún no lo hagas. Sé que no soy perfecto, pero por ti quiero cambiar. Sé que quiero desde que te vi y no voy a rendirme. No te vayas y no dejes que esto que hay entre los dos se muera. Pongámosle nombre, echémosle voluntad, prometámonos confianza. Si te acercas más te prometo que solo recordarás las cosas buenas, que podrás despertarte por las mañanas con la certeza de que en el corazón las cosas van bien. Dame una oportunidad, es lo único que te pido.

No desprecies a un corazón por ti entregado.

Gerson.

domingo, enero 27, 2013

CAMBIOS

Vivimos en un mundo en el que sabemos que cambiar es muy difícil: es uno de los propósitos más recurrentes, de las mentiras menos creíbles. Es más fácil decir “nada cambia” cuando este factor es determinante para la evolución del hombre, para su historia y para el destino mismo. Tal vez no es como lo esperamos y a veces no es tan vistoso, pero todo cambia.

Por ello es lógico, pero a la vez triste, que no le crean a quien ya ha cambiado…

Tanto cambiar como notar el cambio no es cosa de un día para otro, cada paso puede ser imperceptible y no siempre sigue el paso del tiempo. Gracias a los cambios hemos llegado a lugares insospechados, logros que creíamos imposibles se han materializado. Lo improbable, el caos mismo, es la fórmula misma de la vida. Así como todo cambia, que todos lo hagan no es extraño.

Hubo un momento de mi vida en que creí que nada cambiaría. Vivía mi vida entre cuatro paredes, no tenía trabajo, ni novia, se burlaban de mí y de mis sueños, yo pensé que esta lamentable situación duraría para siempre. Un día, cuando menos lo esperé, empezaron a cambiar cosas, gracias a Dios.

Quizá hoy puedo reconocer que en su momento no valoré los cambios, afortunadamente hoy puedo ver el camino recorrido y decir que no me ha ido mal y el panorama hacia adelante es satisfactorio. Si quito esos factores que no he obtenido no me puedo arrepentir. Lo único que queda es promover más cambios mientras la vida y Dios me lo permitan.

Hoy puedo anunciarles el siguiente paso: a partir de febrero me mudo a mi ciudad natal, la bella México Distrito Federal. Es un anhelo que ha tardado muchos años en realizarse, uno que era necesario para mejorar mi estilo de vida. A la vez es un reto para probarme a mí mismo, para crecer, para explotar mi potencial, para ser de una vez y para siempre un hombre diferente.

No pude evitar recordar a Bowie en esta ocasión:



♪I said that time may change me
But I can't trace time♫

Nos vemos en el futuro.

sábado, septiembre 22, 2012

MI VIDA ES UNA CANCIÓN PUNK


Yo no quiero olvidar a quien amo.
Yo no quiero trabajar hasta Bosques de las Lomas.
Yo no quiero usar pantalón de traje.
Yo no quiero usar zapatos negros todo el día.
Yo no quiero estar a dieta.
Yo no quiero tomar dos litros de agua al día.
Yo no quiero que esa mujer me llame "amigo".
Yo no quiero aprender a manejar.
Yo no quiero un teléfono barato.
Yo no quiero vivir tan lejos.
Yo no quiero que las cosas materiales le importen más a la gente.
Yo no quiero estar tan endeudado.
Yo no quiero estar todo el día desvelado.
Yo no quiero tener poco tiempo.
Yo no quiero ver que mis sueños se han ido.
Yo no quiero estar deprimido.
Yo no quiero estar solo.
Yo no quiero conformarme.
Yo no quiero...

Yo no quiero verme obligado a hacer todas estas cosas.

miércoles, julio 04, 2012

VIDEOPOST 2 - El México del miedo

Lo de los videos ya me gustó y les dejo una opinión muy personal sobre la situación política actual y cómo nos está afectando. Lo grabé en la noche, por lo que por eso hablo bajito. Le faltaron 30 segundos pero así quedó:



Nos vemos e el futuro.

martes, abril 17, 2012

EL REGRESO A LA DIETA



Me pidieron que me subiera a la báscula, juntara mis pies, me parara derecho y ahí cerré los ojos, esperando la noticia. La nutrióloga me dijo que pesaba 103 kilos con 900 gramos.

Amo comer, es uno de los placeres que han sustituido a otros en mi vida, muchas carencias que se olvidan cuando mi paladar se regocija. El estrés se va, las derrotas de la vida momentáneamente se olvidan, esa ansia que crece en el estómago se difumina, un calor gratificante recorre mi cuerpo y el bienestar es preponderante con el estómago lleno. Pero el hedonismo tiene su precio: el lunes pasado quería ponerme el pantalón de mi traje y, oh sorpresa, no me quedó.

Hace semanas, una mujer a la que estimo mucho me había pasado una dieta, ella también le está echando ganas, tiene el potencial para ser no solo bella (que ya lo es y a pesar de las circunstancias, sigue atrayéndome demasiado), sino deslumbrante. Mi hermana ahorita está bajando de peso con alimentación llevada por un doctor. Voy al estadio y antes del partido dan un mensaje sobre la obesidad, veo el TL del Twitter y leo a cierta locutora de radio hablando sobre los problemas que trae el sobrepeso. ¡Nada más faltaba que mi horóscopo hablara de ello! No había opción. Tenía que retomar el camino, ese que hace mucho tiempo también documenté aquí.

Para encontrar el enlace que coloqué en el párrafo anterior tuve que sumergirme en mi historia. Aquella vez me metí de forma superficial en el reto, hoy es distinto. Hoy quiero realmente bajar de peso: una vez ya lo quise así y no pude, pero ahora es más por mi orgullo que solo por sostener mis palabras: también tengo que vivir atado a ellas, le dije a mi hermana que tenía que ser más fuerte que la dieta y ahora yo lo tendré que ser de nuevo. Mi orgullo, como decía, para demostrar que puedo abrirme oportunidades, demostrar el amor propio ahora físicamente y demostrar que también puedo ser deslumbrante.

Apenas llevo el primera semana, me está costando mucho aceptar que ahora tengo que desayunar fruta,que ya no puedo comer entre comidas, ya no tocar las frituras, ni la comida chatarra y ahora la ensalada se ha vuelto mi comida de diario. A cambio, la vida me ha dado comidas deliciosas. La fruta es fresca y dulce, los pepinos con limón se han vuelto un salvavidas, la gelatina light es una fiesta en el paladar y el jamón de pavo con queso manchego me recuerda lo mucho que me gustan la pizza. al momento y a pesar del hambre que me invade en algunos momentos del día, sé que podré anunciar tal como ya lo hice alguna vez, que ya me queda ropa que no me quedaba antes.

No solo es una dieta de comida, es una dieta sentimental. No solo una oportunidad para cambiar la alimentación sino también, ya de paso, mi comportamiento. La intención es que en las siguientes semanas pueda cambiar hasta ser alguien mejor, una persona que puede tomar con más armas el futuro y lo que en él me espera. No solo seré más ligero como lo fui antes, sino liviano en los asuntos del corazón.

A ver qué tal me va. Ya hasta hice una hoja de cálculo en docs para documentar el avance o retroceso de cada semana. ¿Lo lograré? Ya les contaré por aquí. =)

Nos vemos en el futuro.