[De fondo: Los Fabulosos Cadillacs - Padre Nuestro]
Han pasado muchas cosas en mi vida y no sé cómo empezar.
Se me ocurrió renunciar a principios de mes. Trabajaba sin contrato y por ello mi finiquito fue mi quincena. Lo bueno fue que encontré chamba a la siguiente semana con mejores condiciones que la anterior; lo malo es que entré el día 18, por lo que he tenido un mes de austeridad donde he gastado mi dinero a cuentagotas. Se han limitado mis salidas, aunque he contado con la fortuna de divertirme sin dinero en algunas salidas.
Hace días cumplí con mi novia 5 meses. No nos ha sido fácil llegar hasta esta distancia porque hemos tenido nuestras discusiones porque siempre chocamos en nuestra forma de ser; a pesar de todo ahí vamos. Lo sabíamos desde el principio, pero decidimos hacer todo para que funcionara. Nos hemos enamorado pero aún hay cosas que debemos superar para tener una mejor estabilidad. Con esto de la falta de lana la he visto mucho menos, las distancias no ayudan. Extrañarla se me hace pan de todos los días.
El nuevo trabajo es algo extraño: es en parte marketing, en parte rp, en parte publicidad y logística. Soy como el que va a aprender a nadar y apenas y mete el pie en la alberca. Como el director general vio mi CV, también me andan metiendo a ayudarles a los de diseño web en ondas de redes sociales. También tengo que viajar para conocer las Plazas de la empresa, la semana pasada fui a las del centro, el próximo jueves vuelvo a ir y el viernes remato yendo a Toluca, creo que la vida comienza a complicarse.
Eso sí, estoy contento porque el que viene debe ser MI mes. Es el mes de mi cumpleaños 29, donde pase lo que pase, tiene que ser una celebración en grande. Mucha cerveza, botana, gozadera, amigos, nostalgia, pasión, reflexión y desenfreno. Eso es lo que espero. Vamos a ver si todo sale bien, habrá fiesta y todos están invitados. La fecha tentativa para la pachanga es en un bar del centro en la tarde/noche del 28 y hasta el día siguiente!
Como siempre, se me dificulta terminar un post, el último párrafo siempre termina siendo el difícil; ayer estuve en una gran peda con mis ex compañeros de trabajo. Me quedo con una imagen mía en el sillón mediano donde me dormí, recordando que les había prometido llegar hasta el final de una peda sin irme antes. Entonces, evoqué una canción (que además es de las favoritas tanto mía como de mi novia) y no pude evitar cantarla mientras me despertaba: quiero ver amanecer, pero del otro lado ver amanecer…
Nos vemos en el futuro.
Bienvenido: ¿Quieres conocerme? Todo está aquí: mis días, lo que me gusta, mis ambiciones y sueños. En línea desde octubre de 2004.
domingo, abril 24, 2011
lunes, abril 04, 2011
CARTA AL #popcrew
Estimados:
¿Cómo poder expresar todo lo vivido en estos últimos meses? ¿Cómo sintetizar toda la risa, todo el esfuerzo, toda la camaradería, las pláticas, las anécdotas, los chistes y todo lo demás en sólo unas cuantas palabras?
Yo recuerdo una situación muy difícil donde el Panda dijo: ante esto, la única forma de sobrevivir es estando juntos. Necesitábamos un nombre para distinguirnos y el Chuck ideó uno: #popcrew.
Twitter se convirtió en nuestro chismógrafo favorito y ese rincón lleno de polvo mutante en nuestro Búnker. Las horas de comida eran la oportunidad de que nos diera el sol y algo de aire. ¿Ya les dije que amo a las mujeres de la plaza comercial? Era la pregunta que siempre hacía, como muchos otros clichés que salieron mientras convivía con mis compañeros como "pero me van a extrañar", "chistocitos".
Gracias a ustedes y como en ningún otro lugar, pude ser yo mismo. Eso tiene sus pros y contras: tanto que mis opiniones se convirtieron en #sufrocomocuandoGersonopina. Sin embargo (además de que no me lincharon en el proceso), ustedes me aceptaron, me hicieron parte de lo que entre todos construimos, hicimos frente común contra todo aquello que quiso separarnos y unidos sobrevivimos a momentos laborales difíciles, donde nos llegaba el agua hasta el cuello. Ese es nuestro mayor logro: permanecer juntos y convertirnos en amigos durante en proceso.
Si algo he aprendido en esta vida es que nada es para siempre, que todo tiene un ciclo y el mío con ustedes tuvo que terminar. Hubiera renunciado antes si no hubiera sido por ustedes, pasar el día con el #popcrew me hacia olvidar el trabajo mismo, el cansancio del trayecto (hasta cuando me dormía en la chamba), los jefes malvibrosos, las enfermedades y todas las circunstancias de las que fuimos parte. A pesar de ello, a mí me gustaría que esta no fuese una despedida definitiva y que, a pesar de que nuestros lugares de trabajo sean diferentes, siempre nos quede el #popcrew en las redes sociales para permanecer unidos.
Luis, Ceci, Carlos, Ángel, Andrés y Alan: entré a ese trabajo solo y salí con muchos amigos. Yo espero que ustedes también me consideren así. También a los nuevos: Marco, Karime, China, Mariana y Beto; espero que aguanten y vean en el #popcrew una tabla de salvación, como para mí lo fue. Yo por mi parte (y evocando todas cosas locas que hice) me quedo con los que yo considero que son los mejores recuerdos:
¡Larga vida al #popcrew! Lo que el #popcrew unió, que una lechuga no lo separe.
Nos vemos en el futuro. (PS: Las opiniones expresadas en mis #sufrocomocuandoGersonopina son meramente subjetivas, carecen de valor académico y en realidad siempre fueron una real mamada, jajajaja).
¿Cómo poder expresar todo lo vivido en estos últimos meses? ¿Cómo sintetizar toda la risa, todo el esfuerzo, toda la camaradería, las pláticas, las anécdotas, los chistes y todo lo demás en sólo unas cuantas palabras?
Yo recuerdo una situación muy difícil donde el Panda dijo: ante esto, la única forma de sobrevivir es estando juntos. Necesitábamos un nombre para distinguirnos y el Chuck ideó uno: #popcrew.
Twitter se convirtió en nuestro chismógrafo favorito y ese rincón lleno de polvo mutante en nuestro Búnker. Las horas de comida eran la oportunidad de que nos diera el sol y algo de aire. ¿Ya les dije que amo a las mujeres de la plaza comercial? Era la pregunta que siempre hacía, como muchos otros clichés que salieron mientras convivía con mis compañeros como "pero me van a extrañar", "chistocitos".
Gracias a ustedes y como en ningún otro lugar, pude ser yo mismo. Eso tiene sus pros y contras: tanto que mis opiniones se convirtieron en #sufrocomocuandoGersonopina. Sin embargo (además de que no me lincharon en el proceso), ustedes me aceptaron, me hicieron parte de lo que entre todos construimos, hicimos frente común contra todo aquello que quiso separarnos y unidos sobrevivimos a momentos laborales difíciles, donde nos llegaba el agua hasta el cuello. Ese es nuestro mayor logro: permanecer juntos y convertirnos en amigos durante en proceso.
Si algo he aprendido en esta vida es que nada es para siempre, que todo tiene un ciclo y el mío con ustedes tuvo que terminar. Hubiera renunciado antes si no hubiera sido por ustedes, pasar el día con el #popcrew me hacia olvidar el trabajo mismo, el cansancio del trayecto (hasta cuando me dormía en la chamba), los jefes malvibrosos, las enfermedades y todas las circunstancias de las que fuimos parte. A pesar de ello, a mí me gustaría que esta no fuese una despedida definitiva y que, a pesar de que nuestros lugares de trabajo sean diferentes, siempre nos quede el #popcrew en las redes sociales para permanecer unidos.
Luis, Ceci, Carlos, Ángel, Andrés y Alan: entré a ese trabajo solo y salí con muchos amigos. Yo espero que ustedes también me consideren así. También a los nuevos: Marco, Karime, China, Mariana y Beto; espero que aguanten y vean en el #popcrew una tabla de salvación, como para mí lo fue. Yo por mi parte (y evocando todas cosas locas que hice) me quedo con los que yo considero que son los mejores recuerdos:
¡Larga vida al #popcrew! Lo que el #popcrew unió, que una lechuga no lo separe.
Nos vemos en el futuro. (PS: Las opiniones expresadas en mis #sufrocomocuandoGersonopina son meramente subjetivas, carecen de valor académico y en realidad siempre fueron una real mamada, jajajaja).
domingo, marzo 27, 2011
EL PODER DE DECIR "NO"
[De Fondo: The Cranberries – Free To Decide]
En la universidad tuve una materia de un semestre llamada Ética. Mis recuerdos respecto a ella son muy vagos y poco claros; sin embargo, entre todos ellos destaca uno: en una vez que uno de mis compañeros cuestionó a la maestra sobre la realidad, que para obtener cosas tenías que verte obligado a hacer otras y le planteó una situación: si para avanzar una ejecutiva tenía que acostarse con su jefe ¿A quién tenía que hacer caso, a sus valores o al jefe? La maestra, con una sabiduría categórica nos dijo a todos: hay algo que, estando en esas circunstancias, nunca se debe olvidar: uno no está atrapado, siempre tenemos la capacidad de elegir.
Esa lección nunca la olvidé y después de ello nunca hubo algo que me obligara más que mi propia voluntad. Aún estoy en una situación en la que nadie depende de mí y que ninguna obligación me ata. Siempre he valorado mi libertad, mi tiempo y mi espacio y yo sé a quién se los cedo. Después de llevar algo de camino en la vida no me ilusionan cosas que no se obtienen por justicia, donde no hay oportunidades claras de crecimiento o con personas que no tienen calidad humana. He conocido muchas durante toda mi vida y he decidido no seguirlas; de hecho, siempre procuro apartarme de ellas.
Hace unos días rechacé una oferta de mi trabajo porque no me convenía. Muchas veces lo he hecho y esta vez no iba a ser la excepción. Por cosas como las que me pasaron muchos se emocionan, pero yo dije “no”. Como toda decisión, siempre tiene sus consecuencias, mas siempre he valorado el poder de decidir. Bueno o malo, sí es la vida: una consecutiva toma de decisiones, una carrera donde tomas distintas rutas esperando a no perderte en una, como en todo camino, hay que saber tomar la salida para no llegar a un destino que no quieres.
A veces olvidamos que la vida es transitoria, que sólo estamos de paso; también que nacemos libres. Siempre he creído que la mayor responsabilidad que tiene uno (cuando se es joven y no casado) es con uno mismo. Ahorita me acordé de una canción que puede quedar ad hoc para el momento. No es de mis favoritas de The Cranberries, pero su mensaje es potente:
Es tiempo de tomar decisiones, la siguiente la sabrán en mi próximo post, porque sí, vendré aquí más seguido.
Nos vemos en el futuro.
En la universidad tuve una materia de un semestre llamada Ética. Mis recuerdos respecto a ella son muy vagos y poco claros; sin embargo, entre todos ellos destaca uno: en una vez que uno de mis compañeros cuestionó a la maestra sobre la realidad, que para obtener cosas tenías que verte obligado a hacer otras y le planteó una situación: si para avanzar una ejecutiva tenía que acostarse con su jefe ¿A quién tenía que hacer caso, a sus valores o al jefe? La maestra, con una sabiduría categórica nos dijo a todos: hay algo que, estando en esas circunstancias, nunca se debe olvidar: uno no está atrapado, siempre tenemos la capacidad de elegir.
Esa lección nunca la olvidé y después de ello nunca hubo algo que me obligara más que mi propia voluntad. Aún estoy en una situación en la que nadie depende de mí y que ninguna obligación me ata. Siempre he valorado mi libertad, mi tiempo y mi espacio y yo sé a quién se los cedo. Después de llevar algo de camino en la vida no me ilusionan cosas que no se obtienen por justicia, donde no hay oportunidades claras de crecimiento o con personas que no tienen calidad humana. He conocido muchas durante toda mi vida y he decidido no seguirlas; de hecho, siempre procuro apartarme de ellas.
Hace unos días rechacé una oferta de mi trabajo porque no me convenía. Muchas veces lo he hecho y esta vez no iba a ser la excepción. Por cosas como las que me pasaron muchos se emocionan, pero yo dije “no”. Como toda decisión, siempre tiene sus consecuencias, mas siempre he valorado el poder de decidir. Bueno o malo, sí es la vida: una consecutiva toma de decisiones, una carrera donde tomas distintas rutas esperando a no perderte en una, como en todo camino, hay que saber tomar la salida para no llegar a un destino que no quieres.
A veces olvidamos que la vida es transitoria, que sólo estamos de paso; también que nacemos libres. Siempre he creído que la mayor responsabilidad que tiene uno (cuando se es joven y no casado) es con uno mismo. Ahorita me acordé de una canción que puede quedar ad hoc para el momento. No es de mis favoritas de The Cranberries, pero su mensaje es potente:
Es tiempo de tomar decisiones, la siguiente la sabrán en mi próximo post, porque sí, vendré aquí más seguido.
Nos vemos en el futuro.
viernes, marzo 18, 2011
¡QUÉ MARAVILLOSO MUNDO!
[De Fondo: Rod Stewart feat. Stevie Wonder - What a Wonderful World]
Fue cuando era niño, gracias a un comercial, conocí esa canción originalmente interpretada por Louis Amstrong…

¿Qué ha pasado en estos casi tres meses? Intentaré explicarme sin debrayar mucho: Sobreviví a los primeros tres meses en el trabajo y en él he hecho buenos amigos. La paga es buena, los jefes tienen poca calidad humana y hay uno que se cree el gran conocedor cuando sólo sabe cometer decisiones pendejas. Me volví muy unido con mis compañeros y creo que eso nos ha ayudado a sobrevivir ante diversas adversidades. En breve se separan la mitad de nosotros y poco a poco se agregan más compañeros. Aún así esperamos que la amistad se conserve, son excelentes personas…
… recuerdo que apenas y sabía algo de inglés: “¡Qué maravilloso mundo!”, fue lo único que entendí. Esa voz rasposa parecía salir de una voz de risa, reflejaba ternura y parecía, en mi desconocimiento, una melodía para celebrar (¡Qué universalidad de la música!).
Mi novia me ha convencido que me quiere y me ha dado a conocer su poder de transformar detalles sencillos en golpes demoledores. En un principio no supe cómo reaccionar y cometí algunos errores. Ella me dio una oportunidad más y ahí seguimos, con poco tiempo para vernos, con miel derramada en el Messenger, con salidas los fines de semana, con nuestros defectos y con la determinación de que disfrutemos el uno del otro. Yo espero también convencerla de que la quiero, porque así es y mucho.
…Durante muchos años pensé esta canción. Después escuché la versión de Joey Ramone al final de Bowling for Comubine, un epílogo interesante que Michael Moore le diera a su discurso cinematográfico contra la cultura de las armas y violencia en Estados Unidos…
El tiempo siempre ha sido lo que falta y aunque me choca esta carencia. He aprovechado bien el que me queda para dormir, volver a leer, escuchar música mientras intento maquinar un discurso para volver a escribir. Quisiera a veces que las distancias no fueran tan largas, que a los políticos no se les ocurriera hacer cantidades estúpidas de obras viales al mismo tiempo, que no hubiera tanto tráfico. Me he acostumbrado y eso ha hecho que los trayectos no se me hagan pesados. La música como siempre, ayuda.
Todo lo que desee lo tengo en este momento: trabajo, novia, dos teléfonos móviles, disfruto de la compañía de mis amigos, ya hasta tengo audífonos nuevos, juego FIFA, de a muy poquito pero bajo de peso, estoy todo el día en Twitter, escucho y descubro melodías que después me acompañan. Deseaba volver a escribir pero no hallaba cómo vaciar todo eso en la hoja en blanco, quería encontrar algo que sirviera como una fotografía del momento. Y esa imagen la encontré en una canción que me acompaña todas las mañanas en mi camino al trabajo: Rod Stewart, con esa voz rasposa le agrega nostalgia a la letra que camina sobre un piano, y aderezada con un Stevie Wonder que no necesita cantar pero que hace arreglos titánicos con la armónica; parece que no halla límites entre la evocación de recuerdos, el romanticismo, la ternura, la elegancia, el principio y fin de las cosas. Cada que la escucho, además de evocar aquella tonada de la infancia, me hace disfrutar todos los días y comenzar de una buena forma las mañanas, lo bien que la estoy pasando ahorita con lo que tengo y que lo demás no importa, tanto que hasta pienso para mí: What a wonderful world!
Nos vemos en el futuro (¡Ya extrañaba escribir eso!).
Fue cuando era niño, gracias a un comercial, conocí esa canción originalmente interpretada por Louis Amstrong…

¿Qué ha pasado en estos casi tres meses? Intentaré explicarme sin debrayar mucho: Sobreviví a los primeros tres meses en el trabajo y en él he hecho buenos amigos. La paga es buena, los jefes tienen poca calidad humana y hay uno que se cree el gran conocedor cuando sólo sabe cometer decisiones pendejas. Me volví muy unido con mis compañeros y creo que eso nos ha ayudado a sobrevivir ante diversas adversidades. En breve se separan la mitad de nosotros y poco a poco se agregan más compañeros. Aún así esperamos que la amistad se conserve, son excelentes personas…
… recuerdo que apenas y sabía algo de inglés: “¡Qué maravilloso mundo!”, fue lo único que entendí. Esa voz rasposa parecía salir de una voz de risa, reflejaba ternura y parecía, en mi desconocimiento, una melodía para celebrar (¡Qué universalidad de la música!).
Mi novia me ha convencido que me quiere y me ha dado a conocer su poder de transformar detalles sencillos en golpes demoledores. En un principio no supe cómo reaccionar y cometí algunos errores. Ella me dio una oportunidad más y ahí seguimos, con poco tiempo para vernos, con miel derramada en el Messenger, con salidas los fines de semana, con nuestros defectos y con la determinación de que disfrutemos el uno del otro. Yo espero también convencerla de que la quiero, porque así es y mucho.
…Durante muchos años pensé esta canción. Después escuché la versión de Joey Ramone al final de Bowling for Comubine, un epílogo interesante que Michael Moore le diera a su discurso cinematográfico contra la cultura de las armas y violencia en Estados Unidos…
El tiempo siempre ha sido lo que falta y aunque me choca esta carencia. He aprovechado bien el que me queda para dormir, volver a leer, escuchar música mientras intento maquinar un discurso para volver a escribir. Quisiera a veces que las distancias no fueran tan largas, que a los políticos no se les ocurriera hacer cantidades estúpidas de obras viales al mismo tiempo, que no hubiera tanto tráfico. Me he acostumbrado y eso ha hecho que los trayectos no se me hagan pesados. La música como siempre, ayuda.
Todo lo que desee lo tengo en este momento: trabajo, novia, dos teléfonos móviles, disfruto de la compañía de mis amigos, ya hasta tengo audífonos nuevos, juego FIFA, de a muy poquito pero bajo de peso, estoy todo el día en Twitter, escucho y descubro melodías que después me acompañan. Deseaba volver a escribir pero no hallaba cómo vaciar todo eso en la hoja en blanco, quería encontrar algo que sirviera como una fotografía del momento. Y esa imagen la encontré en una canción que me acompaña todas las mañanas en mi camino al trabajo: Rod Stewart, con esa voz rasposa le agrega nostalgia a la letra que camina sobre un piano, y aderezada con un Stevie Wonder que no necesita cantar pero que hace arreglos titánicos con la armónica; parece que no halla límites entre la evocación de recuerdos, el romanticismo, la ternura, la elegancia, el principio y fin de las cosas. Cada que la escucho, además de evocar aquella tonada de la infancia, me hace disfrutar todos los días y comenzar de una buena forma las mañanas, lo bien que la estoy pasando ahorita con lo que tengo y que lo demás no importa, tanto que hasta pienso para mí: What a wonderful world!
Nos vemos en el futuro (¡Ya extrañaba escribir eso!).
viernes, diciembre 24, 2010
LA NAVIDAD PASADA...
=')♪Last Christmas I gave you my heart,
But the very next day,
You gave it away.
This year, to save me from tears,
I'll give it to someone special ♫
¡Feliz Navidad!
martes, diciembre 07, 2010
LA IDA
Suena el despertador.
El nuevo tlalocphone me anuncia que debo levantarme. Son las 5 de la mañana. Mi madre se multiplica por mil y plancha una camisa que voy a usar. Yo le digo que me dé diez minutos más para despertar. Cuando lo hago aún soy como un Volkswagen Sedan que para poder avanzar necesita minutos para “calentar”. El agua fría espanta un poco mi sueño y cuando menos me di cuenta ya estoy todo cubierto de jabón. Justo al salir de las regaderas mi mamá ya tiene el desayuno, no puedo bajar de inmediato porque todavía falta rasurarme y vestirme. El primer alimento del día es una delicia que a veces no me da tiempo de disfrutar con tranquilidad. De pronto ya son las 6:15, hora de irse. Todos violentan la huída sabiendo que se me puede hacer tarde.
Camino, música y sueños.
Apenas el alumbrado público le hace frente a la oscuridad de la madrugada. La música en inglés de tres décadas me acompaña en el camino teniendo a un locutor como calzador. La radio mexicana ya apesta pero al menos en ese lapso es un poco soportable, es un compañero que habla de nuevos clásicos, ave de mil voces en las que puedes reconocer a Mick Jagger, Freddie Mercury, Billy Joel y muchos más. Rompo mis propias reglas y cierro los ojos intentando recuperar el descanso perdido. Al abrir los ojos ya estoy en diferentes etapas del camino: Avenida Central. Bosques de Aragón, Canal del Norte, Paseo de la Reforma. Al llegar a la avenida preferida de Don Porfirio, deseo que el tránsito sea fluido: el 50% de mi éxito en llegar a tiempo depende de ello. Magnolias y Buenavista siempre son una opción para cuando no se puede llegar sin problemas al metro Hidalgo. La mayoría de las veces arribo ahí, me despido de mi padre que aún tiene una diligencia más y yo sigo mi viaje.
Grandote. Rapidote. Segurote.
El espíritu de Chava Flores se impregnó para siempre en la línea 2 del metro; así como la de Rockdrigo en la 3 y Botellita de Jerez en la 1. Percibo una de las intersecciones más importantes de la ciudad de la misma manera que el cantautor hace 40 años. A veces muy lleno, a veces tranquilo. Mi camino hacia Toreo (nombre extraoficial de la estación Cuatro Caminos –icono que representa un domo que ya no existe–) es bastante tranquilo. A veces parado, a veces sentado. Las grandes masas bajan en San Cosme, Normal, Cuitláhuac y Tacuba. La Terminal siempre me recibe con música que me gusta, tanto que pongo pausa al tlalocpod y me limito a escuchar lo que la estación del metro tiene para mí, así como despidiéndose personalmente de su servidor. Es la calma antes de la tormenta.
Escape de Toreo.
Aquí está el otro 50% del éxito. Es la parte azarosa, aquí todo puede suceder: desde que no haya combis disponibles, que todos los transportes salgan al mismo tiempo y por lo mismo nadie pueda abandonar el paradero, que haya mucha gente esperando entrar a un transporte, que el tiempo de sobra se haga añicos… o que simplemente no pase nada y salgas rumbo a Interlomas (mi lugar de trabajo). Cosa aparte es el tráfico en tres zonas: México-Tacuba, Ingenieros Militares, Av. del Conscripto (en llamado en Fourquare el “@ Puto Tráfico Toreo”). Depende de el flujo vehicular por estos tres rumbos esté en armonía correcta para no hacer una hora. Nunca falta la persona obesa que ocupa dos asientos y te hace sin querer la vida de cuadritos, o el loco que canta solo y se corta las uñas en el camino o el chofer que pone a los insoportable de Facundo y compañía que gritan como desquiciados al micrófono. Si me va bien llego entre 8:30 a 8:50. Si todo sale mal tendré retardo y las tres horas de camino habrán sido en balde.
*************
En fin, ya es hora de dormir (para hacer toda esta patoaventura una vez más); pero, como en el fútbol y en cualquier viaje redondo, existe La Vuelta, así que esperen el post muy pronto (o cuando tenga tiempo/ganas como ahorita). En fin, hoy es el cumple de mi novia: Diana: Feliz cumpleaños, linda! Te quiero mucho y gracias por seguir en este viaje conmigo. Besos.
Nos vemos en el futuro.
El nuevo tlalocphone me anuncia que debo levantarme. Son las 5 de la mañana. Mi madre se multiplica por mil y plancha una camisa que voy a usar. Yo le digo que me dé diez minutos más para despertar. Cuando lo hago aún soy como un Volkswagen Sedan que para poder avanzar necesita minutos para “calentar”. El agua fría espanta un poco mi sueño y cuando menos me di cuenta ya estoy todo cubierto de jabón. Justo al salir de las regaderas mi mamá ya tiene el desayuno, no puedo bajar de inmediato porque todavía falta rasurarme y vestirme. El primer alimento del día es una delicia que a veces no me da tiempo de disfrutar con tranquilidad. De pronto ya son las 6:15, hora de irse. Todos violentan la huída sabiendo que se me puede hacer tarde.
Camino, música y sueños.
Apenas el alumbrado público le hace frente a la oscuridad de la madrugada. La música en inglés de tres décadas me acompaña en el camino teniendo a un locutor como calzador. La radio mexicana ya apesta pero al menos en ese lapso es un poco soportable, es un compañero que habla de nuevos clásicos, ave de mil voces en las que puedes reconocer a Mick Jagger, Freddie Mercury, Billy Joel y muchos más. Rompo mis propias reglas y cierro los ojos intentando recuperar el descanso perdido. Al abrir los ojos ya estoy en diferentes etapas del camino: Avenida Central. Bosques de Aragón, Canal del Norte, Paseo de la Reforma. Al llegar a la avenida preferida de Don Porfirio, deseo que el tránsito sea fluido: el 50% de mi éxito en llegar a tiempo depende de ello. Magnolias y Buenavista siempre son una opción para cuando no se puede llegar sin problemas al metro Hidalgo. La mayoría de las veces arribo ahí, me despido de mi padre que aún tiene una diligencia más y yo sigo mi viaje.
Grandote. Rapidote. Segurote.
El espíritu de Chava Flores se impregnó para siempre en la línea 2 del metro; así como la de Rockdrigo en la 3 y Botellita de Jerez en la 1. Percibo una de las intersecciones más importantes de la ciudad de la misma manera que el cantautor hace 40 años. A veces muy lleno, a veces tranquilo. Mi camino hacia Toreo (nombre extraoficial de la estación Cuatro Caminos –icono que representa un domo que ya no existe–) es bastante tranquilo. A veces parado, a veces sentado. Las grandes masas bajan en San Cosme, Normal, Cuitláhuac y Tacuba. La Terminal siempre me recibe con música que me gusta, tanto que pongo pausa al tlalocpod y me limito a escuchar lo que la estación del metro tiene para mí, así como despidiéndose personalmente de su servidor. Es la calma antes de la tormenta.
Escape de Toreo.
Aquí está el otro 50% del éxito. Es la parte azarosa, aquí todo puede suceder: desde que no haya combis disponibles, que todos los transportes salgan al mismo tiempo y por lo mismo nadie pueda abandonar el paradero, que haya mucha gente esperando entrar a un transporte, que el tiempo de sobra se haga añicos… o que simplemente no pase nada y salgas rumbo a Interlomas (mi lugar de trabajo). Cosa aparte es el tráfico en tres zonas: México-Tacuba, Ingenieros Militares, Av. del Conscripto (en llamado en Fourquare el “@ Puto Tráfico Toreo”). Depende de el flujo vehicular por estos tres rumbos esté en armonía correcta para no hacer una hora. Nunca falta la persona obesa que ocupa dos asientos y te hace sin querer la vida de cuadritos, o el loco que canta solo y se corta las uñas en el camino o el chofer que pone a los insoportable de Facundo y compañía que gritan como desquiciados al micrófono. Si me va bien llego entre 8:30 a 8:50. Si todo sale mal tendré retardo y las tres horas de camino habrán sido en balde.
*************
En fin, ya es hora de dormir (para hacer toda esta patoaventura una vez más); pero, como en el fútbol y en cualquier viaje redondo, existe La Vuelta, así que esperen el post muy pronto (o cuando tenga tiempo/ganas como ahorita). En fin, hoy es el cumple de mi novia: Diana: Feliz cumpleaños, linda! Te quiero mucho y gracias por seguir en este viaje conmigo. Besos.
Nos vemos en el futuro.
sábado, diciembre 04, 2010
BIG TIME
Las cosas cambian demasiado rápido en estos momentos, el tiempo no alcanza para asimilar cada modificación a la vez. Hace unos días firmé el nuevo contrato laboral (hay quien todavía cree que ando sin chamba, jajaja) y todo va normal con la novia (Diana se ha portado muy linda en estos días). Los días pasan como sueños, en el que despierto y estoy en un lado, vuelvo a dormir y despierto en otro. Apenas y tengo tiempo para descansar y muy poco para escribir lo mío; pero no quiero dejar más este espacio vacío y en estos escasos minutos antes de salir quiero alimentar a mi blog de letras, porque ya hace falta.
Gerson estrena teléfono. Pues sí, ya hay un nuevo tlalocphone en el escenario. Reparar el Nokia me saldría más o menos en lo mismo en lo que adquirí mi LG GW620, Un teléfono que no es la gran maravilla pero tiene teclado qwerty físico, una cámara de 5 megapixeles, sistema operativo android (del básico, 1.5), WiFi y sincroniza tus datos con tu agenda Google. Soy feliz, no necesito más en un teléfono, ya en el futuro ya habrá tiempo para un iPhone de última fecha. Mientras tanto no me quejo! =)
Aún tengo un buen de cosas en la mente y poco tiempo para ejecutarlas. Ahora comprendo todos esos días que desperdicié deprimido cuando pude haber avanzado en escribir o en aprender más cosas; actualmente tengo que hacerme un espacio para todas ellas sin perder la cordura, mi novia se ha convertido en mi ancla para cosas no laborales, sus besos hacen que me olvide de todo y nuestros breves momentos juntos son lapsus en los que las distancias que matan el tiempo no importan en nada.
Soy feliz. He estado un poco enfermo de la garganta pero me ha sorprendido la efectividad del té de manzana y canela, con paracetamol y dextrometrofano. La tos no ha atacado como acostumbra y la prevención me ha salvado de ir al médico. A excepción de los días en los que nos hemos tenido que despedir de compañeros de trabajo que han decidido tomar otros rumbos, todo ha sido concentración, risas y buena onda con mis compañeros. Me esfuerzo mucho por llegar temprano, cumplir los objetivos que me han planteado y vencer el sueño que siempre llega después de comer.
Al corazón no se le engaña y el inconsciente lo sabe. Aún hay cosas que debo superar, mientras tanto, hoy es día de cine, comida afuera, alcohol y besos: estoy viviendo buenos momentos. Les deseo que tengan un excelente fin de semana, yo espero que así sea el mío.
Nos vemos en el futuro.
Gerson estrena teléfono. Pues sí, ya hay un nuevo tlalocphone en el escenario. Reparar el Nokia me saldría más o menos en lo mismo en lo que adquirí mi LG GW620, Un teléfono que no es la gran maravilla pero tiene teclado qwerty físico, una cámara de 5 megapixeles, sistema operativo android (del básico, 1.5), WiFi y sincroniza tus datos con tu agenda Google. Soy feliz, no necesito más en un teléfono, ya en el futuro ya habrá tiempo para un iPhone de última fecha. Mientras tanto no me quejo! =)
Aún tengo un buen de cosas en la mente y poco tiempo para ejecutarlas. Ahora comprendo todos esos días que desperdicié deprimido cuando pude haber avanzado en escribir o en aprender más cosas; actualmente tengo que hacerme un espacio para todas ellas sin perder la cordura, mi novia se ha convertido en mi ancla para cosas no laborales, sus besos hacen que me olvide de todo y nuestros breves momentos juntos son lapsus en los que las distancias que matan el tiempo no importan en nada.
Soy feliz. He estado un poco enfermo de la garganta pero me ha sorprendido la efectividad del té de manzana y canela, con paracetamol y dextrometrofano. La tos no ha atacado como acostumbra y la prevención me ha salvado de ir al médico. A excepción de los días en los que nos hemos tenido que despedir de compañeros de trabajo que han decidido tomar otros rumbos, todo ha sido concentración, risas y buena onda con mis compañeros. Me esfuerzo mucho por llegar temprano, cumplir los objetivos que me han planteado y vencer el sueño que siempre llega después de comer.
Al corazón no se le engaña y el inconsciente lo sabe. Aún hay cosas que debo superar, mientras tanto, hoy es día de cine, comida afuera, alcohol y besos: estoy viviendo buenos momentos. Les deseo que tengan un excelente fin de semana, yo espero que así sea el mío.
Nos vemos en el futuro.
domingo, noviembre 21, 2010
KISSING A PUMA
-Qué?
-Te quiero besar…
La conocí la semana pasada en la tocada de Delator en la Roma. Buena plática, buena onda y un carácter bastante fuerte. Todo pasó muy rápido y cuando menos me di cuenta nos teníamos abrazados escuchando la música y terminó dándome su teléfono antes de irse. Nos habíamos besado y yo le había prometido que la llamaría. Ella no me creyó.
En la semana la agregué al Messenger, me agregó a Twitter y nos estuvimos mandando mensajes SMS. Ella está ocupada entre su escuela y el trabajo, yo con mi chamba y las distancias tengo para que el tiempo se me desvanezca. Ella dice que somos muy parecidos. Yo le digo que además hay cosas que nos harán chocar. A ella le dicen a regañadientes que beso bien. Yo tuve en mi paladar el recuerdo de sus besos mezclados con cerveza durante la semana. Ella no deja de recordarme lo que me dijo ese sábado: quiero algo formal; yo mi respuesta: quiero conocerte.
Una de las cosas que más me gustan de ella es que le encanta el fútbol, podría decir que de la misma forma en que yo. Le va a los Pumas (algún defecto debía tener) y en el partido del miércoles me mandó mensajes cuando los universitarios hicieron el primer gol. Creyente en el karma como soy, no respondí los mensajes y me hago parte de la carrilla. Es genial cuando puedes hablar con alguien de alguna de tus pasiones y con ella se presta, aunque el destino haya puesto a nuestros equipos en la liguilla.
Cómo le había prometido, el fin de semana nos volveríamos a ver (cosa que tampoco me creyó). Fuimos al Starbucks de Alameda (porque también ama el café) y platicamos, tratando de conocernos mejor. Nos habíamos acabado nuestros respectivos frappés cuando le propuse ir a ver el partido a un lugar. Quince minutos después ya estábamos en el Otro Río tomando cerveza y apenas vi la pantalla del bar me tocó ver que el Cruz Azul ya iba perdiendo por un gol. Mientras ella estaba emocionada viendo cada jugada peligrosa de los pumas, en cada botella me bebía mi preocupación porque todo lo malo que le podía pasarle a un equipo le pasó: no tener posesión del balón en ningún lapso del partido: gol a los primeros minutos, lesión de jugadores, expulsión de otro más y una mano que al final decidió el resultado. ¡Hubieran visto la efusividad con la que ella celebró ese penal que se convirtió en gol, como yo lo hubiera festejado!
Al medio tiempo la miré de frente y le pregunté si quería andar conmigo. Me dijo que sí.
Al final, Pumas borró de la cancha al líder general. El bar lleno de seguidores universitarios festejaba el triunfo como un campeonato y yo estaba con la cara desencaja. Es increíble el consuelo que hallé en sus brazos, me besó una y otra vez. Cada vez que lo hacía, no se sentía tan mal la decepción por la derrota futbolística. Claro que hacía chistes y quizá los seguirá haciendo hasta el miércoles o jueves, pero podía soportar mejor la carrilla. Me despedí de ella en el metro, tenía que irse temprano porque ya muy noche no hay transporte donde vive: been there, done that. En un mensaje me escribe que hará todo lo posible para que funcione; apenas hace unas horas lo vi y le prometí que yo también lo haría. Apenas y nos estamos conociendo, ambos no sabemos lo que nos deparan los siguientes días.
Gracias a Dios, tengo trabajo y novia. No sé qué hice para que las cosas hayan cambiado radicalmente en mi vida, pero mientras eso dura lo disfrutaré lo más que pueda.
Nos vemos en el futuro.
-Te quiero besar…
La conocí la semana pasada en la tocada de Delator en la Roma. Buena plática, buena onda y un carácter bastante fuerte. Todo pasó muy rápido y cuando menos me di cuenta nos teníamos abrazados escuchando la música y terminó dándome su teléfono antes de irse. Nos habíamos besado y yo le había prometido que la llamaría. Ella no me creyó.
En la semana la agregué al Messenger, me agregó a Twitter y nos estuvimos mandando mensajes SMS. Ella está ocupada entre su escuela y el trabajo, yo con mi chamba y las distancias tengo para que el tiempo se me desvanezca. Ella dice que somos muy parecidos. Yo le digo que además hay cosas que nos harán chocar. A ella le dicen a regañadientes que beso bien. Yo tuve en mi paladar el recuerdo de sus besos mezclados con cerveza durante la semana. Ella no deja de recordarme lo que me dijo ese sábado: quiero algo formal; yo mi respuesta: quiero conocerte.
Una de las cosas que más me gustan de ella es que le encanta el fútbol, podría decir que de la misma forma en que yo. Le va a los Pumas (algún defecto debía tener) y en el partido del miércoles me mandó mensajes cuando los universitarios hicieron el primer gol. Creyente en el karma como soy, no respondí los mensajes y me hago parte de la carrilla. Es genial cuando puedes hablar con alguien de alguna de tus pasiones y con ella se presta, aunque el destino haya puesto a nuestros equipos en la liguilla.
Cómo le había prometido, el fin de semana nos volveríamos a ver (cosa que tampoco me creyó). Fuimos al Starbucks de Alameda (porque también ama el café) y platicamos, tratando de conocernos mejor. Nos habíamos acabado nuestros respectivos frappés cuando le propuse ir a ver el partido a un lugar. Quince minutos después ya estábamos en el Otro Río tomando cerveza y apenas vi la pantalla del bar me tocó ver que el Cruz Azul ya iba perdiendo por un gol. Mientras ella estaba emocionada viendo cada jugada peligrosa de los pumas, en cada botella me bebía mi preocupación porque todo lo malo que le podía pasarle a un equipo le pasó: no tener posesión del balón en ningún lapso del partido: gol a los primeros minutos, lesión de jugadores, expulsión de otro más y una mano que al final decidió el resultado. ¡Hubieran visto la efusividad con la que ella celebró ese penal que se convirtió en gol, como yo lo hubiera festejado!
Al medio tiempo la miré de frente y le pregunté si quería andar conmigo. Me dijo que sí.
Al final, Pumas borró de la cancha al líder general. El bar lleno de seguidores universitarios festejaba el triunfo como un campeonato y yo estaba con la cara desencaja. Es increíble el consuelo que hallé en sus brazos, me besó una y otra vez. Cada vez que lo hacía, no se sentía tan mal la decepción por la derrota futbolística. Claro que hacía chistes y quizá los seguirá haciendo hasta el miércoles o jueves, pero podía soportar mejor la carrilla. Me despedí de ella en el metro, tenía que irse temprano porque ya muy noche no hay transporte donde vive: been there, done that. En un mensaje me escribe que hará todo lo posible para que funcione; apenas hace unas horas lo vi y le prometí que yo también lo haría. Apenas y nos estamos conociendo, ambos no sabemos lo que nos deparan los siguientes días.
Gracias a Dios, tengo trabajo y novia. No sé qué hice para que las cosas hayan cambiado radicalmente en mi vida, pero mientras eso dura lo disfrutaré lo más que pueda.
Nos vemos en el futuro.
martes, noviembre 16, 2010
AMARTE NO ES...

Amarte no es poco. No es algo que se pueda decir de forma sencilla, que le pueda expresar a alguien más. No es una ocurrencia en una noche de copas, no es algo que se escriba sin tener destinatario. No son palabras escritas a mí mismo. No es una enfermedad que se cure con pastillas ni dolencia que se aminore con alcohol. Amarte no es sólo desear tu cuerpo, no es imaginar todo el día tu sonrisa ni adivinar tus pensamientos de noche. No es cantar por las noches a mitad de la calle. No es derramar miel y decirlo a todo mundo. Tampoco es creer verte en los rostros de mujeres que se cruzan por mi camino. No es un discurso cliché hecho sin mero talento. No es la luna, ser inerte al que muchos le piden que sea testigo y cómplice. Amarte no es soñarte todas las noches, no es encontrar dicha en el sonido de tu voz, no es ser cursi. No es la espera en el teléfono, ni en el mensajero instantáneo y mucho menos la contemplación de tu fotografía. Amarte no es el deseo reprimido del subconsciente, no es dibujar con los ojos el contorno de tus piernas ni el calor de tus pechos. No son conclusiones apresuradas de un momento fugaz. Amarte no es dejar de amarme a mí mismo, no es ser omnisciente para vigilar tu pasos, tampoco son celos injustificados ni un contrato bilateral de la propiedad. No es un día en azar en el mes de abril ni un año bisiesto. Amarte no es deseo intermitente ni fuego que quema, no es una pistola cargada ni una tarjeta de crédito para el alma, no se puede comprar como una revista ni contener en una canción pop. No son seis letras y menos la composición de dos palabras. Amarte no es lo que aparento, no es lo que todo mundo puede ver, no es condena, maldición o lastre cochambroso. No es mentira, no es parcialidad, velocidad, nimiedad o confusión. Para nada es casualidad o un juego de azar el amarte.
Trato de explicarlo y no puedo. Ignoro al destino que siempre de ti me separa y juego engañarme a mí mismo. Sé que no tengo oportunidades contigo, que nunca me has visto de esa manera y en vano escribo para alcanzarte. No leerás esto y tampoco te reconocerás en la fotografía. Redacté el primer párrafo desde mi iPod mientras emprendía el regreso a casa. No lo pensé, quiero no pensarlo cuando se trata de ti. Quizá sólo es el complejo:
Nos vemos en el futuro.
domingo, noviembre 14, 2010
AQUÍ
El viernes por la noche me asaltaron en el transporte público, en la noche, de regreso a casa.
Se subieron rápido al camión lleno, llevaban armas y pasaron a cada lugar a hurtar teléfonos celulares y dinero. A mí sólo me robaron lana. A un necio que no quería soltar su teléfono lo golpearon. Bajaron rápidamente. Así de rápido cambia la vida. En un instante tienes y al siguiente el viento se lo lleva todo. Todo cambia y a veces no estamos preparados para lo que deja de ser igual.
Ya mantengo suficientes miedos como para cargar otro. Tampoco diré que soy un valiente porque disto de serlo; sin embargo y desde la primera vez que me asaltaron (BTW, la única vez que me fui de pinta) me prometí quino tendría miedo y si me fuese posible, trataría de mantener la cordura en ese momento difícil.
Estoy vivo y ese pensamiento lo he tomado de consuelos mientras mis entrañas se consumen por el coraje. Trato de mantener la paz y doy gracias a Dios. Aprecio la vida aunque a veces quisiera la paz de los sepulcros. Trato de ver la vida como a una ventaja y quisiera lograr cosas imposibles como el sábado, donde hice rendir mi tiempo y logré hacer muchas cosas en un tiempo muy corto.
Aún hay cosas que no cambian en mi vida. Espero que con la misma rapidez con la que aquellos asaltantes llegaron y se llevaron cosas, así puedan suceder las modificaciones. Si todavía hay un poco de justicia en este mundo supongo que las cosas deberían suceder de esa manera. Mientras yo hago mi parte para que las cosas cambien, no me queda más que esperar y tener fe.
Ese mismo viernes recordé Aquí que Jumbo. Así me siento ahorita. Pese a las cosas que faltan o que no son como quiero, está mi esperanza que la circunstancia pueda ser variable en cualquier momento porque estoy vivo y sigo aquí:
Nos vemos en el futuro.
Se subieron rápido al camión lleno, llevaban armas y pasaron a cada lugar a hurtar teléfonos celulares y dinero. A mí sólo me robaron lana. A un necio que no quería soltar su teléfono lo golpearon. Bajaron rápidamente. Así de rápido cambia la vida. En un instante tienes y al siguiente el viento se lo lleva todo. Todo cambia y a veces no estamos preparados para lo que deja de ser igual.
Ya mantengo suficientes miedos como para cargar otro. Tampoco diré que soy un valiente porque disto de serlo; sin embargo y desde la primera vez que me asaltaron (BTW, la única vez que me fui de pinta) me prometí quino tendría miedo y si me fuese posible, trataría de mantener la cordura en ese momento difícil.
Estoy vivo y ese pensamiento lo he tomado de consuelos mientras mis entrañas se consumen por el coraje. Trato de mantener la paz y doy gracias a Dios. Aprecio la vida aunque a veces quisiera la paz de los sepulcros. Trato de ver la vida como a una ventaja y quisiera lograr cosas imposibles como el sábado, donde hice rendir mi tiempo y logré hacer muchas cosas en un tiempo muy corto.
Aún hay cosas que no cambian en mi vida. Espero que con la misma rapidez con la que aquellos asaltantes llegaron y se llevaron cosas, así puedan suceder las modificaciones. Si todavía hay un poco de justicia en este mundo supongo que las cosas deberían suceder de esa manera. Mientras yo hago mi parte para que las cosas cambien, no me queda más que esperar y tener fe.
Ese mismo viernes recordé Aquí que Jumbo. Así me siento ahorita. Pese a las cosas que faltan o que no son como quiero, está mi esperanza que la circunstancia pueda ser variable en cualquier momento porque estoy vivo y sigo aquí:
Nos vemos en el futuro.
viernes, noviembre 05, 2010
COMER, TWITTEAR, AMAR
Durante este año he subido de peso. Eso siempre trae consecuencias al cuerpo y a la manera de vestir. Las tallas suben, el cansancio aumenta y la actividad física es inexistente. Durante este mes he evitado el refresco y las tortillas, como a mis horas con cubiertos y tomo un litro de agua. Yo no he visto resultados en este tiempo y eso me desagrada, ya que eso significa comprarse ropa nueva, tengo mucha que está en buenas condiciones y que no me gustaría dejar porque ya no me queda.
¡Pero qué rico es comer! Lo amo, es un placer que ha venido a sustituir muchos otros en mi vida. A la comida no le tienes que andar rogando ni acercarte tímidamente; deleitas el paladar con cada bocado, sientes cómo todo ese bienestar ingresa a tu cuerpo, percibes la textura, el sabor, los olores y mientras más sabrosa sea se disfruta más. Cómo he odiado no irme por una hamburguesa o unas quesadillas en la hora de la comida. El fin de semana me doy gusto tomando refresco y tortillas, comiendo comida grasosa y golosinas. Me siento libre de ese exilio de alimentación que vivo cada cinco días.
En otras cosas, por fin en twitter me hicieron caso y me mandaron un correo preguntándome si todo estaba bien. Ya les volví a escribir mi problema. Yo espero poder regresar a mi cuenta pronto, porque ahí es donde me siento tan a gusto. Quizá a mi regreso termine borrando a infinidad de contactos que no aportan algo. Si algo aprendí de mi nueva cuenta es que no necesitas seguir a más de 900 para tener un timeline agradable y sano. Cuando regrese daré unfollow a la mitad de los que tengo, de todos modos a veces ni contestan un saludo, ni te siguen la plática cuando tú lo haces. Sin querer se vuelven prescindibles. Con la ausencia de mi cuenta también empecé a retomar el gusto por twittear, aunque pocos me contesten, sólo lean o me ignoren.
Aún así extraño ese twitter de hace dos o tres años, cuando las cosas eran menos complicadas y sólo éramos un puñado de tipos que no querían ser twittstars, hacerle la barba a las estrellas o pedir follow. Ese en donde veías al de tu línea de tiempo con una sonrisa, planeabas el fin de semana por el gusto de la camaradería. Y sobre todo, extraño a la persona de la que me enamoré en ese tiempo.
Es inevitable no encontrar una foto suya sin querer en las redes sociales. Recordé por qué había capturado mi atención. Amo su forma de ser, me vuelve loco. Recuerdo aquellas veces de desvelo, de noche de confesiones, le dije todo menos que me tenía cautivado. Hoy está fuera de mi alcance, creo que anda con alguien. Me evade cuando la invito a salir. A veces siento que no le dije que me gustaba en su momento, no me fijé cuando fue que me enamoré, nunca lo vi venir. Hoy tengo que seguir adelante, tratando de superar algo que jamás fue.
Y por el título, sí, el domingo pasado vi Eat, Pray, Love, basada en el libro de Elizabeth Gilbert, protagonizada por Julia Roberts y dirigida por Ryan Murphy, guionista, productor y director de series como Nip/Tuck y Glee. Buena película pero se le nota lo “novato” al director en el final porque resuelve el conflicto muy rápido; sin embargo tiene escena memorables. Es un libro/película que no puedes dejar de revisar. Les dejo el tráiler para los que no la han visto:
Yo también ando planeando mi viaje… =)
Nos vemos en el futuro.
¡Pero qué rico es comer! Lo amo, es un placer que ha venido a sustituir muchos otros en mi vida. A la comida no le tienes que andar rogando ni acercarte tímidamente; deleitas el paladar con cada bocado, sientes cómo todo ese bienestar ingresa a tu cuerpo, percibes la textura, el sabor, los olores y mientras más sabrosa sea se disfruta más. Cómo he odiado no irme por una hamburguesa o unas quesadillas en la hora de la comida. El fin de semana me doy gusto tomando refresco y tortillas, comiendo comida grasosa y golosinas. Me siento libre de ese exilio de alimentación que vivo cada cinco días.
En otras cosas, por fin en twitter me hicieron caso y me mandaron un correo preguntándome si todo estaba bien. Ya les volví a escribir mi problema. Yo espero poder regresar a mi cuenta pronto, porque ahí es donde me siento tan a gusto. Quizá a mi regreso termine borrando a infinidad de contactos que no aportan algo. Si algo aprendí de mi nueva cuenta es que no necesitas seguir a más de 900 para tener un timeline agradable y sano. Cuando regrese daré unfollow a la mitad de los que tengo, de todos modos a veces ni contestan un saludo, ni te siguen la plática cuando tú lo haces. Sin querer se vuelven prescindibles. Con la ausencia de mi cuenta también empecé a retomar el gusto por twittear, aunque pocos me contesten, sólo lean o me ignoren.
Aún así extraño ese twitter de hace dos o tres años, cuando las cosas eran menos complicadas y sólo éramos un puñado de tipos que no querían ser twittstars, hacerle la barba a las estrellas o pedir follow. Ese en donde veías al de tu línea de tiempo con una sonrisa, planeabas el fin de semana por el gusto de la camaradería. Y sobre todo, extraño a la persona de la que me enamoré en ese tiempo.
Es inevitable no encontrar una foto suya sin querer en las redes sociales. Recordé por qué había capturado mi atención. Amo su forma de ser, me vuelve loco. Recuerdo aquellas veces de desvelo, de noche de confesiones, le dije todo menos que me tenía cautivado. Hoy está fuera de mi alcance, creo que anda con alguien. Me evade cuando la invito a salir. A veces siento que no le dije que me gustaba en su momento, no me fijé cuando fue que me enamoré, nunca lo vi venir. Hoy tengo que seguir adelante, tratando de superar algo que jamás fue.
Y por el título, sí, el domingo pasado vi Eat, Pray, Love, basada en el libro de Elizabeth Gilbert, protagonizada por Julia Roberts y dirigida por Ryan Murphy, guionista, productor y director de series como Nip/Tuck y Glee. Buena película pero se le nota lo “novato” al director en el final porque resuelve el conflicto muy rápido; sin embargo tiene escena memorables. Es un libro/película que no puedes dejar de revisar. Les dejo el tráiler para los que no la han visto:
Yo también ando planeando mi viaje… =)
Nos vemos en el futuro.
miércoles, noviembre 03, 2010
EL RELAX MODE
Hay momentos en los que me invade el miedo.
Era fácil pedirle a mi entonces novia que me leyera la mano y que me explicara el futuro. Aún así el miedo no se iba: si algo aprendí es que el porvenir siempre es ambiguo, nunca es exacto y carece de control. La vida se parece más a un auto a gran velocidad sin volante y con fallas en los frenos. El saberlo me causaba estrés, tanto que ya le debo mi colitis. Hay cosas que están fuera de tus manos y que inevitablemente afectan lo que está a tu alcance.
Mi trabajo es un reto todos los días y cuando comenzó a volverse uno más difícil sentí pavor. Pensé de inmediato en este blog. Son mis propias letras, lo que me gusta, la bitácora de mi vida. Durante seis años he buscado preguntas y respuestas. Nunca he querido ser una estrella o alguien reconocido por lo que escribo en mi blog. Tampoco vi este espacio como un reto para promover campañas, para cumplir expectativas de alguien o para ganar fama. Hacer algo a lo que no estoy acostumbrado me causa temor, la diversión se vuelve compromiso y uno se siente como pez fuera del agua: sin control.
Creo que este reto fue la gota que derramó el vaso. No pude más. El mundo me absorbió en su dinámica y me sentí intimidado. Lo importante, quizá lo más importante de todo es que no estoy sólo. Tuve consuelo y consejo en mi familia, ternura y firmeza. Era lo que necesitaba escuchar y si quizá eso no cambiaba las circunstancias, al menos me hizo desahogarme y sentirme bien de momento.
Hay que sumarle la incertidumbre del proyecto en el que estoy, también me invadió el miedo a no tener trabajo y eso me saturó. Pero después de apoyo me sentí mejor y tuve momento de pensar. No me queda otra que seguir echándole ganas a pesar de que las planeaciones las cambien como calcetines. Levantarme temprano, llegar a tiempo, cumplir con cada cosa que me manden y mantener esa alegría que he tenido con el pensamiento de que tengo trabajo y con ello puedo cambiar cosas en mi vida.
Pero, ya con mi quincena, con el caos organizacional y en la noche con un videojuego nuevo pensé ¿Por qué no estoy disfrutando esto? Por qué no me relajo y dejo que las cosas fluyan, qué tenga lo que tenga que durar. Mientras, lo tomaré con calma, gastaré en lo que quiera, sanearé mis deudas y me divertiré en el proceso.
Si alguien quiere divertirse conmigo la invitación está abierta; si no, será un excelente camino para disfrutar cómo cambio en estos momentos. =)
Nos vemos en el futuro.
Era fácil pedirle a mi entonces novia que me leyera la mano y que me explicara el futuro. Aún así el miedo no se iba: si algo aprendí es que el porvenir siempre es ambiguo, nunca es exacto y carece de control. La vida se parece más a un auto a gran velocidad sin volante y con fallas en los frenos. El saberlo me causaba estrés, tanto que ya le debo mi colitis. Hay cosas que están fuera de tus manos y que inevitablemente afectan lo que está a tu alcance.
Mi trabajo es un reto todos los días y cuando comenzó a volverse uno más difícil sentí pavor. Pensé de inmediato en este blog. Son mis propias letras, lo que me gusta, la bitácora de mi vida. Durante seis años he buscado preguntas y respuestas. Nunca he querido ser una estrella o alguien reconocido por lo que escribo en mi blog. Tampoco vi este espacio como un reto para promover campañas, para cumplir expectativas de alguien o para ganar fama. Hacer algo a lo que no estoy acostumbrado me causa temor, la diversión se vuelve compromiso y uno se siente como pez fuera del agua: sin control.
Creo que este reto fue la gota que derramó el vaso. No pude más. El mundo me absorbió en su dinámica y me sentí intimidado. Lo importante, quizá lo más importante de todo es que no estoy sólo. Tuve consuelo y consejo en mi familia, ternura y firmeza. Era lo que necesitaba escuchar y si quizá eso no cambiaba las circunstancias, al menos me hizo desahogarme y sentirme bien de momento.
Hay que sumarle la incertidumbre del proyecto en el que estoy, también me invadió el miedo a no tener trabajo y eso me saturó. Pero después de apoyo me sentí mejor y tuve momento de pensar. No me queda otra que seguir echándole ganas a pesar de que las planeaciones las cambien como calcetines. Levantarme temprano, llegar a tiempo, cumplir con cada cosa que me manden y mantener esa alegría que he tenido con el pensamiento de que tengo trabajo y con ello puedo cambiar cosas en mi vida.
Pero, ya con mi quincena, con el caos organizacional y en la noche con un videojuego nuevo pensé ¿Por qué no estoy disfrutando esto? Por qué no me relajo y dejo que las cosas fluyan, qué tenga lo que tenga que durar. Mientras, lo tomaré con calma, gastaré en lo que quiera, sanearé mis deudas y me divertiré en el proceso.
Si alguien quiere divertirse conmigo la invitación está abierta; si no, será un excelente camino para disfrutar cómo cambio en estos momentos. =)
Nos vemos en el futuro.
domingo, octubre 31, 2010
LAS PASIONES
Este post originalmente sería publicado en otro blog, pero como ya se tardaron en publicarlo y no he podido escribir ni una palabra esta semana, les dejo estas letras a su consideración:
¿Qué es el hombre sin pasión?
Debe compararse a un mueble viejo arrumbado e inútil, a un auto sin gasolina, a la hierba que muere quemada al final del día, un satélite que no gira alrededor de nada, una fogata apagada. He escuchado de muchas personas que aconsejan frenar o controlar las pasiones. Yo no me imagino a la humanidad sin ellas.
No sé si les haya sucedido pero cuando yo experimento una pasión, siento cómo me hierve la sangre. Una euforia que no es producto de ninguna droga alza mi pecho. Automáticamente me pongo de buenas. El mundo se endulza de un azúcar que sólo tú percibes, es alimento para tu alma, consuelo para la vida monótona y generador de las mejores emociones existentes.
Las pasiones, como todo lo inherente en el hombre, son subjetivas. Yo quiero pensar que comparto las mías con varias personas, que muchas veces no estoy solo. Hay otras que no comparto con la gente que conozco, pero no significa que no reconozca (inclusive que admire) que sean capaces de expresar su dicha, aún si es algo moralmente controvertido.
Una de las primeras veces en las que sentí aumentar mi torrente sanguíneo fue cuando leí una buena historieta. Como buen fan me sé cada detalla de aquel cómic que leí a los 8 años. La historia se llamaba “El Destino de Fénix”: la trama era apasionante, el dibujo era perfecto y el final es impactante. Después leí Watchmen de Alan Moore, el Spider-man que se escribió en el 2001, Los Invisibles de Grant Morrison, el Iron Man de Matt Fraction y tantas historias que he leído que tienen el mismo resultado: que me den ganas de saltar de la silla y gritar como desquiciado.
Creo que más allá de los dibujos, las historias son las que al final terminan atrayéndome. Historias como las de las buenas novelas, series de televisión o películas. Suelo alimentarme tanto de ellas que me aprendo diálogos, me identifico con los personajes y siento como espectador/lector como si estuviera comiendo una sabrosa comida cada que me acerco a estos tipos de entretenimiento, es un placer inconmensurable.
Hay otras pasiones que no me impactaron de momento hasta que simplemente se volvieron indispensables, como el fútbol. Me hice fan de ese deporte a los 11 años, antes de eso no conocía, no lo entendía, ni siquiera lo practicaba. Todo cambió un año antes del mundial del 94. Vi muchos partidos, me hice fan del equipo de mis amores (el Cruz Azul) y después quise saber más, como estrategias, nombres de jugadores y clubes y la historia del deporte más hermoso del mundo.
Otras pasiones han estado desde siempre, como mi ansia por el conocimiento o la música. Los sonidos y silencios en diversos ritmos han estado en cada etapa de mi vida, son los catalizadores perfectos para mis emociones, ruido de fondo para mi caminar, testigo fiel de tiempos vividos y no vividos. Desata mi voz y me impulsa a cantar. Una buena canción se puede apoderar de mí y nunca abandonar mi mente. Me gustan muchos géneros y casi no le hago el feo a nada. Sólo me hace falta saber bailar para disfrutar la experiencia musical como se debe.
Hay tanto de lo que podría hablarles en esta oportunidad, tanto que me eleva como las mujeres, el sexo, la cerveza, las nuevas tecnologías, comer, caminar largos recorridos, viajar en avión… O de las particularidades de cada punto expuesto. Creo que no terminaría, sobre todo porque una de mis pasiones es escribir, me llena, cubre mis limitaciones para relacionarme con la gente, me permite expresar cosas que con la voz son imposibles o resultarían inviables. Quizá por eso decidí dedicarme a escribir toda la vida. A veces siento como si las letras me dieran alas y me animaran a volar.
Nos vemos en el futuro.
¿Qué es el hombre sin pasión?
Debe compararse a un mueble viejo arrumbado e inútil, a un auto sin gasolina, a la hierba que muere quemada al final del día, un satélite que no gira alrededor de nada, una fogata apagada. He escuchado de muchas personas que aconsejan frenar o controlar las pasiones. Yo no me imagino a la humanidad sin ellas.
No sé si les haya sucedido pero cuando yo experimento una pasión, siento cómo me hierve la sangre. Una euforia que no es producto de ninguna droga alza mi pecho. Automáticamente me pongo de buenas. El mundo se endulza de un azúcar que sólo tú percibes, es alimento para tu alma, consuelo para la vida monótona y generador de las mejores emociones existentes.
Las pasiones, como todo lo inherente en el hombre, son subjetivas. Yo quiero pensar que comparto las mías con varias personas, que muchas veces no estoy solo. Hay otras que no comparto con la gente que conozco, pero no significa que no reconozca (inclusive que admire) que sean capaces de expresar su dicha, aún si es algo moralmente controvertido.
Una de las primeras veces en las que sentí aumentar mi torrente sanguíneo fue cuando leí una buena historieta. Como buen fan me sé cada detalla de aquel cómic que leí a los 8 años. La historia se llamaba “El Destino de Fénix”: la trama era apasionante, el dibujo era perfecto y el final es impactante. Después leí Watchmen de Alan Moore, el Spider-man que se escribió en el 2001, Los Invisibles de Grant Morrison, el Iron Man de Matt Fraction y tantas historias que he leído que tienen el mismo resultado: que me den ganas de saltar de la silla y gritar como desquiciado.
Creo que más allá de los dibujos, las historias son las que al final terminan atrayéndome. Historias como las de las buenas novelas, series de televisión o películas. Suelo alimentarme tanto de ellas que me aprendo diálogos, me identifico con los personajes y siento como espectador/lector como si estuviera comiendo una sabrosa comida cada que me acerco a estos tipos de entretenimiento, es un placer inconmensurable.
Hay otras pasiones que no me impactaron de momento hasta que simplemente se volvieron indispensables, como el fútbol. Me hice fan de ese deporte a los 11 años, antes de eso no conocía, no lo entendía, ni siquiera lo practicaba. Todo cambió un año antes del mundial del 94. Vi muchos partidos, me hice fan del equipo de mis amores (el Cruz Azul) y después quise saber más, como estrategias, nombres de jugadores y clubes y la historia del deporte más hermoso del mundo.
Otras pasiones han estado desde siempre, como mi ansia por el conocimiento o la música. Los sonidos y silencios en diversos ritmos han estado en cada etapa de mi vida, son los catalizadores perfectos para mis emociones, ruido de fondo para mi caminar, testigo fiel de tiempos vividos y no vividos. Desata mi voz y me impulsa a cantar. Una buena canción se puede apoderar de mí y nunca abandonar mi mente. Me gustan muchos géneros y casi no le hago el feo a nada. Sólo me hace falta saber bailar para disfrutar la experiencia musical como se debe.
Hay tanto de lo que podría hablarles en esta oportunidad, tanto que me eleva como las mujeres, el sexo, la cerveza, las nuevas tecnologías, comer, caminar largos recorridos, viajar en avión… O de las particularidades de cada punto expuesto. Creo que no terminaría, sobre todo porque una de mis pasiones es escribir, me llena, cubre mis limitaciones para relacionarme con la gente, me permite expresar cosas que con la voz son imposibles o resultarían inviables. Quizá por eso decidí dedicarme a escribir toda la vida. A veces siento como si las letras me dieran alas y me animaran a volar.
Nos vemos en el futuro.
domingo, octubre 24, 2010
OTRA SEMANA
Otra semana que se va rápido, entre desvelos, transporte público y comida en tupperware.
Ahí voy en el trabajo, adaptándome en cada vez. No hay mucho que escribir al respecto. Quizá es que extraño hacer más por mi blog. En mis horas libres me pongo a escribir en mis cuadernos cuando se viene a mí una buena idea. Por última vez haré un proyecto, lo empezaré en cuadernos y espero trascribirla pronto. Necesito un sueño más que quemar.
Ayer me invitaron a una fiesta y no lo pensé dos veces: fue la peda que había esperado por mucho tiempo: hubiera sido ideal que hubiera estado gente que conociera. Terminé pedísimo, con un sombrero de cabaret de mi acompañante y dormitando logré el milagro de regresar a casa a salvo. Una fiesta con buena música y alcohol es alimento al ánimo; aunque todavía me duele el cuerpo, jejejeje.
En fin, en esta semana hay quincena. Hay que seguirle echando ganas a la vida (se siente bien decir eso) porque aún hay muchas cosas por resolver. Gracias a los que siguen pasando por aquí. Al menos espero hacer un post por semana o el finde adelantar para que haya más.
Nos vemos en el futuro.
Ahí voy en el trabajo, adaptándome en cada vez. No hay mucho que escribir al respecto. Quizá es que extraño hacer más por mi blog. En mis horas libres me pongo a escribir en mis cuadernos cuando se viene a mí una buena idea. Por última vez haré un proyecto, lo empezaré en cuadernos y espero trascribirla pronto. Necesito un sueño más que quemar.
Ayer me invitaron a una fiesta y no lo pensé dos veces: fue la peda que había esperado por mucho tiempo: hubiera sido ideal que hubiera estado gente que conociera. Terminé pedísimo, con un sombrero de cabaret de mi acompañante y dormitando logré el milagro de regresar a casa a salvo. Una fiesta con buena música y alcohol es alimento al ánimo; aunque todavía me duele el cuerpo, jejejeje.
En fin, en esta semana hay quincena. Hay que seguirle echando ganas a la vida (se siente bien decir eso) porque aún hay muchas cosas por resolver. Gracias a los que siguen pasando por aquí. Al menos espero hacer un post por semana o el finde adelantar para que haya más.
Nos vemos en el futuro.
domingo, octubre 17, 2010
LA PRIMERA SEMANA
Era lunes por la madrugada, estaba nervioso y con insomnio, en algunas horas tendría que levantarme temprano porque sería mi primer día de trabajo.
Otra vez volví a la peregrinación que la familia hacia a sus respectivos lugares de trabajo. Juntos, escuchando éxitos en inglés de los 80’s mientras el auto azul va dejándonos a todos hacia nuestro destino; esta vez el mío era incierto. A pesar de que me había explicado vagamente en lo que iba a trabajar, sentía un poco de temor de que hubiera cosas que no supera hacer. Tragaba saliva y movía el cuelo a los lados para intentar relajarme, rogando para que el tráfico no me hiciera llegar tarde y dar así una mala impresión.
Todo se acomodó. Llegué 15 minutos antes, entré de inmediato a la dinámica, sin presiones mayores. No estaba muy convencido y pensaba que mi calma no podía durar. El primer día fui a un centro comercial y comí solo, un par de gringas con la carne al pastor salada me supo a desgano y sólo un refresco lo hizo digerible. En la noche terminé agotado, no encendí la computadora y dormí a las 10 de la noche.
El segundo día fue un martirio para todos, había un ambiente pesado y todos estábamos tensos. Esta vez había llevado comida para calentar. Me había prometido que no comería tortillas ni refresco para bajar un poco de peso. Me acerqué con mis compañeras de trabajo para hacerles la plática y no volver al desolador centro comercial de la vez pasada. Soy un poco tímido en la convivencia y platicaba muy poco con los compañeros con quienes me regresé al metro. No quería imaginarme que los demás días fueran como ese, ese pensamiento en la noche me mantenía inquieto hasta que después me dije: voy a dar mi mejor esfuerzo por hacer las cosas bien y ya luego habrá tiempo para relajarse.
Y así fue. Terminé mis labores antes de tiempo, esforzándome en tareas que en otros tiempos no haría. Tenía que no defraudar a quienes me habían recomendado y confiado en mí y tenía que demostrarme que podía hacerlo. Ese día fue el mejor de la semana. Estaba relajado y hasta me di el lujo de usar twitter entre pausas para matar los minutos en los que ya no estaba ocupado.
El jueves cuando entré a mi cuenta de twitter hubo problemas: desde ese día no puedo leer mi timeline en la cuenta de @tlalocman; mientras que a todos les fallan los replies o los DM’s, yo no podía revisar el día a día de la gente que sigo. Eso aumentó mi productividad y terminé de nuevo sin despeinarme. Otro problema fue el dolor de estómago (no hay falla: la primera semana de trabajo SIEMPRE me enfermo), que hizo pesado mi día y que no me abandonó hasta dormir.
El viernes fue quincena: el día de pago, cuando todo el camino recorrido vale la pena. Después de una pequeña confusión con mi nombre, no hubo problema para recibir el dinero por los primeros 5 días de trabajo. Fue un día donde resentía el cansancio de la semana y no rendí igual. Los jefes inmediatos me explicaron mis dinámicas para la semana que viene y todo cambia. Me pondré a prueba y veré de lo que soy capaz la próxima semana, que promete estar intensa.
Gracias a Dios ya tengo trabajo y dinero. Poco a poco los engranes de la vida se van moviendo y puedo poner en marcha varias cosas. Hasta apenas el día de hoy puedo escribir en mi compu si caerme sobre el teclado. No cantaré victoria hasta que el árbitro silbe para indicar el final del partido. Lo que sí puedo hacer el dar gracias a todos los que me apoyan y me mandan sus mensajes deseando lo mejor. Allá afuera los perros siguen ladrando pero lo ignoro gracias a las muestras de apoyo que endulzan mi vida. Trataré de escribir seguido, pero no prometo mucho, la chamba es demandante. En lo que arreglan mi cuenta de twitter pueden seguirme en @newtlalocman, donde también actualizaré lo que pueda. =)
Nos vemos en el futuro.
Otra vez volví a la peregrinación que la familia hacia a sus respectivos lugares de trabajo. Juntos, escuchando éxitos en inglés de los 80’s mientras el auto azul va dejándonos a todos hacia nuestro destino; esta vez el mío era incierto. A pesar de que me había explicado vagamente en lo que iba a trabajar, sentía un poco de temor de que hubiera cosas que no supera hacer. Tragaba saliva y movía el cuelo a los lados para intentar relajarme, rogando para que el tráfico no me hiciera llegar tarde y dar así una mala impresión.
Todo se acomodó. Llegué 15 minutos antes, entré de inmediato a la dinámica, sin presiones mayores. No estaba muy convencido y pensaba que mi calma no podía durar. El primer día fui a un centro comercial y comí solo, un par de gringas con la carne al pastor salada me supo a desgano y sólo un refresco lo hizo digerible. En la noche terminé agotado, no encendí la computadora y dormí a las 10 de la noche.
El segundo día fue un martirio para todos, había un ambiente pesado y todos estábamos tensos. Esta vez había llevado comida para calentar. Me había prometido que no comería tortillas ni refresco para bajar un poco de peso. Me acerqué con mis compañeras de trabajo para hacerles la plática y no volver al desolador centro comercial de la vez pasada. Soy un poco tímido en la convivencia y platicaba muy poco con los compañeros con quienes me regresé al metro. No quería imaginarme que los demás días fueran como ese, ese pensamiento en la noche me mantenía inquieto hasta que después me dije: voy a dar mi mejor esfuerzo por hacer las cosas bien y ya luego habrá tiempo para relajarse.
Y así fue. Terminé mis labores antes de tiempo, esforzándome en tareas que en otros tiempos no haría. Tenía que no defraudar a quienes me habían recomendado y confiado en mí y tenía que demostrarme que podía hacerlo. Ese día fue el mejor de la semana. Estaba relajado y hasta me di el lujo de usar twitter entre pausas para matar los minutos en los que ya no estaba ocupado.
El jueves cuando entré a mi cuenta de twitter hubo problemas: desde ese día no puedo leer mi timeline en la cuenta de @tlalocman; mientras que a todos les fallan los replies o los DM’s, yo no podía revisar el día a día de la gente que sigo. Eso aumentó mi productividad y terminé de nuevo sin despeinarme. Otro problema fue el dolor de estómago (no hay falla: la primera semana de trabajo SIEMPRE me enfermo), que hizo pesado mi día y que no me abandonó hasta dormir.
El viernes fue quincena: el día de pago, cuando todo el camino recorrido vale la pena. Después de una pequeña confusión con mi nombre, no hubo problema para recibir el dinero por los primeros 5 días de trabajo. Fue un día donde resentía el cansancio de la semana y no rendí igual. Los jefes inmediatos me explicaron mis dinámicas para la semana que viene y todo cambia. Me pondré a prueba y veré de lo que soy capaz la próxima semana, que promete estar intensa.
Gracias a Dios ya tengo trabajo y dinero. Poco a poco los engranes de la vida se van moviendo y puedo poner en marcha varias cosas. Hasta apenas el día de hoy puedo escribir en mi compu si caerme sobre el teclado. No cantaré victoria hasta que el árbitro silbe para indicar el final del partido. Lo que sí puedo hacer el dar gracias a todos los que me apoyan y me mandan sus mensajes deseando lo mejor. Allá afuera los perros siguen ladrando pero lo ignoro gracias a las muestras de apoyo que endulzan mi vida. Trataré de escribir seguido, pero no prometo mucho, la chamba es demandante. En lo que arreglan mi cuenta de twitter pueden seguirme en @newtlalocman, donde también actualizaré lo que pueda. =)
Nos vemos en el futuro.
domingo, octubre 10, 2010
UN BUEN COMIENZO
[De Fondo: 60 Tigres - 24 Horas]
Este es mi mes.
Gracias a Dios, el lunes puede que ya tenga un trabajo. No puedo creer que haya gente que haya pensado en mí justo en este momento y no pienso decepcionarlos. Todo pasó como un rayo: potente, rápido, sin que te de tiempo para una reacción de consciencia, luminoso e innegable, poderoso e imparable.
Antes mi desidia las circunstancias no se doblaron. Se abrieron tantas opciones que alguna de ellas tenía que dar en el blanco. Algunos caminos los busqué y otros llegaron a mí, precisamente lo que no busqué es lo que ha funcionado. No me ha quedado otra alternativa que dejarme llevar y creo que por fin me dirijo a algún lado, uno donde las puertas están abiertas.
Estoy feliz desde la semana pasada y este sentimiento ha permanecido hasta los momentos que escribo estas letras. No quiero hacerme ilusiones pero al menos en los próximos días habrá cambios importantes. Sólo espero adaptarme a ellos mejor que en el pasado. Lo bueno es que se acabarán las desveladas, el tiempo desperdiciado, la reclusión voluntaria y la ociosidad. Esperemos que el cambio no sea tan violento.
La dinámica de “la temporada” no pudo comenzar mejor. Cual frase de político añejo: “aún falta mucho por hacer; pero seguimos trabajando”. Al menos el dinero reactivará mi vida en varios aspectos, la chamba en otros más. El aspecto sentimental es todavía un pendiente; sin embargo dejaré que las cosas se den. Aún así debo confesar que extraños días como esos. Ya vendrán.
Afortunadamente la gente que me importa no me pide cuentas, ni que me justifique. Tienen rostro, nombre y mucho valor; los demás no me interesan y sus opiniones sólo les generan un mal karma, son cobardes y no puedo tratarlos de otra manera. Es aquí cuando agradezco que conmigo haya personas sinceras que me apoyan en los mejores y peores momentos. Es genial que siempre estén ahí, con un genuino interés.
Ya es hora de preparar las cosas para mañana. Tengo que llegar a adaptarme rápido y aprender cosas que no domino bien. Respiro hondo y le encomiendo a Dios de aquí en adelante. Deseo un buen comienzo. Trato de relajarme y pongo esa canción nueva con la que me he traumado, es de 60 Tigres, a los que no había puesto mucha atención hasta hace algunos meses con Modelos sin Personalidad. Sin embargo la rola que no me dejará en un buen rato se llama 24 horas: armoniosa, agradable, como para escucharla una tarde paseando en bicicleta por un parque lleno de los colores de otoño. Aquí se las dejo.
Deséenme éxito. Ya les contaré cómo me fue. =)
Nos vemos en el futuro.
Este es mi mes.
Gracias a Dios, el lunes puede que ya tenga un trabajo. No puedo creer que haya gente que haya pensado en mí justo en este momento y no pienso decepcionarlos. Todo pasó como un rayo: potente, rápido, sin que te de tiempo para una reacción de consciencia, luminoso e innegable, poderoso e imparable.
Antes mi desidia las circunstancias no se doblaron. Se abrieron tantas opciones que alguna de ellas tenía que dar en el blanco. Algunos caminos los busqué y otros llegaron a mí, precisamente lo que no busqué es lo que ha funcionado. No me ha quedado otra alternativa que dejarme llevar y creo que por fin me dirijo a algún lado, uno donde las puertas están abiertas.
Estoy feliz desde la semana pasada y este sentimiento ha permanecido hasta los momentos que escribo estas letras. No quiero hacerme ilusiones pero al menos en los próximos días habrá cambios importantes. Sólo espero adaptarme a ellos mejor que en el pasado. Lo bueno es que se acabarán las desveladas, el tiempo desperdiciado, la reclusión voluntaria y la ociosidad. Esperemos que el cambio no sea tan violento.
La dinámica de “la temporada” no pudo comenzar mejor. Cual frase de político añejo: “aún falta mucho por hacer; pero seguimos trabajando”. Al menos el dinero reactivará mi vida en varios aspectos, la chamba en otros más. El aspecto sentimental es todavía un pendiente; sin embargo dejaré que las cosas se den. Aún así debo confesar que extraños días como esos. Ya vendrán.
Afortunadamente la gente que me importa no me pide cuentas, ni que me justifique. Tienen rostro, nombre y mucho valor; los demás no me interesan y sus opiniones sólo les generan un mal karma, son cobardes y no puedo tratarlos de otra manera. Es aquí cuando agradezco que conmigo haya personas sinceras que me apoyan en los mejores y peores momentos. Es genial que siempre estén ahí, con un genuino interés.
Ya es hora de preparar las cosas para mañana. Tengo que llegar a adaptarme rápido y aprender cosas que no domino bien. Respiro hondo y le encomiendo a Dios de aquí en adelante. Deseo un buen comienzo. Trato de relajarme y pongo esa canción nueva con la que me he traumado, es de 60 Tigres, a los que no había puesto mucha atención hasta hace algunos meses con Modelos sin Personalidad. Sin embargo la rola que no me dejará en un buen rato se llama 24 horas: armoniosa, agradable, como para escucharla una tarde paseando en bicicleta por un parque lleno de los colores de otoño. Aquí se las dejo.
Deséenme éxito. Ya les contaré cómo me fue. =)
Nos vemos en el futuro.
viernes, octubre 08, 2010
SÉPTIMA TEMPORADA: Introducción
Qué tal, soy el productor de esta serie: Bienvenidos sean a esta séptima temporada de El Blog de Gerson Obrajero.
Cómo verán, muchas cosas han pasado en la vida de nuestro personaje principal y todas nos han llevado a este nuevo comienzo. La vida no es fácil y es un asunto que Gerson sabe bien. Necesita esforzarse para llevar las cosas a flote. Debe hacer valer las cosas que ha pasado y levantarse junto con sus sueños para empezar otra vez. Todo se ha desvaneció y se tienen que establecer los cimientos para las cosas por venir.
Hagamos un repaso de la temporada pasada: Gerson había sido despedido de su empleo y fue recontratado a finales de año, justo en el momento en que su mejor amiga viene de visita al país. Ahí él le presenta a la que llamaba Venusina gracias a que, de forma inesperada, coinciden en un mismo evento. En navidad, nuestro protagonista se le declara a la mujer que le gusta de una forma poco ortodoxa: con un correo electrónico. No recibe respuesta porqué (de forma increíble) él pidió que fuera así.
En febrero, sus padres se involucraron en un negocio de comida; él siente que debe ayudarlos y renuncia a su empleo con la esperanza de juntar dinero para irse a Londres. Esta idea salió de sus conversaciones con Skene, quién le sugiere un viaje para que conozca por allá y quizá hasta trabaje. El negocio no prospera y el poco dinero que Gerson gana se diluye, mejor dicho, se malgasta. Le afectó demasiado e imperó el desánimo.
Cómo él mismo comentó, este fue el año menos prolífico en cuanto a escribir. Se pueden rescatar pocas cosas: el concierto de Nortec, el viaje en helicóptero, la reunión twitter, el mundial de fútbol, ganar el concurso para ser productor de un podcast y el sueño de Strawberry Fields, hasta que llegamos a Agosto. Uno de los meses más activos en la historia del blog: 16 post en donde entre todas las letras que se vertieron, por fin se pudo concluir la trama de Venusina. Gerson le entrega un regalo atrasado de cumpleaños y no le puede decir lo que siente. Termina por abandonar un sueño más, decide ya no mencionarla en el blog e intenta seguir adelante.
Y de ahí pasamos al último septiembre negro que sólo se llevó el monitor viejo de la computadora y el podcast, que llegó tajante a su fin. El CPU de la computadora se convierte en un cargador enorme y el tlalocpod es con lo que Gerson gestiona su vida digital. En esta etapa supo valorar las cosas que tenía y anhelaba que las cosas retomaran la normalidad para enfocarse a sus proyectos sin pretextos. Todas las cosas descompuestas y su estilo de vida hacían evidente la urgencia de un cambio, uno que no parece tener una salida fácil.
Y así llegamos a este punto. Gerson busca trabajo mientras tiene de nuevo la oportunidad para acabar de escribir su novela. Su interés amoroso se ha agotado y no sabe qué le espera en los terrenos sentimentales, en los que se ha manejado con deficiencia. Sus amigos están lejos, busca la forma para acercarse de los que se han alejado y crear nuevos vínculos con otras personas. Sus sueños se encuentran en ruinas, por lo que tendrán que buscar la motivación en otras fuentes. Los cambios por venir sólo dependen del empeño y esfuerzo en cambiar su vida. Ya no puede dejar pasar más oportunidades y no puede darse de nuevo el lujo de permanecer en el suelo.
¿Qué podemos esperar en El Blog de Gerson Obrajero? Al personaje principal le costará encontrar un trabajo y aún más mantenerlo. Si lo consigue tendrá que tomar decisiones con respecto a dónde vivir o si mantener la promesa del viaje a Europa. Gerson terminará su novela a fines de año y mandará uno nuevo para la consideración del instituto al quemando solicitud hace dos años. Él seguirá conociendo personas para entablar amistad y veremos si en una de esas puede acabar con la racha de más de dos años sin una relación de noviazgo. Vuelven algunos personajes de las temporadas pasadas y conocerán nuevos. Este año será uno definitivo en la vida del protagonista, así que pueden esperar muchos cambios, sobre todo cosas inesperadas que hemos preparado y que desarrollarán nuevas directrices argumentales.
Por último, quiero agradecer una vez más a los seguidores fieles de la serie, ustedes saben quiénes son. Gracias a ustedes esta no será la última temporada, como los ejecutivos alguna vez pensaron por la caída en los niveles de audiencia. Así que prometemos poner todo nuestro esfuerzo en hacer más grande esta historia para que, en caso de que sea el último año en que se transmiten las aventuras de Gerson, pueda ser una de las mejores etapas para el personaje. Sólo puedo decir que esperen las nuevas historias de reflexión, amistad, fiesta y amor en la Séptima Temporada de El Blog de Gerson Obrajero. Se despide el productor, muchas gracias.
Nos vemos en el futuro.
Cómo verán, muchas cosas han pasado en la vida de nuestro personaje principal y todas nos han llevado a este nuevo comienzo. La vida no es fácil y es un asunto que Gerson sabe bien. Necesita esforzarse para llevar las cosas a flote. Debe hacer valer las cosas que ha pasado y levantarse junto con sus sueños para empezar otra vez. Todo se ha desvaneció y se tienen que establecer los cimientos para las cosas por venir.
Hagamos un repaso de la temporada pasada: Gerson había sido despedido de su empleo y fue recontratado a finales de año, justo en el momento en que su mejor amiga viene de visita al país. Ahí él le presenta a la que llamaba Venusina gracias a que, de forma inesperada, coinciden en un mismo evento. En navidad, nuestro protagonista se le declara a la mujer que le gusta de una forma poco ortodoxa: con un correo electrónico. No recibe respuesta porqué (de forma increíble) él pidió que fuera así.
En febrero, sus padres se involucraron en un negocio de comida; él siente que debe ayudarlos y renuncia a su empleo con la esperanza de juntar dinero para irse a Londres. Esta idea salió de sus conversaciones con Skene, quién le sugiere un viaje para que conozca por allá y quizá hasta trabaje. El negocio no prospera y el poco dinero que Gerson gana se diluye, mejor dicho, se malgasta. Le afectó demasiado e imperó el desánimo.
Cómo él mismo comentó, este fue el año menos prolífico en cuanto a escribir. Se pueden rescatar pocas cosas: el concierto de Nortec, el viaje en helicóptero, la reunión twitter, el mundial de fútbol, ganar el concurso para ser productor de un podcast y el sueño de Strawberry Fields, hasta que llegamos a Agosto. Uno de los meses más activos en la historia del blog: 16 post en donde entre todas las letras que se vertieron, por fin se pudo concluir la trama de Venusina. Gerson le entrega un regalo atrasado de cumpleaños y no le puede decir lo que siente. Termina por abandonar un sueño más, decide ya no mencionarla en el blog e intenta seguir adelante.
Y de ahí pasamos al último septiembre negro que sólo se llevó el monitor viejo de la computadora y el podcast, que llegó tajante a su fin. El CPU de la computadora se convierte en un cargador enorme y el tlalocpod es con lo que Gerson gestiona su vida digital. En esta etapa supo valorar las cosas que tenía y anhelaba que las cosas retomaran la normalidad para enfocarse a sus proyectos sin pretextos. Todas las cosas descompuestas y su estilo de vida hacían evidente la urgencia de un cambio, uno que no parece tener una salida fácil.
Y así llegamos a este punto. Gerson busca trabajo mientras tiene de nuevo la oportunidad para acabar de escribir su novela. Su interés amoroso se ha agotado y no sabe qué le espera en los terrenos sentimentales, en los que se ha manejado con deficiencia. Sus amigos están lejos, busca la forma para acercarse de los que se han alejado y crear nuevos vínculos con otras personas. Sus sueños se encuentran en ruinas, por lo que tendrán que buscar la motivación en otras fuentes. Los cambios por venir sólo dependen del empeño y esfuerzo en cambiar su vida. Ya no puede dejar pasar más oportunidades y no puede darse de nuevo el lujo de permanecer en el suelo.
¿Qué podemos esperar en El Blog de Gerson Obrajero? Al personaje principal le costará encontrar un trabajo y aún más mantenerlo. Si lo consigue tendrá que tomar decisiones con respecto a dónde vivir o si mantener la promesa del viaje a Europa. Gerson terminará su novela a fines de año y mandará uno nuevo para la consideración del instituto al quemando solicitud hace dos años. Él seguirá conociendo personas para entablar amistad y veremos si en una de esas puede acabar con la racha de más de dos años sin una relación de noviazgo. Vuelven algunos personajes de las temporadas pasadas y conocerán nuevos. Este año será uno definitivo en la vida del protagonista, así que pueden esperar muchos cambios, sobre todo cosas inesperadas que hemos preparado y que desarrollarán nuevas directrices argumentales.
Por último, quiero agradecer una vez más a los seguidores fieles de la serie, ustedes saben quiénes son. Gracias a ustedes esta no será la última temporada, como los ejecutivos alguna vez pensaron por la caída en los niveles de audiencia. Así que prometemos poner todo nuestro esfuerzo en hacer más grande esta historia para que, en caso de que sea el último año en que se transmiten las aventuras de Gerson, pueda ser una de las mejores etapas para el personaje. Sólo puedo decir que esperen las nuevas historias de reflexión, amistad, fiesta y amor en la Séptima Temporada de El Blog de Gerson Obrajero. Se despide el productor, muchas gracias.
Nos vemos en el futuro.
miércoles, octubre 06, 2010
SEXTA TEMPORADA: Final
[De Fondo: Chico Buarque y MPB4 - Quem Acreditou Na Vida Como Eu]
El juego no era precisamente virtuoso; el rival dominaba gran parte de la cancha y de milagro no se puso en ventaja al desaprovechar las fallas defensivas (que no fueron pocas). Un disparo afuera del área lo cambió todo: un golazo, un milagro. Así es la vida: las cosas pueden cambiar tan rápido, de la forma más inesperada.
Con octubre llegó mi primera felicidad de uno de los amores de la infancia. Algún día (quizá el del ansiado título) contaré del sentimiento profundo que me provoca el Cruz Azul, un romance que nació desde la niñez y que ha llenado de alegría mis ojos, cómo el sábado pasado. El fútbol me ha enseñado a celebrar hasta el último segundo. Nada es para siempre, inclusive los eventos desafortunados.
Dejando de lado el espectáculo deportivo, las cosas han tomado un rumbo distinto. Yo desperté con un ánimo diferente y fui a buscar trabajo. No encontré en el primer día pero mandé un correo porque en twitter vi que alguien pasó el dato. Hoy reflexioné que los últimos empleos los he conseguido gracias a las redes sociales: anuncios en bolsas de trabajo, RT’s y mensajes directos. Creo que ya estoy muy enganchado a ellos. En fin, la cuestión es que mandé mis datos… y que me llaman a la hora. Tenía al día siguiente una entrevista de trabajo.
No podía esperar a contárselo a mis papás. Era de noche y pasarían por mí porque me ayudarían a comprar un monitor nuevo. Esa decisión fue sorpresiva pero no desaprovecharía la oportunidad. No sólo resolvimos ese problema sino que mi papá, contagiado por el ánimo, compró también una pantalla de televisión. Fue un momento muy feliz que se conjugó con la noticia de la entrevista.
Ayer fui, conocí a una de las personas más amables en recursos humanos que haya conocido. La vacante es para redactor n una editorial joven pero que ya se ha ganado presencia en los puestos de revistas. Les platiqué de mi experiencia, hablé con soltura y me olvidé del nerviosismo y timidez que me caracterizan. Me pidieron que escribiera algo sobre gastronomía en una cuartilla y lo hice. Sólo me queda esperar. En realidad quisiera entrar ahí, es una oportunidad para aprender y para poner en práctica todo lo aprendido en estos años. El trabajo sería ideal para reactivar mi vida y darle un rumbo.
Y así de rápido hoy cumplo seis años con el blog. Las cosas pintan bien, pero al igual que con el fútbol, esperaré a que Dios y la suerte sigan conmigo hasta el final del partido. Es muy temprano para decirlo, pero las cosas parece que van a mejorar. Me queda por delante resolver muchos problemas y trabajar para el futuro, como lo vengo diciendo desde hace días. Gracias a todos los que se han paseado por aquí y que me demuestran que me leen a pesar de que no haya comentarios en los post: me animan para seguir llenando de letras este lugar.
A propósito de personas que vienen con frecuencia a este humilde blog; también octubre me llenó de otra sonrisa desde el otro lado del mar. Mi amiga Skene me dedicó parte de su post con una fotografía de aquellos años felices en los que deshacíamos la ciudad ¡Caray, cómo la extraño! Ella sin duda es parte del reality de mi vida, ya sea lejos o cerca; ojalá pronto se me conceda volverla a ver.
Cierro este ciclo con una canción que me encontré en los días que no tenía monitor. Habla sobre los cambios de la vida, que no todo es tristeza y que si uno mantiene firme su ánimo, la alegría vuelve de forma inesperada. Espero que les guste.
Sigue: Séptima Temporada.
Nos vemos en el futuro. =)
El juego no era precisamente virtuoso; el rival dominaba gran parte de la cancha y de milagro no se puso en ventaja al desaprovechar las fallas defensivas (que no fueron pocas). Un disparo afuera del área lo cambió todo: un golazo, un milagro. Así es la vida: las cosas pueden cambiar tan rápido, de la forma más inesperada.
Con octubre llegó mi primera felicidad de uno de los amores de la infancia. Algún día (quizá el del ansiado título) contaré del sentimiento profundo que me provoca el Cruz Azul, un romance que nació desde la niñez y que ha llenado de alegría mis ojos, cómo el sábado pasado. El fútbol me ha enseñado a celebrar hasta el último segundo. Nada es para siempre, inclusive los eventos desafortunados.
Dejando de lado el espectáculo deportivo, las cosas han tomado un rumbo distinto. Yo desperté con un ánimo diferente y fui a buscar trabajo. No encontré en el primer día pero mandé un correo porque en twitter vi que alguien pasó el dato. Hoy reflexioné que los últimos empleos los he conseguido gracias a las redes sociales: anuncios en bolsas de trabajo, RT’s y mensajes directos. Creo que ya estoy muy enganchado a ellos. En fin, la cuestión es que mandé mis datos… y que me llaman a la hora. Tenía al día siguiente una entrevista de trabajo.
No podía esperar a contárselo a mis papás. Era de noche y pasarían por mí porque me ayudarían a comprar un monitor nuevo. Esa decisión fue sorpresiva pero no desaprovecharía la oportunidad. No sólo resolvimos ese problema sino que mi papá, contagiado por el ánimo, compró también una pantalla de televisión. Fue un momento muy feliz que se conjugó con la noticia de la entrevista.
Ayer fui, conocí a una de las personas más amables en recursos humanos que haya conocido. La vacante es para redactor n una editorial joven pero que ya se ha ganado presencia en los puestos de revistas. Les platiqué de mi experiencia, hablé con soltura y me olvidé del nerviosismo y timidez que me caracterizan. Me pidieron que escribiera algo sobre gastronomía en una cuartilla y lo hice. Sólo me queda esperar. En realidad quisiera entrar ahí, es una oportunidad para aprender y para poner en práctica todo lo aprendido en estos años. El trabajo sería ideal para reactivar mi vida y darle un rumbo.
Y así de rápido hoy cumplo seis años con el blog. Las cosas pintan bien, pero al igual que con el fútbol, esperaré a que Dios y la suerte sigan conmigo hasta el final del partido. Es muy temprano para decirlo, pero las cosas parece que van a mejorar. Me queda por delante resolver muchos problemas y trabajar para el futuro, como lo vengo diciendo desde hace días. Gracias a todos los que se han paseado por aquí y que me demuestran que me leen a pesar de que no haya comentarios en los post: me animan para seguir llenando de letras este lugar.
A propósito de personas que vienen con frecuencia a este humilde blog; también octubre me llenó de otra sonrisa desde el otro lado del mar. Mi amiga Skene me dedicó parte de su post con una fotografía de aquellos años felices en los que deshacíamos la ciudad ¡Caray, cómo la extraño! Ella sin duda es parte del reality de mi vida, ya sea lejos o cerca; ojalá pronto se me conceda volverla a ver.
Cierro este ciclo con una canción que me encontré en los días que no tenía monitor. Habla sobre los cambios de la vida, que no todo es tristeza y que si uno mantiene firme su ánimo, la alegría vuelve de forma inesperada. Espero que les guste.
Sigue: Séptima Temporada.
Nos vemos en el futuro. =)
viernes, octubre 01, 2010
OCTUBRE LLEGÓ
Por fin se terminó septiembre. El saldo: mi monitor muerto y un proyecto malogrado. Por lo demás fue un mes muy tranquilo.
Lucho todos los días por no estar triste. Estoy vivo, tengo comida y techo y todos los días me pongo a cantar. Es increíble lo que la música logra en mí al asustar a los demonios de la mente. He tomado una libreta para seguir escribiendo. Sigo trabajando en una idea para una historia, pero aún siento que faltan ingredientes para hacerlo interesante. Es como si estuviera preparando una sopa: le faltan elementos para que esté consistente y sabrosa.
Ya es octubre, en 5 días mi blog cumple 6 años pero creo que ya no le interesa a nadie. Al menos a mí todavía me interesa y creo que todavía hay más cosas por publicar aquí. Yo no quiero cerrar mi blog. Siempre lo pensé como el compañero de mi vida. Un lugar lleno de textos fieles en los que pudiera reconocerme cada vez. Este espacio se ha vuelto tan parte de mí que me provoca mucha estima. Me ha permitido expresarme en los mejores y peores momentos. Es mi instrumento ideal para dialogar conmigo mismo.
Antier me decían que era conocido en ciertos círculos y la verdad no lo creo. Como lo he dicho antes, el perfil bajo me sienta bien, me ha dado paz en un mundo en donde todos se empeñan en competir. Aunque debo confesar que veo gente que se reúne para compartir, ese ejercicio de las amistades cultivadas, y siento envidia. Me sé manejar solo, no me gusta, pero en estos tiempos no tengo otra.
Llega octubre y sus lunas. Si vieran cómo el satélite natural se asoma por mi ventana entre las 8 y 11 de la noche, también estarían enamorados de ella como yo lo estoy. En estos últimos días me tocó llena, redonda y brillante. Durante el reinado de la noche se eleva para completar su viaje. Se deja ver por unos minutos y me recuerda que hay en la vida espacio para las ilusiones. La luna me conmueve y me enamora. Espero mucho del cielo al alzar mi mirada este mes; otra cosa que espero son los días azules, que me arrebatan sonrisas.
Octubre en estos tiempos para mí ha sido un tiempo para sanar y extrañar. Creo que en esta ocasión será lo mismo. Comienzo de nuevo. Tengo que buscar la forma de obtener lo que necesito. Yo sé que mi plan era estar ahorita en Londres y olvidarme de la mierda de año que ha sido éste. Me toca estar aquí y resolver mi vida en este espacio. En verdad necesito algunas cosas y personas que dejé atrás, recuperar personas, ganar adeptos. En fin, será un mes para seguirle dando duro a la vida para construir las bases del futuro.
Al parecer, algunos manisfiestan en twitter la misma alegría que yo porque se terminó septiembre, aunque no por las mismas razones que yo. Ahorita se publicó el post antes de tiempo. Me cuesta trabajo escribir desde el tlalocpod y usar la laptop lenta de mis padres es más tardado. En fin, octubre llegó, el pasado no fue estrepitoso; lo esencial es que ya quedó atrás y no importa.
Nos vemos en el futuro. =)
Lucho todos los días por no estar triste. Estoy vivo, tengo comida y techo y todos los días me pongo a cantar. Es increíble lo que la música logra en mí al asustar a los demonios de la mente. He tomado una libreta para seguir escribiendo. Sigo trabajando en una idea para una historia, pero aún siento que faltan ingredientes para hacerlo interesante. Es como si estuviera preparando una sopa: le faltan elementos para que esté consistente y sabrosa.
Ya es octubre, en 5 días mi blog cumple 6 años pero creo que ya no le interesa a nadie. Al menos a mí todavía me interesa y creo que todavía hay más cosas por publicar aquí. Yo no quiero cerrar mi blog. Siempre lo pensé como el compañero de mi vida. Un lugar lleno de textos fieles en los que pudiera reconocerme cada vez. Este espacio se ha vuelto tan parte de mí que me provoca mucha estima. Me ha permitido expresarme en los mejores y peores momentos. Es mi instrumento ideal para dialogar conmigo mismo.
Antier me decían que era conocido en ciertos círculos y la verdad no lo creo. Como lo he dicho antes, el perfil bajo me sienta bien, me ha dado paz en un mundo en donde todos se empeñan en competir. Aunque debo confesar que veo gente que se reúne para compartir, ese ejercicio de las amistades cultivadas, y siento envidia. Me sé manejar solo, no me gusta, pero en estos tiempos no tengo otra.
Llega octubre y sus lunas. Si vieran cómo el satélite natural se asoma por mi ventana entre las 8 y 11 de la noche, también estarían enamorados de ella como yo lo estoy. En estos últimos días me tocó llena, redonda y brillante. Durante el reinado de la noche se eleva para completar su viaje. Se deja ver por unos minutos y me recuerda que hay en la vida espacio para las ilusiones. La luna me conmueve y me enamora. Espero mucho del cielo al alzar mi mirada este mes; otra cosa que espero son los días azules, que me arrebatan sonrisas.
Octubre en estos tiempos para mí ha sido un tiempo para sanar y extrañar. Creo que en esta ocasión será lo mismo. Comienzo de nuevo. Tengo que buscar la forma de obtener lo que necesito. Yo sé que mi plan era estar ahorita en Londres y olvidarme de la mierda de año que ha sido éste. Me toca estar aquí y resolver mi vida en este espacio. En verdad necesito algunas cosas y personas que dejé atrás, recuperar personas, ganar adeptos. En fin, será un mes para seguirle dando duro a la vida para construir las bases del futuro.
Al parecer, algunos manisfiestan en twitter la misma alegría que yo porque se terminó septiembre, aunque no por las mismas razones que yo. Ahorita se publicó el post antes de tiempo. Me cuesta trabajo escribir desde el tlalocpod y usar la laptop lenta de mis padres es más tardado. En fin, octubre llegó, el pasado no fue estrepitoso; lo esencial es que ya quedó atrás y no importa.
Nos vemos en el futuro. =)
jueves, septiembre 23, 2010
PARA QUIEN QUIERE CANTAR
[De Fondo: Chico Buarque – Olê, Olá]
Como lo mencioné en el segundo correo que mandé el día de hoy, la vida es un camino en consecución de círculos, vamos de uno hacia otro y si nos quedamos en uno, no crecemos.
También la vida está llena de omisiones. Omitimos acciones por miedo, por comodidad, porque en verdad no queremos un cambio. Por omisión también nos podemos quedar en esos círculos que tanto menciono. Hoy me di cuenta que no salí de uno y que he tenido que dejar otro. Todo es cambio: bueno, malo, lleno de satisfacciones o con una mancha pegajosa de tristeza y decepción. Hoy no fue un buen día para mí.
Últimamente no me permito desahogarme. Pero hoy quería llorar, lamentarme y vaciarme hasta que cayera en un profundo sueño; sin embargo, la vida no me lo permitió. Reí con chistes publicados, planes radiofónicos, pláticas que intentaban subirme el ánimo, buenos post que provienen de mis feeds y un mensaje sonoro desde el viejo continente de mi mejor amiga. Cómo no dejarte llevar por esta fuerza natural, corriente buenaondita que me inunda y me arrastra a mejores pastos, ajenos a mi voluntad pero no así perjudiciales.
La memoria pinta cuadros hermosos en momentos cuando más lo necesitas. En estos últimos días me recordó una de mis canciones favoritas: Olè Olá de Chico Buarque. Es una melodía cadenciosa, que transpira el calor de las vegetaciones amazónicas, consecución de latidos vueltos percusiones, una voz sincera y poco pretenciosa y la letra, que es por lo que hago exposición de mi gusto y deleite, invita a dejar las lágrimas por un momento y ponerte a bailar. No puede existir mejor canción para ejemplificar lo que siento en este momento.
Esta canción la descubrí por el servicio llamado Pandora, que crea listas con música similar a un artista. Así fue como hace cinco años descubría a Chico Buarque y varias de sus canciones. Mas tarde el servicio se restringió por cuestiones (absurdas) del copyright que cambia por la legislación de cada país; mas la música se quedó conmigo. Busqué más y me encontré una versión del gran Zeca Pagodinho con el conjunto vocal MPB-4. Curiosamente este video tiene una traducción rudimentaria. Pero en este post tuve la colaboración de alguien que ama mucho de la cultura brasileña y que me ayudó a traducir la canción. Gracias estimada @Trasherized. =)
Una de las frases que más me gusta y que la que sin duda todos podemos aprender (yo doy fe de ella en este día): “La vida es buena para quien quiere cantar”. Hoy canté y me emocioné en una vida que toma sus diferentes rumbos, que abre y cierra círculos, que nos recuerda que la amistad y el amor están ahí presentes, para que nos recuerden y nosotros también las evoquemos y para que en esta vida opaca haya un poco más de luz.
Chico Buarque de Hollanda – Olê, Olá
Não chore ainda não, que eu tenho um violão
E nós vamos cantar
Felicidade aqui pode passar e ouvir
E se ela for de samba há de querer ficar
Seu padre toca o sino que é pra todo mundo saber
Que a noite é criança, que o samba é menino
Que a dor é tão velha que pode morrer
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, quem sabe sambar
Que entre na roda, que mostre o gingado
Mas muito cuidado, não vale chorar
Não chore ainda não, que eu tenho uma razão
Pra você não chorar
Amiga, me perdoa, se eu insisto à toa
Mas a vida é boa para quem cantar
Meu pinho, toca forte que é pra todo mundo acordar
Não fale da vida, nem fale da morte
Tem dó da menina, não deixa chorar
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, quem sabe sambar
Que entre na roda, que mostre o gingado
Mas muito cuidado, não vale chorar
Não chore ainda não, que eu tenho a impressão
Que o samba vem aí
É um samba tão imenso que eu às vezes penso
Que o próprio tempo vai parar pra ouvir
Luar, espere um pouco, que é pra o meu samba poder chegar
Eu sei que o violão está fraco, está rouco
Mas a minha voz não cansou de chamar
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, ninguém quer sambar
Não há mais quem cante, nem há mais lugar
O sol chegou antes do samba chegar
Quem passa nem liga, já vai trabalhar
E você, minha amiga, já pode chorar
-----------------------------------------------------------------------------------------------
No llores todavía que tengo una guitarra
Y vamos a cantar
Felicidad aquí puede pasar y oír
Y si ella fuera a sambear ha de querer quedarse
Padre, toca la campana para que todo el mundo sepa
Que la noche es joven, que el samba es un niño
Que el dolor es tan viejo que puede morir
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, quien sepa sambear
Que entre en la rueda, que muestre su baile
Pero mucho cuidado, no vale llorar
No llores todavía que tengo una razón para no llorar
Amiga, perdóname si insisto tanto
Pero la vida es buena para quien quiere cantar
Mi viola toca fuerte para a todo el mundo despertar
No hables de la vida ni hables de la muerte
Ten pena de la niña, no la dejes llorar
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, quien sepa sambear
Que entre en la rueda, que muestre su baile
Pero mucho cuidado, no vale llorar
No llores todavía que tengo la impresión
Que la samba viene ahí
Es una samba tan inmenso que a veces pienso
Que el propio tiempo va a parar para oír
Luz lunar, espera un poco
Para que mi samba pueda llegar
Yo sé que la guitarra está débil y ronca
Pero mi voz no se cansa de llamar
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, nadie quiere sambar
Ya no hay más quien cante ni hay más lugar
El sol llegó antes de que la samba llegara
Quien pasa ni mira, ya va a trabajar
Y tú, mi amiga, Ya puedes llorar
Yo cantaré y con ello esperaré lo que el destino me ponga enfrente. No más omisiones y no más llanto. Septiembre al momento no ha sido tan desastrozo y parece que las cosas pueden mejorar pronto. La vida es buena después de todo, olê olá. =)
Nos vemos en el futuro.
Como lo mencioné en el segundo correo que mandé el día de hoy, la vida es un camino en consecución de círculos, vamos de uno hacia otro y si nos quedamos en uno, no crecemos.
También la vida está llena de omisiones. Omitimos acciones por miedo, por comodidad, porque en verdad no queremos un cambio. Por omisión también nos podemos quedar en esos círculos que tanto menciono. Hoy me di cuenta que no salí de uno y que he tenido que dejar otro. Todo es cambio: bueno, malo, lleno de satisfacciones o con una mancha pegajosa de tristeza y decepción. Hoy no fue un buen día para mí.
Últimamente no me permito desahogarme. Pero hoy quería llorar, lamentarme y vaciarme hasta que cayera en un profundo sueño; sin embargo, la vida no me lo permitió. Reí con chistes publicados, planes radiofónicos, pláticas que intentaban subirme el ánimo, buenos post que provienen de mis feeds y un mensaje sonoro desde el viejo continente de mi mejor amiga. Cómo no dejarte llevar por esta fuerza natural, corriente buenaondita que me inunda y me arrastra a mejores pastos, ajenos a mi voluntad pero no así perjudiciales.
La memoria pinta cuadros hermosos en momentos cuando más lo necesitas. En estos últimos días me recordó una de mis canciones favoritas: Olè Olá de Chico Buarque. Es una melodía cadenciosa, que transpira el calor de las vegetaciones amazónicas, consecución de latidos vueltos percusiones, una voz sincera y poco pretenciosa y la letra, que es por lo que hago exposición de mi gusto y deleite, invita a dejar las lágrimas por un momento y ponerte a bailar. No puede existir mejor canción para ejemplificar lo que siento en este momento.
Esta canción la descubrí por el servicio llamado Pandora, que crea listas con música similar a un artista. Así fue como hace cinco años descubría a Chico Buarque y varias de sus canciones. Mas tarde el servicio se restringió por cuestiones (absurdas) del copyright que cambia por la legislación de cada país; mas la música se quedó conmigo. Busqué más y me encontré una versión del gran Zeca Pagodinho con el conjunto vocal MPB-4. Curiosamente este video tiene una traducción rudimentaria. Pero en este post tuve la colaboración de alguien que ama mucho de la cultura brasileña y que me ayudó a traducir la canción. Gracias estimada @Trasherized. =)
Una de las frases que más me gusta y que la que sin duda todos podemos aprender (yo doy fe de ella en este día): “La vida es buena para quien quiere cantar”. Hoy canté y me emocioné en una vida que toma sus diferentes rumbos, que abre y cierra círculos, que nos recuerda que la amistad y el amor están ahí presentes, para que nos recuerden y nosotros también las evoquemos y para que en esta vida opaca haya un poco más de luz.
Chico Buarque de Hollanda – Olê, Olá
Não chore ainda não, que eu tenho um violão
E nós vamos cantar
Felicidade aqui pode passar e ouvir
E se ela for de samba há de querer ficar
Seu padre toca o sino que é pra todo mundo saber
Que a noite é criança, que o samba é menino
Que a dor é tão velha que pode morrer
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, quem sabe sambar
Que entre na roda, que mostre o gingado
Mas muito cuidado, não vale chorar
Não chore ainda não, que eu tenho uma razão
Pra você não chorar
Amiga, me perdoa, se eu insisto à toa
Mas a vida é boa para quem cantar
Meu pinho, toca forte que é pra todo mundo acordar
Não fale da vida, nem fale da morte
Tem dó da menina, não deixa chorar
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, quem sabe sambar
Que entre na roda, que mostre o gingado
Mas muito cuidado, não vale chorar
Não chore ainda não, que eu tenho a impressão
Que o samba vem aí
É um samba tão imenso que eu às vezes penso
Que o próprio tempo vai parar pra ouvir
Luar, espere um pouco, que é pra o meu samba poder chegar
Eu sei que o violão está fraco, está rouco
Mas a minha voz não cansou de chamar
Olê, olê, olê, olá
Tem samba de sobra, ninguém quer sambar
Não há mais quem cante, nem há mais lugar
O sol chegou antes do samba chegar
Quem passa nem liga, já vai trabalhar
E você, minha amiga, já pode chorar
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No llores todavía que tengo una guitarra
Y vamos a cantar
Felicidad aquí puede pasar y oír
Y si ella fuera a sambear ha de querer quedarse
Padre, toca la campana para que todo el mundo sepa
Que la noche es joven, que el samba es un niño
Que el dolor es tan viejo que puede morir
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, quien sepa sambear
Que entre en la rueda, que muestre su baile
Pero mucho cuidado, no vale llorar
No llores todavía que tengo una razón para no llorar
Amiga, perdóname si insisto tanto
Pero la vida es buena para quien quiere cantar
Mi viola toca fuerte para a todo el mundo despertar
No hables de la vida ni hables de la muerte
Ten pena de la niña, no la dejes llorar
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, quien sepa sambear
Que entre en la rueda, que muestre su baile
Pero mucho cuidado, no vale llorar
No llores todavía que tengo la impresión
Que la samba viene ahí
Es una samba tan inmenso que a veces pienso
Que el propio tiempo va a parar para oír
Luz lunar, espera un poco
Para que mi samba pueda llegar
Yo sé que la guitarra está débil y ronca
Pero mi voz no se cansa de llamar
Olê olê olê olá
Hay samba de sobra, nadie quiere sambar
Ya no hay más quien cante ni hay más lugar
El sol llegó antes de que la samba llegara
Quien pasa ni mira, ya va a trabajar
Y tú, mi amiga, Ya puedes llorar
Yo cantaré y con ello esperaré lo que el destino me ponga enfrente. No más omisiones y no más llanto. Septiembre al momento no ha sido tan desastrozo y parece que las cosas pueden mejorar pronto. La vida es buena después de todo, olê olá. =)
Nos vemos en el futuro.
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