Y que me llega un correo de Haloscan que me dice que el software ya no sirve y van a descontinuar el servicio. De hecho, algunos ya me habían dicho desde antes que no podían comentar Tomé la decisión que de prescindir del servicio, de todos modos no había muchos comentarios en los últimos post. Pude exportar los comentarios pero ya no sé cómo meterlos aquí o en otro servicio, en fin. Los más chidos los tengo en mi memoria.
Ya que no iba a tener el servicio externo, decidí que era hora de cambiar el template. Este nuevo está muy padre, está padre el badge integrado de twitter. Es un color distinto al anterior, un azul más fuerte, letras blancas y más espacio para los post. Creo que con la plantilla anterior duré mucho tiempo.
¿Qué ha pasado en estos días? Pues nada, espero la paga de mi anterior chamba porque ahora sí me quedé sin nada. Lo más seguro que el negocio familiar empiece la semana que viene así que no tendré ingresos de eso hasta que empecemos. Con eso empieza una nueva vida para mí, me hará muy bien alejarme un poco de la vida diaria y convivir más con los que quiero.
Aún no acaba enero. Debo confesar que este mes se me ha hecho eterno, demasiadas cosas para 29 días y aún faltan dos más. Cambian muchas cosas que no me gustaría que cambiaran y las que urgen un cambio se quedan estáticas. Debo trabajar para modificar lo que se estanca en mi vida.
En fin, no queda más que decir hoy.
Nos vemos en el futuro.
Bienvenido: ¿Quieres conocerme? Todo está aquí: mis días, lo que me gusta, mis ambiciones y sueños. En línea desde octubre de 2004.
viernes, enero 29, 2010
lunes, enero 25, 2010
EL PRESENTE
Hace dos semanas asaltaron a mi mamá. Un tipo se subió a una combi y con un arma de fuego le quitó las pertenencias a los pasajeros, excepto al conductor. Mi madre llegó furiosa a casa y con prisa buscó los números para cancelar la única tarjeta que estaba en la bolsa que le volaron. Sólo se perdió su credencial de elector, la de su trabajo, un celular viejo, los lentes, maquillaje y la bolsa de mano. Gracias a Dios ella estaba bien.
Hoy en la madrugada, después de ver una película me fui a dormir. En verdad estaba muy cansado y minutos después de apagar la luz escuché que “algo” golpeó el portón. Mi cuarto está en el primer piso y la ventana da a la calle, pero como está el portón y un domo no me deja visualizar lo que pasa frente a la casa. El carro descompuesto estaba en el garaje por lo que el otro se encontraba afuera de la casa. Logro ver unas personas en otra vivienda de la cerrada. Volví a escuchar otro ruido y a una persona que sale del punto ciego de mi portón. Lo supe. Con un grito avisé a mi papá y así desperté a la familia. Mi hermana y yo vimos desde mi ventana cómo un tipo se llevaba un par de llantas y otro escapaba con él en la reja que lleva varios días descompuesta. Minutos después salimos y vimos ladrillos en lugar de llantas en el auto. De mañana supimos que le habían quitado los neumáticos a otro carro más.
Si enciendo la tele el mundo no es mejor. Te pasan media hora videos de la tragedia en Haití, que son peores que los que recordamos de nuestro terremoto de 1985. Hoy fue una excepción, me enteré que le habían disparado a un futbolista paraguayo que juega en México, situación que puede ocurrirle a cualquier mexicano pero siendo figura pública ha copado la otra parte de los noticiarios. Lo inesperado y lo cotidiano en dos tragedias cuyos ecos resuenan en cada medio. El morbo cargado de miedo, de inseguridad, de miseria, de corrupción y de la locura que se respira todos los días.
Ayer yo tenía ese sentimiento de mi madre cuando la asaltaron: una rabia que proviene de la impotencia y el sentimiento de abandono. El sueño que tenía se fue y tardó mucho en regresar. Me invadían pensamientos como que la injusticia reina en las calles, las instituciones no funcionan, estamos desprotegidos: una circunstancia que no tiene fin en un futuro cercano.
Traté de hallar consuelo en otro pensamiento, dejando de lado la indignación. Ante esta situación ¿Qué tenemos? ¿Qué nos queda? Pues nosotros mismos. En verdad caí en cuenta que mi familia y mis seres queridos están bien, ellos están conmigo, me muestran su apoyo; tenemos salud que suele ser más importante que las cosas materiales que van y vienen. Lo importante es el presente, lo demás ya fue o todavía no existe. Y yo quiero que cada instante sea el mejor que pueda existir con todos los míos.
Es cagado que tuviera en la mente esta canción con la que cierro el post. No vi la transmisión en vivo del Unplugged y hace rato que no soy asiduo de la radio. Hace meses la escuché en el restaurante que comía allá por la colonia Del Valle. Hoy no puede ser más apropiada. Hay veces que hay que recordar qué es lo importante y valorar lo que se tiene:
♪El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir
que merece la pena vivir ♫
Nos vemos en el futuro (el presente que viene).
Hoy en la madrugada, después de ver una película me fui a dormir. En verdad estaba muy cansado y minutos después de apagar la luz escuché que “algo” golpeó el portón. Mi cuarto está en el primer piso y la ventana da a la calle, pero como está el portón y un domo no me deja visualizar lo que pasa frente a la casa. El carro descompuesto estaba en el garaje por lo que el otro se encontraba afuera de la casa. Logro ver unas personas en otra vivienda de la cerrada. Volví a escuchar otro ruido y a una persona que sale del punto ciego de mi portón. Lo supe. Con un grito avisé a mi papá y así desperté a la familia. Mi hermana y yo vimos desde mi ventana cómo un tipo se llevaba un par de llantas y otro escapaba con él en la reja que lleva varios días descompuesta. Minutos después salimos y vimos ladrillos en lugar de llantas en el auto. De mañana supimos que le habían quitado los neumáticos a otro carro más.
Si enciendo la tele el mundo no es mejor. Te pasan media hora videos de la tragedia en Haití, que son peores que los que recordamos de nuestro terremoto de 1985. Hoy fue una excepción, me enteré que le habían disparado a un futbolista paraguayo que juega en México, situación que puede ocurrirle a cualquier mexicano pero siendo figura pública ha copado la otra parte de los noticiarios. Lo inesperado y lo cotidiano en dos tragedias cuyos ecos resuenan en cada medio. El morbo cargado de miedo, de inseguridad, de miseria, de corrupción y de la locura que se respira todos los días.
Ayer yo tenía ese sentimiento de mi madre cuando la asaltaron: una rabia que proviene de la impotencia y el sentimiento de abandono. El sueño que tenía se fue y tardó mucho en regresar. Me invadían pensamientos como que la injusticia reina en las calles, las instituciones no funcionan, estamos desprotegidos: una circunstancia que no tiene fin en un futuro cercano.
Traté de hallar consuelo en otro pensamiento, dejando de lado la indignación. Ante esta situación ¿Qué tenemos? ¿Qué nos queda? Pues nosotros mismos. En verdad caí en cuenta que mi familia y mis seres queridos están bien, ellos están conmigo, me muestran su apoyo; tenemos salud que suele ser más importante que las cosas materiales que van y vienen. Lo importante es el presente, lo demás ya fue o todavía no existe. Y yo quiero que cada instante sea el mejor que pueda existir con todos los míos.
Es cagado que tuviera en la mente esta canción con la que cierro el post. No vi la transmisión en vivo del Unplugged y hace rato que no soy asiduo de la radio. Hace meses la escuché en el restaurante que comía allá por la colonia Del Valle. Hoy no puede ser más apropiada. Hay veces que hay que recordar qué es lo importante y valorar lo que se tiene:
♪El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir
que merece la pena vivir ♫
Nos vemos en el futuro (el presente que viene).
viernes, enero 22, 2010
LA UNIVERSIDAD FANTASMA
Ayer volví a ese lugar al que juré ya no pisar jamás…
Era imposible que no se estrellaran los recuerdos en la cara. Cuatro años nos se olvidan, lo mejor y lo peor, el trigo y la cizaña en mi mente. La soledad y la adversidad junto con la amistad y el aprendizaje. Así fue mi regreso a la que alguna vez fue mi Universidad.
Pocas cosas habían cambiado. Era un pueblo fantasma donde los espectros eran mis memorias. Recordé maestros, clases, amigos, compañeros y todo tipo de anécdotas que ocurrieron en la colonia Lindavista. A pesar de que en el balance al final me deja tablas, yo prometí cuando salí de la carrera que ya no volvería. No me interesa ser parte de la decadencia que se respira ahí, me parecía que era estar de acuerdo. Es una escuela que “alguna vez fue” en una colonia que “alguna vez fue”.
Hay más personas que tienen razones para odiar la escuela. Aunque algunas yo las comparto y otras no con los demás. Creí que los egresados de otras escuelas no hablarían pestes al salir hasta que las escuché, creo que pocas instituciones enseñan a que las quieran, aún peor, se den a querer.
A veces desearía haber estudiado en otra institución pero a pesar de todo, mi universidad me dio cosas que ya son parte de mí. Me dio a mi mejor amigo, también una visión general de mi carrera, la capacidad de cuestionar y de no conformarse con lo establecen como verdad absoluta, el conocimiento para saber que siempre hay una opción y la experiencia de saber todos nos merecemos más de una oportunidad.
No quería encontrarme a ningún maestro y así fue. Sólo me encontré a un compañero y sólo fue un saludo superficial. No tengo contacto con casi nadie de mi generación. De algunos sé por Facebook pero tampoco me dan muchas ganas de asistir a alguna reunión si es que la hay. No sé por qué soy tan desapegado con todo lo referente a cosas y personas relacionadas a la escuela (ahora que lo pienso a cualquiera que haya cursado). Siento que pasé demasiados años ahí.
Quizá no vuelva, no tengo ganas de hacerlo. La vida ha cambiado de nuevo (sobre todo en estos días) y mis preocupaciones son otras. Me espera un buen fin de semana uno que según yo debe tener cerveza, comida, fútbol y música. Espero contar cómo me fue y de qué van todos estos días.
Nos vemos en el futuro.
Era imposible que no se estrellaran los recuerdos en la cara. Cuatro años nos se olvidan, lo mejor y lo peor, el trigo y la cizaña en mi mente. La soledad y la adversidad junto con la amistad y el aprendizaje. Así fue mi regreso a la que alguna vez fue mi Universidad.
Pocas cosas habían cambiado. Era un pueblo fantasma donde los espectros eran mis memorias. Recordé maestros, clases, amigos, compañeros y todo tipo de anécdotas que ocurrieron en la colonia Lindavista. A pesar de que en el balance al final me deja tablas, yo prometí cuando salí de la carrera que ya no volvería. No me interesa ser parte de la decadencia que se respira ahí, me parecía que era estar de acuerdo. Es una escuela que “alguna vez fue” en una colonia que “alguna vez fue”.
Hay más personas que tienen razones para odiar la escuela. Aunque algunas yo las comparto y otras no con los demás. Creí que los egresados de otras escuelas no hablarían pestes al salir hasta que las escuché, creo que pocas instituciones enseñan a que las quieran, aún peor, se den a querer.
A veces desearía haber estudiado en otra institución pero a pesar de todo, mi universidad me dio cosas que ya son parte de mí. Me dio a mi mejor amigo, también una visión general de mi carrera, la capacidad de cuestionar y de no conformarse con lo establecen como verdad absoluta, el conocimiento para saber que siempre hay una opción y la experiencia de saber todos nos merecemos más de una oportunidad.
No quería encontrarme a ningún maestro y así fue. Sólo me encontré a un compañero y sólo fue un saludo superficial. No tengo contacto con casi nadie de mi generación. De algunos sé por Facebook pero tampoco me dan muchas ganas de asistir a alguna reunión si es que la hay. No sé por qué soy tan desapegado con todo lo referente a cosas y personas relacionadas a la escuela (ahora que lo pienso a cualquiera que haya cursado). Siento que pasé demasiados años ahí.
Quizá no vuelva, no tengo ganas de hacerlo. La vida ha cambiado de nuevo (sobre todo en estos días) y mis preocupaciones son otras. Me espera un buen fin de semana uno que según yo debe tener cerveza, comida, fútbol y música. Espero contar cómo me fue y de qué van todos estos días.
Nos vemos en el futuro.
lunes, enero 04, 2010
ONLY THE BEGINNING
Recuerdo cuando escuchaba de pequeño rock 101 y la voz de Luis Gerardo Salas daba un cierre exacto a una canción y con ello te hacía valorar un poco más la música. También no olvido cuando leí por primera vez esa revista de música mundialmente conocida, en su versión mexicana. Me dije: yo quiero escribir así, yo quiero escribir ahí.
Pasó el tiempo, llegaron los blogs y tuve la oportunidad de trabajar en un periódico y más tarde haciendo contenido para un blog. Creo que eso hizo que valorara más mi espacio, donde escribo cosas que me gustan, donde no hay indicaciones ni ediciones (excepto las mías), no es perfecto pero es libre, no le gusta a todos pero me gusta a mí.
Caeré en un cliché cuando diga que hago mi blog como algo que me gustaría leer de otro. Por eso no todo es el “querido diario”. Así que todo lo que me gusta está aquí: música, cómics, literatura, fútbol, filosofía barata, historias reales y ficticias; volviendo al punto del primer párrafo, creo que una buena forma es hablar de canciones chidas.
Ya he mencionado innumerables veces que amo la música porque me acompaña a todos lados y porque es básica para recordar momentos en la vida. Es raro porque siempre digo que hay rolas que me gustan y pocas veces menciono por qué. A veces es la música, a veces es la letra, a veces la historia detrás de una melodía ¿A ti por que te gustan las canciones que te gustan?
Eso mismo era lo que me gustaba tanto de los artículos de la piedra rodante mexicana o de las viñetas del ahora productor de televisión. Desmenuzaban y resumían en unas cuantas frases una canción. En ese pequeño espacio cabía de todo, desde el parafraseo, la historia, los sentimientos y hasta la ironía. Hoy quiero emular, al menos hacer mi intento con una rola ad hoc, más que por la letra, por el nombre. Este es el primer post del año y es una buena manera de empezar:
Robert Lamm, acompañado de la banda de los metales dorados y de la suicida guitarra de Terry Kath, nos demuestra que hay inicios que no son malos, sobre todo cuando a tu lado está un amor que te hace querer que las primicias del tiempo sean para siempre. Chicago – Beginnings.
Aquí una versión al lado de los también geniales Earth, Wind & Fire:
Only the beginning, only just the start ♫
Nos vemos en el futuro.
Pasó el tiempo, llegaron los blogs y tuve la oportunidad de trabajar en un periódico y más tarde haciendo contenido para un blog. Creo que eso hizo que valorara más mi espacio, donde escribo cosas que me gustan, donde no hay indicaciones ni ediciones (excepto las mías), no es perfecto pero es libre, no le gusta a todos pero me gusta a mí.
Caeré en un cliché cuando diga que hago mi blog como algo que me gustaría leer de otro. Por eso no todo es el “querido diario”. Así que todo lo que me gusta está aquí: música, cómics, literatura, fútbol, filosofía barata, historias reales y ficticias; volviendo al punto del primer párrafo, creo que una buena forma es hablar de canciones chidas.
Ya he mencionado innumerables veces que amo la música porque me acompaña a todos lados y porque es básica para recordar momentos en la vida. Es raro porque siempre digo que hay rolas que me gustan y pocas veces menciono por qué. A veces es la música, a veces es la letra, a veces la historia detrás de una melodía ¿A ti por que te gustan las canciones que te gustan?
Eso mismo era lo que me gustaba tanto de los artículos de la piedra rodante mexicana o de las viñetas del ahora productor de televisión. Desmenuzaban y resumían en unas cuantas frases una canción. En ese pequeño espacio cabía de todo, desde el parafraseo, la historia, los sentimientos y hasta la ironía. Hoy quiero emular, al menos hacer mi intento con una rola ad hoc, más que por la letra, por el nombre. Este es el primer post del año y es una buena manera de empezar:
Robert Lamm, acompañado de la banda de los metales dorados y de la suicida guitarra de Terry Kath, nos demuestra que hay inicios que no son malos, sobre todo cuando a tu lado está un amor que te hace querer que las primicias del tiempo sean para siempre. Chicago – Beginnings.
Aquí una versión al lado de los también geniales Earth, Wind & Fire:
Only the beginning, only just the start ♫
Nos vemos en el futuro.
miércoles, diciembre 30, 2009
LA LISTA 2010
Como único y absoluto amo del cliché, hubo un momento en el que tuve ese pensamiento común sobre qué haría si viviera los últimos días de mi vida. Aquella sensación me dejó helado. Por un momento vi que toda mi vida había hecho pocas cosa que realmente me dieran satisfacción, había desperdiciado demasiado, perdido tanto por miedo. No he arriesgado nada… y creo que ya es momento de cambiar.
Este año fue uno difícil a pesar de tener chamba y de que no me faltó lo básico. Fue uno de prueba, de muerte y renacimiento de los ideales, de demolición y reconstrucción, de redención y de reencuentros. Deseo, como lo dije en mi speech en el brindis del finde, desechar lo malo del año y quedarme con lo bueno de 2009.
Entonces decidí hacer una lista de cosas por hacer en un año. No creo mucho en los propósitos que se hacen en año nuevo porque usualmente se olvidan o no se lucha con ahínco para lograrlos. Veo el post que hice el año pasado y afortunadamente pude cumplir la mitad de ellos. Nada mal para como me sentía hace 12 meses. Por lo mismo, mi lista por hacer es por mi ferviente compromiso a que en este tiempo todo cambie. Ya verán, Bridget Jones se quedará corta jajajaja! xD
La lista para hacer 2010 es esta:
Yo agradezco a los que vienen al blog y leen, aún más a los que comentan. Yo espero que el 2010 sea el mejor año de sus vidas, por mi parte trataré de que así lo sea. Yo espero que me acompañes en este camino. Para cerrar este año aplicaré la frase de aquella memorable canción: en el 2010 “lo mejor está por venir”:
♪The best is yet to come and babe, won’t it be fine?
The best is yet to come, come the day you’re mine ♫
Nos vemos en el futuro ¡Feliz año 2010! =)
Este año fue uno difícil a pesar de tener chamba y de que no me faltó lo básico. Fue uno de prueba, de muerte y renacimiento de los ideales, de demolición y reconstrucción, de redención y de reencuentros. Deseo, como lo dije en mi speech en el brindis del finde, desechar lo malo del año y quedarme con lo bueno de 2009.
Entonces decidí hacer una lista de cosas por hacer en un año. No creo mucho en los propósitos que se hacen en año nuevo porque usualmente se olvidan o no se lucha con ahínco para lograrlos. Veo el post que hice el año pasado y afortunadamente pude cumplir la mitad de ellos. Nada mal para como me sentía hace 12 meses. Por lo mismo, mi lista por hacer es por mi ferviente compromiso a que en este tiempo todo cambie. Ya verán, Bridget Jones se quedará corta jajajaja! xD
La lista para hacer 2010 es esta:
- Viajar a Europa y vivir solo un tiempo allá
- Ganar más dinero y ahorrar (ya tengo donde guardar la lana)
- Convivir más tiempo con mi familia
- Usar mejor mi tiempo para adelantar la novela antes de irme
- Volver al gimnasio y bajar de peso
- Visitar Puebla, Mérida y si es posible, a Guadalajara
- Ahora sí lanzarme al Oktoberfest
- No callarme si me gusta alguien o si la quiero. No importa lo que la gente piense
- Aprender a ser más ordenado, empezando con mi cuarto.
- Comprarme ropa nueva de una vez por todas jejejeje.
- No olvidar que sin gorrito no hay fiesta
- Que haya más fiesta, sexo y alcohol
- Comprar más libros (y leer los que tengo pendientes)
- Ir a los conciertos que pueda
- Hacer más amigos
- Escribir más en el blog
- Salir más, divertirme y vivir como si no hubiera mañana
Yo agradezco a los que vienen al blog y leen, aún más a los que comentan. Yo espero que el 2010 sea el mejor año de sus vidas, por mi parte trataré de que así lo sea. Yo espero que me acompañes en este camino. Para cerrar este año aplicaré la frase de aquella memorable canción: en el 2010 “lo mejor está por venir”:
♪The best is yet to come and babe, won’t it be fine?
The best is yet to come, come the day you’re mine ♫
Nos vemos en el futuro ¡Feliz año 2010! =)
domingo, diciembre 27, 2009
AVATARES DEL TIEMPO
¿Qué pasa cuando te encuentras a distintas partes del pasado en un mismo lugar?
De alguna forma (o al menos para mí) las personas son avatares de un momento en el tiempo: uno donde las conociste y conviviste con ellas, otro de las cosas que compartiste (materiales o sentimentales) y uno más donde son referencia de cómo eras tú en ese momento determinado.
Algunas de esas personas te siguen durante el camino, algunas más te permanecen en determinados momentos, otras van y vienen o sólo aparecen para desaparecer. En este mundo hay cosas tantas cosas tan efímeras que siempre me reconforta que algunas cosas buenas se queden. Algunas veces las he podido retener y otras no. Todo se renueva y en el camino perdemos personas y ganamos otras.
Hoy en la reunión hicimos repaso de muchas cosas. Aunque al ver a ciertas personas no pude evitar recordar cuándo las conocí, alguna fiesta donde haya estado, las cosas que hemos platicado y otras cosas más complicadas que también involucran a esas personas en el tiempo y el espacio. Fue padre encontrarlos y reconocerlos y ver qué cosas han cambiado y qué otras no.
¿Qué viene en el futuro? ¿Quiénes volvieron para quedarse y cuántos más se irán? ¿Con quiénes se mejorará la relación, con cuáles empeorará o se mantendrá igual el trato? No se puede saber a ciencia cierta. Quizá lo mejor sea disfrutar el momento y dejar que sea el tiempo el que determine quiénes son los avatares que representan cada momento de nuestra vida.
Y así como ves cómo pasa el tiempo cuando los que eran niños pequeños crecen o cambian físicamente, de la misma forma me he visto en diferentes épocas: las actitudes que ya no tengo, las cosas que hago y que ya no hago, inclusive a los lugares que uno ronda o las amistades que frecuentas o no. Hoy tuve el parámetro perfecto para saber cuánto he perdido y cuánto quiero recuperar de lo que he perdido en estos ciclos.
Nuestra vida se va forjando por las acciones que hacemos dentro de ellas, lo que hacemos y dejamos de hacer. Postergar las cosas es como poner el freno de mano a la vida y detenerse mientras la existencia avanza. Es ver cómo se aleja un camión que no alcanzaste. He dejado ir muchas cosas por miedo, otras más por apatía. Pero esos tiempos ya se acabaron para mí. Ya no puedo permitirme el lujo de perder mi vida y a las personas que quiero nunca más.
Hoy me alienta tener un plan. Creo que es momento de abrazar todas las cosas que me había negado y empezar a construir desde aquí.
Nos vemos en el futuro.
Sigue: La Lista de 2010.
De alguna forma (o al menos para mí) las personas son avatares de un momento en el tiempo: uno donde las conociste y conviviste con ellas, otro de las cosas que compartiste (materiales o sentimentales) y uno más donde son referencia de cómo eras tú en ese momento determinado.
Algunas de esas personas te siguen durante el camino, algunas más te permanecen en determinados momentos, otras van y vienen o sólo aparecen para desaparecer. En este mundo hay cosas tantas cosas tan efímeras que siempre me reconforta que algunas cosas buenas se queden. Algunas veces las he podido retener y otras no. Todo se renueva y en el camino perdemos personas y ganamos otras.
Hoy en la reunión hicimos repaso de muchas cosas. Aunque al ver a ciertas personas no pude evitar recordar cuándo las conocí, alguna fiesta donde haya estado, las cosas que hemos platicado y otras cosas más complicadas que también involucran a esas personas en el tiempo y el espacio. Fue padre encontrarlos y reconocerlos y ver qué cosas han cambiado y qué otras no.
¿Qué viene en el futuro? ¿Quiénes volvieron para quedarse y cuántos más se irán? ¿Con quiénes se mejorará la relación, con cuáles empeorará o se mantendrá igual el trato? No se puede saber a ciencia cierta. Quizá lo mejor sea disfrutar el momento y dejar que sea el tiempo el que determine quiénes son los avatares que representan cada momento de nuestra vida.
Y así como ves cómo pasa el tiempo cuando los que eran niños pequeños crecen o cambian físicamente, de la misma forma me he visto en diferentes épocas: las actitudes que ya no tengo, las cosas que hago y que ya no hago, inclusive a los lugares que uno ronda o las amistades que frecuentas o no. Hoy tuve el parámetro perfecto para saber cuánto he perdido y cuánto quiero recuperar de lo que he perdido en estos ciclos.
Nuestra vida se va forjando por las acciones que hacemos dentro de ellas, lo que hacemos y dejamos de hacer. Postergar las cosas es como poner el freno de mano a la vida y detenerse mientras la existencia avanza. Es ver cómo se aleja un camión que no alcanzaste. He dejado ir muchas cosas por miedo, otras más por apatía. Pero esos tiempos ya se acabaron para mí. Ya no puedo permitirme el lujo de perder mi vida y a las personas que quiero nunca más.
Hoy me alienta tener un plan. Creo que es momento de abrazar todas las cosas que me había negado y empezar a construir desde aquí.
Nos vemos en el futuro.
Sigue: La Lista de 2010.
jueves, diciembre 24, 2009
¡FELIZ NAVIDAD 2009!
Para mis amigos
Para los que leen este blog
Para los que me han regalado una sonrisa
Para los que les gusta la Coca-cola
Para los que amamos la chela
Para los besos en el cine
Para las ganas que se mueren en una mirada
Para aquellos que aún tienen esperanza
Para aquellos que saben qué significan en verdad estos días
Para los que no les salen los planes
Para los que han perdido el miedo
Para los que conocen el verdadero significado del amor
Para los que no me excluyen
Para los que herí sin querer
Para los que me dieron una oportunidad en el trabajo
Para los que hace mucho no veo
Para los que vivimos todos los días con música
Para los que escriben mejor que yo
Para no temen entregarse a la pasión
Para los que disfrutamos mucho de comer
Para los que tenemos intereses comunes
Para los cercanos y los lejanos
No para todos, pero sí para los que mencioné aquí.
Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
¡Feliz Navidad!
Para los que leen este blog
Para los que me han regalado una sonrisa
Para los que les gusta la Coca-cola
Para los que amamos la chela
Para los besos en el cine
Para las ganas que se mueren en una mirada
Para aquellos que aún tienen esperanza
Para aquellos que saben qué significan en verdad estos días
Para los que no les salen los planes
Para los que han perdido el miedo
Para los que conocen el verdadero significado del amor
Para los que no me excluyen
Para los que herí sin querer
Para los que me dieron una oportunidad en el trabajo
Para los que hace mucho no veo
Para los que vivimos todos los días con música
Para los que escriben mejor que yo
Para no temen entregarse a la pasión
Para los que disfrutamos mucho de comer
Para los que tenemos intereses comunes
Para los cercanos y los lejanos
No para todos, pero sí para los que mencioné aquí.
Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
¡Feliz Navidad!
martes, diciembre 22, 2009
VIVIR ASÍ...
He estado viendo los primeros capítulos de Nip/Tuck y me gustan bastante. Así le voy a seguir hasta que termine de ver todas las temporadas de la serie. No deja de sorprenderme el rumbo que toma la serie a pesar de haber recorrido ese camino viendo cada capítulo de las aventuras de los doctores McNamara y Troy, adentrándose en temas muy profundos que develan la condición humana.
De mi vida no hay mucho qué contar. Estoy de vacaciones y casi no tengo lana para salir. Yo sé que hay quien dice que este blog no es divertido y… afortunadamente hay mucha oferta de blogs divertidos que pueden visitar. No me interesa ser una estrella como las muchas que hay por la red, yo sólo escribo aquí lo que se me pega la gana y si hay alguien a quien le guste, está chido.
Algunos también me han dicho que los últimos post son e-m*o/s (lo escribí así para evitar visitas de los mismos jejeje). Son siempre asocié esa onda con los muchachitos que no le hablan a nadie, se visten como de otras modas, son sexualmente ambiguos y se cortan las venas a cada rato sin éxito. No he visto en las últimas publicaciones algo parecido a eso, entonces asumo que sólo son entradas no deberían ser etiquetadas así. Ni modo.
¿Qué pasa cuando dos partes de tu vida, sin relación, se conocen? El pasado y el presente se encuentran en un punto y yo como chinito. Amé no ir solo y que al final no fuera uno, sino dos shots de mezcal los que tomé. Aún no llega la peda que quiero, en la que me olvide hasta de mi nombre. Ni en la fiesta de la chamba o en la del sábado pude. Creo que esa no llegará hasta el año que viene si le echo ganas.
De hecho para el 2010 en los próximos días quiero hacer lo de los propósitos, quiero escribirlo en el blog; pero que sea algo más significativo. Casi siempre escribimos los propósitos para olvidarlos al primer momento, ninguna es una meta, ninguna es un plan de acción que traspase el ideal. Quiero hacer algo a respecto en este año. Alguna vez escuché que el próximo es el de las promesas cumplidas: pondré a prueba esa predicción.
Hace frío en casa, en mi cuarto y más allá. El domingo en la mañana curiosamente lo encontré fresco, quizá porque me entrené en la congeladora que es mi cuarto, en estos momentos. Ni los calcetines sirven para el frío en los dedos de los pies (“toes” como se llaman en inglés, qué buena palabra para nombrar al conjunto) ¿Quería una fría navidad? Ahí la tengo.
Hoy volví al mood de consejero: tan crudo con respecto a la verdad. No siempre fui así. Una vez me dedicaron una carta en prepa donde me decían que mi virtud era ser sutil. Lo fui en ese entonces pero ahora prefiero ser directo y sin rodeos. En fin, suelo ser más efectivo de esa forma que con sólo decirles a las personas lo que quieren escuchar (que a pesar de que suena fácil, así como lo hace Christian Troy, no lo es).
Para terminar quiero dejarles este video que me encontré buscando una rola en youtube. Los musicales son la onda. Dicen que así es más o menos la serie Glee (ideada por el genio detrás de nip/tuck: Ryan Murphy) que no he tenido chance de ver. Este es un clip de una película española llamada ¿Por qué se frotan las patitas? Es una rola que me gusta en su versión original y que aquí está muy bien montada. Si había alguien que pudiera expresar sentimientos como los que ahorita vivo es sin duda Camilo Blanes, y esta rola es un ejemplo claro:
Vivir así es morir de amor ♫
Nos vemos en el futuro.
De mi vida no hay mucho qué contar. Estoy de vacaciones y casi no tengo lana para salir. Yo sé que hay quien dice que este blog no es divertido y… afortunadamente hay mucha oferta de blogs divertidos que pueden visitar. No me interesa ser una estrella como las muchas que hay por la red, yo sólo escribo aquí lo que se me pega la gana y si hay alguien a quien le guste, está chido.
Algunos también me han dicho que los últimos post son e-m*o/s (lo escribí así para evitar visitas de los mismos jejeje). Son siempre asocié esa onda con los muchachitos que no le hablan a nadie, se visten como de otras modas, son sexualmente ambiguos y se cortan las venas a cada rato sin éxito. No he visto en las últimas publicaciones algo parecido a eso, entonces asumo que sólo son entradas no deberían ser etiquetadas así. Ni modo.
¿Qué pasa cuando dos partes de tu vida, sin relación, se conocen? El pasado y el presente se encuentran en un punto y yo como chinito. Amé no ir solo y que al final no fuera uno, sino dos shots de mezcal los que tomé. Aún no llega la peda que quiero, en la que me olvide hasta de mi nombre. Ni en la fiesta de la chamba o en la del sábado pude. Creo que esa no llegará hasta el año que viene si le echo ganas.
De hecho para el 2010 en los próximos días quiero hacer lo de los propósitos, quiero escribirlo en el blog; pero que sea algo más significativo. Casi siempre escribimos los propósitos para olvidarlos al primer momento, ninguna es una meta, ninguna es un plan de acción que traspase el ideal. Quiero hacer algo a respecto en este año. Alguna vez escuché que el próximo es el de las promesas cumplidas: pondré a prueba esa predicción.
Hace frío en casa, en mi cuarto y más allá. El domingo en la mañana curiosamente lo encontré fresco, quizá porque me entrené en la congeladora que es mi cuarto, en estos momentos. Ni los calcetines sirven para el frío en los dedos de los pies (“toes” como se llaman en inglés, qué buena palabra para nombrar al conjunto) ¿Quería una fría navidad? Ahí la tengo.
Hoy volví al mood de consejero: tan crudo con respecto a la verdad. No siempre fui así. Una vez me dedicaron una carta en prepa donde me decían que mi virtud era ser sutil. Lo fui en ese entonces pero ahora prefiero ser directo y sin rodeos. En fin, suelo ser más efectivo de esa forma que con sólo decirles a las personas lo que quieren escuchar (que a pesar de que suena fácil, así como lo hace Christian Troy, no lo es).
Para terminar quiero dejarles este video que me encontré buscando una rola en youtube. Los musicales son la onda. Dicen que así es más o menos la serie Glee (ideada por el genio detrás de nip/tuck: Ryan Murphy) que no he tenido chance de ver. Este es un clip de una película española llamada ¿Por qué se frotan las patitas? Es una rola que me gusta en su versión original y que aquí está muy bien montada. Si había alguien que pudiera expresar sentimientos como los que ahorita vivo es sin duda Camilo Blanes, y esta rola es un ejemplo claro:
Vivir así es morir de amor ♫
Nos vemos en el futuro.
jueves, diciembre 17, 2009
EN TIERRA AJENA
Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajenaÉxodo 2:22
Amo mi nombre porque es diferente, porque se escucha bien aunque no toda la gente lo sepa escribir propiamente. Se que es estúpido creer que nombre es destino, pero durante toda mi vida no me he podido quitar ese sentimiento de no sentirme a gusto en ningún lado, ajeno, fuera de lugar, extranjero en mi propia tierra.
Aún más extraño resultó descubrir a alguien que sí lo era de verdad. Explicarle lo mucho que han cambiado las cosas en los últimos dos años se me hizo bastante surrealista. En ese tiempo el mundo que habíamos construido se hizo añicos y se reconstruyó. Era raro que desconociera la Condesa a pesar de que ese lugar no le era del todo ajeno en su momento.
En ella vi ese sentimiento que suelo tener, mismo que se volvió del tamaño de una hormiga cuando me di cuenta que la vida sigue y para sentirme extranjero estaba bastante bien acostumbrado a la vida de aquí. Sus costumbres habían cambiado y no fue como aquellas veces en las que había regresado y se quejaba de lo mal que estaba todo, no pudo volver a su vida de antes porque su panorama había cambiado.
Mientras tomábamos café me dijo “¿Y si te vas para allá?”. Nunca lo había pensado, ni en mis sueños más locos había ideado irme una temporada a un país que no es el mío y ser un extranjero de verdad. Mi plan para el año que viene es pagar mis deudas, más allá no tengo idea de qué haré. Mi padre es de los que me aconseja que salga de casa para que viva un tiempo con mis propias uñas. Podría ser una buena oportunidad para hacerlo y aprender.
También platicamos que uno planea cosas y resultan diferente a los que hemos esperado, pareciera como si fuera la historia de nuestras vidas. Le decía que cuando las cosas no salían bien, había que improvisar (casi no se me da, lo dije en el post anterior). Fue curioso cuando ella dijo que no somos buenos para seguir nuestros propios consejos. Esa noche nada salió como estaba planeado y no importó. Lo bueno fue verla de nuevo y tener una de esas conversaciones que sólo tengo con los imprescindibles de mi vida: de esas que te abren los ojos.
No sé qué pase en el futuro, si pueda terminar de pagar mis deudas e irme un rato de aquí. Lo que ya no puedo hacer es evadir las cosas. He perdido mucho y a muchos por dejar que las cosas pasen. Me quedan varios pendientes por atender y este es el momento para comenzar a resolverlos. Quizá el primero de todos sea aceptar lo que soy y si nombre es destino, tal vez me convenga aceptar que forastero fui/soy/seré en tierra ajena.
Nos vemos en el futuro.
sábado, diciembre 12, 2009
EL BLUES DE LA SOLEDAD
Dice esa rola compuesta por Joaquín Sabina y Antonio García de Diego “al lugar donde has sido feliz es mejor que no trates nunca de regresar”. Una sabiduría salomónica que no tiene qué ver con partir un niño a la mitad. La nostalgia casi siempre me visita en noches así, cuando ya no hay nadie alrededor.
Como decía en anteriores ocasiones, siempre hay detalles en lo cotidiano que son los que desencadenan los cambios. Así hay tiempos para todo. Todo fue hecho bello en su momento y nada está destinado a durar. De tal manera que si en los días futuros yo quisiera reconstruir al pie de la letra por todo lo que he pasado, no sería ni por mucho igual aunque hiciera las mismas cosas o llegara a los mismos resultados, no lograría que fuera igual.
Fue cagado porque en enero de 2008 se me ocurrió hacer un evento similar a uno de 2007. No hubo la misma magia, aunque había asistentes de la otra vez. No fue lo mismo. Ahí aprendí que el pasado ya no vuelve, por muchos ciclos y eventos que vuelvan a ocurrir, lo pasado sólo queda en nuestra memoria… y ahí está bien.
Entonces lo que queda es reconstruir sin intentar repetir todas esas hazañas, además de olvidar los fracasos. Una vida así debería ser más ligera, sin la responsabilidad de vivir con un guión ya establecido, sin estándares altos o con culpas que esclavizan. Aunque debo ser sincero, sí he tenido momentos placenteros: un par de fiestas, una que otra visita al cine, algunas conversaciones. Igual y siempre se me harán pocos.
Y a pesar de las ventajas antes mencionadas de no querer repetir las cosas eso de la improvisación casi no se me da. Si las cosas del pasado vuelven debo buscar nuevos motivos, nuevos lugares y nuevas circunstancias que no tengan nada que ver con lo anterior, para recolectar en lugar de comparar experiencias. Disfrutar el momento, que le dicen.
Una forma de reproducir un momento del pasado sin que corra peligro el presente es con una canción. Esa función evocadora que tienen las melodías siempre es el bálsamo necesario para el alma. A veces las rolas me recuerdan momentos con alguien o alguna vivencia personal; algunas otras por su letra son como profecías al esperando un destinatario: así llegan como la pieza que faltaba del rompecabezas emocional. De esa manera sí me gusta revivir ciertas cosas, un método tan seguro que sólo se queda en nosotros.
Por cierto, de esta rola hablaba. Sabina y García de Diego la hicieron para Miguel Ríos, esta versión en particular me gusta demasiado Una canción detona cual explosivo la catarsis que no sólo lleva a un hombre a volver a lugares físicos, sino sentimentales. Miguel Ríos en su interpretación le da vida al que piensa que el blues es un estado mental…
No sé, quizá las continuaciones son otra clase de inicio.
Nos vemos en el futuro.
Como decía en anteriores ocasiones, siempre hay detalles en lo cotidiano que son los que desencadenan los cambios. Así hay tiempos para todo. Todo fue hecho bello en su momento y nada está destinado a durar. De tal manera que si en los días futuros yo quisiera reconstruir al pie de la letra por todo lo que he pasado, no sería ni por mucho igual aunque hiciera las mismas cosas o llegara a los mismos resultados, no lograría que fuera igual.
Fue cagado porque en enero de 2008 se me ocurrió hacer un evento similar a uno de 2007. No hubo la misma magia, aunque había asistentes de la otra vez. No fue lo mismo. Ahí aprendí que el pasado ya no vuelve, por muchos ciclos y eventos que vuelvan a ocurrir, lo pasado sólo queda en nuestra memoria… y ahí está bien.
Entonces lo que queda es reconstruir sin intentar repetir todas esas hazañas, además de olvidar los fracasos. Una vida así debería ser más ligera, sin la responsabilidad de vivir con un guión ya establecido, sin estándares altos o con culpas que esclavizan. Aunque debo ser sincero, sí he tenido momentos placenteros: un par de fiestas, una que otra visita al cine, algunas conversaciones. Igual y siempre se me harán pocos.
Y a pesar de las ventajas antes mencionadas de no querer repetir las cosas eso de la improvisación casi no se me da. Si las cosas del pasado vuelven debo buscar nuevos motivos, nuevos lugares y nuevas circunstancias que no tengan nada que ver con lo anterior, para recolectar en lugar de comparar experiencias. Disfrutar el momento, que le dicen.
Una forma de reproducir un momento del pasado sin que corra peligro el presente es con una canción. Esa función evocadora que tienen las melodías siempre es el bálsamo necesario para el alma. A veces las rolas me recuerdan momentos con alguien o alguna vivencia personal; algunas otras por su letra son como profecías al esperando un destinatario: así llegan como la pieza que faltaba del rompecabezas emocional. De esa manera sí me gusta revivir ciertas cosas, un método tan seguro que sólo se queda en nosotros.
Por cierto, de esta rola hablaba. Sabina y García de Diego la hicieron para Miguel Ríos, esta versión en particular me gusta demasiado Una canción detona cual explosivo la catarsis que no sólo lleva a un hombre a volver a lugares físicos, sino sentimentales. Miguel Ríos en su interpretación le da vida al que piensa que el blues es un estado mental…
No sé, quizá las continuaciones son otra clase de inicio.
Nos vemos en el futuro.
miércoles, diciembre 09, 2009
GERSON DE TIERRA-2. Disfrutando del silencio
DISCLAIMER: Este es un post FICTICIO, un ejercicio de desahogo (digno de mi blog) dónde divago sobre una persona que me gustaría ser en una realidad que no existe. Así de simple.
*************
Ese día en el foro Sol, mientras toda la gente estaba brincando con la voz de Dave Gahan las palabras fueron innecesarias. Ella estaba muy cerca de mí y un leve contacto de nuestros hombros hizo que nos volteáramos a ver, convirtiéramos en un segundo plano toda la euforia de un estadio para mirarnos de frente y besarnos.
Tocaba su cabello castaño y miraba su sonrisa rara. En verdad no es bonita, pero me encanta su manera de ser, tan natural, tan espontánea y libre, como si tuviera luz propia, una gloria que no puede ser negada. Recuerdo que además de la vista, me gustó saludarla y pasar mi mano entre los dorsales de la espalda y la línea de la columna, sólo sé que se sentía bien al tacto.
La chica de Venus se me quedó mirando cuando vuelvo a abrir los ojos y se fijó que alcancé ver cómo las luces artificiales iluminan sus diminutos pechos. Me tomó con su mano de la quijada y con suavidad redirige mis ojos hacia los de ella y me deshace en el proceso. La volví a besar y no dejamos de hacerlo hasta que terminó el concierto. Era muy tarde y fuimos a mi depa. Amé sus piernas largas, un poco delgadas y bien formadas.
Me desperté y ella ya no estaba. Fue lo mejor porque ya no decidimos qué éramos. A veces ella iba a mi trabajo y de ahí nos íbamos a comer y de regreso a casa. Me encantaba cuando podía verla con falda, porque casi siempre la recuerdo en pantalones de mezclilla y no se ve tan genial en ellos. A veces de noche recorríamos La Roma, casi siempre a un lugar con música que desconozco, con gente demasiado fashion que contrasta con mi vestimenta dockers.
Hasta hace poco gustábamos mucho de ir al cine el fin de semana. Una cita completa. Los dos comemos mucho en la sala pero ella luce muy delgada. Me hizo olvidar a Ana aunque a Venusina no le gusta el fútbol aunque me acompañó a un partido en el estadio Azul. Nos tomamos muchas fotos, ella hace gestos muy raros y graciosos con los que me hace reír. Parecía como si todo lo que hubiese querido y necesitado estuviera ahí, en mis brazos.
Desgraciadamente la distancia y nuestras respectivas ocupaciones nos están alejando. Yo ahorita tengo cierre y he salido varias veces tardísimo. Ella está my enfocada en su trabajo y sale a diferentes lugares del país. De repente nos llamamos por teléfono y nos consolamos con el hecho de que pronto estaremos desocupados y nos volveremos a ver. Ya me gustaría que se acabara el año de una vez por todas.
Vamos a ver qué hace el tiempo, si no enfría las cosas. Ahorita pienso qué le pasaría a ese personaje del tierra-2 del que escribo si conociera a una mujer como ella; de seguro no hubiese ido al concierto de Depeche Mode, le gustaría esa mujer pero no se atrevería a decírselo ¿por qué? Es tímido y de seguro por las ocupaciones de ella ya la ha de ver poco, a lo mejor las situaciones que yo vivo sólo las puede imaginar, no siempre se puede disfrutar del silencio. Es triste, creo que le marcaré a Venusina.
Nos vemos en el futuro.
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Ese día en el foro Sol, mientras toda la gente estaba brincando con la voz de Dave Gahan las palabras fueron innecesarias. Ella estaba muy cerca de mí y un leve contacto de nuestros hombros hizo que nos volteáramos a ver, convirtiéramos en un segundo plano toda la euforia de un estadio para mirarnos de frente y besarnos.
Tocaba su cabello castaño y miraba su sonrisa rara. En verdad no es bonita, pero me encanta su manera de ser, tan natural, tan espontánea y libre, como si tuviera luz propia, una gloria que no puede ser negada. Recuerdo que además de la vista, me gustó saludarla y pasar mi mano entre los dorsales de la espalda y la línea de la columna, sólo sé que se sentía bien al tacto.
La chica de Venus se me quedó mirando cuando vuelvo a abrir los ojos y se fijó que alcancé ver cómo las luces artificiales iluminan sus diminutos pechos. Me tomó con su mano de la quijada y con suavidad redirige mis ojos hacia los de ella y me deshace en el proceso. La volví a besar y no dejamos de hacerlo hasta que terminó el concierto. Era muy tarde y fuimos a mi depa. Amé sus piernas largas, un poco delgadas y bien formadas.
Me desperté y ella ya no estaba. Fue lo mejor porque ya no decidimos qué éramos. A veces ella iba a mi trabajo y de ahí nos íbamos a comer y de regreso a casa. Me encantaba cuando podía verla con falda, porque casi siempre la recuerdo en pantalones de mezclilla y no se ve tan genial en ellos. A veces de noche recorríamos La Roma, casi siempre a un lugar con música que desconozco, con gente demasiado fashion que contrasta con mi vestimenta dockers.
Hasta hace poco gustábamos mucho de ir al cine el fin de semana. Una cita completa. Los dos comemos mucho en la sala pero ella luce muy delgada. Me hizo olvidar a Ana aunque a Venusina no le gusta el fútbol aunque me acompañó a un partido en el estadio Azul. Nos tomamos muchas fotos, ella hace gestos muy raros y graciosos con los que me hace reír. Parecía como si todo lo que hubiese querido y necesitado estuviera ahí, en mis brazos.
Desgraciadamente la distancia y nuestras respectivas ocupaciones nos están alejando. Yo ahorita tengo cierre y he salido varias veces tardísimo. Ella está my enfocada en su trabajo y sale a diferentes lugares del país. De repente nos llamamos por teléfono y nos consolamos con el hecho de que pronto estaremos desocupados y nos volveremos a ver. Ya me gustaría que se acabara el año de una vez por todas.
Vamos a ver qué hace el tiempo, si no enfría las cosas. Ahorita pienso qué le pasaría a ese personaje del tierra-2 del que escribo si conociera a una mujer como ella; de seguro no hubiese ido al concierto de Depeche Mode, le gustaría esa mujer pero no se atrevería a decírselo ¿por qué? Es tímido y de seguro por las ocupaciones de ella ya la ha de ver poco, a lo mejor las situaciones que yo vivo sólo las puede imaginar, no siempre se puede disfrutar del silencio. Es triste, creo que le marcaré a Venusina.
Nos vemos en el futuro.
domingo, diciembre 06, 2009
SUERTE
Cuando todos celebran, es momento para sentarse un momento y reflexionar.
Creo que ya lo he dicho aquí. Yo creo en dos cosas, en lo que el hombre puede controlar y en lo que no. No somos Dios y por mucho poder que tengamos no podemos meter mano a todas las circunstancias y para que te favorezcan necesitas que esas cosas actúen a tu favor, es decir, necesitas suerte. Y aunque a veces esforzarte y estar ahí te puede dar más probabilidades de tenerla, lo cierto es que no siempre está con nosotros.
Fue raro ver el partido de ayer. En realidad Cruz Azul mereció perder. Durante más de 90 minutos tuvo un juego insípido, bastante calculador y que no merecía ni verse. Su actitud defensiva fue la mejor del torneo, pero este juego se gana con goles y la iniciativa para hacerlos sólo la tenía el conjunto rival. Yo sigo pensando que ayer la Máquina tuvo bastante suerte antes y durante la victoria que hoy los coloca en la final del fútbol mexicano.
Suerte fue que el miércoles el único remate de Luis Gabriel Rey, tan fácil de meter y tan oportuno se elevara para estrellarse en el travesaño. Suerte que en el partido de vuelta ni el árbitro ni el asistente pudieran ver la mano de Joel Huiqui, es la única justificación que se tiene, de haberla visto era expulsión, penal y muy probablemente gol. Suerte que en el peor momento de la máquina Hugo Droguett se encontrara solo, listo para matar a los celestes con un segundo gol y el balón pegara en el poste. Y la última, suerte que en el gol definitivo de Emanuel Villa un disparo raso pasara entre las piernas de Wilson Tiago y, peor aún, que el defensa que cubría el primer poste de Monarcas al intentar desviar el balón, le pega mal y se incrusta en las redes. Si en esas acciones hubiera sucedido lo contrario, la historia hubiese sido distinta.
Algunas culturas asociaban la victoria como algo sobre humano que se otorgaba y no sólo como el fruto del esfuerzo propio. Los judíos creen que es Dios el que les da la victoria y aún los griegos tenían una deidad femenina que representaba el triunfo y a la cuál se le pedía su bendición. Ellos sabían que no basta con quererlo y algunas veces tampoco con esforzarte, se necesita ese extra del destino para salir bien librado.
A propósito de esto, ayer me puse a recordar que en una de esas noches de desvelos vi en la tele una cápsula de las que José Gordon escribe y presenta llamadas Imaginantes. En una de ellas evoca esa peli de Woody Allen (y la mami Scarlett) llamada Match Point que trata justamente de la suerte que te da la victoria, también sobre las cosas en la vida que se pueden controlar y otras que no.
En fin, el equipo de mis amores va a la final. Veamos si la suerte que tienen les dura hasta el próximo domingo por la noche.
Nos vemos en el futuro.
Creo que ya lo he dicho aquí. Yo creo en dos cosas, en lo que el hombre puede controlar y en lo que no. No somos Dios y por mucho poder que tengamos no podemos meter mano a todas las circunstancias y para que te favorezcan necesitas que esas cosas actúen a tu favor, es decir, necesitas suerte. Y aunque a veces esforzarte y estar ahí te puede dar más probabilidades de tenerla, lo cierto es que no siempre está con nosotros.
Fue raro ver el partido de ayer. En realidad Cruz Azul mereció perder. Durante más de 90 minutos tuvo un juego insípido, bastante calculador y que no merecía ni verse. Su actitud defensiva fue la mejor del torneo, pero este juego se gana con goles y la iniciativa para hacerlos sólo la tenía el conjunto rival. Yo sigo pensando que ayer la Máquina tuvo bastante suerte antes y durante la victoria que hoy los coloca en la final del fútbol mexicano.
Suerte fue que el miércoles el único remate de Luis Gabriel Rey, tan fácil de meter y tan oportuno se elevara para estrellarse en el travesaño. Suerte que en el partido de vuelta ni el árbitro ni el asistente pudieran ver la mano de Joel Huiqui, es la única justificación que se tiene, de haberla visto era expulsión, penal y muy probablemente gol. Suerte que en el peor momento de la máquina Hugo Droguett se encontrara solo, listo para matar a los celestes con un segundo gol y el balón pegara en el poste. Y la última, suerte que en el gol definitivo de Emanuel Villa un disparo raso pasara entre las piernas de Wilson Tiago y, peor aún, que el defensa que cubría el primer poste de Monarcas al intentar desviar el balón, le pega mal y se incrusta en las redes. Si en esas acciones hubiera sucedido lo contrario, la historia hubiese sido distinta.
Algunas culturas asociaban la victoria como algo sobre humano que se otorgaba y no sólo como el fruto del esfuerzo propio. Los judíos creen que es Dios el que les da la victoria y aún los griegos tenían una deidad femenina que representaba el triunfo y a la cuál se le pedía su bendición. Ellos sabían que no basta con quererlo y algunas veces tampoco con esforzarte, se necesita ese extra del destino para salir bien librado.
A propósito de esto, ayer me puse a recordar que en una de esas noches de desvelos vi en la tele una cápsula de las que José Gordon escribe y presenta llamadas Imaginantes. En una de ellas evoca esa peli de Woody Allen (y la mami Scarlett) llamada Match Point que trata justamente de la suerte que te da la victoria, también sobre las cosas en la vida que se pueden controlar y otras que no.
En fin, el equipo de mis amores va a la final. Veamos si la suerte que tienen les dura hasta el próximo domingo por la noche.
Nos vemos en el futuro.
miércoles, diciembre 02, 2009
LA MADRUGADA POSITIVA
¿Por qué la vida se empeña en cambiar a cada instante?
No lo sé. Creo que la actitud positiva que tengo hace que las cosas cambien más rápido, incluso cosas que no me esperaba que salieran de su estado. La vida a veces parece que hace días en serie, uno igual al otro; pero si miramos a detalle podemos ver las sutiles diferencias que generan los cambios del futuro.
Ya quiero que sea el futuro, el presente no es tan chido. Ya quiero que sea la peda, la liguilla, la taquiza, el sorteo mundialista, la aventura, la navidad y el año nuevo, quizá una posada. Tal vez lo decía de mamada pero ya no soy el mismo que hace cuatro meses y mucho menos que hace un mes. Aún lidio con mi carácter pero puedo decir que mi traje depresivo está muy bien en el bote de basura.
La vida se empeña en presentarme situaciones similares, como la otra vez va a empezar el año y tengo para solventar mis gastos, gracias a Dios. Depende de mí tener un ingreso más grande, hacer más, disfrutar más, limitarme menos, reactivar los sueños que guardé en la cabeza, montarme la sinergia del cambio que han significado este año.
Estoy contento y no puedo dejar de decirlo, contento con o sin motivos, sólo porque sí, por la música, porque bajé de peso, porque le eché ganas… hay cosas que no necesitan justificación y a veces con eso es suficiente. Ya era mi hora de aceptar lo que hay detrás del espejo, del monitor, de las palabras y de no negar lo que los demás no ven. Sentirme bien conmigo, ya me hacía falta.
¿Por qué, destino, eres tan inesperado, tan mamón? Me das un mes en la banca para devolverme a la jugada con nuevos bríos. Algo he de haber hecho bien en este tiempo, algo bueno entre tanta regada, como una semilla que en el tiempo de la siega se ha vuelto una multitud de fruto.
¡Qué va ser invisible! Con un poco de polvo se notan mis siluetas. Dejo de forzar mis brazos en pelear con el mando para sentarme a disfrutar el paisaje mientras el barco toma su propio rumbo. Ando en busca de quien se quiera unir a este viaje, a uno que nunca debí abandonar: el de sentir a flor de piel cada instante de la vida. Olvidarse de las vicisitudes del regreso para cantar en medio de la calle con enemil cervezas encima, sonriéndole a la luna llena.
Me he dado cuenta que muchas cosas que deseé para mi plan de vida ya las tengo. Encontrar el amor y el dinero más allá de las cuatro paredes es el reto. Al menos me la pasé bien en esta madrugada positiva, una de tantas en estos últimos días y que han sido ambientadas, entre otras melodías, por un recordatorio sonoro de lo que Lenny Kravitz cantara hace 20 años y que ahorita suena igual de fresco, atemporal, así como es el amor:
Nos vemos en el futuro.
No lo sé. Creo que la actitud positiva que tengo hace que las cosas cambien más rápido, incluso cosas que no me esperaba que salieran de su estado. La vida a veces parece que hace días en serie, uno igual al otro; pero si miramos a detalle podemos ver las sutiles diferencias que generan los cambios del futuro.
Ya quiero que sea el futuro, el presente no es tan chido. Ya quiero que sea la peda, la liguilla, la taquiza, el sorteo mundialista, la aventura, la navidad y el año nuevo, quizá una posada. Tal vez lo decía de mamada pero ya no soy el mismo que hace cuatro meses y mucho menos que hace un mes. Aún lidio con mi carácter pero puedo decir que mi traje depresivo está muy bien en el bote de basura.
La vida se empeña en presentarme situaciones similares, como la otra vez va a empezar el año y tengo para solventar mis gastos, gracias a Dios. Depende de mí tener un ingreso más grande, hacer más, disfrutar más, limitarme menos, reactivar los sueños que guardé en la cabeza, montarme la sinergia del cambio que han significado este año.
Estoy contento y no puedo dejar de decirlo, contento con o sin motivos, sólo porque sí, por la música, porque bajé de peso, porque le eché ganas… hay cosas que no necesitan justificación y a veces con eso es suficiente. Ya era mi hora de aceptar lo que hay detrás del espejo, del monitor, de las palabras y de no negar lo que los demás no ven. Sentirme bien conmigo, ya me hacía falta.
¿Por qué, destino, eres tan inesperado, tan mamón? Me das un mes en la banca para devolverme a la jugada con nuevos bríos. Algo he de haber hecho bien en este tiempo, algo bueno entre tanta regada, como una semilla que en el tiempo de la siega se ha vuelto una multitud de fruto.
¡Qué va ser invisible! Con un poco de polvo se notan mis siluetas. Dejo de forzar mis brazos en pelear con el mando para sentarme a disfrutar el paisaje mientras el barco toma su propio rumbo. Ando en busca de quien se quiera unir a este viaje, a uno que nunca debí abandonar: el de sentir a flor de piel cada instante de la vida. Olvidarse de las vicisitudes del regreso para cantar en medio de la calle con enemil cervezas encima, sonriéndole a la luna llena.
Me he dado cuenta que muchas cosas que deseé para mi plan de vida ya las tengo. Encontrar el amor y el dinero más allá de las cuatro paredes es el reto. Al menos me la pasé bien en esta madrugada positiva, una de tantas en estos últimos días y que han sido ambientadas, entre otras melodías, por un recordatorio sonoro de lo que Lenny Kravitz cantara hace 20 años y que ahorita suena igual de fresco, atemporal, así como es el amor:
Nos vemos en el futuro.
viernes, noviembre 27, 2009
NOVIEMBRE PASA RÁPIDO
Qué raro es no saber cómo empezar un post ni de qué vas a hablar en él. Sólo quiero decir que ahorita soy feliz, que ya me cansé de andarme quejando y enojando porque quiero abordar mis días de manera diferente. En verdad quiero cambiar.
Sólo me falta tener trabajo y lana para los siguientes tres o cuatro findes de peda; así como para las deudas del año. Ya me ando moviendo. Espero que vengan cosas interesantes que pueda contar más adelante en el blog.
La semana se ha ido rápido (contraria a la rola de Inspector y Ely Guerra donde versa que: noviembre pasa lento) y este en pocos días se acaba el mes. La música me ha ayudado a que sean los días más livianos y hasta he convivido más con mis papás.
El sábado promete y ya veremos si cumple como espero, porque habrá #chelanecesaria xD
Nos vemos en el futuro.
Sólo me falta tener trabajo y lana para los siguientes tres o cuatro findes de peda; así como para las deudas del año. Ya me ando moviendo. Espero que vengan cosas interesantes que pueda contar más adelante en el blog.
La semana se ha ido rápido (contraria a la rola de Inspector y Ely Guerra donde versa que: noviembre pasa lento) y este en pocos días se acaba el mes. La música me ha ayudado a que sean los días más livianos y hasta he convivido más con mis papás.
El sábado promete y ya veremos si cumple como espero, porque habrá #chelanecesaria xD
Nos vemos en el futuro.
lunes, noviembre 23, 2009
HECHO PARA LA NOCHE
Creo que nunca le agarré el gusto al cigarro, no por la sensación momentánea de envenenarte los pulmones o una efímera tranquilidad que ofrece un momento para respirar. No me gusta que el olor se pegue en el aliento, mi ropa, en mi sudor; podré aguantarlo en otros (disfrutarlo en otras) pero en mí me da un asco tremendo al día siguiente. A veces me gustaría quitar el mueble de a lado de la cama que me impide ubicarme bien en la ventana y prender un cigarrillo en la noche mientras veo las estrellas.
¿Qué hago escribiendo tan noche? No lo sé (frase que debería decir “sí lo sé”, porque después viene la explicación del por qué lo sé), quizá es deuda que tengo conmigo de hacer más post aunque analytics diga que sólo me leen en promedio 20 personas diarias de forma recurrente. Me refugio en el nuevo videojuego para no retomar la novela. Ella está ahí esperando a que le meta mano, cual malquerida que vive a la sombra del macho clásico, que disfruta más de otros placeres que con los de casa.
No tengo sueño, me he estado durmiendo en varios momentos del día, como en el partido de la liguilla del mediodía (verdadero somnífero) donde el gol medio me despertó para volver a bostezar. El segundo fue cuando regresé a casa, no quise hacer nada más y volví a dormir. Ahorita como que vuelve el sueño. Para qué lo niego, estoy hecho para la noche. Ojalá hubiera más noches divertidas.
Hace una semana escribí en mi vicio twitter: “y si fuera más feliz? y si no fuera tan huraño como a veces soy? más alivianado? menos mamón?”. Sí, sería alguien diferente. En verdad me gustaría cambiar esas cosas también: levantarme una mañana con ganas de abrazar a todo mundo, no estar a la espera de juzgar a los que quiero, agarrar el teléfono y hablarle a mis amigos sin un pretexto para hacerlo, tomarme la vida más a la ligera, no ser tan pesimista y tener otra actitud ante la situación adversa. Sería tan distinto que creo que no me reconocería. Ando trabajando en eso, no es fácil cambiar de la noche a la mañana, pero creo que ahí voy.
Bajé de peso, no creí que hubiese bajado tanto. De pronto me vi probándome esos pantalones talla 32 que no me quedaban y me sorprendí que me quedaran. Le traigo ganas a esos dos jeans pegaditos y a los de batalla de hace años que aún están buenos. Debería hacer más por tener mi peso ideal, hay una playera azul con la imagen del maestro Garcés que me gustaría probarme.
No puedo dejar de pensar en 500 días con ella, película que sin duda des de las mejores que he visto. No me hubiera gustado ir sólo, sino compartir impresiones de la historia, la música, las referencias cinematográficas y cantar las rolas del soundtrack (que ya adquirí). Les dejo una de mis escenas favoritas de la peli, que describe un tipo de felicidad: lo que uno siente después de tener un #follonnecesario (ambientado con Hall & Oates, qué mejor!):
Sí, divagar en la noche rulea. En fin, comienza la semana y para mantener los planes hasta diciembre debo tener dinero y hallar maneras para conseguirlo.
Nos vemos en el futuro.
¿Qué hago escribiendo tan noche? No lo sé (frase que debería decir “sí lo sé”, porque después viene la explicación del por qué lo sé), quizá es deuda que tengo conmigo de hacer más post aunque analytics diga que sólo me leen en promedio 20 personas diarias de forma recurrente. Me refugio en el nuevo videojuego para no retomar la novela. Ella está ahí esperando a que le meta mano, cual malquerida que vive a la sombra del macho clásico, que disfruta más de otros placeres que con los de casa.
No tengo sueño, me he estado durmiendo en varios momentos del día, como en el partido de la liguilla del mediodía (verdadero somnífero) donde el gol medio me despertó para volver a bostezar. El segundo fue cuando regresé a casa, no quise hacer nada más y volví a dormir. Ahorita como que vuelve el sueño. Para qué lo niego, estoy hecho para la noche. Ojalá hubiera más noches divertidas.
Hace una semana escribí en mi vicio twitter: “y si fuera más feliz? y si no fuera tan huraño como a veces soy? más alivianado? menos mamón?”. Sí, sería alguien diferente. En verdad me gustaría cambiar esas cosas también: levantarme una mañana con ganas de abrazar a todo mundo, no estar a la espera de juzgar a los que quiero, agarrar el teléfono y hablarle a mis amigos sin un pretexto para hacerlo, tomarme la vida más a la ligera, no ser tan pesimista y tener otra actitud ante la situación adversa. Sería tan distinto que creo que no me reconocería. Ando trabajando en eso, no es fácil cambiar de la noche a la mañana, pero creo que ahí voy.
Bajé de peso, no creí que hubiese bajado tanto. De pronto me vi probándome esos pantalones talla 32 que no me quedaban y me sorprendí que me quedaran. Le traigo ganas a esos dos jeans pegaditos y a los de batalla de hace años que aún están buenos. Debería hacer más por tener mi peso ideal, hay una playera azul con la imagen del maestro Garcés que me gustaría probarme.
No puedo dejar de pensar en 500 días con ella, película que sin duda des de las mejores que he visto. No me hubiera gustado ir sólo, sino compartir impresiones de la historia, la música, las referencias cinematográficas y cantar las rolas del soundtrack (que ya adquirí). Les dejo una de mis escenas favoritas de la peli, que describe un tipo de felicidad: lo que uno siente después de tener un #follonnecesario (ambientado con Hall & Oates, qué mejor!):
Sí, divagar en la noche rulea. En fin, comienza la semana y para mantener los planes hasta diciembre debo tener dinero y hallar maneras para conseguirlo.
Nos vemos en el futuro.
domingo, noviembre 22, 2009
LA LUNA AUSENTE
Era de noche y no encontré la luna, ya no digamos la estrella de la mañana…
Cuando tienes un deseo inconfesable y el motivo se aparece de improviso, como la vida misma, no haces más que pedirle al mesero otra cerveza y tomarte la que tienes en chinga. No haces más que enfocarte en otras ondas, en compenetrarte en terrenos que no son tuyos, con personas que no son las tuyas y adherirte a ellas como sea. Ignorar el deseo, hacer por un momento como si no existiera, como si nunca lo hubiera hecho, como si fuera la invención de un tipo aburrido que describe la perfección.
Es como esas cosas que rezas en las noches que sucedan. El deseo reprimido materializándose. La manifestación ante mis ojos. La revelación que confirma la fe del querer, una visión inesperada y yo no hacía más que negarla. Negarla porque no es mía, porque me meto en terrenos donde no soy invitado, donde mi timidez no me dejó entrar primero, donde hay un pinball del amor donde yo no soy ni la bola ni las esquinas. Cómo quería zafarme de mi zen, dejar el confort de la risa en donde estaba y abordar al doceavo pasajero.
Sería malo para jugar cartas, sin hablar puedo descubrir mis intenciones. Ya era tarde, tenía que emprender el camino del show del insomnio y se abrió la oportunidad de dejar el Shangri-la de la cerveza y la buena ondita para platicar con el elemento incómodo de una relación bizarra. No lo pensé porque sabía realmente dónde quería estar. Fue el destino y mi necesidad de desechar lo que provocó un momento de interludio, estuve a punto de reanudar el show hasta que volví a la jugada, para enterarme que siempre estuve afuera.
Ese mismo juego amablemente de redirigió al acostumbrado exilio. A pesar de la cortesía y de mis ansias por salir, el destino que es bien mamón (como lo afirma Juan Villoro en un guión para cine) no me permitía huir, haciendo que los minutos fueran eternos, siendo el invisible de siempre con ecos de apariencia que no me ocultaban nada. Sí, la info que me dieron aquella noche (curiosamente a pocos metros de ahí) donde también me chingué chelas en chinga era cierta, la había visto con mis ojos a pesar de que la luna no iluminara la verdad.
El crédito por un momento tampoco me dejó tomar el viaje mágico y misterioso, como si el sufrimiento de estar ahí tuviese que ser prolongado. High and dry sonaba en el Tlalocpod, creo que no había canción perfecta en ese momento, sentado viendo cómo avanzaba mientras los particulares se detenían, mientras yo trataba de asimilar la distancia entre la tierra y el segundo planeta del sistema solar.
En el camino que varias veces me ha visto derrotado alcé la vista, di vueltas con los ojos al firmamento y no había luna, no hallaba las estrellas y mucho menos a la estrella de la mañana. Sólo las luces de la calle que me escuchaban cantar en mi soledad y desahogo, pensando en qué hacer con mis sentimientos, si darles importancia y develarlos o guardarlos en el abismo del olvido. Han pasado horas de eso y aún no decido.
Espero que cuando vuelva la luna ausente me de luz para saber qué hacer con la habitante de Venus que tanto me gusta.
Nos vemos en el futuro.
Cuando tienes un deseo inconfesable y el motivo se aparece de improviso, como la vida misma, no haces más que pedirle al mesero otra cerveza y tomarte la que tienes en chinga. No haces más que enfocarte en otras ondas, en compenetrarte en terrenos que no son tuyos, con personas que no son las tuyas y adherirte a ellas como sea. Ignorar el deseo, hacer por un momento como si no existiera, como si nunca lo hubiera hecho, como si fuera la invención de un tipo aburrido que describe la perfección.
Es como esas cosas que rezas en las noches que sucedan. El deseo reprimido materializándose. La manifestación ante mis ojos. La revelación que confirma la fe del querer, una visión inesperada y yo no hacía más que negarla. Negarla porque no es mía, porque me meto en terrenos donde no soy invitado, donde mi timidez no me dejó entrar primero, donde hay un pinball del amor donde yo no soy ni la bola ni las esquinas. Cómo quería zafarme de mi zen, dejar el confort de la risa en donde estaba y abordar al doceavo pasajero.
Sería malo para jugar cartas, sin hablar puedo descubrir mis intenciones. Ya era tarde, tenía que emprender el camino del show del insomnio y se abrió la oportunidad de dejar el Shangri-la de la cerveza y la buena ondita para platicar con el elemento incómodo de una relación bizarra. No lo pensé porque sabía realmente dónde quería estar. Fue el destino y mi necesidad de desechar lo que provocó un momento de interludio, estuve a punto de reanudar el show hasta que volví a la jugada, para enterarme que siempre estuve afuera.
Ese mismo juego amablemente de redirigió al acostumbrado exilio. A pesar de la cortesía y de mis ansias por salir, el destino que es bien mamón (como lo afirma Juan Villoro en un guión para cine) no me permitía huir, haciendo que los minutos fueran eternos, siendo el invisible de siempre con ecos de apariencia que no me ocultaban nada. Sí, la info que me dieron aquella noche (curiosamente a pocos metros de ahí) donde también me chingué chelas en chinga era cierta, la había visto con mis ojos a pesar de que la luna no iluminara la verdad.
El crédito por un momento tampoco me dejó tomar el viaje mágico y misterioso, como si el sufrimiento de estar ahí tuviese que ser prolongado. High and dry sonaba en el Tlalocpod, creo que no había canción perfecta en ese momento, sentado viendo cómo avanzaba mientras los particulares se detenían, mientras yo trataba de asimilar la distancia entre la tierra y el segundo planeta del sistema solar.
En el camino que varias veces me ha visto derrotado alcé la vista, di vueltas con los ojos al firmamento y no había luna, no hallaba las estrellas y mucho menos a la estrella de la mañana. Sólo las luces de la calle que me escuchaban cantar en mi soledad y desahogo, pensando en qué hacer con mis sentimientos, si darles importancia y develarlos o guardarlos en el abismo del olvido. Han pasado horas de eso y aún no decido.
Espero que cuando vuelva la luna ausente me de luz para saber qué hacer con la habitante de Venus que tanto me gusta.
Nos vemos en el futuro.
domingo, noviembre 15, 2009
EL CONSEJO DEL AMIGO LEO
Son más de las tres, me perdí de Nortec pero a cambio la vida me dio alguno de esos momentos en los que dices: para eso están los amigos.
Si creía encontrar condescendencia en los que me aman, estaba equivocado. De mi amigo Leo encontré la crítica más dura, la incredulidad de mi situación pero la suficiente sinceridad para decirme “la cagaste”. Recibí sopa de mi propio chocolate, así, sin miramientos, honestidad brutal que es preferible a la dulce y digerible mentira. Lo sé por experiencia.
La conversación estuvo aderezada con ese Red Label que compramos a principios de Octubre a razón de su cumpleaños. Ayer la botella supo mejor. Fue como si el Sprite frío se hubiese convertido en Ginger Ale, adquirió tintes refrescantes que fueron lubricante para el alma. Sigo, como el protagonista de la peli del jueves, dudando del destino; sin embargo, esas crudas palabras de mi amigo era justo lo que necesitaba escuchar.
Desde cuando Leo se volvió tan sabio? Ha pasado por muchas cosas como la muerte de su padre y la depresión que le sobrevino por no conseguir trabajo Consiguió canalizar su don por las relaciones públicas, también una ambición que ha tenido como estandarte a su hijo. Así lo comprendí al analizarme, desmenuzando cualquier justificación mía y dándole una justa dimensión. Supe por qué es como es y por qué hace lo que hace. Reafirmé por qué lo admiro.
Y así desarmado y con una playera con un tiro al blanco en el pecho, todavía me da unas palmadas y me recuerda quién soy y para quién debo hacer todo lo que hago. Me recuerda mis responsabilidades y mi situación actual. Hace memoria de aquellas cosas por las que me admira y me dice que todo va a pasar y que volveré a tener una oportunidad. Lo importante es dejar en el olvido esos errores que tuve y no volverlos a cometer, signo vital para demostrar que has crecido.
Ojalá se de esa chance ir a un Starbucks cerca de su chamba y continuar esas conversaciones que hemos tenido desde la universidad. Tan leales, tan letales. Con la admiración mutua que tienen dos espadachines, la camaradería de dos ancianos que juegan billar, la hermandad que no conoce de sangre o códigos genéticos. Ya sea con café, chela, brandy o whiskey, las reglas no cambian entre estos dos amigos.
Qué raro fue también hablar de redes sociales y que ahorita él esté interesando en ellas. Aún más extraño fue escucharme a mí hablándole del tema, creo que no había demostrado mi entusiasmo a nadie fuera de este mundito loco. Fue padre tener un tema más de conversación.
Sí, me perdí de Nortec (dícese que fue uno de los mejores conciertos de año) pero a cambio obtuve lo que necesitaba en manos de alguien a quien le importo. Eso, para terminar como lo haría un indiscutible amo del cliché (que soy), es priceless.
Nos vemos en el futuro.
Si creía encontrar condescendencia en los que me aman, estaba equivocado. De mi amigo Leo encontré la crítica más dura, la incredulidad de mi situación pero la suficiente sinceridad para decirme “la cagaste”. Recibí sopa de mi propio chocolate, así, sin miramientos, honestidad brutal que es preferible a la dulce y digerible mentira. Lo sé por experiencia.
La conversación estuvo aderezada con ese Red Label que compramos a principios de Octubre a razón de su cumpleaños. Ayer la botella supo mejor. Fue como si el Sprite frío se hubiese convertido en Ginger Ale, adquirió tintes refrescantes que fueron lubricante para el alma. Sigo, como el protagonista de la peli del jueves, dudando del destino; sin embargo, esas crudas palabras de mi amigo era justo lo que necesitaba escuchar.
Desde cuando Leo se volvió tan sabio? Ha pasado por muchas cosas como la muerte de su padre y la depresión que le sobrevino por no conseguir trabajo Consiguió canalizar su don por las relaciones públicas, también una ambición que ha tenido como estandarte a su hijo. Así lo comprendí al analizarme, desmenuzando cualquier justificación mía y dándole una justa dimensión. Supe por qué es como es y por qué hace lo que hace. Reafirmé por qué lo admiro.
Y así desarmado y con una playera con un tiro al blanco en el pecho, todavía me da unas palmadas y me recuerda quién soy y para quién debo hacer todo lo que hago. Me recuerda mis responsabilidades y mi situación actual. Hace memoria de aquellas cosas por las que me admira y me dice que todo va a pasar y que volveré a tener una oportunidad. Lo importante es dejar en el olvido esos errores que tuve y no volverlos a cometer, signo vital para demostrar que has crecido.
Ojalá se de esa chance ir a un Starbucks cerca de su chamba y continuar esas conversaciones que hemos tenido desde la universidad. Tan leales, tan letales. Con la admiración mutua que tienen dos espadachines, la camaradería de dos ancianos que juegan billar, la hermandad que no conoce de sangre o códigos genéticos. Ya sea con café, chela, brandy o whiskey, las reglas no cambian entre estos dos amigos.
Qué raro fue también hablar de redes sociales y que ahorita él esté interesando en ellas. Aún más extraño fue escucharme a mí hablándole del tema, creo que no había demostrado mi entusiasmo a nadie fuera de este mundito loco. Fue padre tener un tema más de conversación.
Sí, me perdí de Nortec (dícese que fue uno de los mejores conciertos de año) pero a cambio obtuve lo que necesitaba en manos de alguien a quien le importo. Eso, para terminar como lo haría un indiscutible amo del cliché (que soy), es priceless.
Nos vemos en el futuro.
jueves, noviembre 12, 2009
CASI TRES SEMANAS DESPUÉS
Me paro ante la hoja en blanco sin alguna idea de lo que voy a escribir. Ya ha pasado mucho tiempo y el cierre no sólo fue editorial, sino de ciclos. No me gusta pensar en ciclos cerrados porque, a diferencia de los que creen que al cerrar un círculo terminas; yo creo que es como un perro que quiere morder su cola, un acto que se puede desarrollar ad infinitum.
Aquel error que cometí antes de entrar a chambear, aquel que aún no deja mi mente, me desmadró. Ahora tengo que replantear las cosas de nuevo. Nadie me dijo que la vida era una continua búsqueda de oportunidades, un salto de un lugar a otro, menos sabía que la estabilidad es un privilegio logrado por muy pocos. Ya no estoy en el desierto, ahí ya no volveré jamás.
Vida social, amor y esas cosas ahorita parecen lejanas. Bueno, no es de ahorita, pero como que lo siento más cuando el finde tienes ganas de salir a reventar y no hay nadie disponible. Aparte, tópicos como el noviazgo en estos tiempos suenan bastante desgastados. A veces me siento un anticuado con mi forma de ser y con mis deseos. Debí nacer en 1942 para que fuera más fácil crear una familia nuclear.
Hoy vi 500 días con ella. Qué buena película, me recordó harto a Annie Hall de Woody Allen con toques a La Ciencia del Sueño. Hay algunas referencias musicales y de películas que se mezclan con escenas que a cada rato me dibujaban una sonrisa. La vi en el WTC, desde hace un buen rato que no iba a ese cine, me hizo recordar las veces que lo he visitado con gratas compañías.
De pronto escucho algo de bossa nova y eso me recuerda que tengo una deuda pendiente con la novela. Ahí está, lista para que termine con ella y ahora con el tiempo para tratarla. Es una de esas cosas que también debo replantear, ya no soy el mismo de hace un par de años y quizá deba hacerle uno que otro cambio. No lo sé, en su momento lo veré.
Perdí mi iPod azulito y me compré un Touch de 32 GB. Ya le metí toda la música que me gusta. Sin duda es una oda a la melomanía. Lo he convertido en un dispositivo que te puede poner una canción diametralmente opuesta si está en modo aleatorio. Es padre, aunque creo que sólo yo puedo ser el único capaz de disfrutar la mezcla brutal de géneros que se pueden encontrar en el recién bautizado Tlalocpod.
Pues qué me falta? Creo que ya es todo. Saludos a los que pasan por aquí (creo que los trolls y aquellos que me linkean en la-cosa-esa-de-tequila no han tenido mucho de qué hablar). Tenía ganas de venir a escribir pero nunca sabía cómo empezar. Creo que ahora todo será diferente.
Nos vemos en el futuro! =)
Aquel error que cometí antes de entrar a chambear, aquel que aún no deja mi mente, me desmadró. Ahora tengo que replantear las cosas de nuevo. Nadie me dijo que la vida era una continua búsqueda de oportunidades, un salto de un lugar a otro, menos sabía que la estabilidad es un privilegio logrado por muy pocos. Ya no estoy en el desierto, ahí ya no volveré jamás.
Vida social, amor y esas cosas ahorita parecen lejanas. Bueno, no es de ahorita, pero como que lo siento más cuando el finde tienes ganas de salir a reventar y no hay nadie disponible. Aparte, tópicos como el noviazgo en estos tiempos suenan bastante desgastados. A veces me siento un anticuado con mi forma de ser y con mis deseos. Debí nacer en 1942 para que fuera más fácil crear una familia nuclear.
Hoy vi 500 días con ella. Qué buena película, me recordó harto a Annie Hall de Woody Allen con toques a La Ciencia del Sueño. Hay algunas referencias musicales y de películas que se mezclan con escenas que a cada rato me dibujaban una sonrisa. La vi en el WTC, desde hace un buen rato que no iba a ese cine, me hizo recordar las veces que lo he visitado con gratas compañías.
De pronto escucho algo de bossa nova y eso me recuerda que tengo una deuda pendiente con la novela. Ahí está, lista para que termine con ella y ahora con el tiempo para tratarla. Es una de esas cosas que también debo replantear, ya no soy el mismo de hace un par de años y quizá deba hacerle uno que otro cambio. No lo sé, en su momento lo veré.
Perdí mi iPod azulito y me compré un Touch de 32 GB. Ya le metí toda la música que me gusta. Sin duda es una oda a la melomanía. Lo he convertido en un dispositivo que te puede poner una canción diametralmente opuesta si está en modo aleatorio. Es padre, aunque creo que sólo yo puedo ser el único capaz de disfrutar la mezcla brutal de géneros que se pueden encontrar en el recién bautizado Tlalocpod.
Pues qué me falta? Creo que ya es todo. Saludos a los que pasan por aquí (creo que los trolls y aquellos que me linkean en la-cosa-esa-de-tequila no han tenido mucho de qué hablar). Tenía ganas de venir a escribir pero nunca sabía cómo empezar. Creo que ahora todo será diferente.
Nos vemos en el futuro! =)
lunes, octubre 26, 2009
TRES-DE-TRI-DI-3D
La primera vez que vi la televisión fue en blanco y negro.
La tele era vieja pero aún daba buena imagen. Años más tarde comprarían la primera a colores. Deben saber que desde siempre la televisión me ha fascinado, más que el mismo cine que ahora disfruto más. En la tele estaban las caricaturas, la música, los deportes… era como una caja de ilusiones contenidas, una ventana al mundo, a lo que sucedía allá afuera, donde pasaban las cosas, una tutora inanimada, cuadrada y muy poderosa.
Después en la carrera vino la desilusión de la tele, ya tenía yo una visión crítica y ya no me gustaba lo que pasaban, además hice mi servicio social en una televisora y no me gustó lo que vi. Después me sorprendió la alta definición, la imagen ancha, el sonido envolvente y cosas que sólo experimentaba (y no siempre como debe ser) en el cine.
De chico añoraba ir a un autocinema y ver una película con esos lentes azul y rojo que según te permitían ver en tercera dimensión (muy a lo cliché de los 80’s). Debo confesar que al no experimentarlo creí que era un mito, uno que siempre quise comprobar.
Y pues que últimamente se ponen de moda las películas en 3D, los lentes han cambiado pero la curiosidad aún estaba ahí en estado latente. Apenas el sábado tuve la oportunidad de vivir la experiencia con un clásico moderno (palabra contradictoria que no puede quedar mejor): Toy Story. Se nota que no se hizo para 3D, por lo mismo lo mejor fueron los avances, que me permitieron ver cómo las cosas se salían de pantalla. Volví una vez más a ser niño y quise tocar el holograma de los copos de nieve con las manos, me hice para atrás cuando un objeto aparentaba acercarse y por fin entendí por qué le hacen tanto pancho a Avatar.
Quería más y el destino me lo daría. El domingo tuve la chance de ir a esa televisora donde hice mi servicio social (ya conocía Chapultepec y Santa Fe; me faltaba San Ángel). Ahí en el foro 2 y e medio de un picnic “de las estrellas” vi el clásico América contra Chivas en tercera dimensión. Era casi como estar en el estadio (recordé que en el ánulo en el que estaba la cámara así estuve yo la única vez que fui al Coloso de Santa Úrsula). Se podían notar la profundidad y las dimensiones, tanto que a ratos me olvidaba que sólo son hologramas y me lo recordaba quitándome los lentes de vez en vez.
Sí, esto del 3D es una tendencia que se viene fuerte para muchos medios, ya no sólo para el cine. Ante ellos mi gran fascinación que de pequeño tenía ante el objeto cuadrado donde se proyectaban imágenes en blanco y negro se queda corta. La técnica ha mejorado las ilusiones, no sólo para hacerlas nítidas; sino para también adherirlas a la realidad como espejismos en el desierto. Yo lo disfruté mucho, tanto que iré a ver la segunda de Toy Story en breve… así como muchas pelis más de esa manera ¿Quién me acompaña? =)
Nos vemos en el futuro.
La tele era vieja pero aún daba buena imagen. Años más tarde comprarían la primera a colores. Deben saber que desde siempre la televisión me ha fascinado, más que el mismo cine que ahora disfruto más. En la tele estaban las caricaturas, la música, los deportes… era como una caja de ilusiones contenidas, una ventana al mundo, a lo que sucedía allá afuera, donde pasaban las cosas, una tutora inanimada, cuadrada y muy poderosa.
Después en la carrera vino la desilusión de la tele, ya tenía yo una visión crítica y ya no me gustaba lo que pasaban, además hice mi servicio social en una televisora y no me gustó lo que vi. Después me sorprendió la alta definición, la imagen ancha, el sonido envolvente y cosas que sólo experimentaba (y no siempre como debe ser) en el cine.
De chico añoraba ir a un autocinema y ver una película con esos lentes azul y rojo que según te permitían ver en tercera dimensión (muy a lo cliché de los 80’s). Debo confesar que al no experimentarlo creí que era un mito, uno que siempre quise comprobar.
Y pues que últimamente se ponen de moda las películas en 3D, los lentes han cambiado pero la curiosidad aún estaba ahí en estado latente. Apenas el sábado tuve la oportunidad de vivir la experiencia con un clásico moderno (palabra contradictoria que no puede quedar mejor): Toy Story. Se nota que no se hizo para 3D, por lo mismo lo mejor fueron los avances, que me permitieron ver cómo las cosas se salían de pantalla. Volví una vez más a ser niño y quise tocar el holograma de los copos de nieve con las manos, me hice para atrás cuando un objeto aparentaba acercarse y por fin entendí por qué le hacen tanto pancho a Avatar.
Quería más y el destino me lo daría. El domingo tuve la chance de ir a esa televisora donde hice mi servicio social (ya conocía Chapultepec y Santa Fe; me faltaba San Ángel). Ahí en el foro 2 y e medio de un picnic “de las estrellas” vi el clásico América contra Chivas en tercera dimensión. Era casi como estar en el estadio (recordé que en el ánulo en el que estaba la cámara así estuve yo la única vez que fui al Coloso de Santa Úrsula). Se podían notar la profundidad y las dimensiones, tanto que a ratos me olvidaba que sólo son hologramas y me lo recordaba quitándome los lentes de vez en vez.
Sí, esto del 3D es una tendencia que se viene fuerte para muchos medios, ya no sólo para el cine. Ante ellos mi gran fascinación que de pequeño tenía ante el objeto cuadrado donde se proyectaban imágenes en blanco y negro se queda corta. La técnica ha mejorado las ilusiones, no sólo para hacerlas nítidas; sino para también adherirlas a la realidad como espejismos en el desierto. Yo lo disfruté mucho, tanto que iré a ver la segunda de Toy Story en breve… así como muchas pelis más de esa manera ¿Quién me acompaña? =)
Nos vemos en el futuro.
jueves, octubre 15, 2009
Y SI MAÑANA...
Hace mucho que una rola reciente no reflejaba fielmente lo que yo siento en el tiempo presente (casi siempre evoco melodías del pasado). Hello Seahorse! compuso Criminal, rola que se complementa con Bestia, pude entenderlas juntas más que cada una por separado.
Tengo una lucha constante contra mis inseguridades. Aún no sé dónde descargar el pasado. Pero me sigo esforzando, no he bajado los brazos ni un segundo. A veces olvido que debo preocuparme menos y vivir más el momento, redoblar esfuerzos hasta que las cosas cambien.
Aquí la letra de Criminal, rippeada desde la página oficial de la banda jejeje:

Aquí la rola:
Y si mañana ya no existo, quiero poder decir: "por lo menos lo conseguí..." ♫
Hoy será un día pesado, pero es quincena y ya mero llega el finde que promete (y espero que cumpla).
Nos vemos en el futuro.
Tengo una lucha constante contra mis inseguridades. Aún no sé dónde descargar el pasado. Pero me sigo esforzando, no he bajado los brazos ni un segundo. A veces olvido que debo preocuparme menos y vivir más el momento, redoblar esfuerzos hasta que las cosas cambien.
Aquí la letra de Criminal, rippeada desde la página oficial de la banda jejeje:

Aquí la rola:
Y si mañana ya no existo, quiero poder decir: "por lo menos lo conseguí..." ♫
Hoy será un día pesado, pero es quincena y ya mero llega el finde que promete (y espero que cumpla).
Nos vemos en el futuro.
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