lunes, agosto 31, 2009

LET'S SPEND THE NIGHT TOGETHER

No sé por qué me rehusé al momento. Puedo dar muchas razones y al mismo tiempo rechazarlas todas. En realidad no había ningún inconveniente, no le gustan los hoteles, no tengo dinero para uno y podía quedarme de sábado a domingo en su casa. Pasar del continuo jugueteo en el cine a la hora cuchi cuchi (Beto le Boticuá dixit). Me encanta postergar lo inevitable.

“Ahora sí” dije, se quedó bastante sorprendida. “¿No te vas a echar para atrás?” de seguro pasó por su mente mil veces. Y cuando menos me doy cuenta ya estoy en el metro, mirando afuera del vagón a Calzada de Tlalpan. El transporte pasa de largo por aquel hotel sabinesco, quizá él tenga razón cuando escribió que “al lugar donde has sido feliz es mejor que no trates nunca de regresar”.

Ella moría sueño, había tenido días bastante pesados; sin embargo se rehusó a cancelar para dormir un poco. De aquí en adelante sería mi responsabilidad que no se durmiera, eso me quedaba bastante claro. Ya vamos en un micro para su casa. El sur es bastante raro, me siento un extranjero internándome en una nación enemiga. La plática hace la inmersión más rápida y de repente llegamos a ese departamento oscuro, falto de muebles con dos puertas cerradas, una de ellas mi destino.

El plan era que ella se iba a bañar, mismo que se acabó cuando la tomé entre mis brazos, cuando acabó con mis quiénsabecuántos días sin ejercer. Ella ya me había prevenido que había comprado vino, yo no soy de tomar vino, pero me gustaba a cada sorbo. Aprendí que había que tomarlo de a poquito porque cada que lo ingería, sabía mejor… después fuimos por una caguama.

Se iba a dormir, no la dejé, después se nos quitó el cansancio, invitamos al insomnio, la lluvia nos acompañó gran parte de la noche. Le puse la rolita que da título al post. Jagger cantando y provocando a la vez. Piano, guitarra bajo y batería dictando qué hacer. Pongo en práctica el aprendizaje del tacto, como en ninja que ya sabe qué puntos atacar con precisión. Tengo bastante éxito y sonrío de satisfacción, como hace años que no lo hago.

Dormí cerca de cuatro horas. Era temprano, me vestí silencioso para no despertarla. Tenía que regresar a casa y me esperaba un largo regreso. Los puestos de comida apenas comenzaban a organizarse y yo quería detenerme para comer al menos un taco. Dos horas y media después, ya estaba en casa.

Ha sido de las mejores noches del año, ahora que lo pienso. Lo necesitaba, he estado tan en mis broncas, tan falto de pasión, tan fuera de mí que esto es una bocanada de aire. Todo eso se disipó cuando, entre besos en la espalda y el cuello, susurraba cantando:



♪Let's spend the night together
Now I need you more than ever
Let's spend the night together now♫

Nos vemos en el futuro.

jueves, agosto 27, 2009

DE ESO SE TRATA

Mi tío ya está mejor, de hecho, se supone que sale el día de hoy de hospital, lo cual me tiene muy contento. La semana pasada lo vi, estaba bastante compuesto. Mis papás aseguran que su recuperación ha sido sorprendente, veo la alegría en sus rostros. Mi mamá tiene recompensada su esperanza.

Sí, como decía en mi post anterior, ya valió, mi último sueño de la vida se fue al carajo. Creo que no pudo llegar en mejor ocasión esta pequeña chambita, como que he podido lograr una pequeña rutina en la que puedo hacer más cosas. Haría más si pudiera despertarme temprano y aprovechar el día. Tengo que definir el rumbo ahora que el mapa anterior se ha hecho añicos.

Hablando de sueños perdidos, uno mío siempre fue escribir cómics, sobre todo como los que había leído en la infancia: historias sorprendentes y épicas, que aparentemente caían en convencionalismos pero en realidad estaban cargadas de profundidad. Ahora que están los cómics por descarga y que algunas personas altruistamente los traducen (algunas veces mal, pero es lo que hay y se agradece), he podido estar al corriente. Últimamente, además de JMS, hay dos escritores que me hacen querer volver a los guiones de historieta que tengo en el cajón, y me hace desear querer escribir como ellos (cosa que no sucedía desde John Byrne, Mark Waid y Alan Moore): son Ed Brubaker y Matt Fraction.

Odio que la gente me subestime, en verdad me saca de onda. Creo que lo único que puedo hacer es seguir trabajando para superarme, también para quitarme esa mala costumbre de que me importe lo que los demás piensan de mí. Me sorprendió mucho ver en un documental a Bob Dylan, cuando dejó la música folk, cómo las personas pensaron que era un vendido y él tomo una actitud de “voy a cantar, les guste o no”. Me gustaría llegar a esos niveles.

Al menos he podido escribir más en el blog. Con esto del shock emocional, hace días era en el único lugar donde podía dejar mis letras. Algunas cosas ya no van aquí y de vez en cuando se las digo a mis amigos, esa especie en extinción. Aunque creo que yo los extingo, no soy muy bueno haciendo adeptos y no conservo lo que tengo a la mano.

No sé cómo acabar el último párrafo, es un problema que tengo desde hace algunas semanas. Inclusive esta no es la excepción. Parece como si ya se me hubiera acabado el aire, como si en vez de poder englobar, dar sentido o cerrar, ya todo estuviese dicho. Quizá la última frase del post debería tratar sobre las ilusiones perdidas, añoradas, diluidas; sobre la esperanza que se tiene o sobre el carácter. De todo esto trata la vida, de lo que deseamos, lo que podemos tener o no.

De eso se trata. Tal vez el insomnio de hoy haya valido la pena.

Nos vemos en el futuro.

martes, agosto 25, 2009

LA PIEL TIENE MEMORIA

Lo ideal sería hacer un post sobre primeras veces, pero eso está muy choteado, aún para este blog.

En dos años han cambiado muchas cosas, de alguna forma ahora eres parte de esas mujeres a las que quise y perdí, un panteón que cada día crece. Sin embargo hace 730 días (justo a esta hora) fue para mí el génesis de algo, la iniciación moderna a la edad adulta, el recordatorio de la pérdida oficial de la inocencia (esa, aunque no lo crean, la perdí hace mucho tiempo). Era el momento como otra ausente de mi vida diría “ya no riegas las flores”, ya no más.

Esa rola famosa de Joaquín Sabina es lo más cercano a la experiencia que viví. Una noche, alcohol y canciones, de tu espalda desnuda y de mis ganas, de las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres. Hay noches en las que te recuerdo mientras me tapo con sábanas delgadas, un deja vu de aquella cama de hotel, enorme, suficiente para los dos.

Hoy tu vida es diferente. La mía es un poquito peor de cuando la encontraste. Poco después tuve una novia, pero después me batearon varias chavas. Hoy deseo a una pero creo que alguien más ya me la ganó. Me llena de satisfacción saber que nos disfrutamos en uno de los mejores momentos de mi existencia. Tú fuiste un momento definitivo.

¿Por qué este recuerdo se vuelve un acontecimiento épico, algo para recordar año con año, el aniversario luctuoso de la hombría? Quizá algún día olvide la fecha y mucho después tampoco haya necesidad de que lo recuerde. Hoy me aferro a ese fragmento de pasado y sonrío, mientras continúo en una existencia que no me satisface en nada. No importa lo que los demás crean de mí. Yo lo sé y me es suficiente.

A veces me dan ganas, para completar la experiencia sabinesca, ir a ese lugar y decir que no lo soñé. Repaso en mi mente cada detalle, como si fuera una de mis películas favoritas, como Cuatro Bodas y un Funeral, con el buen Hugh Grant. Y después de la reflexión de aquellos momentos, vienen los pensamientos que empiezan con “si hubiera”. En verdad te extraño, sobre todo porque un momento así como el de hace dos años, hoy es casi imposible que se vuelva a repetir.

Tal vez es nostalgia, o no hay otra cosa mejor en este momento. Todos mis sueños se fueron por el excusado, he tenido que replantearme muchas cosas y ahorita no son muy agradables mis días. Sin embargo, soy mejor que hace dos años y de eso tú tienes parte de culpa, un hombre que descubrió lo que era capaz, que se puso al corriente, que pasó de las letras al cuerpo como un profeta que ve cumplidas sus palabras. Es una de las tantas cosas por las que te quiero.

No sólo la mente y el corazón se acuerdan, también la piel tiene memoria.

Nos vemos en el futuro.

sábado, agosto 22, 2009

GERSON DE TIERRA-2. Parte 3

DISCLAIMER: Este es un post FICTICIO, un ejercicio de desahogo (digno de mi blog) dónde divago sobre una persona que me gustaría ser en una realidad que no existe. Así de simple.

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Estuvo muy buena la peda de ayer. Lo chido fue que no manejé. Empezamos en la casa del buen Robert con unos six de Indio. De pronto ya estábamos en el carro yendo a un bar en la Condesa, no recuerdo cuál. Como siempre fue una bronca encontrar estacionamiento y ya a oscuras desconozco las calles, creo que era cerca de Tamaulipas. Como que se me bajó un poco al comer esas alitas de pollo. Como siempre, no me da cruda, pero bueno, este finde no fue lo mismo.

Corté con Ana. Todo empezó desde una vez que fuimos a una reunión de twitters, ella dice que me le quedé mirando a alguien y se puso bastante celosa. Digo, ella y yo siempre hemos tenido nuestras diferencias: ella que no cree en el matrimonio, yo que soy bien desordenado cuando ella es impecable. Lo que sí adoro de ella es que ama el fútbol, le va al Pachuca (nadie es perfecto), pero es la compañera ideal para ir al estadio, para ver el partido o alguna película en el cine o mejor en casa. Anidada en mi brazo derecho, su calor quitándome el frío. La extraño.

Bueno, sí vi a la twittera que dice (ser discreto nunca ha sido mi fuerte) y pues sí nos hablamos chido y todo, pero cuando ando con alguien soy fiel y mientras anduve con Ana nunca la engañé. Me encantaba cuando se quedaba en el depa, ver su silueta envuelta entre sábanas temprano, antes de irme a correr un finde. Ando en un periodo como de duelo.

Por cierto, la semana pasada mi tío se puso grave, pude hacer unas llamadas y lo trasladaron a un mejor hospital… lo querían llevar a Ecatepec siendo que vive en Valle de Chalco, qué pendejada. Por lo que sé ese hospital es una mierda, el servicio es bastante malo y no atienden como se debe a los pacientes. Bueno, ya está mejor, aunque un poco delicado por el páncreas.

Bueno, termino de escribir esto y me voy a Estadio Azul, esta vez sí tenemos que ganarle al América. En estos días estuve pensando en el sueño recurrente sobre ese “yo” de la tierra alternativa, sería buen escribir sobre él, pero ayudarlo un poquito más, no sé, con una chamba extra subiendo noticias a una página de internet y quizá con una perspectiva amorosa como la mía. Hasta se me antoja a esa twittera llamarla Venusina o algo así jajajaja. Desvarío, es hora de irme.

Nos vemos en el futuro.

miércoles, agosto 19, 2009

DE AGOSTO EL DIECINUEVE

El tío Chavo ya despertó, abrió los ojos y ha platicado un par de veces con mis papás aunque desvaría un poco. Los doctores están sorprendidos y dicen que su cuerpo está actuando raro, está desechando muchas de las cosas que le están haciendo daño, como si fuera auto inmune. Supongo que esas son buenas noticias.

Odio que mi hermana me haga un favor, casi siempre evito que lo haga pero hay ocasiones en las que ya no puedes rechazar la ayuda. Lo malo es que casi siempre te haces “dueño del deudor” y como en otras ocasiones, mi hermana tiene un papel más de jefa, queriéndome ordenar y echándome en cara el favor a la menor rebeldía. Ayer sucedió de nuevo y es horrible. Recordaré rechazar su ayuda para la próxima.

Estoy escribiendo diario con esto del nuevo ingreso, espero estar haciéndolo bien. Mis jefes sólo me han dado una que otra recomendación, supongo que quiere decir que ahí la voy llevando. Hasta la experiencia ha resultado educativa, porque me he topado con temas de los que sé poco o de los que he desechado por no ser de mi perfil.

Los brazos dejaron de dolerme cuando empecé a dormir más. Creo que aún no me acostumbro. Re repente siento mucho cansancio y a la hora de dormir desaparece. No sé, esto del cuerpo humano es raro, aún no consigo el equilibrio para no vivir una vida tan desperdiciada. También he reducido mi número de horas en línea, creo que eso es bueno.

Los audífonos que le compré al iPod han muerto por la patria. Intenté ponerles lo del celular pero están muy cortitos y el gadget cuelga de mi cabeza de mi cabeza. Creo que en lo que llega el fatídico “septiembre negro” (si julio y agosto estuvieron de la chingada, no sé que pasará el mes que viene), tendré que usar el tlalocphone para usar música, con su manos libres.

Bueno, ya terminó de llover y yo ya me voy. Gracias a todos los que me han dado palabras alentadoras en los comentarios y en otros medios.

Nos vemos en el futuro.

lunes, agosto 17, 2009

SHOCK EMOCIONAL

Es la una de la mañana y sigo pensando en la semana que se acaba de ir al diablo. Mi tío sigue igual de grave, la desilusión que se convirtió en una oportunidad, los brazos que duelen por días y ese sentimiento de que nada puede hacerte sentir bien por más que lo intentes.

Y es que así ha sucedido. Lo de mi tío me tiene mal, más distraído de lo normal. No quiero salir, siento que no es apropiado ni siquiera pensar en diversión, aún cuando (y a diferencia de otros meses) tengo la lana para hacerlo. De repente tengo la sensación de que estuviera como en una especie de cruda mental, un shock emocional, sacado de onda a cada instante. Yo sólo quiero saber más sobre su estado de salud, quiero escuchar buenas noticias; pero eso no ha sucedido.

Mis papás han ido diario a verlo, también algunos familiares más se han dado sus vueltas, pero nada parece mejorar desde el martes. Se supone que fue una cosa que comió, pero hasta que él no despierte los médicos andan como a ciegas, porque en concreto no saben qué le provocó ese estado grave de forma súbita. Una tía mía es doctora, vio el expediente y nos comunicó lo peor, sus posibilidades para sobrevivir son escazas, a pesar de que mis padres digan que su aspecto va mejorando.

Una de las que se niega a perder la esperanza es mi madre. Ella vio a su mamá, Sara Flores, en un aspecto igual de delicado sobrevivir para ver los 15 años de su última hija. Cree que Dios puede obrar de la misma manera con mi tío y creo que hasta el momento ha sido la más optimista de todos. Mi padre, que se muestra sereno y fuerte, con la certeza de lo que puede pasar y sin ocultarle a nadie la difícil situación de su hermano, quizá el más cercano, con quien mayor relación tiene; aún en este momento difícil, en el fondo también tiene un poco de fe, que guarda junto a la resignación, por si acaso.

Yo tampoco me puedo concentrar. Apliqué para un trabajo, resultó que sería menos de la oferta inicial, pero al menos tendré un poco más de dinero mientras sigo buscando algo más. En la prueba confundí la palabra “sintetizar” porque me pidieron “caracteres” y yo creí que me decían “palabras” en un texto. Me dieron chance de corregir y ahora tengo una ocupación más que aumentará mis ingresos. La alegría se desvanece, no puedo saborearla como es normal.

De repente miro las paredes con palabras que me invitan a dar el esfuerzo, reflejan la recompensa de las repeticiones, me duelen los brazos y quiero dejarlo todo, pero vuelvo a la rutina, a probar mi resistencia, a crear fuerza, a no ver a los que pasan a un lado de mí, ya más trabajados y expertos. Sin pensar regreso una vez más a lo mío y por un rato me olvido del mundo.

El shock permanece, mi último sueño perece, mi madre me dice que hasta que no me digan “no” lo descarte. Yo sé que ella hará lo mismo con su esperanza, no descansará hasta que le den el “no” definitivo.

Nos vemos en el futuro.

miércoles, agosto 12, 2009

FRÁGIL

La vida es un regalo frágil, hay que disfrutar con cuidado de no romperla.



Uno de mis primeros recuerdos fue sin duda aprender a caminar. En ese entonces apenas tenía un par de años y vivía en casa de mis abuelitos. Era lindo pasar a la sala y ver a todos mis tíos, esos gigantes con voz grave que sonreían cada que estaba con ellos. Para aprender a andar, intentaba ir de un sillón a otro, más atrabancado que acertado. Además de mis padres, uno de los que me animaban a caminar, esperándome con los brazos abiertos del otro lado, era mi tío Chavo.

Cesáreo Obrajero Fernández, o como lo conocen casi todos: “Chavo”, es el hijo más grande de la familia de mi padre. Trabajó desde muy joven, de carácter recio, crítico, siempre buscando la perfección en él y en los demás. Un hombre de juicios inquebrantables, terco, con apariencia de malhumorado pero con un gran corazón. Siempre con su bigote bien abultado, con algo cargando en la mano, yendo de un lado para otro.

Hace unos quince o veinte años le detectaron diabetes (misma enfermedad que sufrió mi abuelita, y que mi familia está propensa a padecer). Durante mucho tiempo, el tío Chavo pudo vivir su vida de manera normal, como lo venía haciendo, reservándose en unas cosas, sin embargo manteniendo otras, como las comidas callejeras y grasosas. Nunca se casó y cuando dejó la casa de mi abuelita vivió solo en una casa que se construyó en Valle de Chalco. Recogía perros de la calle y les daba de comer para que le hicieran compañía.

La diabetes va afectando poco a poco diferentes sistemas en el cuerpo y la salud de mi tío con el tiempo se fue deteriorando. Sumando a eso un mal cuidado y excesos en las cosas que no debe hacer lo han llevado varias veces al médico. Hace más de un año, mi tío, que no aguantaba el dolor, tomó de más una medicina que le había recetado. Esto hizo que se hinchara en diferentes partes del cuerpo y tuvo que se llevado a urgencias. Afortunadamente lo pudieron controlar y con ayuda de mi tía Tere, que de momento vive con él (le están construyendo una casa al lado de mi tío) le cuidaban la alimentación y mejoró significativamente su salud.

Ayer en la noche mis padres recibieron una llamada: mi tío se encontraba grave e iba a ser llevado a un hospital que está cerca de casa. Mi padre lo vio hace apenas unas horas, estaba con dos aparatos y una serie de válvulas sobre su cuerpo. El diagnóstico no es favorable, tiene problemas con el riñón y el corazón; aunque está respondiendo bien al tratamiento, mi tío se encuentra muy delicado de salud.

Ahora sólo resta esperar las próximas horas. Aún no logro acostumbrarme a que la vida cambie tan de repente, que se pueda perder en un instante o como consecuencia de tantos años, la vida es frágil. Yo sólo espero que mi tío se recupere, ha hecho tanto, ha dado mucho cariño, apoyo y ejemplo en todo este tiempo. No puedo olvidar que gracias a él aprendí a caminar.

No más palabras.

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Actualización: Me acaban de hablar por teléono. Mi tío ya está en piso. Al parecer lo grave está por pasar. Gracias a Dios.

Actualización 2: Recibí otra llamada. Mi tío aún no se recupera del todo, a mi papá le darán un pase de 24 horas para que esté con él. A ver que pasa.

sábado, agosto 08, 2009

ENTRE LA LUNA Y LA CIUDAD DE MÉXICO

No, nunca es suficiente una oportunidad para hablar de la luna… aunque esta vez la belleza que engalana los cielos nocturnos no es el tema principal.

Hay algo que yo llamo el show de la madrugada, que básicamente es el regreso a mi casa a altas horas de la noche, cuando escasea el transporte, cuando todo se vuelve más peligroso, cuando las ratas salen de la oscuridad para merodear en busca de comida, cuando ves a borrachos orinarse sin ningún pudor, cuando llegar a casa es un alivio que se produce sólo al final.

Sí, de nuevo me voy en el mejor momento de la reunión. Decidí no molestar a algún amigo para pedir asilo y mejor me aventuré de regreso al hogar. A media noche apenas estaba en la glorieta de Insurgentes y no sabía si aún alcanzaría el transporte final en la terminal de indios verdes. Como si estuviera esperándome, el último transporte que me acercaba a mi hogar se hallaba entre la soledad del paradero. Afortunadamente sólo fueron 5 minutos para que se llenara el camión y listo, ya estaba saliendo de mi ciudad natal, al exilio.

Entre las rolas que sonaban en el iPod justo a minutos de llegar estaba “Best that you can do” o mejor conocida como el tema de la película “Arthur”, que le diera el Óscar a Burt Bacharach en la música y a Christopher Cross en la interpretación. Me era imposible no recordar a Arturo, el millonario seductor (como titularon la película en México), personaje entrañable sumido en un casi permanente estado etílico, que era un irresponsable que usaba el dinero de su familia para salir todas las noches a parrandear. Claro ejemplo es esa primera escena de la película, donde el personaje interpretado por Dudley Moore cruza las calles de Nueva York a bordo de un Rolls-Royce con chofer, vestido con un smoking y un sombrero, con un whiskey en la mano, riéndose de chistes que están en su cabeza.

Si ahorita me preguntaran que quiero ser de grande, en verdad diría que quiero ser Arthur.

En esa canción que tanto me gusta, aparte de describir al personaje principal (Arthur he does as he pleases. All of his life, he's mastered choice. Deep in his heart, he's just, he's just a boy. Living his life one day at a time and showing himself a really good time, laughing about the way they want him to be) hay una frase que verdaderamente exacta, como hecha a mano, que involucra la noche, la ciudad y las cosas que pueden suceder dentro de ellas (If you get caught between the Moon and New York City, the best that you can do is fall in love). Aquí les dejo un video de una presentación que hizo Christopher Cross junto con Dudley Moore (entre sus gracias estaba el ser músico, uno muy bueno) tocando el tema que los hizo inmortales.



Hoy quería ver a Venusina, pero no fue a la reunión. Entre la luna y la Ciudad de México, lo mejor que puedes hacer es enamorarte.

Nos vemos en el futuro.

jueves, agosto 06, 2009

LUNA LLENA EN AGOSTO

La luna llena de ayer estaba hermosa. Ya saben, redonda, brillante, en lo más alto de un cielo carente de estrellas. Siempre pensé que la luna era el principal testigo de la noche, ya sea completa o en fases, siempre está ahí, logra atravesar con sus rayos a las nubes que de repente le quieren tapar la vista pero ahí está.

En mis épocas pseudo románticas de la prepa, gustaba pensar que la luna podía ver a la mujer que yo quería y que de algún modo, sin palabras y por medio de la belleza aquella forma esférica, podría expresarle mis sentimientos. Les digo, eran tiempos más inocentes. Debo confesar que, obviando la cursilería de ese pensamiento o de lo ilógico que pueda resultar, hay veces en las que me gustaría que fuera verdad.

Me gusta cuando la luna se puede ver de día. A veces no se nota por las nubes o porque no muy seguido miramos hacia el cielo. Puedo pasar bastantes minutos con sólo mirarla, es hipnotizante, un narcótico a los ojos, inspiración al entendimiento, locura a las aguas. Dicen que las lunas de octubre son las más bonitas, pero hay ocasiones en las que uno no puede abstenerse de mencionar la hermosura de la luna.

Algo muy raro de mi personalidad es que quiero y deseo las cosas que me son difíciles o casi imposibles de alcanzar y lo que tengo a la mano suelo desecharlo. De ese modo, casi siempre mis sueños son grandes, mis aspiraciones altas y las mujeres que me gustan no están a mi disposición, regularmente suelen ignorarme. La luna es una fascinación más. No dudo que sea imposible llegar (hace poco se celebró el aniversario de que el hombre pisó el satélite; mi abuelito siempre pensó que eso se grabó en un estudio de televisión), claro, no tengo la preparación ni los conocimientos y mucho menos el dinero para hacer semejante proeza. Quizá sólo pueda imaginarlo, mirando desde abajo al astro que refleja una luz que no es suya, pero que usa para reinar la noche.

Me encanta Fly me to the moon. Canción hecha famosa por Frank Sinatra y covereada hasta el cansancio. Yo recuerdo algunas versiones, como la de Julie London, Diana Krall y muchas más (hasta aquella de esa serie de animación japonesa que nunca me llamó la atención, excepto por la rola). La bossa nova, como saben, es de mis ritmos predilectos y uno de las interpretaciones favoritas de esta canción es la de Astrud Gilberto, los arreglos son geniales, ese coro (el “parapa” es letal) es el calzador perfecto para la letra, sensualmente interpretada por la brasileña.

Mientras sigo fascinado por la luna, es dejo esta escena de Down with love, donde utilizan una secuencia para mezclar la versión de Astrud Gilberto con la de Frank Sinatra. Bastante bien realizada la secuencia, quizá lo único rescatable de una película exageradamente mala, a pesar de los actores que en ella participan.



Empieza agosto y aún hay mucho qué contar.

En otras palabras... Nos vemos en el futuro.

viernes, julio 31, 2009

JULY IS OVER

Hoy soñé con la muchacha a la que le escribía poemas en prepa y que nunca me peló. En el sueño, era como si esos poemas los hubieran transformado en una obra de teatro, representada en una pequeña aula. A lo lejos estaba ella, llorando. Nos acercamos el uno al otro y ella me dice “perdóname”. Según esto, yo la abrazo y recito la última parte que están actuando atrás de mí. Lo más cagado es que después ya no estaba ella y fui a un restaurante para festejar la obra con Venusina, la cuál, como siempre, andaba en su onda. Es raro cómo nos juega rudo el subconsciente.

No importa lo lejos, o la falta de comunicación, inclusive nuestros propios problemas. Los amigos siempre están ahí y es una bendición tenerlos en la vida.

El martes tuve una entrevista de trabajo. La persona que me entrevistó fue muy amable y yo, a diferencia de muchas ocasiones, fui más desenvuelto. Lo que más me sorprendió de la plática no fue la misma; sino una fotografía vieja enmarcada dentro de esa pequeña oficina: el entrevistador, quizá hace como 30 años con Gloria Gaynor (sí, la de I Will Survive) y su fantástico peinado afro. Si yo tuviera una foto con mi artista favorito sería con McCartney, pero lo más seguro es que ya no venga dar conciertos a México y si lo hace, será aún más complicado sacarme una foto con él.

Ayer sólo salí un par de horas al medio día… y regresé con una parte del cuello quemada! Fui a resolver un encargo y vi que las obras viales están haciendo la vida imposible a los automovilistas en mi amado pueblo bicicletero. En fin, todo sea para que los políticos se alcen el cuello y tengamos (después de las obras, claro) menores tiempos de llegada a nuestros hogares.

Me hace falta echar la chela, pero desgraciadamente me acabé el dinero del mes. Por ahí quizá se hace la peda del 8, junto con buenos cuates la próxima semana, para ser específicos, en sábado. También tengo ganas de ir al cine, si todo sale bien (y me pongo de acuerdo con Mine) iré el martes. Por alguna u otra razón no se me ha hecho el milagrito.

Se acabó el mes de julio… por fin. Se viene agosto, un mes antes de que venga el para mí fatídico septiembre. De alguna manera tuve miedo a pensar que viene el mes patrio porque ya van dos años consecutivos que no me va bien en ese mes; pero después lo pienso mejor y veo que eso que suelo llamar “mi septiembre negro” es una pendejada y que los días que vienen no serán donde me sucedan cosas malas.

Todavía me faltan más cosas por escribir en el día. Le pondré velocidad al asunto.

Nos vemos en el futuro.

martes, julio 28, 2009

LA CARTA 09

Queridísima:

Hoy más que nunca te extrañé. Sobra decirlo, he tenido dos años difíciles y en cada caída eché de menos tu hombro para llorar, como aquella vez que me escuchaste en mi última decepción amorosa, cuando no sabía qué hacer y tú fuiste tan fuerte, ecuánime y sensible para escucharme.

Sabes? Recientemente he sido objeto de burla de personas que ni me conocen, ya no sólo de las que creen conocerme y cada vez son más. Les parecen bufonadas cada cosa que escribo, hablan a mis espaldas y a pesar de las veces que ha sucedido no logro acostumbrarme. Es como ir por el mundo con un blanco en el pecho, recibiendo cada impacto de quién sabe dónde. Me pongo mi armadura de chingueasumadreelmundo y puedo soportarlo… pero hoy fue un día diferente.

Hoy fui a una entrevista de trabajo y en algún momento respondí que tenía dos años sin un empleo. Hoy mi padre lo supo y empezó con un sermón que empezó con “no siempre es bueno decir la verdad”, pasando por “tu carrera no sirve para nada”, dando el revival a “te mereces lo que te está pasando”, “mira a tu tío que estudió lo mismo cómo está” y varias cosas más.

Esas palabras me sepultaron, fueron una lanza en mi costado y me desmoroné. Callé, mordiendo por dentro mi lengua y ante él mantuve firme mi semblante; después caí, porque hubo cosas que él tenía razón y por miedo o vergüenza no me he atrevido a reconocer: no he tomado a la vida por los cuernos… lo que signifique eso.

Recordé por qué estudié comunicación: yo quería escribir y no terminar como un desempleado por haber estudiado letras, no quería arquitectura porque quería desmarcarme de mi papá, quería ser diferente. Cinco años después terminé con un pequeñísimo trabajo, viviendo en casa de mis padres y con la mayor parte del tiempo enfrente de una computadora. Muchos hacen lo mismo pero por esos mismos motivos siempre me chingan, sobre todo gente que no conozco y que (creo yo) tienen una vida demasiado aburrida (la mía lo es más) y necesitan chingar a alguien. Los comentarios que leí en twitter hoy me dieron la razón.

Me es inconcebible pensar en el teléfono y estás muy lejos como para ir a tomar un café o unas chelas. Es curioso que, a pesar de nuestros esfuerzos por develarnos, la gente no nos conozca o lo haga mal. Creen saber lo que pensamos y lo que sentimos, suponen nuestra amistad y les es semejante a un texto mal traducido. Estoy tan seguro de ello que publicaré esta carta en mi blog, sin miedo, como lo he hecho desde que puse mi nombre en mis textos. Hoy no pensé en nadie más para escribirle mi día, una voz en mi oído me lo confirmó y espero que leas esto pronto. Yo sólo te pido que seas fuerte y que encuentres pronto sentido a las cosas que pasan; asimismo, yo también buscaré reordenar todo este caos en el que se ha convertido mi vida.

Saludos a todos allá.

Gerson.

martes, julio 21, 2009

POR EL GUSTO DE HACERLO

¿Hace cuánto que no haces algo sólo por el gusto de hacerlo?

A veces estamos tan atados tanto a la rutina y a las costumbres que difícilmente podemos hacer algo distinto. Casi siempre hacemos las cosas, “porque debemos hacerlas”, porque es parte de nuestro trabajo, porque tenemos pendientes, actividades que por su consecución diaria se vuelven mecánicas. Pareciera como si no hubiese margen de error para realizar algo fuera de lo planeado, algo que no sea absolutamente necesario.

Si duda me ha servido este tiempo de descanso para editar el podcast de Parabús. No es que no me guste el trabajo de edición, sino que empieza a perder un poquito el sabor de la novedad, la búsqueda de posibilidades ante la estructura misma de las grabaciones. Sólo puedes hablar de ciertos temas, tienes que ser objetivo y de pronto todas las inquietudes ajenas se guardan para una mejor ocasión. Y este es un buen momento.

Hace poco estuve escuchando los podcast de Dixo dedicados a un top 5, donde los locutores/podcasters sea abren un poquito, so pretexto de anunciar un teléfono (que casualmente es el modelo del tlalocphone) y un servicio de descarga de música gratuita, para darnos a conocer canciones que significan algo en sus vidas. Los escuché y me sentí francamente inspirado. Tomé el micrófono, cargué unas canciones y dos horas después ya tenía una grabación con el mismo concepto, pero editado por mi.

Descarga este podcast haciendo click aquí.

¿Por qué lo hice? Por el simple gusto de hacerlo. Nadie me va a pagar la mención (ni espero que lo hagan), ni me recomendó qué música poner, ni entro en la pose del gran comunicador que usa los medios alternativos, no soy de esos. Sin embargo, era algo que tuve el deseo de hacerlo, de probarme y de hacer cosas diferentes a las usuales. Es como si me consintiera a mí mismo, o cuando tomas una ruta diferente a la casa, o compras algo que se te antojó o sales temprano del trabajo porque ya no hay qué hacer.

Si lo escuchan, espero que les guste. No soy profesional (y eso se nota) pero lo hice con mucho feeling.

Nos vemos (o nos escuchamos) en el futuro.

domingo, julio 19, 2009

LAS BATALLAS ENTRE EL PADRE Y EL HIJO

Por lógica, por costumbre e inclusive por religión se piensa que el hijo hace lo que ve del padre, es el primer gran ejemplo en los primeros años de nuestra vida, el referente con respecto a la educación, símbolo del machismo mexicano y por lo tanto artífice de la cultura. Aunque la figura paterna no tiene tanta fuerza afectiva en Latinoamérica (se pondera a la madre: creadora, educadora, sufridora y ser redentor), sigue siendo el portador de la sangre, del apellido, de la estafeta, la que (se den cuenta o no) pasarán con vida a su hijo varón.

Siempre me es imposible no comparar mi niñez con la de mi padre. Él, viviendo entre la tierra de una colonia aún sin modernizar, con una madre que todavía tiene que atender a sus demás hermanos, que no son pocos, saliendo a la calle, donde hay más por descubrir. Yo, habitando en el mismo lugar ya modernizado, más de veinte años después, con la atención de todos, siendo un pequeño príncipe que no necesitaba salir del castillo.

Así como mi padre aprendió muchas cosas de mi abuelo, también hubo muchas disyuntivas, como en la música, cuando él amaba el rock y su padre lo respetaba, pero el no entendía más que el bolero. Así también yo, cuando tuve que decidir qué carrera elegir, elegí comunicación… mi padre respetó mi decisión, mas no estaba de acuerdo, alegaba que no me podría ayudar cuando fuera grande.

Mientras crecía, aprendí que había más visiones del mundo que las de papá. Su música no era la única o la mejor, había formas de ser o pensar distintas a las que me habían enseñado, más influencias y gustos, todo un mundo de posibilidades por descubrir. Así fui siendo yo, el que le gustaba leer y escribir, que no era el vago y en ese entonces menos maleado. Hay veces que mi padre no sabe de dónde he sacado algunas formas de ser distintas a las de él.

Existen cosas que nos unen, pero también muchas que nos separan, tanto que muchas veces hemos terminado en discusiones acaloradas, perdiendo la razón, hiriéndonos el uno al otro, y luego también despreciando nuestras debilidades a pesar de admirarnos (él mi inteligencia y yo su experiencia). Nos olvidamos a veces que somos padre e hijo y nos faltamos al respeto. Él y yo somos muy complicados a la hora de perdonar, muy pocas veces admitiremos que nos equivocamos. A pesar de que podamos hablarnos después de algunos días, tanto él como yo guardamos las cicatrices.

Durante todo mi tiempo entre los vivos, mi padre siempre ha querido que sea mejor que él y siempre me ha presionado para serlo. Quizá este comportamiento sea instintivo e inherente en el hombre. Apenas leía a Thor, que en una mística plática con su padre muerto Odín, en el que decía que era una tradición “matar al padre”; mientras en los dioses era literal, en los hombres siempre era superar las obras de su progenitor.

Hoy volví a reñir con él. A veces se me olvida que todo lo que tengo, lo debo en gran parte a su esfuerzo, una parte de mí es indudablemente suya. No nos pediremos perdón, nunca lo hemos hecho, yo podré disculparme mil veces con todo el mundo pero con él mis reglas son distintas. Y después de las mil batallas que enfrentamos juntos y entre nosotros, la idea de “matar al padre” aún es una meta lejana. El listón de sus obras es muy grande, espero algún día poder superarlo.

Nos vemos en el futuro.

viernes, julio 17, 2009

LA LLUVIA DE LOS PENSAMIENTOS

Es de noche, empieza a llover y con las gotas se precipitan mis pensamientos.

Estoy tan acostumbrado a que las cosas no cambien que la transformación parece una pared infranqueable. Tengo que aprender de nuevo a salir, a perder el miedo. A veces creo que tienen razón esas filosofías occidentales en las que sugieren el “desaprender” para empezar de nuevo. La resistencia al cambio es mi problema. Debo volver a aprender ciertos hábitos.

Hoy es día de pagar impuestos. Odio que el día 17 caiga en viernes. Afortunadamente la cantidad a pagar es mínima, con lo cual tendré algo de dinero para no estar tan roto. Todavía me falta 15 días más para cobrar, así que me veré limitado. Al menos mi hermana dice que me llevará a ver Harry Potter, necesito ir al cine, se me han ido varias pelis que he querido ver.

El finde me la pasé genial en casa de @sAngelle junto con varios twitteros. Vamos, hasta conté chiste, cosa que no hacía desde hace dos años. Tomé cerveza y comí cemitas que preparó la anfitriona. Estuvo muy chido. Me hizo recordar también los antiguos días del paranoicast, porque ahí @specktro con su macbook empezó a grabar un ustream que convertirá (o convirtió ya) en un podcast.

Sin embargo, el sábado en la noche, de regreso a casa, cómo extrañé a mi amiga para contarle esas cosas que no puedo contar en el blog, me dieron ganas de hablarle a Leo, pero no me atreví. Mis posibilidades sólo se limitaron a ellos dos en ese momento. Una, mi paño de lágrimas y el otro, mi compañero (o más bien dicho, mentor) de pedas. Tenía ganas de que alguien me escuchara, no estaba aún lo suficientemente alcoholizado, no quise encender la computadora. Esta vez la tristeza y el desahogo me los guardaría para mí.

Creo que son los bemoles de crecer, tienes que hacer las cosas por ti mismo. Todavía me falta exorcizar muchos demonios. No dejo de pensar que es en gran medida culpa mía las circunstancias en las que vivo, el no haberle dicho mis sentimientos a la chica que me gusta, el no buscar con ansia las cosas que quiero, como un trabajo, independencia y no aislarme como suelo hacerlo ya sea por falta de dinero o voluntad.

Ahorita ya dejó de llover. Creo que el mood de “querido diario” siempre me ayuda a desahogarme un poco. Por eso me agrada mi blog: quizá las cosas que escribo ya no me pertenezcan del todo, pero el espacio es mío y yo lo lleno como me gusta. También me ha costado trabajo soportar la crítica pero ya no temeré de ella ni me avergonzaré… y creo que eso ya es un buen inicio.

Falta mucho para agosto, pero ya quiero que llegue…

Nos vemos en el futuro.

martes, julio 14, 2009

TLALOCMAN #600

Este es el post número 600 de El Blog de Gerson Obrajero:

El Tlalocman, originalmente fue una canción escrita por Carlos Monsivais para un espectáculo conceptual creado por Alfonso Arau llamado Los Tepetatles. Esta parodia psicodélica de los Beatles tuvo ecos más tarde en un grupo formado por otro Arau, Sergio, y junto a Botellita de Jerez, enriquecerían la canción con una especie de rito al dios de la lluvia. La canción fue del agrado de todos los fans, en especial de un niño pequeño llamado Gerson.

¿Por qué no había héroes mexicanos? Se preguntaba incrédulo este niño cuando escuchó en la radio la canción de los botellos. Ahí había uno. Era fácil visulizarse como el tlalocman y usar el cuarto que compartía como cuartel general (Batman y el Hombre Araña de la televisión también tenían uno ¿por qué él no?), usar como máscara un suéter y enfrentar, aunque sea en la imaginación, a villanos que se encarnaban en algunas personas que conocía.

Pasaron más de diez años. Ese niño físicamente había crecido y se encontraba frente a una computadora. Le pedían un nombre de usuario para hacerse de un correo electrónico, de pronto se acordó de aquel héroe de la canción. Sonaba bien, recordó la letra, supo que era un sobrenombre adecuado y al dar enter retomó el manto que había dejado… ya no era Gerson, tímido y opacado, genial pero discreto: era alguien más.

El tlalocman era la máscara, le permitió a ese joven ser distinto, valiente, propositivo, capaz de materializar los sueños y no verlos como imposibles. En internet quienes lo conocieron no sabían de dónde venía, pero su empuje era de admirarse, algunos lo creían un viejo, otros un loco, muchos más un aliado. Fuera de la computadora, volvía a ser Gerson, era una doble vida que no se mezclaba, una especie de nueva personalidad en donde el nombre cambiaba las reglas. Gerson no podía hacer las cosas; el tlalocman sí.

Gerson y Tlalocman eran uno; pero estas dos entidades eran distintas, contradictorias entre sí. Cuando Gerson descubrió los blogs, vio que era necesario unir esas dos partes. Ya era adulto, no podía seguir más con esos juegos mentales. Sin embargo, en el trayecto y con las derrotas constantes, con el reconocimiento del nombre y el olvido del nickname, era imposible volver a ser el tlalocman y retomar todo aquello que lo hizo grande. Ahora todos conocían a Gerson, con sus virtudes, también con sus defectos. Al superhéroe ya no lo conocieron.

La máscara se desvaneció, de ser física él la miraría con nostalgia. Aún no ha aprendido a hacer las cosas del tlalocman sin ponerse el manto, ni adjudicarse las hazañas del héroe para que el hombre que ahora es, las imite o supere. A veces piensa que sería genial que la identidad del personaje fuera como un traje para volverlo a usar, aunque sea por unos pocos instantes y ser el tipo que apoyaba al cómic mexicano, que se metió a convenciones sin conocer a nadie, que movió consciencias de una industria, que escribió guiones, tocó las estrellas y vio por un instante sus sueños.

Quizá el tlalocman no está muerto, quizá esté todavía en la mente de Gerson, esperando el momento oportuno para volver a salir y ayudar al portador del manto, ahora que más lo necesita.

FIN
(por ahora...)

viernes, julio 10, 2009

SOBREVIVIR

…estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos…


San Pablo. 2 Corintios 4:8-9

Durante estos cinco años he perdido muchas cosas, sobre todo en el terreno amoroso. Si ustedes han sido capaces de seguirme todo este tiempo podrán afirmar la oración anterior de forma categórica. Hubo momento donde aquí mismo me desahogué tantas veces, deseando no perder, sumergiéndome en el mar de la derrota. Pero no me ahogué, salí y aquí estoy.

Hay un cuate por ahí en twitter que últimamente ha estado “muy emo”. Es más joven que yo y es imposible no verme reflejado en cada update que se azota y cada que borra lo que escribió, para no dejar constancia de las mismas derrotas, para no dejar posibilidad a ser descubierto, a fomentar el olvido. Creo que a veces esas experiencias nos recuerdan que los humanos somos sensibles, que si nos lastiman, nos duele. Pero a diferencia de ciertas heridas que uno puede recibir físicamente, quizá las del alma sólo la puedan opacar o disminuir, sin embargo no son lo suficientemente fuertes como para arrancarte la vida.

Hace un par de días platiqué con una amiga entrañable que ahora vive por Cancún. Durante estos últimos años, ella ha sufrido problemas físicos y ahorita está pasando por una situación muy fuerte; no obstante, ella se mantiene fuerte, con la fe y la esperanza de que las cosas vayan a cambiar, deseándome lo mejor y echándome porras como siempre, a pesar de que por dentro pueda estar frágil.

¿Qué tan importante es el tema de sobrevivir que hasta en historias ficticias lo encuentro? Con esto de que el Capitán América va a revivir, me puse a revisar los últimos números de la historieta. Después de muchos años (y quizá el cliché definitivo y telenovelero de los cómics) su antiguo amigo de la segunda guerra mundial regresa de la muerte, ahora convertido en su enemigo. Cuando el capi logra devolverle la memoria a su compañero llamado Bucky, él, avergonzado huye. Cuando le preguntan al héroe por su antiguo camarada sólo atina a responder “estará bien, es un sobreviviente”.

Minerva me decía antes de grabar el podcast que ella creía que había temas musicales que “por destino” nos llegaban, justo cuando las necesitamos… y por más raro que pueda sonar eso, estoy empezando a creer yo también. Me laten mucho las canciones de David Bowie, son anacrónicas, sinceras, bastante divertidas, hasta un poco sofisticadas, podría decir. Hace casi diez años sacó esta canción llamada “Survive”, también hace diez se grabó este video para vh1 (extraño la tele de paga) de su serie Storytellers. Llegó a mí por medio de mis suscripciones de youtube… justo cuando más la necesitaba.



Quizá sea como la frase de San Pablo, con la que inicié este post. Aún existe la esperanza, todavía hay terreno para construir ante el sismo que ha sido mi vida, cuando haya reconstruido habré olvidado las ruinas pasadas. Y ahora, más que nunca, sobrevivir se ha vuelto más que indispensable.

Nos vemos en el futuro.

martes, julio 07, 2009

LA ÚLTIMA HORA DEL CAFÉ

Imposible no sentir nostalgia.

La semana pasada y después de muchas dificultades y un año en que nuestras vidas cambiaron radicalmente, Minerva y yo volvimos a grabar La Hora del Café, quizá por última vez.

Todavía recuerdo hace un año, los detalles quedan en mi mente y fue de los mejores episodios. Después de un año no sabía si la misma magia que entre los dos ocurría mientras grabábamos estuviera presente, aún grabando en la distancia. Fue agradable asegurarme que fue como si el tiempo no hubiera pasado, como si hubiera sido ayer, como si ella no hubiera tenido tiempo y yo no hubiera tenido pretextos. Todo desapareció y cuando menos me di cuenta la Hora del Café volvió a vivir.

Hace más un año había varios podcast amateurs. Ella y yo los escuchábamos y recordamos que debíamos volver a intentarlo, así se grabó una segunda temporada del nuestro podcast. Para mí fue el inicio de muchas cosas, después salté a correspondencias y terminé con Parabús, que me llenó de grandes satisfacciones, pero nada de eso hubiera sido posible sin Minerva. Ante mi rigidez de los proyectos posteriores, encontré en esta última emisión de la Hora del Café una bocanada de aire, la mezcla perfecta entre el orden y la irreverencia, la camaradería que no había olvidado, la última oportunidad para esa mezcla entre el pasado y el presente.

Siempre me causa nostalgia escuchar los podcast pasados, así que compartir los micrófonos con Minerva ha sido una gran experiencia. En ella veo el talento del que muchas veces carezco mientras hago grabaciones y sé que con una dirección correcta podrá realizar todos sus sueños. Me da mucho gusto ver cuánto ha crecido en un año y espero que en un futuro escuchar grandes cosas de ella.

Por mi parte, aún quedan cosas por resolver en mi vida. No sé qué me depare en futuro, pero sin duda fue bueno cerrar de buena manera este ciclo. Sé que en varias ocasiones he mencionado que los tiempos pasados no vuelven. Afortunadamente, aunque sea por una hora, todo fue como antes, fuimos dos muchachos que nos sentábamos en frente de un micro, tomando café, riéndonos de las desgracias de la vida y de las añoranzas del ayer, creyendo que hacíamos el mejor podcast del momento. Fue un instante maravilloso que deseo que ustedes compartan conmigo.

Para abrir el podcast en una nueva ventana, haz click aquí.

Para descargarlo directamente a tu equipo, haz click acá.

Gracias Mine, fueron momentos excelentes.

Nos vemos en el futuro.

domingo, julio 05, 2009

ELECCIONES 2009

Hace escasos minutos, su bloguero de confianza fue a votar…

Obviamente, y según mis derechos como ciudadano de los Estados Unidos Mexicanos mantendré en secreto por quién voté. Pero puedo asegurar que le he dado gusto a todas las opiniones con respecto a los comicios intermedios del 2009. Tenía tres boletas para ejercer mi decisión, una de diputado local, otra de diputado local y una más para presidente municipal, opciones suficientes como para darle gusto a todos (y a mí, por supuesto):


Voté por el “menos malo” (lo que sea que eso signifique)…

Voté por el de mi elección…

… Y ANULÉ MI VOTO.

Nos vemos en el futuro! =)

PEDOPOST III

Esta vez no borraré el post. Verémla forma de reuperar la segunda aprte.

Hace poco fue el cumple de mi mjor amiga, las extraño tanro. En fines de semanas tan chiodos xcomo estos ha sido imposible no extrañarla. Que beba tanto, que camine de un lado a otro como si no hubiera crecido, con esa actitud que niña, gritando y saltando. Exigente cuando hacía fantal, tgenual siempre.

Venusina no es real, bueno sí lo es pero ahorita está bastante lejos de mimalcance, es raromverl a en fotos de fiestas en las que no fui invitafdo, con gente que conozco y son chidos y con otros que no me caen nada bien y que se dicen blogfstars. Tan lejos de mí está que es mejor olvidarla, para que pendejos no usen su nombre haciéndose pasar por ella, parafraseando cosas de mi blog, jugando bromas pesadas. Juro por el altísimo que de encontrar a esos tipos les voy a partir su madre. En mi cumpleaños le dije a ella si sabía de Venusina y ella se sorprendió y no supo de lo que hablaba. Ella nunca supo que ella, la otra festejada, es la… cómo decirlo, musa de los escritos de la proveniente del segundo planeta.

Hoy Marcelito dejó que no hubiewra ley seca y que pudiera chupar como quisiera. Me dolí a cada paso los faulosos cadillacs, pero me refugiaba en la oscuridad del corsa azul de mi amigo Leo. Intenté subir una miagen sin lograrlo, me equivoqué al hacerlo pero no importa. No piensa en mi, sigue siendo mi amiga, oh melancolía.

Ojalá el cambiar fuera tan fácil. No lo es. Cuesta mucho trabajo quitarse esos lastres que uno arraqstra. El no dimirmor a mis horas, el no hacer ejercicio, el no comer menos, el no enamorarme de la mujer que me guste. Aún no puedo. Soy una persona débil de voluntad y a veces me gustaría reahcerme como un alfarero, pero sé muy bien que yo no lo soy, que hay alguien más que lo es y que s´lo él puede cambiarme, modificarme a s u gusto y con un poco de misericordia, del mío.

Tomé mucha cerveza y whiskey. No sé cómo termine mañ{ana. Espero poder tener la cabeza bien y las gasnas como para ir a la casilla y terminar lo que dije en le postmpasado. Hay noxhes que no me gustrían ue se acabaran y ésta 4es una de ellas. Auinque sólo me gustaría no terminarla sólo, frente a una cimptadora conectad a internet, esperando amquew las fuerzas superiores ( como digce la amiga Maga) se apiaden de uno que esribe pedo, que se edevela ante el indeterminado y que demuestra entre frases mal escritas lo oculto.

En fin, señores trolls, atasquense que ahorita hay lodo.

Nos vemos en el futuro.

viernes, julio 03, 2009

POLÍTICA SECA

Pues que a Leo se le ocurrió hacer algo para el sábado. Pero yo había leído o escuchado por ahí que habría ley seca el fin de semana electorero. Encontré la nota que decía que había un acuerdo entre el gobierno capitalino, el IFE y el IEDF para que se prohibiera la venta de bebidas alcohólicas en la Ciudad de México. Lo sorprendente es que hace algunos minutos, el mismo Jefe de Gobierno acaba de decir (lo que suena más a un comentario al calor del momento que a una declaración oficial) que no habría tal disposición oficial porque “eso ya no se usa”.

La falta de seriedad en las declaraciones de los políticos no es nada raro en México. Hay elecciones el fin de semana y durante varios meses los partidos y el instituto electoral nos han puesto hasta la madre con sus anuncios. Saturan al grado del hartazgo y permiten un panorama en que propuestas que siempre ocurren como el voto nulo, se transformen en movimientos organizados que con poco ruido, incomodan y llaman la atención de un sistema políticamente conveniente.

Creo que ante este escenario donde los políticos, por más publicidad que impongan y por más acarreados que junten en los mítines, no hallaron palabras para justificarse ante una sociedad cercana a sus límites de tolerancia. No sé si seamos como el estereotipo del macho mexicano, que tenga que embriagarse para armarse de valor y hacer un ejercicio que a fin de cuentas no cambia las cosas. Gane sultano o perengano, no hará nada, vendrán los plurinominales (que no elegimos y que saltaron de otro puesto) y le acompañarán a rascarse la panza mientras el país se cae a pedazos.

No creo hacerlo, pero me vendrían bien unas chelas antes de ir a las urnas. José Alfredo decía en “Caminos de Guanajuato” que “la vida no vale nada”… pero aun así uno vive. Las elecciones tampoco servirán para nada, pero aun así votaremos. Parece ser que es una ley de vida hacer cosas insignificantes. Uno podría tener un criterio para elegir entre “buenos y malos”, pero la verdad es que nadie es totalmente bueno, o totalmente malo: somos humanos, imperfectos, capaces de hacer bondades loables o las maldades más repugnantes.

Quizá este sábado, el plan de Leo me sirva para olvidarme un poco del país, de sus problemas y de los míos también. Reír un poco y chocar las botellas mientras el entorno se transfigura en nuestros sentidos. Quizá sea el “cocowash” perfecto para que el día siguiente, en domingo, vaya a la urna a ejercer mi derecho ciudadano (mintiéndome al pensar que los que murieron por el voto libre no lo hicieron en vano). Tendré tres boletas a la mano para plasmar mi decisión, oportunidad quizá para maquinar distintas posibilidades antes de que manchen mi dedo con tinta indeleble.

Por cierto, no sé si Ebrard es un engreído de primera o un pinche genio: una de dos!

Nos vemos en el futuro.