El Tlalocphone, mi teléfono, es un Nokia 5800 Xpress Music (por si no lo sabían), de cual no tengo ni una queja y que fue adquirido gracias a la euforia que me ha invadido por la información de las redes sociales. Como les dije, trabajé para gente que escribía de gadgets y web 2.0. En una de esas dejé mis datos en un evento de Nokia. Cuál sería mi sorpresa que seis meses después me invitaron a mí a cubrir otro evento, sin ir en representación de ningún medio para ver la presentación en Santa Fe de nuevos lanzamientos de la marca finlandesa.Lanzaron una nueva versión de la tienda OVI, que permite comprar todo tipo de aplicaciones para mejorar un teléfono. Nos mostraron el crecimiento que ha tenido y las modalidades para comprar, así como la capacidad de la tienda para darte recomendaciones de compra según tus descargas. En ese espacio físico había demostradores que te enseñaban algunas de las cosas que se podían descargar, desde juegos, aplicaciones para música, mapas (que ahora es de a grapa), noticias y hasta de fútbol, entre muchas otras.

Además aprovecharon para mostrar el N97 Mini. Me gustó bastante, es un poco más pequeño y ligero que el anterior. Sólo tiene 8 GB, pero su versión del sistema operativo S60 es más rápido en relación a su predecesor. Es padre, se siente bien en la mano, quizá mejor que con el N97. Tiene una cámara de 5 megapixeles que ofrece una gran resolución. Rifaron uno en el evento y no me lo gané, pero obtuve algo mejor:
¿Qué es lo que logra que sucedan las cosas, cuál es el detonante, qué tanto pesa la planeación y cuánto la casualidad? No lo sé. Fui llamado al evento y sorteaban un viaje en helicóptero, con el fin de checar la función de mapas en el N97 Mini. Y en el primer boleto sorteado sale mi nombre.

Todavía me lo preguntaron dos veces y yo no dude en decir que sí me quería subir. Ahí estaba, en el helipuerto arriba del edificio donde se ubican las oficinas de Nokia en Santa Fe, listo para abordar. Me olvidé de los nervios y me concentré en tomar fotografías desde el tlalocphone, uno de los acompañantes también hizo tomas con el teléfono mini con muy buena resolución. Tuvimos la oportunidad de ver desde ahí lugares como Torre Mayor, Tlatelolco, la Torre Latino, el WTC, el Auditorio Nacional y muchos más con gran comodidad y seguridad. Fue sin duda una de las experiencias que jamás voy a olvidar, porque la disfruté como niño chiquito.

En fin, les dejo la dirección de la tienda OVI en internet y del N97 mini, dos productos que me gustaron mucho. Aunque debo confesar que el viaje hizo mi día. Ojalá algún día vuela a tener la oportunidad de abordar un helicóptero, estar cerca de las nubes (durante el viaje me acordé de esa rola de José Alfredo, Tú y las nubes donde versa “ando volando bajo”), admirar una vez más la belleza de mi ciudad natal ¿Quería estar en las alturas? Al menos, de esta forma ya llegué. Cuando estén todas las fotos las podrán ver en mi facebook.

Gracias a Nokia y a Larrondo DICE por esta oportunidad. =)
Nos vemos en el futuro.